Disclaimer: Digimon no es de mi propiedad. La historia aquí presentada es con fines de entretenimiento.


29:

Enfrentamiento y Despedida

Brandon sujetaba al gigante por el cuello, era muy difícil mantenerlo quieto, más cuando ese individuo hacía todo lo posible por chocar a Brandon contra la pared, mientras tanto Lee le golpeaba el estómago con cualquier cosa.

—¡Te lo dije, no se muere con nada! —exclamó Lee ya desesperado.

El rubio lamentaba haber dejado su invento en aquella habitación, sino, tal vez le hubieran ayudado con adormilarlo un poco y así vencerlo con facilidad.

—¡Tengo una idea! —Brandon vio una gruesa cortina.

Los dos chicos saltaron a la cortina, jalándola, cada uno tomó una esquina y corrieron hacia el gigante, fueron muy calculadores de que el tipo estuviera cerca del gran ventanal. El enemigo tropezó con la cortina, llevándose a los jóvenes con él. Brandon y Lee alcanzaron a sujetarse antes de caer.

—¡Lo hicimos! —exclamó Lee contento.

Escucharon el fuerte estruendo que hizo el gigante al caer lo dos pisos y de lleno contra el suelo.


Hiroyuki observaba como sus guardianes se ponían de pie, en el salón que había estado hace rato se encontraban dormidos, había perdido señal en otras partes de la mansión.

Uno de sus hombres llegó, llamando la atención de Hiroyuki.

—Señor, le tengo informes respecto quien nos ha traicionado.

El hombre habló haciendo que los ojos de Hiroyuki destellaran de puro coraje y odio.


Mimi estaba tras los pasos de Serenity, llegando al patio de la mansión. Serenity se detuvo al sentirse acorralada, amenazando al rubio con la pistola la cual el cañón se encontraba en la sien de Matt. La castaña observó como el dedo tenso de Serenity estaba presionando el gatillo, un pequeño movimiento y lo accionaría.

—Este asunto es de las dos, deja a Matt —pidió Mimi cautelosamente, sabía que Serenity estaba algo nerviosa.

—Tu me has quitado todo, ahora yo te quitaré a alguien que quieres —presionó más a Matt.

—¡Yo no te he quitado absolutamente nada, Serenity! —Mimi se estaba molestando.

Matt trataba de zafarse del brazo de Serenity que lo aprisionaba, pero la chica le presionaba todavía más el arma, manteniéndolo quieto. Mimi esperaba a que Matt hiciera algo, tratar de zafar el arma, después de todo, Matt era fuerte, al menos podría ayudarle aunque fuera un poquito.

—Ni se te ocurra dar un paso —amenazó Serenity que apartó el arma de Matt para apuntar a la castaña—. O lo mato.

Le bastó con que Serenity alejara el arma de Matt por unos segundos para ir hacia la rubia, quien al percatarse disparó el arma. Mimi tuvo tiempo de esquivar el arma sin detenerse. Empujó a Matt bruscamente, liberándolo de Serenity, mientras que a la chica la tomó de la muñeca tratando de arrebatarle el arma. Matt estaba impresionado ni supo cómo es que Mimi había llegado tan rápido hacia ellos. Él se levantó dispuesto a ayudar a la castaña, un disparo lo dejo quieto.

El arma se cayó soltando el balazo, Mimi ya tenía a Serenity agarrada del brazo y torciéndoselo hacia atrás, la rubia se agachó arrojando a la castaña al suelo, Serenity iba a levantar el arma aprovechando que su rival yacía en el piso, pero Mimi ágilmente metió su pie, haciendo que la otra se cayera, aprovechó para levantarse y coger el arma, Serenity copió su movimiento, haciendo que Mimi estuviera por caerse, lo que valió que la pistola se deslizara un poco más y estuviera fuera de su alcance. Serenity le cayó encima, para golpearla, pero la castaña detuvo sus muñecas.

—¡Te odio, te odio! —decía Serenity con lagrimas en los ojos.

