Disclaimer: Digimon no es de mi propiedad.
22:
Alboroto
Mimi se levantó, dispuesta a ir a entretener al anfitrión de tan "divertida" fiesta y distraer si se podía a los guardianes, aunque eso iba a ser muy difícil. Justo como lo habían acordado, Lee fue al baño, "perdiéndose" en la casa, aunque hubo un amable que no sólo le señaló donde quedaba, sino que hasta se ofreció a acompañarlo. Pobre amable, quedó inconsciente y durmiendo en el retrete.
Llegó a dónde habían acordado.
—Lo que esta fiesta necesitaba, ¡ya está aquí! —exclamó el castaño sonriendo de oreja a oreja mientras se tronaba los dedos como un pianista antes de tocar el gran instrumento.
Hubo un apagón repentino haciendo que las mujeres chillaran. La luz regresó pero no como la recordaban, era de colores que iluminaban por doquier mientras que otras partes quedaban sumergidas en oscuridad.
—¿Qué demonios está pasando aquí? —interrogó Hiroyuki.
La música cambió a una más movida e incitadora a bailar de manera suelta, impresionando a todos los presentes.
—¡Yeah! ¡Eso si es música de fiesta! —dijo Mimi tomando de la mano a Hiroyuki e invitándolo a bailar.
Como de repente no había luz, Hiroyuki terminó bailando con otra chica, le molestó aquel hecho, ¿quién se había llevado a la bella Mimi?, pero no podía ser grosero con la dama que estaba junto a él.
Mimi al dar media vuelta para escabullirse entre la multitud y aprovechar lo que estaba pasando para conocer la mansión, se topó con Matt.
—Al fin tiene ritmo la fiesta, ¿no crees? —comentó el rubio.
—Sí, es genial, ¿verdad? Francamente ya me había aburrido y estaba a punto de irme, aunque me sorprendió el rumbo que tomó la fiesta —respondió Mimi lo más natural.
—¿Te sorprendiste? Y yo que pensé que sabías que tu amigo Lee es el que se encargó de darle vida a esto —indagó Matt, mirándola acusadoramente.
Ella expresó su sorpresa pero supo mantenerse al margen.
—¿En serio? No lo puedo creer y yo que pensé que ya se había ido —mintió Mimi.
—Por cierto, desde que se levantaron de la mesa, no he visto a Ethan y Brandon, no creo que se hayan ido sin Lee, ¿verdad?
Matt estaba un poco más tomado que hacía rato, pero para que estuviera en ese estado estaba muy lúcido, decía cosas que a Mimi ya la estaban poniendo muy nerviosa, además del tono que él usaba para decirlas.
—Yo tampoco los he visto desde que los deje, ¿acaso me andas vigilando? —trató de zafarse.
—Es más divertido ver como traes locos a muchos por aquí y que Hiroyuki no da ni la más mínima oportunidad de que se te acerquen porque sólo él quiere estar contigo —reconoció el ojiazul, se escuchaba un poco enojado por eso.
Matt estaba ¿celoso?, le daba gusto saber que Matt sentía celos, no lo pudo disimular que esbozó una sonrisa. La luz se apagó de nuevo y era el momento para que se alejara de él, pero no contó que sería atrapada por la mano del chico.
—Cabe mencionar que entre esos locos estoy yo… —Matt se acercó a ella, a pesar de la oscuridad se dio cuenta por la respiración del joven.
Notó la presión que él ejercía en su cintura y como su cuerpo poco a poco era llevado hacia él, podía separarse fácilmente de él pero… pero no quería hacerlo, disfrutaba sentirlo cerca de ella, desde hacía mucho deseaba estar en brazos del rubio y a pesar de que suprimía aquel sentimiento, ahora se hacía presente y más fuerte que nunca. Se dejó llevar, sus brazos rodearon instintivamente el cuello del rubio para acercarse más rápido a sus labios, entonces, húmedo, esperado desde hacía mucho, rozó suavemente sus labios con los de él, tenían una textura suave, carnosa, un olor y sabor exquisito que el vino se impregno en ellos. Unidos por los labios y por los acelerados latidos que el corazón daba de la alegría que cada uno sentía de sentirse correspondido. La luz volvió y parecía que sólo para enfocarlos a ellos. Todo mundo los veía, dos estaban que se les reventaba el hígado al momento de descubrirlos, pero a ellos no les importaba, seguían fundidos en aquel hermoso beso, extenso y lleno de significado.
