Disclaimer: Digimon no es de mi propiedad. Hago uso de sus personajes para hacer la historia aquí presentada con el fin de entretenimiento.
27:
Prisioneros
Abrió los ojos con lentitud, le costaba mantenerlos abiertos, no reconocía bien el lugar, aún se encontraba aturdido, lo último que recordó es que todo se oscurecía frente a sus ojos. Era una habitación tenuemente iluminada, aún todo estaba borroso ante él. Había una silla en frente, ahí se encontraba sentado alguien pero no lograba reconocer de quién se trataba, sentía que todo daba vueltas a su alrededor. Cerró los ojos para evitar marearse. Imágenes difusas se crearon en su mente, poco a poco empezó a recordar hasta que el nombre de alguien se le vino a la mente y eso hizo que lo aturdido se le quitara enseguida.
—¡Mimi! —exclamó alarmado, despertando a la persona que dormitaba en la silla de enfrente.
Quiso moverse pero entonces se percató que se encontraba atado en una silla. Su vista se aclaró de tal forma que pudo reconocer la silueta de la persona sentada frente a él, se trataba de Ethan, quien se veía mal herido.
—Ella está bien —respondió con calma y con voz débil el pelinegro.
—¡¿Cómo sabes que ella está bien? —Matt trataba de zafarse de las cuerdas que lo mantenían aprisionado en aquella incomoda silla.
—Hiroyuki no sería capaz de hacerle daño —Ethan cabeceaba, entonces Matt notó la gravedad del chico, su hombro izquierdo estaba torpemente vendado del cual se veía todo rojo—. No te muevas mucho, terminaras lastimándote.
—Tú… —no sabía que sentir, en ese momento al ver a Ethan atado, pero no como él, sino con algo más resistente—. Tú eres un ladrón, como… como Mimi.
Ethan esbozó una débil sonrisa y le miró, con aquellos ojos grises que a pesar de estar herido, seguían manteniendo una fuerza en la mirada, Matt le miró fijamente.
—Sí lo somos. Mimi, Brandon, Lee y yo, somos ladrones.
Aunque escuchara aquella confesión de los labios de Ethan, no podía creerlo, simplemente se resistía. La chica que le robó el corazón, aquella ladrona era la misma chica torpe en deportes, que también le había robado el corazón… estaba muy confundido.
—Una vez que terminemos con nuestra misión, regresaremos a Nueva York para hacer oficial el compromiso, entre Mimi y yo —interrumpió Ethan, parecía que el chico deseaba lastimar a Matt.
—¿Cuál compromiso? —preguntó Matt, sus ojos denotaban sorpresa y miedo.
—El de matrimonio, Mimi y yo estamos comprometidos.
Eso había resultado todavía más duro que el hecho de enterarse que la ladrona y Mimi se trataba de la misma persona. Mimi comprometida con Ethan, los dos jóvenes se casarían y enterarse de ello, resultó como que le quitaran la vida.
—Sólo que hay un problema —avisó Ethan, haciendo que Matt le prestara más atención—. Que Mimi no me ama, me quiere como amigo, pero no me ama. Fui un completo idiota, estuvo conmigo y me regaló sus más sinceros sentimientos, pero yo la deje por una chica rubia, justo fui cuando me di cuenta de lo que había perdido, pero fue demasiado tarde, Mimi es muy especial y aunque me duela, porque yo la sigo amando, ella no siente lo mismo por mí. Mimi ama a una persona, por la cual fue capaz de sacrificar sus sentimientos y aceptar el compromiso aunque no esté de acuerdo.
—¿Quién? —se arriesgo saber el rubio, su corazón dio un brusco vuelco que hasta le dolió el pecho.
—Te ama a ti. Sólo para evitar que te hicieran daño hizo todo lo posible por alejarse de ti y evitarte a como diera lugar, porque Hiroyuki amenazó con lastimar a cualquier persona que ella quiere, motivo por el cual también se alejó de sus demás amigos.
Matt recordó los desplantes que Mimi les hacía, las veces que se comportó cortante y otras hasta grosera con ellos, y aunque los amigos trataban de no alejarse de ella, de tratar de comprender por qué aquel extraño comportamiento para con ellos, los chicos seguían queriéndola. La ladrona o mejor dicho Mimi los había alejado y hasta arriesgado perder las la amistad por tal de que no les pasara nada, eso hablaba muy bien de ella.
