Disclaimer: Digimon no me pertenece. La historia aquí presentada es con fines de entretenimiento.


30:

Epilogo


A su lado estaba Brandon, veía a su amiga que no dejaba de ver por la ventanilla, aunque afuera todo lucía oscuro, no pretendía decirle nada al respecto, sabía que Mimi estaba sufriendo mucho por haber dejado a su amor en Japón. Lee que estaba al lado de él, estaba recargado sobre su hombro y roncaba.

—Me va costar acoplarme a Nueva York, me la pase muy bien en Odaiba, sobre todo, voy a extrañarlo —comentó Brandon, Mimi giró a mirarlo—. ¿Qué? Tai tiene lo suyo, no voy a encontrar otro así en Nueva York y eso que Nueva York es grande eh.

Logró hacer sonreír a su amiga y ella lo abrazo, adoraba a Brandon, era como su hermano, también quería mucho a Lee, por le hacía reír, a Ethan por que la protegía, los quería a los tres, sus mejores amigos y el mejor equipo.

—Si Matt te dejo ir, es por algo, ¿no? Confía en que su amor vencerá todos los obstáculos. Tómalo como una misión más, ¿ok? —La chica asintió y se recostó sobre el otro hombro de su amigo—. Es justo lo que yo estoy haciendo por lo de Tai, mi situación es más difícil de lo que parece… al ser mi padre el jefe.

—Que acepte que su único hijo tiene otras preferencias.

—Sí —Brandon liberó un largo suspiro—. Estoy seguro que ya hasta eligió con quien me voy a comprometer y te aseguro que no me va a gustar nadita.

—Nuestras situaciones son similares, Brandon, pero debemos luchar por lo que queremos —animó Mimi, comprendiendo que su situación no era peor que la de su amigo.

—Exacto —el rubio se sentía satisfecho que Mimi comprendiera el punto.

—¡SHHH! ¡Que no dejan dormir! —reclamó Ethan que se levantó de su asiento, estaba delante de ellos.

—Sabes, lo prefería ahí tendido en la cama del hospital, al menos estaba callado —le hizo saber Brandon a Mimi.

Mimi casi deja escapar una carcajada pero no lo hizo porque los pasajeros iban profundamente dormidos, así que rió por lo bajo. A pesar de aquel comentario, la castaña sabía perfectamente que al igual que ella y Lee, Brandon estaba muy preocupado por Ethan y que lo quería muchísimo.

Ethan no estaba dormido, le dolía saber que Mimi estaba triste, trataba de entender por qué el tonto de Matt la dejó ir, si hubiera sido él, sería capaz de detener el avión a como diera lugar. Todo lo que daría por ella, pero lamentablemente él también fue un idiota y la dejo ir, y ahora no se perdonaba tan gran error. Deseaba que Matt tampoco se arrepintiera de ello.


Matt miraba el techo de su cuarto, el mejor lugar del mundo, donde él y Mimi se habían demostrado cuanto amor sentía el uno por el otro. Fue lo más hermoso que le había pasado en su vida. Él y ella siendo solo uno. Sonrió. La tristeza era grande en su corazón, no verla por quien sabe cuánto tiempo le estaba atormentando, pero quería seguir esa pequeña vocecita que le decía que había hecho lo correcto.

—Espero no haber cometido una estupidez al dejarte ir, Mimi —se dijo el muchacho en voz baja—. De lo contrario, jamás me lo voy a perdonar.


Nueva York, una de las ciudades más grandes del mundo, sintieron extraño al bajarse del avión y pisar tierras estadounidenses. Todo era tan distinto. Sintieron nostalgia al instante.

Había camionetas negras de lujo aguardando por ellos fuera del aeropuerto, imposible que no llamaran la atención, pues eran alrededor de 10 camionetas, ellos se subieron a la que se veía más lujosa y protegida.

—Me siento como el presidente de los Estados Unidos —comentó Lee que se acomodó el cuello.

Adelante iba el jefe, los saludó y sonrió satisfecho.

—No saben que tan orgulloso me siento de ustedes, chicos, al recuperar el rubí —dijo el señor.

Los chicos se vieron entre de ellos, que recordaban no lo habían recuperado, pero ante su sorpresa, Mimi sacó tras de su cabello aquel Rubí.

—Con razón se me hacía extraño que te peinaras de esa manera tan rara —observó Ethan.

La chica sonrió ante el comentario. La camioneta dio marcha, dando inició a una nueva etapa.


Les dieron merecidas vacaciones a los jóvenes, sin que tuvieran que descuidar sus estudios. Debían de terminar su último año de universidad. Como ladrones, bien entrenados también los formaban académicamente, tenían la libertad de estudiar lo que deseaban. Brandon estaba cursando su último semestre en Historia, deseaba especializarse en culturas prehistóricas de todo el mundo, Lee estaba a tres semestres de culminar su carrera de informática, Ethan era el más flojo, él apenas estaba en tercer semestre de Administración Empresarial, Mimi por su parte ya había finalizado la carrera de Relaciones Públicas y estaba por culminar su especialidad en Mercadotecnia. A los chicos les iba de maravilla en ese aspecto, tenían excelentes calificaciones y estaban en la mejor universidad del país y todo gracias a OCBOS, ya que esa escuela era de ellos y por lo tanto comprendía perfectamente a los jóvenes.