No supo cuándo ni de dónde había llegado pero alguien lo separó bruscamente de Mimi, era Naoki hecha una fiera que se abalanzó sobre él dándole una bofetada que resonó en el lugar, mientras que otro estaba alejando a Mimi de él. Se trataba de Hiroyuki que tampoco estaba de buen humor. Matt hizo a un lado a Naoki de una manera brusca, tanto que la tiro al suelo, solo quería que Hiroyuki le quitara las manos de encima a la castaña, pero otros dos tipos lo tomaron por atrás, uno de ellos le dejó ir un golpe en el estómago dejándolo sin poder respirar. Los gritos de los invitados no tardaron nada, armándose tremendo alboroto, no fue una buena idea disparar al aire para tranquilizarlos, pues resultó contraproducente, parecía que la puerta se encontraba a kilómetros por que corrían como animales despavoridos hacia ella, sin importar que unas personas terminaran en el suelo y pasaran sobre ellas.
Mimi al ver que habían lastimado a Matt sin motivo alguno, se zafó de Hiroyuki de una manera que dejó impresionado al anfitrión, jamás se esperaba aquella fuerza de una jovencita como ella, pues terminó en el suelo cuando ella lo tomó del brazo y lo lanzó hacia delante. Como la gente estaba más preocupada por no recibir un impacto de bala, no le puso atención a la castaña. Corrió hacia uno de los tipos, unos centímetros antes de llegar a él, se impulsó para saltar, llegando a una altura poco imaginable con un simple salto y le propinó una fuerte patada que un diente salió volando, Mimi cayó de pie al mismo tiempo que el otro individuo caía como árbol al suelo. Matt estaba estupefacto ante lo que acababa de presenciar. Ni cuenta se dio que el otro sujeto que lo estaba agarrando ya había caído también, recordó respirar, de la impresión ya ni se acordaba que le habían sacado el aire. Naoki señalaba a Mimi espantada, como si estuviera viendo a un monstruo. Cayó desmayada cuando la castaña le lanzó algo como un pequeño dardo.
—¡Tenemos que salir de aquí! —señaló Mimi a quien el semblante le había cambiado por completo.
El plan era armar un alboroto pero no de tanta magnitud, ¿y pensar que sólo fue por un beso?, vaya tontería, pero ni modo, esto ya se había salido de sus manos, sólo esperaba a que Ethan, Brandon y Lee completaran el plan, mientras ella tenía que ingeniárselas.
—¡Atrápenla! —gritó un furioso Hiroyuki, toda la amabilidad y caballerosidad que había demostrado durante la aburrida fiesta se vino abajo en un segundo.
La castaña cogió la mano de Matt que todavía atónito ante lo que estaba pasando no respondía.
Lo importante era escapar, el hermoso vestido que lucía no sólo lo compró por lo bella que lucía en él, sino también por su flexibilidad y facilidad de hacerlo más corto… mientras corría se desprendió de una parte del vestido, no podía darse el lujo de dejarlo por dónde sea, pero tampoco podía cargar con aquel pedazo porque le estorbaba y lo que menos quería en ese momento era llevar peso de más. Logró salir de la mansión, corriendo hacia un pequeño prado que descendía hacia un bosque. Ahí ella le pidió a Matt que tomara un respiro, subió a un frondoso árbol y dejó aquel trozo de vestido, bien oculto entre unas ramas que semejaban un nido. Estaba atenta a cualquier movimiento, pues se percató que la seguía uno de los guardias de Hiroyuki.
—Espero que los otros estén bien… —suplicó Mimi preocupada por sus amigos, si bien recordaba, seguro la chica pelirroja y los otros estarían tras de sus amigos y es que los otros, eran más peligrosos que los que ella había enfrentado.
Matt apenas estaba reaccionando, pasando todo lo que había sucedido en la fiesta en unos segundos, agitó su cabeza y luego miró a Mimi quien brincó desde la rama del árbol de una manera magistral que parecía ser una gimnasta olímpica.
—¿Qué es todo lo que pasó allá? —preguntó Matt acusadoramente, su mirada era indescifrable, pero a Mimi le causó dolor y miedo a la vez.
—Un gran alboroto, como todo mundo yo salí de ahí al escuchar los disparos, ¡están locos! —respondió Mimi rogando a Dios por que aquello funcionara y Matt dejara de preguntar, aunque sabía perfectamente que no estaba tratando con alguien de tres neuronas.
—Ajá… ¿y esos movimientos de ninja que usaste para noquearlos? —Matt cada vez estaba más lúcido.
—¿Cuáles movimientos? Esa imaginación tuya, ¿o son fantasías? ¡Pervertido! —Mimi tuvo que propinarle una bofetada, justo en la misma mejilla que había recibido la de Naoki.
