Disclaimer: Digimon no me pertenece.


17:

Una Tarde para Enamorarse

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Ahora era Matt el que estaba furioso con Mimi, pero a ella parecía que no le importaba, de hecho se la pasaba mucho con los chicos nuevos, había entablado una buena amistad con ella. Sora no estaba tan pegada a ella porque andaba cuidando a su novio de Brandon, aquello causaba mucha gracia, pues cuando se podía, tanto Sora como aquel rubio se retaban y peleaban, y Tai, pobre Tai, él se sentía de lo más incomodo, todavía no se había enterado que su hermana era novia de TK, aunque le eran raras tantas saliditas de su hermana. Ethan andaba en su plan de don Juan, conquistando a cuanta chica se le pusiera enfrente, para causarle celos a Mimi, pero igual a ella poco le importaba, la castaña estaba más al pendiente de Naoki, pues desde que pasó lo del elevador, Matt se mostraba muy cariñoso con su novia y aunque Mimi no quisiera reconocerlo, estaba que se moría de celos y de enormes ganas de ir hacia ella y llevársela arrastrando por la pista de atletismo.

—Mimi, pronto será la misión, así que te necesitamos al cien por ciento —le susurró Lee.

—Ah, sí, lo siento… —respondió ella.

—Y espero que no te vayas a descuidar como nos has contado, no vaya a ser que te reconozca, pero a Brandon ya se le ocurrió una idea.

—Sí, gracias Lee —Mimi estaba más al pendiente viendo como Naoki parecía quererse tragar a Matt con sus besos, aquello hacía que su sangre le hirviera de coraje.

Matt estaba escribiendo algo, secretamente, Mimi estaba a su lado, se notaba aburrida por la clase. El rubio la miraba con malicia, luego posaba sus bellos ojos en su libreta donde tenía escrito: «Plan 1: Vengarme de Mimi Tachikawa, por Matt Ishida, Plan 2: Cobrar venganza contra Mimi Tachikawa por Matt Ishida, Plan 3: Burlarme de Mimi Tachikawa por Matt Ishida»

—Así que te piensas vengar de mí, ¿no? —le dijo ella, mirándolo cansinamente, la chica había alcanzado a leer.

—Eh, no como crees, leíste mal, ¿necesitas anteojos? —respondió Matt escondiendo con recelo sus letras.

—Veo perfectamente, Ishida, y no sé qué te hice para que te quieras vengar de mí —le dijo la chica, seguía con expresión de estarse muriendo de aburrimiento.

—¿Tragar como pelón de hospicio se te hace poco? —respondió Matt, según él sólo lo había pensado, pero sin querer, lo expreso verbalmente.

—¿Era sólo eso?, dime, cuánto te debo y ya mañana te pago —repuso Mimi tan cansada por la clase que no le importó lo que Matt le dijo.