Los días pasaban, Mimi se enfocó en sus estudios para no acordarse de Matt aunque era imposible, perdió contacto con Japón totalmente, porque OCBOS pidió que así fuera, ella moría por llamar a Matt o a uno de sus amigos para saber cómo se encontraba el rubio. La chica buscó cuanto medio de comunicación pero la organización resultó estar hermético ante eso, querían que sus jóvenes sólo pensaran en sus estudios y nada más. Mimi sabía que sus papás los dos estaban en una misión juntos por Egipto, con ellos OCBOS si permitía que se comunicara.

Mimi se veía muy pálida, con nauseas, mareos y desmayos.

—Eso no es normal —observó Brandon.

—Es que se ha puesto pesado esto de la especialidad, no me alimento bien, no duermo lo suficiente, es eso —argumentó la castaña.

—Yo creo que tienes un bicho ahí —el rubio le señaló el estómago.

—Bueno si es así, tomó una pastilla para desparasitarme y listo —respondió Mimi muy quitada de la pena.

—Eh, pues yo creo que ese bichito va a crecer y de aquí a unos meses se notara —prosiguió Brandon, mirando algo alerta a la joven.

Mimi se le quedó viendo asustada ante lo que Brandon le estaba diciendo.

—Necesito ir al médico.

—Te acompaño —se ofreció el chico.

Después de saber qué es lo que estaba pasando, Mimi estaba muy feliz, llorando pero por felicidad, simplemente no lo podía creer.

—Un bebé… estoy esperando un bebé —la chica sonreía ante tal hecho.

Brandon también estaba muy feliz porque lo harían tío, estaba ya ansioso de tener a la criatura en sus brazos y arrullarlo.

—Matt se pondrá muy feliz cuando lo sepa, ¿Por qué no se cuidaron? —interrogó.

—Fue la emoción y el impulso… —respondió la chica ruborizada—. Pero mira qué hermoso regalo me ha dejado.

—Bueno, eso no importa, ¡ven abrázame!

Unos días después, Ethan se enteró de la noticia, estaba muy triste que Mimi estuviera embarazada de Matt.

—Eres muy joven para ser mamá —le dijo Ethan a Mimi, el chico desviaba la mirada de la joven.

—Estoy a punto de terminar mi especialidad, el hecho de que sea todavía menor de edad para estar embarazada no significa que sea mala madre —se defendió Mimi.

—¡¿Vas a ser mamá? —Lee la acababa de oír y se veía emocionado, abrazó con mucha euforia a su amiga—. Lo siento pequeño, no era mi intención aplastarte.


La noticia recorrió todo el lugar, los padres de Mimi tuvieron que regresar de Egipto, anonadados ante la noticia, la mamá de inmediato se emocionó, su papá por su parte estaba confundido, sentía mucha emoción y a la vez enojo.

—Pero hija… ¿embarazada? ¿Tan chiquita? ¡Has pensado lo que has hecho! ¡Dios, seguro será hermoso o hermosa, ojala y sea niña! ¡Ay ya ni sé que estoy diciendo! ¡Estás castigada, no saldrás el fin de semana! ¿Pero una nieta yo estando tan joven?, ¡qué felicidad! —decía el papá de Mimi, la chica abrazaba a su mamá y las dos se miraron entre ellas y luego sonrieron.

—Hija, lo importante para nosotros siempre será tu felicidad, y cuentas con todo nuestro apoyo, hablaremos con OCBOS para que nos deje estar contigo durante este tiempo, quiero ver crecer a mi nieto o nieta, me causa tanta emoción —aprobó la mamá de Mimi.

—Mamá, no es necesario, ustedes sigan con la misión que OCBOS les dio, háganlo por mí, ya que en mi estado yo ya no podré cumplir con las que me den, pueden apoyarme monetariamente —bromeó la chica.

—Pero… —la señora Tachikawa fue interrumpida.

—No se preocupe, nosotros lo cuidaremos muy bien, cumpliremos todos sus antojos —apoyó Ethan que rodeó con su brazo a Mimi.

—Gracias —Mimi le dio un beso en la mejilla.

OCBOS era una organización muy comprensible, decidieron anular el compromiso entre Ethan y Mimi, dejaron que la chica decidiera su destino.


Mimi ya tenía cinco meses de embarazo y este ya se notaba. Lamentablemente, a Ethan le habían asignado una misión en Rusia, ella decidió acompañarlo al aeropuerto.

—Mimi, yo estoy feliz que tú estés feliz y espero que aproveches estar en el aeropuerto para hacer una que otra llamada —Ethan ladeó la cabeza señalando los teléfonos públicos— y que el padre de tu bebé sepa de lo que está pasando.

—Gracias Ethan.

—No sé cuanto tiempo estaré en Rusia, sabes que será algo difícil, por lo que te quiero pedir algo.

—Lo que quieras.

—Podría darte un beso, de despedida, claro, uno de esos que solía darte cuando fuimos novios —el chico se ruborizó.

Mimi asintió, Ethan se acercó lentamente a ella y compartieron labios, fue un beso muy dulce, Mimi sintió algo muy lindo pero no era amor, Ethan por su parte se sintió muy agradecido.

—Cuídate mucho, y cuida a tu bebé —Ethan acarició la barriguita de la chica.