—¡No te he dado motivos para ello! —le exclamó Mimi que se abalanzó de tal manera que fuera ahora ella quien estuviera encima de Serenity.

La rubia logró arrojar a Mimi, se levantó ágil, estaba decidida a acabar con la vida de su rival. Mimi tomó impulso y saltó sobre Serenity quedando frente a la chica.

—Si quieres derrotarme, que sea sin la ayuda de un arma, así verás que tan buena eres y quien de las dos es la mejor —retó Mimi, con una mirada desafiante.

Serenity calmó su agitada respiración, esbozó una sonrisa de complacencia, cerró los ojos por unos segundos, al abrirlos, estos brillaban de emoción.

—Acepto.

Matt estaba expectante, quería decir algo, pero no podía, simplemente las palabras no salían de su boca. Era impresionante, todo era simplemente increíble, sería testigo de una pelea entre dos chicas, jamás pensó a llegar a ver eso y menos con dos jóvenes que estaban bien entrenadas, pues había visto las agilidades de la ladrona que ahora bien sabía que se trataba de Mimi… al final de cuentas se enamoró de la misma persona, de la nueva alumna que no pensó enamorarse, pero sí de aquella misteriosa ladrona. Confundido seguía, pero las cosas se empezaban a aclarar poco a poco, todo lo que Ethan le dijo, pero lo que más recordaba eran las palabras: Mimi te ama. Esas dulces palabras que se quedaron bien grabadas en su memoria y en su corazón. Al fin, unas suaves palabras salieron en un susurro de sus labios.

—Yo también te amo.

Mimi sintió una ligera punzada en el pecho y por reacción volteó a mirar a Matt, fue como si ella lo hubiese escuchado, a la castaña se le dibujó una linda sonrisa y sus bellos ojos denotaron alegría.

Una sonrisa sombría se hizo presente en el rostro de Serenity, pues aprovechó el momento de distracción de la castaña para darle de lleno en el estómago con una patada.

—¡MIMI! —gritó Matt, impresionado de que la otra joven fuera tan vil y atacara a su contrincante sin estar aún lista.

La castaña se sujetaba el estómago mientras estaba en el piso, aquello había sido vil, pero no tenía por qué reclamarle a su rival, sabía que la otra aprovecharía cualquier distracción por mínima que fuese.

Serenity tomó una maceta, dispuesta a dejarla caer sobre la cabeza de la castaña.

—¡MUERE! —exclamó la rubia, en sus ojos se veía cierta locura que le causó un fuerte escalofrío a Matt.

—¡No en tus manos! —dijo Mimi que se quitó de inmediato, la maceta se hizo añicos al caer.

Mimi le dio una patada en la quijada a su contrincante que la mandó a unos metros, llegó a ella y le soltó un rodillazo en el estómago, haciendo que Serenity escupiera sangre.

—Aunque te duela, jamás serás ni la mitad de buena de lo que yo soy —musitó la castaña.

Serenity ocupo sus fuerzas para levantarse, escupió otro tanto de sangre y luego se limpió la boca, se acomodó la quijada.

—¿Es crees? —la voz de Serenity se escuchaba ligeramente rasposa.

Mimi estaba de espalda, con los ojos cerrados, podía visualizarla así, podía ver como Serenity sacaba un arma que escondía tras de su espalda y le apuntaba directo a la cabeza.

—No, no lo creo —la castaña giró lentamente—. Lo sé —le miró duramente.

Serenity accionó el arma, todo parecía alentarse, los latidos de su corazón se hacían lentos pero más fuertes, era como si pudiera ver la bala que estaba a punto de atravesar la cabeza de Mimi, pero la castaña corrió de tal manera que terminó derrapando en el piso y golpeando la espinilla de Serenity, rápida se levantó, giró de tal manera que soltó una patada que mandó a volar el arma que la rubia tenía en sus manos, para luego ver a Mimi sujetando el cuello de su enemiga.