Ya era domingo y parecía que estaba a punto de llover por las nubes grises que de pronto aparecieron, escondiendo el sol. Mimi estaba sentada en el parque, descansado, las tardes las había dedicado al entrenamiento que tenía ella con sus compañeros de equipo QUIOS. Habían sido tan agotadores que se la pasaba cansada todo el tiempo. Andar practicando artes marciales, contra Lee resultaba algo doloroso, él era muy bueno, andar desarmando a Brandon era un reto y golpear intencionalmente a Ethan no resultaba tan sencillo como pensaba, menos cuando la ira controlaba sus movimientos, y andar practicando el parkour no era de su total agrado, resultaba con horrorosas raspaduras en los brazos, piernas, en fin, tuvo mucha suerte de no hacerse esas heridas en partes visibles como su rostro, aunque sus manos las sentía ásperas, suspiró, al fin disponía de un día completo para descansar, tenía que admitirlo, desde que iniciaron las clases no se había puesto a practicar nada y vaya que se veía reflejado a la hora de entrenar con sus compañeros. Vio a lo lejos a Sora y Tai, compartiendo un helado y sonriéndose el uno al otro, Sora le puso un poco de crema en la nariz del chico, se veían tan felices, luego se dieron un dulce beso y continuaron en su camino, a leguas se notaba que no se habían percatado que ella también estaba ahí, pero no le importó, le parecía que era hermoso que ellos estuvieran juntos, después de todo, siempre supo que Tai estaba enamorado de Sora y lo mejor de todo, es que ahora ella lo estaba de él, simplemente hacían una pareja perfecta. En otra parte del parque, estaban sentados sobre el césped, Yolei y Ken, se abrazaban mirando las nubes grises, Ken le señalaba algo, también terminaron dándose un beso y tumbándose en el pasto, en una posición comprometedora, Mimi prefirió ver a otra parte; se alarmó al ver que TK y Kari andaban también por ahí, sólo que era chistoso verlos como se andaban escondiendo de Tai y cuando se veían que no corrían peligro, los jovencitos se besaban. Parecía que las parejas se habían puesto de acuerdo en verse en ése parque, ese mismo día que ella descansaba. Sintió como si le hubieran dado una patada en el hígado cuando frente a sus castaños ojos pasó Matt con Naoki, ésta chica le abrazaba muy acaramelada al rubio, pero el chico expresaba estar harto ya. Cuando Matt notó que Mimi estaba ahí, agarró a Naoki de la cintura, la llevó hacia él y se fundió en un profundo beso. Cerró los ojos y al abrirlos y darse cuenta que Mimi ya se había marchado, alejó a Naoki que seguía con la boca alzada, esperando a que él continuará.

—Matt… ¿Matt? ¡MATT! —preguntó Naoki, cuando ella abrió los ojos, el rubio ya no estaba.

—Y tenía que haberse besado justo delante de mí, ¿no? Ah, sigue siendo un idiota… —se decía Mimi que caminaba furiosa.

Dio un salto hacia atrás, parecía gato asustado, aferrándose a un árbol, pues Matt salió frente a ella de una manera que casi le causa un infarto.

—¡Ja, ya me vengué! Qué susto te di, ¿verdad? —le señaló el rubio, riéndose ante la reacción de la chica.

Mimi respiraba agitada, realmente se había asustado mucho hasta el color se le había esfumado, su corazón se aceleró, como tenía posado su mano sobre el pecho, notó como los latidos de su corazón resonaban más fuertes, tanto que podía sentir que en chico rato se le iba a salir y aquello le estaba asustando todavía más.

—Mimi… Mimi, ¿estás bien? —le preguntó Matt, preocupándose por que la chica estaba respirando más agitadamente.

—N-no —admitió la chica, viendo como el piso se le movía y que su cuerpo se había debilitado en un segundo, un poco después ya no supo de sí.

—¡Mimi! Sí me quieres asustar, lo estás logrando… ¡Mimi! —Matt cachó a la chica, pues ella se había desmayado.

Mimi despertó en un lugar desconocido. Era una habitación con varios posters de cantantes rockeros tanto japoneses como de otros países. La habitación era un desorden tal, hasta la cama tenía las cobijas revueltas. Entonces entre tantas cosas tiradas, vio la foto de Matt, con su hermano TK.

—¡Estoy en el cuarto de Matt! —exclamó Mimi muy alarmada.

—Ah qué bueno que despertaste, bueno, te traje aquí ya que es el lugar más cercano al parque y pues porque no tenía idea de donde llevarte, le llame a tu mamá para que viniera, pero no está… —dijo Matt que llevaba un vaso de jugo de naranja.

—G-gracias —Mimi estaba atónita, nunca se imaginó estar en un lugar tan desordenado.

—Oye, siento mucho lo del susto, no pensé que fueras a reaccionar de tal manera, perdón, fui un completo idiota, ¿me perdonas? —pidió Matt, se veía muy apenado.

—Fue la presión, últimamente me la he pasado entre… —Mimi se tapó la boca, estaba a punto de decir entrenando, y se supone que ella es peor que una manzana para los deportes.

—¿Sufres de presión? ¿Tan joven?

—Ah… este bueno, no me he alimentado bien y mi mamá últimamente me ha pedido que le ayude con el trabajo de casa… —mintió la chica aunque lo de no haberse alimentado bien era verdad.