—Te voy a extrañar, cuídate mucho, sea como sea, tienes que regresar, ¿de acuerdo? —Mimi estaba a punto de llorar, acarició la mejilla de Ethan, la misión asignada al muchacho era de alto riesgo con pocas probabilidades de que él saliera bien librado de ella.

—Por supuesto, tengo dos motivos para volver —Ethan le dio un dulce beso en la mejilla a Mimi.

Al verlo marchar, Mimi soltó en llanto, deseaba que regresara vivo de esa misión y conociéndolo lo iba a ser, pero mientras tanto, él le preocupaba mucho.


Cinco años después, vio a un joven rubio sentado en una mesa, contemplando un café humeante, el muchacho lucía unos lentes cuadrados y vestía un abrigo, no era para menos, hacía mucho frío en Nueva York. Lo reconoció al instante. Se agachó y le dijo algo a un pequeño de ojos azules y cabello castaño, le señaló al joven sentado.

El rubio sintió que alguien le jalaba del abrigo y con sorpresa, vio a un pequeño de cinco años que le robó el corazón al instante, pero el niño en su mano tenía su billetera. El pequeño le mostró la billetera y le sonrió dulcemente para luego irse corriendo.

—¡Oye pequeño ladrón! —se levantó inmediato el rubio, corriendo tras del pequeño, pero detuvo al ver a una hermosa mujer de cabello castaño.

—Disculpa las mañas de mi pequeño —pidió la chica.

El rubio estaba impresionado con la hermosura de aquella mujer, se veía joven, pero denotaba madurez. Tardó un minuto en acordarse de ella, el hermoso cabello castaño ahora lo tenía corto, le llegaba a la altura de los hombros, lucía preciosa.

—¿Mimi? —se aventuró a preguntar.

—Sí, Matt —confirmó la chica.

—Cuánto tiempo y tú luces tan…

—Tan maternal, me lo han dicho todos, ¿qué me cuentas Matt?

El rubio se quedó sin palabras, estaba frente a una Mimi diferente, lucía más hermosa que nunca, y el pequeño que tenía a su lado le entregó la billetera, era tan precioso el niño.

—Vine a Nueva York para hacer una película, me volví actor. De ti ni pregunto, ¿verdad? Seguro estás felizmente casada con Ethan…

—¿Ethan? Ni me recuerdes a ese desgraciado, se fue a Rusia para algo y regresó casado con una rusa, maldito, me dejó sola con mi hijo.

—Entonces…

Matt se veía triste de haber confirmado lo que sospechaba. Mimi rió.

—Qué tal si vamos a mi casa, y platicamos largo y tendido, claro, si tienes tiempo —invitó Mimi, divertida porque entendía lo que Matt pensaba.

Mimi conducía un lujoso auto y lo llevó a un lugar muy tranquilo y hermoso, era pleno otoño. La casa era preciosa, con un gran jardín, el niño bajó rapidísimo del coche y se fue directo a la puerta, se veía feliz y lleno de energía. Matt se impresionó de algunas habilidades del pequeño, se notaba hijo de quienes eran.

—Por favor, ve a tu recamara y haz lo que quieras, menos desorden —le pidió Mimi a su hijo.

—Sí, mami —el niño se fue rápido.

—Muy hiperactivo tu hijo —comentó Matt.

—Sí, por eso lo entrenó para que descargue toda esa energía.

—A él también lo estás entrenando para ser… —Matt se guardó la palabra ladrón.

—No, yo ya no estoy involucrada con OCBOS, desde que nació mi bebé, me dejaron libre, con la condición de guardar el secreto, han pasado cosas Matt, muchas, si te contara, te sorprenderías.

—Bueno, tengo mucho tiempo, mi llamado es para dentro de dos días, así que no me apuro.

—Prepararé el café y pediré pizza.

A Matt le dolía pensar que Mimi había estado con Ethan y que el precioso niño era hijo de Ethan.

—Para empezar, Serenity, quedó en estado de coma, durante tres años, ahora la chica se está recuperando, perdió la memoria por completo y le están creando una nueva vida, para evitar su sufrimiento, Naoki, se volvió una ladrona, y está comprometida con Lee, en unos meses será su boda, claro, Naoki no es tan buena como yo, pero se defiende, y aunque no lo creas, se ha vuelto de mis mejores amigas, Brandon… se enfrentó a su padre, la discusión no salió nada bien, debido a que el papá de Brandon es el jefe de OCBOS, y él es su único hijo y que le haya salido con una preferencia distinta, le pegó al señor, el caso es que Brandon tampoco está con OCBOS y al parecer se encuentra en Paris. Ethan, como te dije, se casó con una rusa y viven muy felices —platicó la chica.

—¿Y te abandonó? Descaradamente se casó con otra estando casado contigo —eso le molestaba a Matt, lo que hizo que a Mimi se le dibujara una gran sonrisa.

—Ethan y yo no nos casamos.

—Entonces solo tuvieron el niño…

—El niño se llama como su papá, y el nombre de él no es Ethan… se llama Matt —ya había sido suficiente sufrimiento para Matt.

—¿Q-qué?

—Como lo oyes, mi hijo, es tu hijo… cuando estuve contigo, fue mi primera vez y la emoción y el impulso hizo que ninguno de los dos se cuidara y mira la consecuencia, la hermosa consecuencia… tú eres el padre de mi pequeño Matt.