—Entiendo que estés así, desconcertado y confuso, no es para menos… saber que somos unos ladrones te pone en una encrucijada, pero déjame decirte que no somos vil ladrones, tenemos valores y no robamos por gusto, ni necesidad, lo hacemos por el bien. Somos como una especie de Robín Hood, robarles a los ricos para ayudar a los pobres. No tengo por qué contarte todo esto, pero siento que si no hablo me muero.
—No deberías de hablar, te debilitas más —dijo Matt al ver al chico más blanco de lo que era.
—No. Necesito que entiendas, que no te hagas una mala imagen de nosotros y sobre todo de Mimi, no quiero que por algo así dejes de amarla, aunque no quieras admitirlo por tu maldito orgullo, yo sé que amas a Mimi y Mimi te ama a ti, si no están juntos es por las malditas reglas de OCBOS y por su estúpido orgullo.
El rubio miró a Ethan, ¿Qué era OCBOS? No le importaba mucho como lo del por qué tenía que escuchar al chico, aunque le preocupaba que Ethan siguiera gastando fuerza con cada palabra que decía.
—OCBOS es la organización para la cual trabajamos, mejor dicho, robamos, pero no sólo se trata de robos, también entrenan a personas para estafar, falsificar. Nos forman en equipo desde los doce años y nos van dando misiones de acuerdo a cuantas hemos realizado y los éxitos que se han tenido. No robamos a cualquiera, sino a personas especificas, personas que han adquirido sus fortunas perjudicando a otros, lo que obtenemos se ve proporcionado en lugares que se necesitan, como orfanatos, hospitales, familias en extrema pobreza, educación, entre otras cosas que tengan que ver con la ayuda, incluso hasta con la preservación de los animales. Antes de seguir, espero contar con tu extrema discreción y que no cuentes nada respecto a OCBOS y sobre todo que somos unos ladrones.
Ethan se quedó callado repentinamente, mostrando una mueca de dolor.
—¿Estás bien? —preguntó Matt, se sentía impotente al estar atado y no poder ayudar al pobre muchacho.
—Creo que me ahorrare unas palabras por unos minutos —Ethan medio sonrió.
Callados, así se quedaron un rato, Matt pensaba lo que Ethan había dicho, pero aquello no le ayudaba mucho a que dejara de estar confuso y dolido porque Mimi no le contó nada, pero bueno, no tenía por qué contarle, no se llevaban tan bien y no tenían gran confianza y sí lo guardó fue por la seguridad de todos. No sabía qué pensar.
Le dolía el hombro, al verse notó que lo tenía todo morado casi negro por el duro golpe que recibió por parte de Serenity, pero no le importaba tanto, había visto a Ethan caer y no sabía como estaba. Era una habitación pequeña, donde había una cama en la cual ella estaba sentada, sin ventanas y solo una mesita de noche al lado donde estaba una jarra con agua, tomó un poco para refrescarse, desorientada, pero recordaba lo sucedido. Cayó al agua inconsciente pero al escuchar un disparo entre abrió los ojos reconociendo a Ethan quien era el que caía. Esperaba a que alguien entrara a ese maldito lugar y así salir, aunque no se encontraba en óptimas condiciones. Volvió a sentir sueño, algo no estaba nada bien, miró el agua, seguro le había puesto algo para que ella volviera a dormir. No soportó más y cayó en la cama quedando completamente dormida.
Matt veía que entraban personas pero no podía reconocerlas por los pasamontañas que ellos tenían puesto, le daban de comer y agua, a Ethan parecía que lo atendían respecto a la herida. Aquellas personas luego le inyectaban algo que lo aturdía y olvidaba cuanto tiempo tenía ahí. Las horas pasaban tan lento que le parecía estar encerrado más de una semana.
Mimi despertaba, de nuevo algo mareada y con ganas de vomitar, vio su hombro y ya no estaba morado, parecía que se estaba curando muy rápido, notó la silueta femenina de Serenity parada frente a la puerta.
—Vaya, hasta que despiertas —habló la rubia.