—Entonces, disculpas ése comportamiento tan infantil… realmente lo siento.

«Deberías de hacerlo sufrir y decirle que no» pensó la chica «Ah, sí, eres demasiado noble como para ser así»

—Sí, no te preocupes… y gracias por preocuparte por mí, bueno, me voy, no quiero causar más molestias.

Mimi se levantó pero volvió a sentir que le movían el piso, perdiendo el equilibrio de nuevo, Matt rápido la ayudó a acostarse.

—Volveré a llamar a tu mamá para que venga por ti, ¿de acuerdo? Y si no me contesta, yo te llevaré a tu casa…

—No, de verdad estoy bien, yo puedo irme sola, no te molestes…

Mimi volvió a levantarse, haciendo tremendo esfuerzo por mantenerse de pie y tontamente caminó hacia la puerta, en donde no pudo más y volvió a caer.

—Pero si serás terca, Mimi, no, no estás bien, mírate, tienes el color de un cadáver —le dijo Matt, la estaba abrazando.

Ella levantó la cara, cruzando miradas directamente, Matt se sonrojó, la chica poseía la mirada más dulce y hermosa… un impulso palpitante dentro de su ser hizo que se acercara a ella…

—Matt… —Mimi estaba por rechazar algo inevitable, se quedó callada.

Eran suaves, todavía conservaban un sabor a fresa y un olor exquisito, Matt sintió un ligero escalofrío recorrerle todo el cuerpo en cuanto tuvo contacto con los labios de Mimi y la verdad es que era una sensación muy dulce, agradable, le encantaba, y si así era con el roce de sus labios… presionó un poco más, y una nueva sensación recorrió los cuerpos de los dos, pudo notar como el cuerpo de Mimi temblaba entre sus brazos. La piel de los dos se les puso de gallina. Cerraban los ojos, dejándose llevar por el mágico beso.

Mimi se separó suavemente de él, se mordió los labios, algo que incitó a Matt en poseerlos de nuevo, pero se contuvo, la mirada de la chica transmitía algo que él no podía descifrar.

—De acuerdo, acepto que me lleves a mi casa… —dijo Mimi, bajando la mirada.

En sí Mimi le invadía un sentimiento de culpa, a pesar de que Naoki le caía en la punta del hígado, era novia de Matt y no quería faltarle al respeto, besando a su novio, aunque no podía negar que lo que sintió mientras lo besaba, le llenaba de una alegría inexplicable.

—Mimi, yo lo siento… no debió de pasar y menos por que sólo fue un arrebato, perdóname… —pidió Matt.

Matt por su parte estaba confundido, sentía haberle sido infiel, pero no a Naoki, sino a la ladrona.

Durante el trayecto, Mimi se quedó dormida, respiraba con la boca, Matt la observaba, los labios de la chica eran muy tentadores, jamás se había detenido tanto tiempo observándola, simplemente la chica era hermosa. Notó un poco de fiebre. La despertó sutilmente para ir a su edificio y antes de entrar le preguntó:

—¿Seguro que estás bien? Porque no lo parece, si quieres te llevo al hospital

—No te preocupes, tal vez me resfrié un poco, para mañana ya estaré mejor, lo prometo. —Mimi se había recargado a su brazo, lucía muy débil.

Le preocupaba que la chica estuviera ardiendo en fiebre, ya se la estaba pensando llevarla a un hospital sin su consentimiento, pero ella rogaba porque no fuera así, y el chico terminó cediendo. Llegaron al departamento de la chica, notó la ausencia de la madre y la fue a recostar al sillón, buscó una tolla y fue a la cocina para buscar hielo y agua. Estuvo un largo rato ayudando a que la fiebre cediera. Mimi alzó un poco la mano, tentando el rostro de Matt, lo hacía de una manera muy tierna que el rubio tomó la mano de Mimi y la besó.

—No, no me dejes, por favor… —pedía Mimi, tal vez delirando, tenía sus ojos cerrados, pero aún así se notaba que movía sus pupilas.