—Ni con un arma en tus manos puedes ganarme. Eres una mediocre —Mimi sujetó con más fuerza el cuello de Serenity, no supo de dónde sacó las fuerzas para arrojar a la muchacha tan lejos como le fue posible.

Serenity había cambiado su semblante, de intimidante a intimidado, la chica temblaba mientras tenía una mano posada en su cuello, era como Mimi le causara terror, encontró la primer pistola, apuntó a Mimi pero la mano le temblaba de tal manera que le era imposible fijar su puntería.

—No, tú no puedes ser mejor que yo… —su voz era quebradiza.

Mimi llegó a ella, le tomó la muñeca donde tenía la pistola, pero fue entonces que Serenity no permitió que le quitaran el arma y menos teniendo la posibilidad de darle un tiro estando así de cerca de Mimi. No fallaría.

Temía lo peor, las dos chicas se quedaron estáticas en cuanto el ruido se hizo presente. Mimi se hizo a un lado, temblando de horror, el cuerpo de Serenity cayó inerte un segundo después, Mimi divisó hacia atrás y se encontró a Hiroyuki con un arma en la mano, el había disparado en la frente a Serenity.

—¿Por qué lo hiciste? —preguntó Mimi, unas lagrimas se asomaron en sus ojos.

La castaña se arrodilló ante el cuerpo de Serenity y lo abrazó, desolada, no merecía un final así, en el fondo sabía que la rubia no era mala y estaba dolida con todo el mundo, pero tarde o temprano reaccionaría. Matt se acercó a ella y la abrazó, sintiendo aquel dolor por el cual Mimi estaba pasando.

—¿Por qué la mataste? —repitió la castaña.

—Por ser una vil traidora… —respondió.

Mimi le dirigió una mirada fulminante a Hiroyuki.

—Tú, aléjate de ella —señaló Hiroyuki a Matt.

—No, no lo haré —Matt se puso de pie, dispuesto a todo.

—Que te alejes de Mimi ahora, o te meteré una bala en la cabeza —gritó el hombre.

—¡Y yo te dije que no lo haré!

Mimi tomó el arma que seguía en la mano de Serenity, la guardó discretamente y se puso al lado de Matt.

—¿Qué quieres, Hiroyuki? —interrogó Mimi mirando al hombre con desdén.

—A ti —se limitó a responder el aludido.

La castaña esbozó una sonrisa burlona, bajó un poco la cabeza, fue algo extraño y escalofriante, Matt la observaba de cerca, ella le sostenía la mano, pero en la mano de la chica estaba el arma. Se la dio a Matt, dio un par de pasos para cubrir al rubio.

—No tienes idea el repudio, asco que me causas, eres el ser más despreciable que he conocido en mi vida. Primero muerta antes de estar con alguien como tú —sentenció la joven.

Hiroyuki tragó saliva pero mantuvo su firmeza, levantó el arma y apuntó directo al pecho de la chica.

—Entonces que así sea.

Un disparo más se hizo presente, Hiroyuki se doblego al sentir que algo le atravesaba la pierna. El rubio había accionado el gatillo cuando vio a la castaña en peligro. Mimi corrió antes de que el tipo levantara el arma, le dio una patada en la cara, tumbándolo. La castaña se veía furiosa, golpe tras golpe azotaba en el rostro de Hiroyuki, hasta que Matt le tomó de la muñeca, deteniéndola. La chica, volteó a ver al muchacho, sus ojos estaban llorosos, luego miró lo que había hecho, destrozó el rostro de Hiroyuki, vio sangre emanando de la boca y nariz del hombre, hasta unos dientes en el suelo.

—No merece la pena —Matt ayudó a Mimi a levantarse, inmediato la abrazó con fuerza mientras que la chica lloraba sobre su pecho.

Unos instantes después, Brandon y Lee hicieron presencia junto a varias personas que él desconocía. No le importaba. Lo único que en ese momento valía la pena, era Mimi.