Matt abrió la boca desmesuradamente para luego gritar como loco y saltar, le llenaba de tanta felicidad saber que ese hermoso pequeño sea su hijo.

—Yo pensé que Ethan era el papá, porque hace unos años vine a visitarte y en el aeropuerto vi cuando lo besaste y él acariciaba tu estomago… yo…

—Fuiste un completo idiota —Mimi en vez de molestarse se divirtió—. Yo quise avisarte, pero OCBOS nos limitó, terminamos nuestra especialidad y cuando ya era libre, traté de contactarte, pero no fue fácil, Sora me dijo que te habías ido a Corea, TK me dio tu número de teléfono, pero no pude localizarte, pensé que habías rehecho tu vida.

—No fue así, siempre estuviste en mi pensamiento, en mi corazón, empecé a divagar por el mundo, dolido de saber que eras de otro, llegue a Londres donde alguien me "descubrió" y me volví actor, claro, en papeles pequeños y solo de películas de TV, pero ahora vine a Nueva York por algo grande.

Matt no pudo más, tomó a Mimi de los brazos y la besó con intensidad, estaba feliz de saber que era padre y de que el amor de su vida jamás había dejado de ser suya.

Un poco más tranquilo le contó sobre los chicos, Sora y Tai ya estaban casados y con gemelos que habían resultado unos verdaderos monstruos, TK y Kari estaban por finalizar sus carreras y con planes de matrimonio también, Izzy estaba trabajando para una incorporación muy importante de informática, Joe ya se había hecho de prestigio como de los mejores doctores del país, Yolei y Ken que a pesar de sus peleas, seguían juntos y con cuatro hijos, se atrevió a llamarlos conejos, Davis se había vuelto uno de los mejores futbolistas de Tokio y que iba a ser el jugador revelación para el siguiente copa mundial de futbol.

—Matt, hijo, ven… te presentaré formalmente —el niño apenas había escuchado y ya estaba con ellos.

—¿A mi papá, mami? —el niño era demasiado listo.

—Sí, cariño, a tu papá… Matt Ishida —le señaló la joven.

—¡Papi! —el pequeño rápido lo abrazo.

Matt en un principio no supo cómo reaccionar, pero después lo abrazó con fuerza.

—Mi mami siempre me habla de ti, y me dijo como eres por eso te quiero —el niño había resultado un verdadero amor.

—¿Cuántos años tienes? —le preguntó Matt lleno de ilusión, su mirada dura que lo caracterizaba, ahora había cambiado totalmente ante el pequeño.

—Cinco —dijo y mostró sus dedos.

—No, en unos meses cumple cinco años, todavía tiene cuatro, se siente grande —rectificó Mimi.

—Y lo soy mami

—Por supuesto amor —le dio un beso.

Jamás espero encontrarse a Mimi y su hijo, su vida había cambiado drásticamente en tan sólo un día. Todo el malentendido se aclaró.

—Creo que es hora de marcharme —dijo Matt finalmente.

—No, papi, quédate, vamos a jugar —le pidió su hijo.

—No puedo, hijo… —hijo, había sentido tanto orgullo decir la palabra.

—Corazón, él regresará, digo, tiene porque se va llevar mi coche y me lo tiene que regresar, no te preocupes, tiene GPS —le dijo Mimi entregándole las llaves del auto.

—Pero mami, yo quiero que mi papi esté conmigo —el pequeño puso ojos de borrego que enterneció a los dos.

—Te prometo que mañana vendré y jugaremos un largo rato —le dijo Matt.

Mimi comprendía que era mucho para Matt y debía de asimilarlo, por eso dejó que se fuera, le dio un suave beso de despedida.

—Espero que traigas mi coche completito, es broma, te espero mañana, por favor, ven, ¿sí?

—Lo haré —prometió Matt.


El rubio llegó a su departamento y lo primero que hizo fue echarse en el sofá, mirando hacia el techo. Lo que le había sucedido en un solo día le había dado un giro inesperado. Se emocionó muchísimo de ver a Mimi, estaba preciosa, pero el hecho de tener un hijo. Era muy joven para ser padre, la emoción hizo que lo aceptara al momento, pero ahora que estaba solo, ese hecho le estaba pesando y trataba de asimilarlo.

La noche fue la más larga en su vida, ni cuenta se dio que se había acabado dos cajetillas de cigarros y se tomó como diez tazas de café, todo por pensar en el niño que es su hijo. No sabía cómo afectaría eso en su vida artística y más cuando apenas empezaba, haría su primer protagónico al lado de una actriz de renombre muy guapa a la cual intentaría de seducir y quién sabe, estar con ella durante un tiempo mientras su carrera crecía, pero ahora, Mimi y su hijo estaban de por medio. Simplemente no sabía qué hacer.

Ojala la respuesta llegara del cielo. De repente tocaron a su puerta y el fue a abrir, muy sorprendido por la visita, se trataba de Mimi.

—Siento llegar temprano, pero necesito hablar contigo —Mimi entró sin esperar a que el rubio la invitara a pasar.

Vio el escenario, el olor a tabaco penetrante.