—Me han estado drogando todo este tiempo, ¿no es así? —habló Mimi sentándose en la cama.
—No, nosotros no te hemos drogado, tú que has tomado esa agua que tiene droga —Serenity esbozó una siniestra sonrisa—. En sí, tú te has drogado por estos tres días.
La puerta se abrió, Hiroyuki hacía acto de presencia, le entregó una computadora a Serenity y a Mimi le puso un hermoso vestido color rojo pasión sobre la cama.
—Espero que lo luzcas esta noche, cuando dé a conocer a mi futura esposa —habló el hombre, sonriendo.
La castaña definitivamente no entendía nada.
—¿Tu futura esposa? —interrogó la chica.
—Así es, tú serás mi futura esposa.
Mimi quedó estupefacta ante lo dicho por Hiroyuki.
—Al rato entraran dos estilistas que se encargaran de dejar todavía más hermosa a mi futura esposa, quiero que estés al pendiente de todo —le pidió a Serenity.
—Yo no voy a ser tu esposa —Mimi quería pararse, pero seguía atontada.
—Lo serás, sólo así tu amigo Ethan recibirá la ayuda médica que tanto necesita y el otro rubio saldrá vivo y sin tener un solo rasguño —habló el hombre, entonces Serenity abrió la computadora, tecleó y luego mostró un video donde se veían a los dos chicos atados a una silla, Matt se veía agotado, pero el semblante de Ethan era preocupante, el chico estaba muy pálido, y se veía muy mal.
—¡ERES UN DESGRACIADO! —no supo de dónde le habían llegado fuerzas para levantarse y darle un puñetazo de lleno en la cara a Hiroyuki, fue tan fuerte el golpe que lo tiró al suelo.
Un golpe seco pero doloroso hizo que retrocediera, Serenity le golpeó el hombro lastimado y sintió que se lo había desencajado de su lugar. Hiroyuki se levantó sujetándose la nariz de la cual fluía sangre, se veía muy molesto.
—Ahora por tu estupidez, el chico rubio pagara las consecuencias —dijo Hiroyuki.
Tenía mucho miedo por lo que le fuera a pasar a Matt.
—No, espera… lo siento… lo que te pido es que lleven a Ethan a un hospital y liberen a Matt… yo… yo me casare contigo cuando tú quieras, sólo libéralos ya —rogó la castaña.
—Bien, serán liberados en cuanto tu y yo nos casemos, mientras, esta noche debes de ser muy linda y cariñosa con tu futuro esposo, de eso depende que al rubio, bueno, Matt esté bien —el tipo esbozó una sonrisa que a Mimi le causó asco.
La chica no tuvo más que aceptar el beso, un beso asqueroso, horrible, quería matar a golpes en ese momento a ese hombre, pero sus amigos… Ethan y Matt, por ellos, tenía que soportar los labios de Hiroyuki sobre los suyos.
—Que suerte tienes, casarte con Hiroyuki —se burló Serenity una vez que el otro se marchó.
—Serenity, por favor, ayuda a Ethan, hazlo por lo que una vez sentiste por él… tan solo míralo, necesita un médico con urgencia —Mimi esperaba tocar el frío corazón de su rival.
—Lo que siento por él es odio, por mi que se muera, ya sea por que se haya desangrado o por la fuerte infección, ya que la bala no ha sido retirada de su cuerpo, ordenes de Hiroyuki. Ah, sí, algo que Hiroyuki quería decirte y no lo hizo porque le rompiste la nariz, quiere saber dónde está el Rubí Jaspeado.
—No lo sé.
—¿Entonces quien lo tiene?
Se quedó callada, no sabía sí Lee había recogido el Rubí de dónde lo escogió o no. No quería involucrarlo, aunque tampoco estaba segura si sus otros dos amigos también habían sido capturados.
—¿Quién lo tiene? —repitió Serenity esta vez presionando más.
—No lo sé.
—Está en el balneario, ahí lo escondieron ustedes, los hemos seguido desde que lo robaron de la mansión y sabemos todos sus movimientos, seguro que quien lo escondió fue Lee, listos, sin duda alguna, ese chico es muy sigiloso y fácil de perder su rastro.
Era muy difícil ocultarle algo a alguien que había trabajado con ellos. Serenity sabía más de lo que ella pensaba.