Estaban ya en el hospital, donde se encontraba Ethan, Matt estaba junto a Mimi no se le despegaba ni por un segundo, suspiró hondo. Vio a una joven a lo lejos que se le hizo conocida, pero no creyó que fuera ella, imposible, entonces la chica se acercó más a ellos, haciendo que tanto él como Mimi se sorprendieran al verla.

—¡¿NAOKI? —exclamaron los dos chicos a la vez.

—¡Sí, nuestra amiga Naoki! —corroboró Lee quien se acercó y rodeó los hombros de Naoki con su brazo.

—¿Amiga? —repitió Mimi, incrédula.

—¿Sino por quién crees que están a salvo? —Lee invitó a la chica a sentarse.

Mimi y Matt compartieron miradas, incrédulos.

—Naoki fue quien nos informó de todo y se las arregló para burlar la seguridad y sacar a Ethan de allí para traerlo al hospital, gracias a ello, nuestro amigo está a salvo —agregó Brandon que llegó con café y le dio uno para Mimi y otro para Matt.

Mimi no sabía que decir, jamás se lo esperaba de ella.

—Gracias —escuchó a Matt, lo miró por un rato, él chico se veía sumamente agradecido con Naoki quien bajó la cabeza con humildad.

—¿Por qué lo hiciste? —interrogó Mimi, quería saber la razón por la cual Naoki les ayudó y se jugó la vida por ello, además de desafiar a su tío a uno de los mafiosos más peligrosos a nivel internacional.

—Me caes mal, Mimi, pero no por ello voy a permitir que te hagan algo. Yo vi todo, sé que eres una la… bueno, sé lo que eres y lo que mi tío es… fue doloroso para mi enterarme a lo que mi admirado tío se dedicaba, pero yo no quería que por ser de la misma familia me tacharan de lo mismo… yo tengo sueños y esos sueños nada tienen que ver con el mundo en el que mi tío se encuentra, yo quería ayudar, quería salvarme de no ser una más de ésa familia, quiero hacer las cosas bien y por ello les ayude. Sabía que podía ayudarlos y no dude… como dije antes, lo vi todo y sigo sin poder creer que mi tío sea el ser más despreciable de la tierra —respondió Naoki.

—Ah… pues muchas gracias —dudaba en darle las gracias.

—Te pediré algo, dame las gracias cuando estés segura de dármelas —le dijo Naoki—. Matt… ¿puedo hablar contigo unos minutos? —le pidió al rubio, Mimi apretó las manos del chico, pero esté le sonrió, como diciéndole que estuviera tranquila.

—Naoki a pesar de cómo ha sido contigo, no es mala, sino hubiera sido por ella, seguro te hubieses ahogado aquella vez —le dijo Brandon que sonrió a Mimi y luego la abrazó como si fuera su hermano.

—Es cierto, es buena chica, por algo me cae bien, yo vi más allá de lo que ella decía ser, descubrí que no es tan superficial, y adivina qué… su sueño más grande, es ser educadora de jardín de niños… pero eso queda entre nos, eh… según me dijo ella, tiene que demostrar que es dura para que nadie le haga daño —Lee se veía preocupado por lo que acababa de decir.

—Entiendo…

—Y no te odia, sólo no le agradas… bueno, de hecho sí le agradas, pero eso de decir que le caes mal, es por las apariencias —continuó Lee, haciendo que su amiga al fin esbozara una sonrisa.

—Ah sí, y por su gran ayuda, OCBOS le dará un reconocimiento, en cuanto todo esto se tranquilice, a ella y a Matt —avisó el rubio que seguía abrazando a Mimi y haciéndole piojito en la cabeza.

Mimi no podía olvidar a Serenity, suspiró hondo, el piojito que Brandon le hacía resultaba tan relajante que poco a poco sus ojos empezaron a cerrarse.


Despertó, estaba abrazando a alguien, se fregó los ojos con sus manos y al despertar bien, vio que estaba recostada sobre Matt que dormía plácidamente, se veía tan tierno que no lo despertó. Trató de levantarse sin despertar al chico, pero éste le detuvo la mano.

