Disclaimer: Digimon no es de mi propiedad.


19:

Invitación

-------------------

Era molesto, insoportable ver como Ethan no se apartaba de Mimi con el pretexto del trabajo escolar, ya no veía las horas de que el maldito trabajo ya fuera entregado. Él también se acercaba con ése pretexto pero era más discreto y distante aunque en realidad quería hacer a un lado la tarea y poseer de nuevo aquellos labios que se habían vuelto más atractivos.

El proyecto fue entregado, se sentía aliviado, así Ethan no estaría como mosca aunque eso significaba ya no verla tiempo extra.


Pasaron varios días y en ellos las noticias no dejaban de hablar de varios robos a joyerías donde se exponían unos diamantes raros, el robo más extraño fue a una casa de millonarios donde lo único que se llevaron fue una charola sencilla.

—¿Nos hiciste ir a esa casa por esa charola? —preguntó Mimi enfadada una vez que salieron de aquella casa y Ethan se frotaba dichosa charola en su mejilla.

—Es que me gusto mucho —respondió el muchacho.

—¿Y para eso tuvimos que pasar por esos malditos perros que casi me arrancan el pie? —reclamó Lee enojadísimo que se le veían las ganas de romperle la charola en la cabeza de Ethan.

—Ahí había muchos objetos de gran valor y lo único que te trajiste fue esa charola que ni siquiera tiene nada de valor —comentó Brandon que aparentemente era el más tranquilo de los tres.

—Oigan, ellos ni van a extrañar esta charola, se pueden comprar otra —dijo Ethan en su defensa.

—Tú también pudiste comprarla, ¡¡pedazo de idiota!! —estalló Brandon que agarró a Ethan del cuello de la camisa y lo sacudió de manera salvaje hasta que a Ethan los ojos se le arremolinaron.

—Podemos hacer parecer que fue un accidente —habló Lee con un tono de voz misterioso.

—O que su cuerpo no aparezca nunca —añadió Mimi con el mismo tono de voz que su amigo.

Lee, Brandon y Mimi tenían una mirada de lo más maniaca que asustó a Ethan y lo hizo sentirse chiquito ante las endemoniadas figuras de sus amigos.

—Tranquilo, no te haremos daño, pero pobre de ti que a la próxima que vayamos a una "misión" no sea por otra charola o un florero —amenazó Brandon.


Matt leía en el periódico el último robo, estaba molesto por que por más que trataba de encontrarse de nuevo con la ladrona, simplemente no lo conseguía.

Era extraño ver que Brandon ya no molestaba a Tai y eso ocasionaba que Matt ya no tuviera con qué molestar a Tai, ¿acaso Brandon ya había encontrado novio? Bueno, eso no le importaba, desde que entregaron el trabajo, ya no tenía tanta comunicación con Mimi, la trataba con más indiferencia y ella hacía lo mismo, eso le molestaba más, así que andar con Naoki y exhibirse más con ella era por hacer que Mimi sintiera celos y eso siempre le había funcionado, pero parecía ya no funcionarle, ¿qué le pasaba a Mimi? ¿Por qué se veía que él ya no le importaba? Esos pensamientos lo estaban volviendo loco y por consecuencia su rendimiento ya no era igual ni siquiera en la música, se le olvidaba la letra de sus propias canciones y a cada rato andaba cancelando los ensayos, algo que a los chicos de la banda no le gustaba absolutamente nada.


Naoki últimamente estaba feliz, no sólo por la atención de Matt, sino por una gran fiesta que se realizaría en unos días y de la cual todos los medios hablaban, una fiesta de etiqueta y ella era nada más y nada menos que la sobrina del anfitrión, un importante hombre de negocios de Japón.

—Es que no sé si invitarla o no —decía Naoki a sus amigas.

—Yo digo que no —le aconsejó una de sus amigas.

—Es que uno de los mejores diseñadores del mundo hizo un diseño exclusivo para mí, no saben, el vestido está divino, hermoso, y me queda de maravilla, es único y es que quiero que ella lo vea y se muera de envidia, es muy diferente que lo vea a que se lo cuenten, además quiero verla como vomita verde por no tener un vestido igual al mío —Naoki se veía encantada hablando del vestido.

—Entonces invítala, y si quieres, nosotras grabamos su expresión cuando te vea —habló su otra amiga.

—¡Sí, sí! —aplaudió contentísima Naoki, ya imaginándose el hecho.

—¿Y a quienes no vas a invitar? —preguntó una de las amigas.

—Obvio a los que me caen mal, Matt por supuesto que está más que invitado, él se verá súper guapo, porque yo lo voy acompañar a comprarse el traje y no cualquier traje, si es necesario, yo se lo compro, no quiero que se vea como cualquier otro de la fiesta, también tiene que ir bien presentable y digno de mi compañía; invitaré a Lee como sea, él me cae muy bien y es muy lindo, Brandon a pesar de ser gay, pues está guapísimo y la verdad me muero de ganas por verlo de traje, creo que él sería la competencia de Matt, Ethan es rarísimo, pero eso no le quita lo galán que está, he de reconocer que no me es indiferente…

—Ni que lo digas, está tan guapo como Matt o Brandon, esos hermosos ojos hipnotizan —interrumpió su amiga con cara de enamorada que hasta suspiró.