Matt no comprendía, ¿estaba tan ebrio que todo lo había imaginado? Aunque lo de la bofetada y el beso lo sintió de lo más real.
—Entonces explícame esa habilidad para escalar y descender de ese árbol, mira que ni yo puedo subirme en él tan rápido como tú lo hiciste —inquirió el muchacho, haciendo un lío en su cabeza que ya empezaba a dolerle.
—Esta bien, te lo confesaré —Mimi dio un largo suspiro, resignada.
El rubio ojiazul abrió los ojos como platos, ¿qué le iba a confesar? Debía de ser algo muy importante. Un silencio sepulcral invadió el bosque, de repente pasó una ventisca que agitó sutilmente el cabello de ambos, pero el de Mimi parecía ser el de una princesa por la forma tan elegante en la que se ondulaba con el viento.
Hiroyuki estaba que echaba fuego por las orejas, sentía tanto coraje. Dio un fuerte puñetazo al escucharlos decir: «Señor, ellos se lo han llevado».
—¡Bola de inútiles! ¿Cómo diablos se lo llevaron sí estaba bien custodiado? —gritó de tal manera que hizo que unos hombres se encogieran.
—Hemos subestimado al equipo OCBOS, todo lo planearon muy bien, señor —habló una chica pelirroja que estaba con la cabeza baja.
—Por eso los tengo a ustedes, para que destruyan a esos malditos mocosos y ellos les ganaron de forma tan sencilla.
—Señor, no pensamos que fueran tan buenos —se excusó un muchacho de cabello azul.
—No hay enemigo pequeño en este mundo —Hiroyuki suspiró hondo—. Pero todavía pueden recuperar el Rubí Jaspeado.
—Por supuesto señor, esta vez no nos ganaran tan fácilmente, nos encargaremos de borrarlos de la faz de la tierra —habló la pelirroja que mostró un semblante psicópata.
—Los chicos no me importan… pero la chica sí, a ella la quiero con vida, ¿entienden? No sólo quiero el Rubí Jaspeado, también quiero a Mimi. A ella no les permito que le hagan un rasguño, ¡¿queda claro?
—¡Sí señor! —respondieron los jóvenes, excepto la chica.
La pelirroja a quien más deseos de matar tenía, era Mimi. Sintió tanta impotencia al oírlo que apretó los dientes y los puños con toda su fuerza.
—Esperen —detuvo el jefe cuando vio que estos se marchaban—. No vayan por el Rubí aún, dejen que disfruten de su victoria por unos días —una sonrisa malévola se asomó en su rostro que ya no lo hacía ver tan guapo—. Mientras, manténgalos bien vigilados y usen una carnada en caso que sea necesario.
—¿Se refiere al rubio, señor? —preguntó la pelirroja.
—Sí, al novio de mi sobrina.
Matt esperaba la respuesta de Mimi, el silencio ya lo estaba desesperando.
—¿Y me vas a decir o no? —preguntó.
La castaña volvió a suspirar profundamente, se sentó frente a él, invitándolo a que él también se sentara.
—Esta bien, ya te lo diré. Matt, he de admitir que no soy mala en deportes… sólo no me gusta demostrarlo y hacerlo, eso sí, no sé nadar.
—Ajá, ¿pero eso que tiene que ver con lo que te pregunte? —interrumpió el rubio.
—Bueno, pues que yo… yo… soy muy buena para la gimnasia, ¡por eso la habilidad!
El joven rubio se cayó de espaldas al oírla, él esperaba algo como que fue entrenada para ser espía.
—¿Qué? ¿Sólo eso? —exclamó Matt que hasta se levantó, Mimi sólo le mostró las palmas de sus manos como símbolo de que era todo.
—Para ser gimnasta necesitas estar en buena forma y eso te obliga a practicar otros deportes, pero en serio, no sé nadar. ¿Qué esperaba que te dijera?
—Nada, olvídalo… ¿te llevó a tu casa? —se ofreció Matt resignado ante la respuesta.
—Por favor, tengo muchísimo miedo, y de paso ¿podemos comer algo por ahí?, es que con el susto se me abrió el apetito —pidió Mimi con ojos de borrego que Matt no pudo decir que No.
—De acuerdo.
Matt caminaba al lado de Mimi, mirándola de reojo, seguía siendo tan linda. Todo lo que había visto decía una cosa y lo que Mimi le contó, decía otra, ¿qué creer?, él no estaba en un estado para corroborar qué fue cierto y qué no. Tal vez sí fue imaginación suya, pero no seguía convencido. Un largo fin de semana lo esperaba y vaya que lo necesitaba para aclarar su mente. Mientras, disfrutaría de la compañía de la chica que esa noche lo había enamorado con aquel bello vestido pero sobre todo, con aquel dulce beso tan significativo.