—No lo haré —Matt hizo que Mimi sintiera su apoyo al tomarle la mano con fuerza.

Matt acarició suavemente el rostro de Mimi, su piel era muy suave, pero no tenía que detenerse a contemplar lo bella que era, debía de hacer que la fiebre bajara.

La madre de Mimi hizo presencia y al ver a Matt dejó caer las bolsas del súper, se notaba sorprendida, cuando Matt le explicó lo que pasaba, la señora se calmó, fue extrañó para Matt, pues pensó que la señora pondría el grito en el cielo.

—Esta resfriada, pero eso le pasa por andar comiéndose dos litros de helado en la noche, ah, no entiende y luego andar tomando agua helada… ay Mimi; gracias ¿Matt cierto?, yo me hago cargo, esto le pasa muy seguido, no te preocupes —le sonrió la señora Tachikawa.

—Sí, de nada —Matt no estaba seguro de marcharse.

—No te preocupes, tengo medicina para que la fiebre le baje, pronto estará como si nada.

—Sí, hasta luego, señora —se despidió Matt, dudando a cada paso que daba rumbo a la puerta y al llegar a ella, se la pensó durante un rato en cerrarla tras de él, pero la señora Tachikawa no le dejaba de mirar.

Matt entró a su habitación, hacía cerca de dos horas, que Mimi estuvo ahí en su cama, durmiendo, como un dulce ángel, se veía tan preciosa. Se llevó los dedos a los labios.

—Esto que pasó con Mimi no tiene que volver a repetirse… no debe, Mimi es todo lo contrario a mí… ¿por qué rayos la besé? Fue un impulso, como una necesidad… fue tan dulce, su cuerpo temblando, era como si era la primera vez que recibía un beso… He besado a tantas chicas y con ninguna había sentido algo tan bonito… excepto por ella… ¡Aghhh! Que coraje… No, definitivamente, Mimi y yo somos totalmente opuestos, jamás podrá existir algo con ella —se decía el rubio, mirando el techo, luego se puso rojo—. ¡¡Qué vergüenza, vio mi cuarto hecho un desastre!! O///O

—¡Que ya estoy bien, Mamá! —gritaba Mimi, corriendo por el departamento, espantadísima de ver a su mamá con una jeringa en la mano.

—¡Pero la fiebre tiene que ceder a como dé lugar antes de que te salgan ronchas, cariño! —excusó su madre corriendo tras de Mimi.

—¡Créeme que por el susto ya cedió, mírame, estoy corriendo!

—Nada de eso, hija, yo no quiero que te salgan esas manchas rojas, sólo será un piquetito…

—¡No, no quiero! —gimoteaba Mimi, saltando el sofá.

Mimi estaba llena de ronchas muy rojas que sobresalían de su blanca piel, maldecía su suerte, no sólo tuvo que soportar el dolor que le causó la inyección de su madre, sino luego la sopa milagrosa que su querida mamá cocinaba en ésas ocasiones que a la castaña le daba fiebre. Su mente se distrajo en el recuerdo del beso con Matt.

—Matt es un Casanova, sólo me besó por un "arrebato" —se dijo Mimi con tristeza—. Yo no le gusto y menos creo que él llegase a quererme como yo lo quiero a él… —unas lagrimas se asomaron amenazadoras por salir de sus ojos.

Se recostó sobre sus brazos, ahogando el llanto.

Al día siguiente, Mimi no fue a la escuela, Matt sentía tan vacío el lugar, no atendió a ninguna clase, su cuerpo estaba ahí, pero su mente divagaba en los recuerdos que poseía de la castaña, le estaba matando saber si ella estaba bien. En el receso, estuvo de lo más apartado de Naoki, de hecho, se tuvo que esconder de ella, quería hablar a la casa de Mimi para saber cómo se encontraba.

—Maldita sea… y para colmo, no dejo de pensar en ése beso —el chico se desesperó cuando nadie contestaba su llamada.