—Creo que no dormiste nada, ¿estás bien? —le preguntó la chica, sentándose en el sillón, se levantó rápida para retirar un cenicero y luego volverse a sentar.

—Mimi, yo… estoy muy sorprendido de saber que soy padre —confesó el rubio, ocultando su mirada de la castaña.

—Te entiendo, creo que yo fui la apresurada al decirle a mi hijo que tú eres su padre, debí de preguntarte primero, fue mi error y no por el hecho de saber que eres el papá de mi hijo te pido que asumas el papel como tal, no estás obligado, en serio, Matt, lo siento.

—Fue tan repentino, por una parte me siento feliz de saber que nuestro amor trajo a ese hermoso niño al mundo, pero por otra realmente me tomó por sorpresa.

—Tal vez no debí de pedirle al niño que tomara tu billetera, no hubiera volteado tu mundo al revés, perdón, Matt —Mimi bajó la cabeza, realmente lo sentía, lo hizo como un impulso.

—Tan sólo dame unos días, ¿sí? Al rato iré a ver al niño como le prometí, mañana tengo mi llamado y creo que estaré en Nueva Jersey el fin de semana, eso me ayudara a asimilar todo eso —Matt le entregó las llaves del auto a Mimi—. Por cierto, yo no te dije dónde me hospedaba, ¿cómo lo supiste?

—Mi auto tiene un chip rastreador, fue fácil encontrarte. En cuanto al tiempo, tomate todo lo que quieras, si tu respuesta es negativa, lo entenderé, tienes un futuro prometedor como actor, ya busque información sobre ti en Internet. La mejor de las suertes para ti —Mimi se acercó a él para despedirse con un beso en la mejilla pero Matt la tomó para que el beso fuera en la boca.

—Moría por volver a tener tus labios —dijo el chico cuando la dejó de besar—. Gracias Mimi.

—Y yo los tuyos, Matt —confesó la castaña que se ruborizo, causándole mucha ternura a Matt.


El pequeño Matt se veía feliz jugando con su papá, con momentos como ese, al rubio no le importaba su futuro como actor, sólo quería estar con su hijo y disfrutar de él todo lo posible. Cuando el pequeño se fue a dormir, Matt se quedó a cenar.

—Debió ser muy difícil ser madre tan joven —comentó Matt.

—No, los chicos y mis papás siempre estuvieron al pendiente, lo difícil fue no haber estado a tu lado —Mimi lo había dicho inocentemente.

—Fui un tonto, debí aclarar las cosas, debí abrir los correos que me enviabas… yo pensando que estaban con Ethan todo este tiempo.

—Yo te mande fotografías de mi hijo a tu correo, pero deje de insistir hace dos años, bueno, eso ya no importa, debemos de vivir el presente y disfrutarlo. Hablando de otra cosa, yo te mentí respecto a OCBOS, sigo trabajando ahí, pero ahora ya no como ladrona, sino de otra manera y menos riesgosa, mi hijo es lo más importante para mí y quiero que tenga a su mamá para un largo rato.

—Yo preferiría que no lo hicieras, aún así no deja de ser un riesgo —Matt le preocupaba eso de que Mimi todavía expusiera su vida.

—¿Y que deje de ser catedrática de la universidad? No, no, la paga es excelente y los alumnos son parte de mi vida, yo no puedo dejar de dar clases —Mimi rió, le causó mucha gracia ver la expresión que puso Matt.

La castaña le contó que había hecho una especialidad en mercadotecnia y deseaba hacer otra en finanzas, daba clases de comunicación a los universitarios, era admirable que una joven de 22 años fuera maestra, seguro que los chicos estaban embobados con la presencia de ella, y quién no. Eso hizo que Matt sintiera celos, sólo de imaginar a Mimi parada frente a muchos chicos que babearan por ella. Le sorprendió que Mimi cuando fue a Japón ya había terminado la universidad, eso sí era nuevo para él, jamás lo sospechó, aunque ya bastante raro era de que siendo un año menor que él, cursaran el mismo grado.

—Además que de repente me surgen proyectos muy interesantes para empresas locales para la publicidad de sus productos… —la chica se detuvo al escuchar el teléfono— Permite un segundo, por favor.

Matt la vio perderse entre la casa, simplemente Mimi no dejaba de impresionarlo, toda una profesionista, joven, guapa, inteligente, que sabía cómo defenderse, era la chica ideal para cualquiera.

—Lo siento Matt, pero vendrá el papá de Brandon y no me gustaría que te encontrara aquí, es algo especial el señor.

—No te preocupes, yo de todas formas ya me iba.

—Llévate el coche, yo mañana voy por él, no te preocupes —Mimi era muy considerada con él, simplemente era un amor.

—Gracias.

Los besos eran más intensos entre ellos, deseaba tenerla entre sus brazos de nuevo, lastima por el tiempo.


Mimi vio al papá de Brandon como nunca antes lo había visto, siempre imponente que hacía que los demás le temieran, ella no era la excepción, pero ahora, veía a un hombre derrotado y triste. Mimi lo invitó a sentarse.

—Eres la mejor amiga de mi hijo, casi son como hermanos, por favor, dile que regrese, que lo quiero y que lo acepto tal y cómo es, no tiene caso que pelee con él por el hecho de que tenga otra preferencia, es mi único hijo y lo único valioso que tengo en este mundo —pidió el señor que a pesar de no llorar, se notaba en su mirada la tristeza que le producía no saber nada de Brandon.