Mimi llegó a su departamento, respirando hondamente, como si no lo hubiese hecho en varios minutos. Se recargó sobre su puerta, y en la sala estaban sus amigos.
—¡Lo conseguimos! —exclamó Lee mostrando el rubí jaspeado.
—¡Genial! —Mimi estaba muy contenta por el logro que rápida estaba admirando aquella preciosa pero extraña piedra.
—Fue muy arriesgado todo lo que pasó —dijo Ethan, era el más serio de los cuatro, su rostro expresaba preocupación.
—Ahora ya saben quiénes somos, nos reconocen y no dudo que dentro de nada nos encuentren y se lleven el rubí, francamente fue pura suerte haberles ganado —reconoció Brandon.
—Fue mi culpa —dijo Mimi que se dejó caer sobre el sillón, agobiada.
—No, no fue tu culpa, actuamos como deberíamos hacerlo, el plan era sólo investigar la mansión y encontrar el rubí jaspeado, pero nosotros vimos la oportunidad perfecta para tomarlo y no dudamos en hacerlo… lo que sucedió es que el otro equipo envió al grandulón tras de ti —Brandon se sentó junto a Mimi y ella dejó caer la cabeza sobre el hombro de su amigo, éste le acarició el cabello.
—Estábamos preocupados por ti, temíamos que ese tipo te hiciera daño, por eso nos apuramos en tomar el rubí, enfrentamos a los otros como jamás hemos enfrentado a nadie —reconoció Lee que se acuclilló frente a su amiga y le tomó las manos, sonriéndole.
Mimi esperaba a que Ethan dijera algo, pero éste sólo le dedicó una mirada dura y se marchó.
—¿Qué pasa con Ethan? —preguntó Mimi, preocupada por el muchacho.
—Él vio el beso… y eso lo puso furioso, por ello fue más sencillo adquirir el rubí, he de confesar que jamás había visto así a Ethan, estaba tan enojado que causaba miedo… pero también se preocupó por ti y fue tras de aquel tipo que te seguía, lo derribó en un segundo —contó Brandon.
—Sí, es verdad, mis respetos para Ethan, pero eso no le quita lo raro… aunque luego se puso triste y nos pidió que nos viniéramos —agregó Lee.
Unos minutos más tarde y ya cansados, los chicos se fueron a dormir, quedaron en que ellos cuidarían del rubí jaspeado. Les comunicarían a sus superiores lo de su logro.
La castaña se fue a su habitación y se puso el pijama, le dolía saber que Ethan estaba triste, recordó cuando una vez estuvo con él y lo contenta que se encontraba, lo dulce, lo amoroso que resultaba ser Ethan… agitó su cabeza.
—Lo siento mucho Ethan, pero ya no eres tú, ahora es Matt quien se ha robado mi corazón.
N/A:
Hola hola, yo aquí haciendo presencia con el nuevo capitulo de esta historia, perdonen la demora pero mas vale tarde que nunca, verdad?, espero que este capitulo recompense lo aburrido que estuvo el anterior U.U
Mil y un gracias a todos y todas que leen el fic y por dejarme comentario, ahh me ilusiona mucho leer sus palabras respecto al fic n_n.
Gracias a: Neerak (hola, gracias por tu review, muy buen nick yo ni en cuenta, pero muy bueno eh!), Saku (amiga, creo que va para largo también U.U me gustan las historias largas jaja, bueno, sólo espero no aburrir, t quero), digimon4ever99 (hola chica, ya presentaste tu exa de admisión? si es así espero que te haya ido de maravilla, muchas gracias por tu review n.n), Taishou (jaja si, sería divertido que la vendedora saliera otra vez, no crees?, gracias por tu review), Adrit126 (hola! disculpa por el retraso de digimon advance 2, no he tenido mucho tiempo este semestre, pero ya en vacaciones me desquitaré, sí y muy probable es que en septiembre ya suba digimon advance, gracias por seguirme te quero n.n), mens li ishida (gracias por tu review, te lo agradezco de sobremanera y pss ando haciendo lo posible por darle un poco de tiempo al fic)
Me siento muy apenada pues ultimamente ni una vueltecita me he dado por FF y hay varios fics pendientes de mis amigas a quienes quiero mucho, disculpen por no dejar review, pero lo bueno es que ya están cerca mis vacaciones (sí, las esperadísimas vacaciones al fin!) y espero ponerme al corriente en el mes y escribir para actualizar rápido :D
Muchas gracias a todos, espero leernos pronto, cuidense.
con cariño: XANHEX