Matt estaba conteniendo las enormes ganas de ir a buscar a Mimi, le preocupaba mucho no saber de ella, pero se tranquilizó cuando Tai le dijo que él y Sora irían a visitarla en la tarde, de hecho, ellos lo invitaron, pero él se comportó muy distante, contestándoles que a él no le importa tanto Mimi, seguro se había quedado dormida y ése había sido el motivo por el cual falto a clases, pero la realidad era totalmente distinta. Deseaba intensamente verla, sin embargo, tenía que mantenerse indiferente ante sus amigos, debía de mantener su imagen de chico duro y no iba a perder su reputación por una chica rosa.

Apenas había llegado a la escuela y ya estaba frente a Tai y Sora.

—¿Y cómo está Mimi? —le preguntó el rubio, como no queriendo la cosa.

—Al parecer sólo fue un resfriado, ya para mañana se incorpora a clases —respondió Sora, amablemente.

—Bueno, sabes, también es algo curioso, bueno, ya nos dábamos la idea de que los nuevos eran vecinos de Mimi, porque muchas veces han llegado juntos, pero jamás nos imaginamos que vivían frente a su departamento —comentó Tai.

—¡¿QUÉ?! —exclamó Matt, muy molesto, pero al darse cuenta de su comportamiento, bajó la voz—. ¿Qué? —repitió esta vez, tranquilo.

—Sí, viven justo en el departamento de en frente…

—¿Y Ethan también? —cuestionó Matt, fingiendo desinterés.

—Sí, de hecho él ayer se fue temprano, por que cuando llegamos, era él quien iba saliendo del departamento de Mimi —recordó Sora.

—¡¡¿QUEEEEÉ?!! —era oficial, Matt ya no podía ocultar sus celos y la imagen de ver a Ethan estar muy cerca de Mimi, solos en el departamento… lo estaba volviendo loco.

—Sí, aunque Mimi tenía cara de quererlo matar… de hecho salieron varias cosas volando del departamento. Ethan nos miró, así como siempre nos mira y se fue a su departamento y cuando entramos, Mimi todavía sostenía un jarrón en la mano y enseguida lo escondió —Tai no se había dado cuenta de la reacción de su amigo, sin embargo, Sora se mantuvo atenta a Matt.

Matt le tranquilizó lo que Tai había dicho, justo iban entrando los tres muchachos y le lanzó una mirada lacerante a Ethan, en su mente pasaban palabras altisonantes en contra del chico.

—Oye Tai… ¿Sí Brandon vive con ésos chicos, eso significa que tienes competencia, no? —le murmuró Matt a su amigo, al ver al otro rubio mirar a Tai con insistencia.

—¡CALLATE SI NO QUIERES QUE TE ROMPA EL HOCICO! —exclamó Tai que se puso rojo, pero luego se calmó cuando Brandon le mandó un beso y le guiñó el ojo.

—Que pegue tienes, eh —Matt como le divertía burlarse de su amigo.

—¡Que te calles! —repitió Tai, enojado.

—Oye, que culpa tengo yo, mira él con gustos raritos y viviendo con otros dos chicos es bastante sospechoso, ¿no crees? —habló Matt un poco más tranquilo, haciendo que Tai se calmara y quedara especulativo.

—Tienes razón, a lo mejor entre los tres… —añadió Tai, luego miró con ojos bien grandes a Matt quien también puso la misma expresión y los dos jóvenes hicieron cara de asco.

—El que se más normalito de los tres es quien tiene las rastas, sólo que es muy callado, bueno, para lo que me importa —comentó Matt.

Sora se dio cuenta que los hombres eran peores que las mujeres en cuanto a juzgar a otros y le estaba molestando como Tai y Matt se estaban dando vuelo criticando a los tres chicos, hasta cuchicheaban los muchachos mirando despectivos a Ethan, Brandon y Lee.

—Pero bueno, el que tiene toda su atención, eres tú, Tai —dijo al fin Matt volviendo a su plan: Molestando a Tai.

—Maldito —musitó Tai apretando los puños.

—Matt por favor… —Sora también le molestaba que Matt se burlara de su novio.