Un hombre rubio, alto de traje negro y gafas oscuras estaba sentado frente a ellos, tanto Lee como Brandon estaban un poco nerviosos por la presencia de aquel sujeto, los dos jóvenes se miraban de vez en cuando; aquel silencio que se promulgó en el momento de la llegada de ése hombre, no hacía media hora, aquel individuo estaba visualizando algo en su computadora portátil.
—Tres días, ¿eh? —habló aquel hombre alzando su mirada hacia ellos.
El tipo se quitó las gafas, dejando ver sus ojos color verde con un ligero toque marrón. Cerró su portátil y se levantó, intimidando todavía más a los jóvenes—. No sólo pierden a dos de los mejores agentes de OCBOS, sino que tampoco recuperan ese rubí…
—Señor —Lee se atrevió a hablar— yo…
—En estos momentos lo que menos importa es el rubí, debemos de salvar a Mimi y Ethan —interrumpió valerosamente Brandon, mirando fijamente a ese hombre.
—Entiendo su preocupación, pero a estas alturas, dudo mucho que ellos se encuentren con vida, Hiroyuki Natsumoto es un hombre muy peligroso y hasta la fecha, intocable. En cuanto el rubí, ustedes saben que es de suma importancia, por eso los mande a ustedes, los mejores de OCBOS.
—Señor —la palabra sonó dura en la voz de Brandon—. Ethan y Mimi son nuestros amigos, y no los dejaremos.
—¿Qué no entienden que el rubí es de mucha importancia? ¡Quiero que lo recuperen en cuanto antes! —exclamó aquel sujeto, mirando duramente a Brandon.
Antes de que Brandon dijera algo, el hombre tomó su laptop y se retiró del departamento azotando la puerta.
—Brandon, no lo tomes a mal, pero odio a tu padre —le dijo Lee poniéndole una mano sobre el hombre de su amigo.
—Sí, yo también —respondió el rubio mirando con furia la puerta.
Brandon se fue hacia la ventana para admirar la ciudad o tal vez, observarla con más detalle que nunca, mientras que Lee estaba sentado con los codos sobre la mesa y recargando su barbilla sobre sus manos que se encontraban cruzadas, mirando fijamente al sillón de enfrente.
—Me importa poco lo que diga OCBOS si no recuperamos el rubí, quiero a Mimi y a Ethan de regreso —determinó el rubio.
—Sí, yo también quiero a mis amigos de vuelta, estoy seguro que Hiroyuki los tiene prisioneros, y conociendo la clase de cerdo que es ese hombre, seguro que debe de tener a Mimi en un lugar especial y pidiéndole algo para que ayude a Ethan y tal vez a Matt si él está con ellos —concluyó el moreno—. Lo importante es que dentro de lo que cabe, estén bien, aunque ese disparo que escuché no me gustó nada.
—Yo también estoy preocupado por eso, Lee, y en estos tres días no hemos averiguado nada, eso me pone más tenso.
De repente, el teléfono móvil de Lee sonó, el chico al tomar su celular se desconcertó y atendió la llamada.
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N/A:
Hola! ¿Cómo están? he subido este capitulo, aunque mi intención era que fuese más largo, claro para que sólo me quedara un capitulo más y terminar con la historia, pero dado que apenas entré a la escuela y no me han dado mucho tiempo, por trabajos, tareas y cuanta cosa se les ocurra a los maestros (que creatividad tienen algunos para exprimirle el más pequeño tiempo que una tiene) y bueno, no sé que tantos trabajos me vayan a dejar esta semana, por lo que me dije: subiré lo que tengo del capitulo y hago otros dos o tres más. al menos no quiero tardar mucho, porque me gustaría mucho que en cuanto esta historia finalice, ande subiendo el primer capitulo de Digimon Advance 02 y espero que el capitulo que presento sea de su agrado n.n muchisimas gracias por entrar y dedicarle tiempo a mi historia, no me cansaré nunca de agradecerles =) las quiero!
Disculpen si no respondo a los rr... ando falta de tiempo y con tarea encima U.U pero muchisimas gracias! De verdad mil gracias!
se despide con cariño, un abrazo y un beso: XANHEX