—A pesar de que seas una ladrona, me doy cuenta de tus movimientos… —dijo el chico aún con los ojos cerrados.

—Y-yo —Mimi se había puesto muy nerviosa y sonrojada.

—Te amo, Mimi —soltó el rubio, mirando con aquellos bellos ojos a la castaña quien se sorprendió al oírlo, no sabía que decir, Matt comprendió y la abrazó con más fuerza—. Sentí que te perdía y no quiero volver a sentir eso de nuevo.

La castaña no sabía que decirle, a ella también le dolía el hecho de perderlo, pero ya había algo decidido en su futuro. El compromiso que tenía con Ethan.

—Señorita Tachikawa, el joven Ethan desea verla —interrumpió el médico, Mimi rápida se levantó, se sentía ligeramente aliviada.

La mirada del ojiazul se entristeció, dejó escapar un largo suspiro.


Días más después, Mimi les comunicó a sus amigos que tenía que regresar a Nueva York, ya que sus papás habían decidido quedarse a vivir allá porque su papá encontró un trabajo estable que ya no lo enviaría de un lugar a otro. Los chicos estaban entristecidos.

—¡Te voy a extrañar, horrores, amiga! —dijo Sora llorando que abrazo a Mimi.

—Yo también te voy a extrañar mucho, Sora, pero estaremos comunicadas, te lo prometo —Mimi sentía un gran hoyo en su corazón de dejar a sus amigos, una vez más.

—Sabes que aquí tienes a muy buenos amigos y que contaras con nosotros siempre, no lo dudes, cuídate mucho —Tai la abrazó y cargó.

—Me alegra que todo se haya aclarado entre ustedes dos, realmente son la pareja más hermosa que he conocido —Mimi ya estaba enterada que Tai había aceptado a TK como novio de su hermana, pero le puso varias condiciones al chico.

—Cuídate mucho, hermanita, te queremos muchísimo —TK le dio un beso y luego le abrazo.

—Sabes que aquí estamos nosotros cuando quieras —Kari le dio una flor muy bonita.

—Gracias chicos, ustedes también son una linda pareja, el uno para el otro, jamás dejen que una tontería los separe. Los quiero —Mimi abrazó a los dos chicos.

—¡Mimi! —Yolei estaba llorando mares—. ¡Te voy a extrañar muchísimo! ¡No te vayas! —la chica abrazaba con fuerza a la castaña.

—Si por mí fuera, no me voy nunca… pero mis padres —mentira, no eran sus padres, sino OCBOS.


El sábado por la noche su avión marcharía con destino a Nueva York. Lo que más le dolía era que no pudo despedirse de Matt, ella no respondió al Te Amo que él le dijo en el hospital. Tenía que asumir su responsabilidad como una miembro de OCBOS. Naoki viajaría el día siguiente bajó la protección de OCBOS, y la mantendrían lo más resguardada posible, Hiroyuki se encontraba en la prisión más segura del mundo, no tenía por qué preocuparse, pero aún así, Naoki debía de seguir, seguro le darían un entrenamiento especial y le cambiarían la identidad. Le aliviaba saber que Nicole se encontraba recuperándose y Serenity… había sido transferida a un hospital especial, pues el tiro que recibió no fue letal, pero si muy grave, la rubia seguía con vida, pero lo último que supo, la chica se encontraba en coma. Dejó escapar un largo suspiro, el más profundo y lleno de sentimiento que jamás había dado en su vida.

—Te amo Matt y me duele tanto dejarte…

—Entonces no lo dejes —era la voz de Ethan que estaba recargado en el marco de la puerta.

—Ethan, pero tú y yo estamos comprometidos y es mi deber de cumplir, después de todo, OCBOS intervino para ayudarnos… es lo mínimo que puedo hacer.