—Lo siento, lo siento, es que es tan divertido…

—Y sabes, también me gustan los rubios —llegó Brandon que le puso una mano en el hombro a Matt.

El rubio de ojos zafiro sintió que la sangre se le helaba al sentir la mano de Brandon tocándole, inmediato saltó alejándose del chico, y como si le hubiera echando un puñado de tierra, se sacudió el hombro.

—Nah, es broma, los rubios no me gustan…n_n —rió Brandon.

Era la primera vez que a Sora le había caído bien el chico, pues con eso había logrado hacer que Matt ya no se burlara de Tai y que a la vez respetara las preferencias de Brandon. Pero luego compartieron miradas rivales, así que Matt, prefirió hacerse a un lado, después de eso, ya no le quedaban ganas de volverse a burlar de Tai.

Tocaron a la puerta, Mimi andaba en pijama, una de color rosa y unas grandes pantuflas de rosa chillón en forma de conejito. Desganada fue abrir, se sorprendió al ver a Matt que llevaba… libretas.

—¿Pretendes enfermarme con apuntes? —preguntó ella.

—Vine a ponerte al corriente, petición del profesor… y no preguntes por qué yo, porque francamente no tengo idea, creo que me odian… ¿cómo sigues?

—Hacía un minuto iba muy bien, pero al verte, el estómago se me revolvió… —inquirió Mimi, enojada por cómo le había respondido Matt.

—Sí, sí, ponte a copiar, yo mientras… veré la tele.

Matt entró como si de su casa se tratara y se sentó muy cómodamente en el sofá y encendió el televisor.

—Baja los pies de la mesa… —se molestó la castaña.

—¿Y tú mamá? —interrogó Matt al ver la ausencia de ésta.

—Trabajando…

—¿Qué no se supone que tú eres de familia acaudalada?

—Eso no impide que mi mamá trabaje —respondió Mimi, cada segundo le molestaba más la presencia de Matt, ¿por qué estaba actuando tan insoportable?

—¿Y no ha venido Ethan a verte? Digo, con eso que es tu vecino, sabes, hasta me extraño que el profesor no le haya pedido que te trajera los apuntes, siendo el compañero que vive más cerca de ti, pero no, me lo pidió a mí, yo que vivo del otro lado de la ciudad… a todo esto, ¿por qué estabas sola en el parque y tan lejos de la casa? ¿Estabas espiándome?

—¿Pero qué cosas dices? ¡Claro que no! Yo para que rayos voy a estar espiándote… como si me interesara tu vida… —Mimi se cruzó de brazos, con el ceño fruncido, era verdad, ella fue a ese parque porque era el más grande y más bonito de la ciudad y quería descansar alejada de Ethan.

—Bien, bien, pero no te enojes, en vez de eso, mejor apúrate a anotar lo que hemos visto en clases estos días, entre más rápido lo hagas, yo más rápido me largo de aquí.

—¡Y sabes, ya lo voy hacer, es más, creo que mejor le voy a sacar fotocopias para que sea más rápido y así te largues de una buena vez!

—Totalmente de acuerdo con ésa idea —Matt amaba ver a Mimi enojada.

La castaña dio un resoplido, de verdad que no podía con él, era insoportable, por el coraje, lo único que hizo fue dar una pataleta al suelo.

Lo del beso, ninguno de los dos parecía recordarlo, o mejor dicho, no querían recordarlo, era ése el motivo más poderoso por el cual no se veían a los ojos. Mimi le entregó las libretas.

—Toma, ya los copie —le dijo con cierto desprecio.

Matt agarró con fuerza sus libretas, pero también había tomado la mano de la chica y sin fuerza desmedida, hizo que ella cayera sobre él en el sofá.

Mimi posaba su cabeza en el pecho del chico, notando los fuertes latidos que se aceleraban dentro de él, levantó la mirada.

El rubio llevó una mano tras de su cabeza, le dolía por el golpe, al notar a Mimi sobre él, se puso muy rojo, otra vez, ésa mirada, los labios entre abiertos de la joven que parecía estar incitándole para que los besara.