—Sí, como les decía, a ellos si los invito, además de que son extranjeros y se verán muy bien de traje, a Mimi porque me muero verla haciendo rabieta por lo bien que me veo, los demás, invitaría a Tai, sino fuera que el tarado me rechazó hace unos años y Sora no la invito por que no es muy femenina, y ustedes… —pausó Naoki haciendo que sus amigas ahogaran un gritito de susto, seguro no estaban invitadas—, obviamente que ustedes también irán a mi fiesta y los demás son los más populares y los que me caen bien.

Las amigas de Naoki suspiraron aliviadas, y luego se pusieron a gritar y a saltar como locas por ser invitadas a la mejor fiesta del año era lo más maravilloso que les había pasado en su vida, ahora tenían que preocuparse en qué usar para ese día y parecer como reinas.

—¿Qué tanto hablaran esas chicas? —preguntó Yolei curiosa al ver como carcajeaban las amigas de Naoki.

—No sé, cosas importantes, sobre el calentamiento global quizas —respondió Sora con sorna.

—¿Y saben qué es eso? —adujó Mimi.

—¡Seguro! —esta vez era Yolei que lo había dicho con un notorio tono sarcástico.

Las tres jóvenes comenzaron a reírse.

Naoki visualizó a Mimi de reojo y no evitó en hacer una mueca de desagrado, pero tenía que invitarla, nadie le quitaría el gusto de ver a su rival echar espuma por la boca por la envidia que le causaría al usar ese hermoso vestido y además de estar acompañada de Matt.


Matt volteó sin esperar encontrarse con los ojos color miel de la castaña, inmediato viró la mirada.

—Entonces en la noche —iba diciendo Mimi a Lee quien asentía, al notar la presencia de Matt se quedó callada.

El rubio se hizo que no la había visto y se pasó de largo de tal manera que Mimi alcanzó a olerlo, su perfume era simplemente encantador y la embriagaba con facilidad, se quedó disfrutando de aquel aroma que el ojiazul despedía a su paso.

Lee se quedó viendo a Matt hasta que lo vio desaparecer y luego observó a su amiga.

—Es un buen perfume —comentó Lee y de inmediato comenzó a estornudar—. Lástima que soy alérgico a ése olor… ¡Achú!

La castaña rió por lo de su amigo.


En la escuela no se hablaba más de la susodicha fiesta, muchos resentidos por no ser invitados, entre de ellos y aunque no le gustaba absolutamente nada admitirlo, era Tai, moría por ir a la fiesta pues supo que una de las personas invitadas era nada más y nada menos que un jugador muy famoso de Japón.

—Y todavía me lo restregó en la cara la muy maldita… —dijo Tai furioso recordando como Naoki le presumía la invitación.

—Todavía sigue dolida que la hayas rechazado —comentó Sora un tanto divertida por la actitud de su novio.

—Prefiero estar contigo en cualquier lugar que en mil fiestas de ella —respondió el castaño, tomando las manos de su novia.

Los dos enamorados se veían mutuamente, había un brillo especial, a punto de unir sus labios, alguien apareció en medio, haciendo que los dos besaran las mejillas del entrometido.

—Si quieres yo convenzo a Naoki que seas invitado… pero sin ella —habló Brandon asesinando con la mirada a Sora.

Tai no había tardado ni un segundo en escupir y limpiarse los labios por haber besado a un chico y Sora no estaba en sí muy contenta por la interrupción.

—¡¿Qué no se supone que ya nos dejarías en paz?! —reprochó la pelirroja que lanzó un grito que se escuchó hasta el otro patio.

—¿En serio? ¡No lo recuerdo! —Brandon puso cara interrogativa.

—¡Cuando estábamos haciendo el dichoso trabajo! —le recordó el castaño furioso, tanto que tomó del cuello de la playera a Brandon que seguía con su cara de no recordar absolutamente nada, hasta que de repente se le iluminó.

—¡Ah sí! Todo lo que uno tiene que hacer para conservar sus buenas notas y sobre todo… evitar que alguien ande de resbalosa con lo que uno quiere —esta vez Brandon le dirigió una mirada lacerante a Sora que estaba con los ojos hechos platos.

El castaño soltó a Brandon de lo sorprendido, cada vez le daba más escalofríos la obsesión de Brandon hacia él.

—Con permiso, ya sabes, si quieres ir a la fiesta, sólo háblame —le dijo Brandon que le guiñó el ojo a Tai antes de marcharse.

—Uy, hasta escalofríos me dio —reconoció el castaño.

—Me dijo resbalosa —reaccionó Sora—. ¡Maldito hijo de…!

—¡SORA! —exclamó Tai antes de que la boquita de su novia saliera una mala palabra.