—Era obligación de OCBOS ayudarnos, después de todos, nosotros hacemos más por ellos que lo que ellos hacen por nosotros. Tanto tú como nosotros arriesgamos nuestras vidas por cumplir cada una de sus misiones. No tienes ninguna obligación hacia ellos, lo mínimo que ellos pueden hacer, es al menos dejarte elegir con quien harás tu vida.

—Pero es que…

—Pero es que nada, Mimi, tú no deseas hacer tu vida conmigo, la quieres hacer con Matt. Tú no serás feliz a mi lado por más amor que yo te tenga, mi amor no basta para que los dos seamos felices. Tú amas a Matt, lo escuché, lo sé.

—Ethan… tal vez yo intente…

Ethan se acercó a Mimi y le dio un dulce beso, ella se alejó, mirando algo desconcertada a su amigo.

—Si hubiera sido Matt, seguro que sí recibes el beso… lo siento Mimi, pero debes de decirle lo que sientes, antes de que te arrepientas… antes de las 8 PM porque a esa hora nos vamos —dijo el muchacho observando su reloj.

Mimi estaba a punto de replicar, pero Ethan puso su dedo índice sobre los labios de la chica para silenciarla.

—Sólo hazlo, sé Mimi, no la ladrona.

Tras decir esto, el chico se fue.

—Como desearía volver a tener ese sentimiento que alguna vez te tuve. Sé que me amas, pero no puedo corresponderte, lo siento, Ethan —Mimi sabía lo doloroso que había resultado para su amigo decirle que fuera en busca de Matt y ella no lo iba a desaprovechar.


Tenía una lata de cerveza en su mano, bebía de vez en cuando de ella, no lo podía creer, ese día perdería su amor, y todo por su orgullo, podía ir a su departamento y decirle, mejor dicho, rogarle que no se fuera, que se quedara con él para siempre, que no le importaba nada más que ella y sólo ella. Estaba decidido, su orgullo no era más grande que su amor, tomó su chamarra y justo al abrir la puerta, la vio ahí parada, con la mano alzada a punto de tocar.

—H-hola —saludó la chica mirando de pies a cabeza a Matt, el chico se veía muy sexi con su camiseta blanca sin mangas que se apegaba a su perfecto torso.

—¿Vienes a despedirte? —Interrogó algo duro, un segundo después se quería golpear por lo estúpido que fue al ver la cara de tristeza que Mimi puesto—. Lo siento, por favor pasa.

La chica entró, llegó hasta la sala donde encontró dos latas de cerveza tiradas sobre la mesa, ya estaban vacías.

—Sí, vine a despedirme, pero también a decirte algo… —la chica lo miró a los ojos, lo sujetó por sus brazos.

—¿Qué? —él también la miró a los ojos, perdiéndose en los hermosos ojos castaños que ella poseía.

—Te amo.

La chica abrazó a Matt, no esperaba nada, lo había dicho y tras decirlo sintió que todo cambiaba dentro de ella, como su corazón se aceleró y lo único que quería sentir, era a él junto a ella.

Matt le tomó la barbilla y le levantó la cabeza sutilmente, para que ella volviera a verlo.

—No quiero perderte, Mimi… a pesar de todo, yo también te amo y me duele que te vayas, que me dejes…

La chica se puso de puntillas, no había visto a Matt tan alto como ese día o tal vez no le había puesto mucha atención, para depositarle un dulce beso sobre su mejilla. Él se movió un poco para que el beso fuera en la boca. Como Ethan lo dijo, de ese beso, ella no huyó, se quedó ahí, sintiendo ese amor que Matt dijo tenerle. Era tan cálido, tan bonito, tan lleno de amor que sentía que su corazón explotaría de alegría.

El beso se estaba transformando por uno más apasionado, Mimi estaba cayendo, una nueva sensación invadió su cuerpo, se dejó llevar por lo que sentía y cómo le dictaba que debía de demostrarle lo mucho que ella lo amaba. Tan sólo debía de decirle que ella era suya en cuerpo y alma…

—Tu avión sale en una hora… —dijo Matt.