—Brandon también lo adora, señor, y cuando sepa que usted lo acepta, él será inmensamente feliz. Entiendo que fue un duro golpe para usted saber que él no le gustan las mujeres, pero eso no le impide ser de los mejores, Brandon es simplemente el ser más hermoso que he conocido —confortó la castaña.

—Lo sé, yo y la absurda política que la organización es quien decide los compromisos, no todos tienen la fortuna de quedar con la persona que aman, tus padres corrieron con mucha suerte. Mi esposa no me amaba, sin embargo los dos amamos a nuestro hijo, cuando ella falleció me pidió cuidarlo y amarlo y permitirle ser feliz. Ahora que él no está y que no sé nada de él, me siento sólo.

—Brandon está en París, alejado de todo lo que fuimos

—Muy listo mi muchacho, sabía que yo lo andaría buscando y con todos mis contactos sería fácil encontrarlo, se las sabe todas las mañas de OCBOS, él será mi sucesor cuando yo no esté… lo necesito, él hará que OCBOS marche mejor de lo que yo he hecho.

—¿Sólo quiere que Brandon regrese para hacerse cargo de OCBOS? —Mimi se sentía indignada y usada.

—No, me encantaría que así fuera, pero será su decisión, primero está su felicidad ante todo, sí el no quiere, lo entenderé y buscaré a alguien más, hay muchos calificados para ser mi sucesor. Mimi, por favor, si me dices en donde puedo localizarlo, te estaré eternamente agradecido.

—Yo tengo su dirección, él me pidió que no le dijera dónde encontrarlo a menos que usted lo aceptara.

Luego de una larga charla, el papá de Brandon se veía muy agradecido por la ayuda de Mimi, ella se sentía complacida de poder acercar a Brandon con su padre. La castaña suspiró hondamente.


Matt estaba grabando unas escenas con aquella hermosa actriz, cuando la besó sintió que se trataba de Mimi, pero la ilusión se fue al ver que no se trataba de ella.

—Matt, por favor, te necesitamos concentrado —pidió el director—. Ya van diez veces que hechas a perder la escena, no tenemos todo el día. Acuérdate que es tu primer papel importante.

—Lo siento, ya ésta es la última vez —Matt respiró hondo, le sonrió a la actriz que se veía encantada con él.

—¿Qué te pasa? ¿Nervioso estar junto a mí? —preguntó ella coquetamente.

—No —respondió secamente el rubio.

La actriz puso cara de enfado. La escena al fin salió y el director dio unos minutos de descanso. Matt se veía al espejo, realmente no le gustaba ser actor, la buena paga hizo que se volviera uno, lo que a él le gustaba era la música y nada más que la música.

—¡Ya estoy harto de ti, Matt! Ninguna de las escenas te ha salido bien —gritó el director enfadado.

—¿Sabe algo? ¡Al diablo con esto! ¡Tengo una hermosa mujer esperándome en Nueva York y un precioso hijo! ¡Tengo una familia! ¡No necesito más! —Matt tiró el apuntador y se fue del lugar.

—Estos actorcitos que nada más por estar galanes se sienten el mejor actor de la historia —bufó el director enfurecido.


Mimi abrió la puerta al escuchar que alguien tocaba, Matt la sorprendió cuando él la agarró de su cintura, la llevó hacia él y la beso frenéticamente.

—Te amo Mimi y me he dado cuenta lo valiosa que eres tú y mi hijo, no pensaré en un futuro, mientras que esté con ustedes, tendré un presente exitoso —le dijo Matt.

—Yo también te amo, Matt, siempre lo he hecho —Mimi besó a Matt.

—Guacala —escucharon al pequeño Matt. Los dos empezaron a reírse.

—Es una forma de demostrarse amor entre tus padres, cariño —le dijo Mimi.

Después de la noche donde los dos se volvieron a entregar a su amor, la castaña abrazaba a Matt.

—¿En serio ya no eres una ladrona?

—Solo de vez en cuando para no perder la costumbre —bromeó Mimi—. No, ¿a qué viene la pregunta?

—Recuerdo cuando me dijiste que eras una gimnasta… vaya, cada cosa que pasamos, yo que me enamoré de esa ladrona y de ti… sin saber que las dos, eran la misma persona. La ladrona de mi amor.

—Pues no sé quien resultó más ladrón, si tú o yo, tú me robaste el corazón también —atacó la chica.

—Ya sabes lo que dicen, ladrón que roba ladrón…

—Tiene 100 años de condena —finalizó Mimi.

—En realidad no va así —analizó el rubio.

—¿Y eso importa? —Mimi le sonrió pícaramente, besando el cuello de su amado, encendiendo de nuevo la pasión.


Mimi le pidió a Matt que lo acompañara a la escuela, algo que no le causaba gracia, porque ver a varios jóvenes coqueteándole a Mimi, mirándola con insistencia eso lo hacía estallar de celos. Se sorprendió que Mimi fuera tan exigente, los jóvenes la trataban con muchísimo respeto aunque no faltaba quienes no dejaban de ver a Mimi. La joven profesora les advirtió que si querían jugarse su calificación, peleara con ella, entonces Matt notó con más claridad el terror de los estudiantes.