La pelirroja no tardó nada en que su cara copiara el color del tomate, avergonzada de lo que estuvo a punto de decir.

—Y ni loco iré a la fiesta con él, aunque estén todas las personas que admiro… aunque si asiste Ayumi Hamasaki me la pensaba —bromeó Tai, haciendo que su novia le diera un codazo—. Sólo bromeo… que tal si de esa fiesta ya no regreso siendo señorito.

—¿Cómo que señorito? —interrogó Sora desconcertada.

Tai se acercó al oído de la pelirroja y le dijo a lo que se refería con lo de "señorito", hizo que Sora abriera los ojos y la boca de manera desmesurada.

—Mejor no me arriesgo, yo soy hecho a la antigüita, virgen hasta el matrimonio —sentenció el castaño con una gran sonrisa en su rostro, algo que hizo que una sonora carcajada se escuchara en todo el pasillo y al voltear, se dio cuenta que se trataba de su novia que parecía que se iba a privar de la risa.


Por otra parte se encontraba Mimi recibiendo la invitación de las mismas manos de Naoki, la castaña no se podía creer que la misma Naoki la estuviera invitando se supone que las dos se caían en la punta del hígado. La invitación se veía de la mejor calidad de imprenta y muy elegante y sus ojos se abrieron todavía más al ver su nombre en dichosa invitación.

Todavía sin podérselo creer, se metió al salón que estaba vacío, se sentó en la silla más alejada de la puerta. Ethan no tardó mucho en llegar y sentarse cerca de su amiga.

—También nos dio una a Lee, Brandon y a mí —enseñó el chico.

—Es que no me la puedo creer que me haya invitado, es de miedo —reconoció Mimi que no le quitaba la vista a la invitación.

Ethan encogió los hombros.

—Creo que no iré —comentó la castaña metiendo la invitación en su mochila.

—Irás —habló Ethan con una voz muy autoritaria que hizo que Mimi le prestara atención.

—El anfitrión de esa fiesta es el tío de Naoki —llegó Lee que se sentó al lado de Mimi—. Hiroyuki Natsumoto. Tiene escasos 20 años y ya es uno de los más grandes empresarios de todo Japón, además de que sospechamos que el Rubí Jaspeado se encuentra en la mansión de éste… ¿sabes a que negocios se dedica el jovencito?

Mimi se quedó pensativa, obviamente en negocios lícitos no era y el hecho de que ése joven tuviera en su mansión tan valioso mineral no significaba nada bueno, a lo que llegaba, es que también estaba muy, pero muy involucrado con LÍOS. Eso es lo que Ethan y los demás tanto estaban esperando, la oportunidad perfecta para su siguiente atraco, pero no le habían comentado nada sobre el Rubí Jaspeado, sólo sabía que iban a hacer algo grande y que LÍOS estaba por medio, pero nunca se imagino que tan pronto.

—Tenemos que ir, aprovechar para encontrar puntos ciegos en esa casa, porque tiene muchísima seguridad, entre de ellos nuestros queridísimos amigos de LÍOS —completó Ethan que giró para mirar a los ojos a la castaña.

—Te necesitamos para esto Mimi, como siempre, necesitamos de nuestro elemento estrella —Brandon llegó de manera sigilosa, pero no asustó a ninguno de ellos, y menos a Mimi a quien le tocó con mucha delicadeza el hombro.

—Somos un equipo, ¡vamos a recuperar ese diamante! —dijo Mimi con una sonrisa.


*******

N/A:

Hola! ¿cómo han estado? Yo tomandome un respiro, y por lo tanto con un poco más de tiempo para escribir =D (¡Al fin!) ya lo extrañaba mucho. Primero que nada, permitanme ofrecerles una disculpa por la tardanza, pero me era muy difici expresar la idea que me rondaba en la cabeza para el capi pero aquí está. Muchas gracias por su apoyo y su espera, muchisímas gracias =).

Gracias a todas que leen esta historia, me hace feliz saber que hay personas que les gusta como escribo, a quienes me dejan su valioso comentario. Mil gracias, en especial a: Glisa, Minami Tomoeda, Sakura Tachikawa, Nailea, Adrit126, Mizori95 y a Meems -ishikawa. Muchisímas gracias por su apoyo, son un amor n_n.

Espero que éste capi sea de su agrado y tengo la esperanza que me den otro respiro en pocos días y me ponga a escribir el siguiente capitulo y así sucesivamente, sólo ruego por que no me invadan con tarea en los días festivos, y que ya no sé anden cayendo los postes y dejan a una sin internet ¬¬ es simplemente horrible, sentía que dentro de poco iba a andar pidiendo bananas, pero no fue así y por lo que me atreví a publicar el capi en cuanto recuperé la conexión =)

Bueno, me paso a despedir no sin antes decirles que me motivan para seguir escribiendo y que me hacen muy feliz por cada comentario que dejan. sigo muy agradecidas con ustedes, pues está historia la escribo con mucho cariño para ustedes.

Besos y abrazos. SMUAAAAKK cuidense!!

Hasta luego.