—No importa —Mimi estaba feliz de lo que había pasado con Matt y no se arrepentía.

—No, claro que importa, no por el hecho de que regreses a Nueva York significa que me dejes… Mimi, tienes que hacer las cosas bien, creo que ellos entenderán —Matt parecía saber algo que ella no.

—Matt, pero yo quiero estar contigo… —Mimi estaba desconcertada.

—Y yo también, pero debes de dejar todo en claro y no meterte en problemas… yo te esperare, te lo juro. Anda vístete, que yo te llevare al aeropuerto, estoy seguro que tus amigos ya tienen tu maleta.

—Parece que quieres que me vaya… o acaso…

—No, por favor, no pienses mal, Mimi… te amo, no lo dudes jamás, pero hay algo que me dice aquí en el corazón, que tu volverás a mi… te prometo que si tengo la oportunidad iré a Nueva York a visitarte, yo te avisaré, ¿de acuerdo?

—Matt…

—Espera… —el rubio se puso como loco a desacomodar más de lo que estaba su cuarto—. Toma.

Mimi abrió los ojos como platos, no podía creerlo, él le había entregado el Rubí Jaspeado.

—¿Por qué lo tienes tú?

—Lo vi en el fondo del agua y lo tomé, me acorde que la ladrona… bueno, tú, lo estabas buscando desde un principio, así que lo guarde para entregárselo a esa ladrona… la ladrona de mi amor.

La chica le sonrió al chico.

—Jamás me imagine que tú tuvieras el Rubí —admitió la castaña.

—Tal vez eso ayude para que OCBOS te deje libre, ¿no crees?

Mimi besó con intensidad a Matt.


Le dolía, pero nadie sabría jamás que tanto le dolía verla abordar ese avión, pero algo dentro de su ser, le decía que la volvería a ver y eso lo mantenía firme ante la decisión de dejarla ir. Mimi era suya y de nadie más y él, él simplemente ya no tenía voluntad ante ella.

—Te amo, mi pequeña ladrona.


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N/A:

Hola! ¿Cómo están? Espero que muy bien y que me perdonen el retraaaso para con la actualización del ultimo capitulo, que bueno, en realidad no es el ultimo capitulo, por que hay epilogro XD (a peticion de la gran escritora Sakura Tachikawa, abrá epilogo, por favor, aplausos para ella!) me anda una vaga idea respecto al epilogo, espero desarrollarla lo más pronto posible para no tardar otro mes en actualizar U.U por favor, disculpen mi tardanza, pero siempre hay cosas que intervienen, la escuela y la enfermedad U.U (soy una victima más de la gripe, pero ya la voy pasando) Y bueno, al grano! ¿Qué les ha parecido éste ultimo capitulo? En serio me importa mucho sus opiniones pues de eso come mi inspiración aunque a veces tarda mucho en alimentarse U.U Ah sí, y este capitulo está recien salidito del horno, pues no hace ni cinco minutos que termine de hacerlo, bueno, tal vez un poco más por el hecho de que ando escribiendo estás palabras XD y lo que significa también es el comienzo de Digimon Advance: Destiny, espero que le echen un vistazo, se los agradecere de antemano n.n

Muchas, pero muchas, muchisisisimas gracias por tooooodo su apoyo para con la historia, mil gracias por leerme y por dejarme sus valiosisisimos comentarios respecto a la historia, no me cansaré nunca de agradecerles su tiempo y sus palabras. Muchisimas gracias a todas! La quiero muchisimo, tienen un gran lugar en este corazoncito que late con fuerza cada vez que leo sus palabras. Ya saben, esta historia es suya!

Perdonen si no me extiendo más, falta de tiempo y tareas haciendo fila por que las haga ¬¬

Las quiero un mundo, y más!

se despide de ustedes con un beso y un abrazo: XANHEX

No lo olviden, habrá epilogo!

cuidense mucho!