—Profesora… ¿él quien es? —preguntó una jovencita que se quedó encantada con Matt.

—Mi esposo, y deja de mirarlo —respondió con sequedad la castaña, haciendo que la estudiante rápida volviera a prestarle atención.

Era imponente como profesora.


Tres meses después...

—De acuerdo, ya no volveré dejarme llevar por la emoción y pasión —decía Mimi mientras contemplaba una prueba de embarazo.

—¿Otro hijo? —preguntó Matt alarmado.

Mimi volteó a verlo y asintió lentamente.

—¡Seré padre de nuevo, qué emoción! —gritó

Empezó a brincar como loco.


Brandon ante la noticia de que sería de nuevo tío, regresó de París, muy bien acompañado de un francés muy guapo, a pesar de todo, el papá de Brandon no se acostumbraba verlo con otro hombre, pero el francés resultó ser una persona muy simpática, Ethan viajó de Moscú, acompañado de su esposa y su pequeña hija que era simplemente preciosa, Lee y Naoki estaban felices por la noticia, Matt se sorprendió del cambio de Naoki, pues era mucho más amable y se veía muy contenta al lado de Lee. También llegaron los amigos de Matt, Sora acompañada de Tai y sus gemelos, Yolei y Ken y sus cuatro hijos, Kari y TK, todos reunidos para celebrar que Mimi y Matt estaban juntos.

—Por Dios, esta es una guardería… hay que llamar a los bomberos, temo a que se incendie algo —dijo Yolei al ver a los niños felices jugando.

—No seas exagera, amor, no son tan traviesos —tranquilizó Ken.

—Bueno, la nena de Ethan mantiene tranquilos a los niños, parece una muñequita esa niña —Sora se veía encantada—. Tai, tengamos a una bebé, una niña, ¿sí?

—De acuerdo, pero no delante de los presentes —bromeó Tai que le hizo acreedor de un zape.

—Con tanto niño tan hermoso por aquí, hasta ganas me dan de tener uno —comentó Kari, encantada.

—Ni se te ocurra, hermanita, ni a ti tampoco eh TK, deben de terminar su carrera primero, luego trabajar por unos veinte años y luego pensar en tener o no tener hijos —regañó Tai.

—Para entonces no serán hijos, sino nietos —dijo TK.

—Tai, tu ni terminaste la carrera y mírate, ya con dos niños… además tu metiste la pata… —Kari hizo que su hermano se pusiera rojo y arrancara carcajadas entre de ellos.

—Ver tantos niños corriendo y haciendo todas esas cosas, se me quitan las ganas de ser mamá —comentó Naoki algo alarmada de las travesuras que hacían los niños.

—Mejor tengamos un perro —completó Lee que se veía más que de acuerdo con su prometida.

Los chicos empezaron a reírse, sabían de lo bromista que era Lee, aunque los amigos de Matt quedaron más que sorprendidos que también Naoki se volviera tan buena persona que terminó agradándole a todos.

—Matt, debo de decirte que… si no cuidas a Mimi, aquí estamos tres que encantados patearíamos partes muy dolorosas de tu cuerpo. Debes de hacerla feliz y por ningún motivo hacer que derrame una sola lagrima por tu causa, ¿comprendes? —amenazó Ethan.

—Gracias Ethan, pero no es necesario, créeme, conmigo basta, ya oíste a Ethan, amor, no me hagas sufrir o con todo el dolor de mi corazón, tendré que golpearte partes muy dolorosas de tu cuerpo y créeme, de todo el equipo yo era quien propinaba las mejores patadas.

—Te lo puedo asegurar —confirmó Ethan.

Matt esbozó una sonrisita nerviosa, vaya que lo creía.

—Es broma, y tú Ethan, si no estás al lado de Nadezhka, te va a pesar y mucho —le recordó Mimi.

Ethan ni tardo ni perezoso enseguida fue a buscar a su esposa.

—¿Qué tiene Nadezhka? —preguntó curioso Matt.

—Que tiene un carácter especial, pero es buena persona… no te metas con ella si está enojada, es algo intensa —respondió Mimi, mordiéndose los labios.

—¿Golpea a Ethan?

—No… hace otra cosa —le estaba poniendo algo nerviosa.

—¿Qué? —le estaba asustando a Matt que es lo que Nadezhka le hacía a Ethan.

—Ahm… —Mimi se acercó al oído de Matt y le susurró de cosas.

—Oh Dios mío, es toda una salvaje… ¿y así son todas las rusas?

—Sigue preguntando sobre rusas, y cumpliré mi amenaza.

—De acuerdo, no pregunto más… ¿y tú como sabes que hace todo eso?

—Ethan me lo contó, al principio le asustaba, después… creo que se acostumbró, pero aún así, a ella no le gusta que la dejen sola cuando hay un evento o una fiesta. Le hace lavar los baños con cepillo de dientes.

Matt no sacaba de su cabeza la imagen que se formó acerca de lo que Mimi le contó cómo le hacía Nadezhka para bajarse el enojo.

Los jóvenes disfrutaron de la fiesta en grande, Mimi se sentía más que feliz ese día, habían llegado sus seres más queridos, sus papás también estaban ahí, pero lo que la hacía todavía más feliz, era el hecho de estar al lado de Matt, su hijo y el próximo integrante de la familia.