—¿Te lastimé? —le preguntó, tratando de virar sus ojos a otra parte, pues había descubierto algo más que hizo que un calor se apoderara de su cuerpo.

La blusa del pijama estaba algo holgada y dejaba ver un poco el sujetador de la chica.

—No, estoy bien… ¿y tú? —le respondió Mimi que se levantó rápido y luego ayudó al joven a incorporarse.

—Sí, perfectamente bien —la voz de Matt se había quebrado un poco, se había puesto muy nervioso—. Ya me voy, nos vemos mañana.

—Ajá, hasta mañana —respondió la castaña, totalmente desconcertada.

Mimi no entendía a Matt, a veces era amable, claro, era raro y otras, un verdadero demonio, pero aún así lo quería.

—No sé porque me gustan los chicos tan raros, primero Ethan y ahora Matt, por Dios, debo de estar loca, ¿Por qué no me gusta alguien más normal? —se dijo la chica, todavía mirando la puerta.


Hola!!! Siento muchisimo el retraso U__U eh bueno, pues para empezar, son fechas decembrinas, navidad y año nuevo... ah que rapido ha pasado el 2009 para mi fue un año bueno pues me atreví a publicar varias historias que aclaro, no he dejado votadas eh, sólo ese maldito bloqueo y pereza por escribir, me encuentro escribiendo el nuevo capitulo de asesino y bueno, ideando la de brujas, también con algunos dialogos sueltos de digimon advance destiny :D pero nada escrito aún ¬¬ lo siento.

Adrit126: Hola niña hermosa!! como estás?? Gracias por tu review!! te deseo una muy bonita navidad en compañí de tus seres queridos y que el nuevo año te vaya muy bien, llena de bendiciones y alegrías, te quiero!! un enorme abrazo y un beso!!

Minami Tomoeda: Hola, muchisimas gracias por tu review, para mi es muy valioso que las personas lo lean bueno, ya dejen o no review, pero es muy lindo cuando te comentan, mil gracias!! Feliz navidad y un excelente año nuevo que te la pases super bien y que todo lo que desees se cumpla!! un abrazote y un besote =)

Blue flower: Hola!! mil gracias por tu review!! gracias por animarme =) aunque tarde en actualizar U__U lo siento (culpo a los profes por robar tiempo con sus tareas) Ehhh te deseo la mejor navidad y muy buen año nuevo que se te cumplan todos tus deseos =)

Nailea: Hola amiga!! uff cuanto tiempo sin conversar U__U te extraño T-T gracias por tu review!! y es verdad jeje los ladrones andan en huelga jaja, pero en mi mente hay algo relacionado con ellos, pero a veces los capis no salen como uno quiere... bueno, pero esperare no tardarme mucho en actualizar y poner alguna aventura de este equipo :) Amiga!! te deseo una muy bonita navidad y muy buen año nuevo!! que todo se te cumpla =) (yo quiero ganarme la lotería ¬¬) jeje, lleno se salud y bendiciones =)

Sakura Tachikawa: Amiga!! hola!! ha sido un verdadero placer charlar contigo y leer tus historias, como siempre n__n te deseo lo mejor en esta navidad y muy buen año nuevo, bueno jeje, falta de originalidad a la hora de desear felices fiestas decembrinas jeje te quiero y gracias por tu review =)

A todos quienes leen este fic de una persona como yo ¡Mil gracias! ah si y también ¡Feliz Navidad y Feliz año nuevo! les deseo lo mejor para estas fechas, y bueno para todo el año 2010 que tengan mucha salud, buenas notas en la school, alegría, felicidad tooodo lo mejor!!

Gracias a: MimI-CulLen, Novaly Izazaga de Brief, mfsuzu-chan, MitsuChaan, Chizuma, SaludOZ, mym09, Eri, fiire fairy, baunyoko, **Aki**, Glisa, Taishou, snoopyter, Yuuko, Park Ji Sang, sakura_rika, Ashaki, l0v3nist, raymi, Osiris, Sangoluna. ¡Felices fiestas!! que se la pasen super bien n__n