—¿Y para cuándo la boda? —preguntó Brandon.

—Es hoy —dijo Mimi.

Aquello sorprendió a todos los presentes, Mimi vestía un bonito vestido de color perla, muy elegante, pero pensaron que se trataba de un vestido de gala y Matt no lucía muy formal. El sacerdote también era un invitado más.

—Creo que olvide decirles ese pequeño detalle, que mi boda es hoy —Mimi parecía estar fascinada con dar sorpresas.

—¿Y por qué no nos dijiste nada, Matt? —preguntó Sora.

—Porque ni yo lo sabía —Matt estaba tan o incluso más sorprendido que los demás.

—Jóvenes, esto no suelo hacer y menos cuando el novio ni está enterado de su boda, dime joven, ¿deseas casarte con la señorita?

—¡Por supuesto! —se animó Matt.

—Ah, entonces, prosigamos.


Meses después, Mimi dio a luz a una hermosa niña rubia de ojos color miel, Matt estaba muy feliz, porque su presente era maravilloso. Los dos estaban haciendo lo que amaban, él se dedicaba a la música pero sus conciertos eran algo diferente a lo acostumbrado, eran emitidas en vivo por la red, por televisión y su público eran tres personas, su esposa, su hijo y su hija. A pesar de presentar algo diferente, Matt tenía éxito, iba a programas a cantar, siempre y cuando le permitiera estar el menor tiempo posible alejada de su familia.

—Mami, Matt me está molestado —le dijo la pequeña rubia a Mimi.

—Ya te dije Milla, golpéalo cada vez que te molesta —le respondió Mimi.

—Sí mami —la niña sonrió por la autorización de su madre.

—Mimi, ¿no crees que está mal que resuelvan todo a base de golpes? —Matt estaba desconcertado.

—Milla tiene tres años, es una niña muy hiperactiva, además así entrena con su hermano… déjala, además, los golpes no son tan fuertes entre ellos. Es terapéutico —Mimi seguía leyendo el periódico.

—Lo siento, Mimi, pero yo no voy a permitir que se golpeen entre ellos —Matt se levantó de la mesa.

La castaña sonrió, satisfecha. Lo siguió sigilosamente, sin haber perdido sus habilidades de ladrona. Vio a Matt que se sentó con sus hijos y empezó a platicar con ellos.

—Eso quería que hicieras, corazón, que te involucraras más con ellos. Niños, ya escucharon a su papá, no más golpes —la castaña se dirigió hacia ellos, se sentó y abrazó a sus pequeños, para luego besar a su esposo.


Diez años después….

—Matt, ¿por qué dejo llevarme por el impulso y la emoción? —preguntó Mimi.

—Porque te gusta ser espontanea, amor —respondió con simpleza Matt mientras se rasuraba.

—Ah… bien, creo que un hijo más, no nos vendrá mal, ¿verdad?

—¿Eh? —Matt se cortó con el rastrillo y volteó a ver a su esposa, quien le mostró una prueba de embarazo positiva.

—Tendremos un nuevo miembro en la familia en pocos meses, cariño… te amo —Mimi le dio un beso a Matt a quien sin importarle de llenar a Mimi de espuma para afeitar, la besó con intensidad.

—Y yo a ti, te amo, mi ladrona.

FIN



N/A:

Hola, ¿cómo están? Bueno, no sabía cómo empezar y mucho menos cómo terminar, espero que no les haya aburrido U.U y no los haya decepcionado con mi intento de epilogo (soy muy mala para ello) Pero hay happy ending =) como los que le gustan a Sakura, por cierto, un aplauso, porque ella si sabe de epilogos y sino es por ella, yo ni lo hago, gracias Ale! se te quiero muchisimo desde méxico. Quiero agradecerles por su apoyo, su espera, paciencia conmigo, su tiempo dedica a esta historia, sus reviews. Muchisimas gracias, ustedes hacen que yo (un intento de escritora) siga escribiendo. Muchas, muchisimas gracias por todo, las quiero y les deseo lo mejor de lo mejor.

Gracias a todos quienes han seguido con Ladrona, dejandome un comentario, ya sea por capitulo o historia, por su tiempo dedicado a leer, por sus visitas, muchisimas gracias, yo continuaré haciendo historias para ustedes siempre y cuando mi imaginación me lo permita.

Me pongo de pie ante todas ustedes, sin cansarme de decir que esta historia, es su historia. De verdad, ustedes son lo máximo! me ayudan muchisimo para continuar.

G R A C I A S

Chofaz, Adrit126, Glisa, Sakura Tachikawa, sakura_rika, Nailea, digimon4ever99,vLuHamDo, Blueflower21, l0v3nist, raymi, snoopyter, Park Ji Sang, Osiris, MimI-CulLen, Ashaki, **Aki**, mym09, fiirefairy, Yuuko, Taishou, Novaly Izazaga de Brieff, Eri, baunyoko, Minami Tomoeda, MitsuChaan, Chizuma, SaludOZ, campaniLLaa =), Meems-ishikawa, AmixD, Neerak, Mizori95, taioralove, Juliii, Kris, Shiaandten.

Me despido de esta historia con mucha satisfacción n.n

Muchas gracias

Se despide de ustedes con mucho cariño y gratitud

XANHEX