Muchísimas gracias a todos quienes comentaron esta historia, y debo decir que todos ustedes tienes ideas realmente geniales en cuanto a la muerte de Claude XD!

Pienso trabajar con todas las ideas, pero debo decir que seguramente estarán en el orden en que fueron sugeridas así que por favor sean pacientes!

Esta idea proviene de Angel Ichigo. Gracias por tu review!

Disclaimer: Solo desearia que Kuroshitsuji me perteneciera... :(

Y sin mas... El segundo episodio de **The Ways To Kill Claude Faustus**


**The Cuteness Can Kill**

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El día era hermoso. Las aves cantaban, el sol alumbraba todo con sus brillantes rayos, los animales salían de todos lados para aprovechar la calidez solar, las parejas disfrutaban unos agradables momentos juntos y las familias salían a caminar por los parques mientras los niños se divertían jugando con sus mascotas…

Y eso, era exactamente lo que Alois Trancy estaba haciendo.

En el jardín de su lujosa mansión el chico de cabello rubio jugaba alegremente con sus más recientes adquisiciones. Las cuatro pequeñas criaturas, todas de color negro y no más grandes que su palma de la mano, le miraban con sus grandes ojos azules. Sus pequeñas caritas volteaban de aquí a allá buscando cualquier cosa en movimiento para jugar con ellas. El chico rubio no podía estar más satisfecho.

''Creo que son la cosa más linda que he visto en mi vida!'' Grito Trancy con una gran sonrisa. ''Claro, después de Ciel Phantomhive…''

Ahora que lo pensaban estos animales no tenían nombre y claro necesitaban uno, y uno muy bello y adorable.

Oh como no lo había pensado antes! Por supuesto era un genio!

Y claro, necesitaba compartir su genialidad (era eso acaso una palabra? A decir verdad no le importaba en absoluto…) totalmente superior con su mayordomo.

''Claude! Ven aquí esto es importante!'' Al menos en su mente lo era.

En cosa de pocos segundos el mayordomo-demonio-araña estaba a su lado. ''Yes, Your Highness?''

''Quiero presentarte a mis nuevas mascotas.'' Alois tomo a una de las criaturas en sus manos. ''Este de aquí es Ciel Primero! Y este… es Ciel Segundo y el de allí es Ciel Tercero… A que no adivinas como se llama este de aquí'' Inquirió sosteniendo a otra bola de pelo, que en la mente del demonio lucia exactamente igual a las otras tres.

''Ciel Cuarto…?'' Hablo con voz monótona.

''Exacto! No es genial?'' Trancy abrazo a los cuatro animales con fuerza antes de recordar (para su horror) que tenía algo importantísimo que hacer… De inmediato cambio de expresión a una totalmente seria.

''Claude, necesito, no, te ordeno que hagas esto.'' Los ojos azules miraron directamente a los ámbares del mayordomo. ''Te ordeno cuides estos conejos como si tu vida dependiera de ello, entiendes?''

''Yes, your Highness'' musito en demonio a la vez que hacia una reverencia. Contento con aquello, el rubio se levanto, arreglo sus ropas, dio una última vista a sus adorables conejos negros de ojos azules y camino rumbo a su mansión.

Con su amo desaparecido dentro de la mansión, Claude volvió su mirada a las pequeñas y totalmente inútiles criaturas que tenia a sus pies. Realmente no comprendía como los humanos podían tener un gusto por semejantes bolas de pelo saltarinas. Simplemente no entendía.

Aun así su amo le había ordenado cuidar a estas cosas y gracias al contrato, aquello era algo a lo que no se podía negar.

Inclinándose tomo uno de los conejos (Ciel Segundo según creía, aunque perfectamente podía ser cualquier otro. Como bien había pensado antes, los cuatro eran idénticos) y le analizo. Cabeza pequeña al igual que el cuerpo, dos delgadas y alargadas orejas peludas, cuatro patas; las dos traseras más largas, un pequeño rabo. Y aun no entendía el gusto de su amo por esas cosas.

''Animales idiotas…'' Murmuro.

Finalmente se fijo en los ojos azules del animal… Y tal parecía algo había cambiado. La anterior mirada linda y curiosas había sido reemplazada por una mirada obscura, molesta, incluso se atrevería decir que algo… ¿asesina?

Un poco curioso, la araña bajo la vista a los otros tres conejos que misteriosamente le miraban de la misma forma.

Lo que ocurrió después nadie podría decirlo con certeza.

Con una velocidad que competía con la del mismo Claude, los cuatro animales saltaron sobre el demonio atacándole como si no hubiese mañana.

El mayordomo-demonio tomado totalmente por sorpresa cayó de espaldas al suelo, a la vez que los conejos seguían atacándole, rasgándole su ropa y ahora, mordiendo su cara. Claude chillo en horror.

''Ah, No mi cara no! MI CARA NO!'' Los animales se negaban a dejar el rostro ahora lleno de marcas y rasguños. ''Suéltenme malditos demonios del infierno!'' Ahora Claude se arrastraba por el piso cubierto por aquellas bolas de pelo negro.

Con un esfuerzo ridículamente grande para ser un demonio, lentamente el mayordomo se arrastro a la puerta de la mansión, luchando por no caer en la inconsciencia. La sangre cubría gran parte del terreno y ahora la puerta de la entrada trasera de la gran casa Trancy.

''No piensen que pueden acabar conmigo… aun tengo un alma que robar…''

Estaba por llegar a su objetivo cuando sintió algo totalmente extraño. Pesadamente trato de mirar por medio de las orejas y las patas que le cubrían para luego abrir los ojos en terror. Oh no, no podía ser…

Lentamente sintió como las pequeñas criaturas antes tan dulcemente inocentes le mordían y mordían comiéndole trozo tras trozo en una agónica lentitud. A pesar de su orgullo no pudo reprimir el grito de terrible dolor que escapo de sus labios.

''!...''

Más tarde ese día, cuando Alois regreso a ver a sus adoradas nuevas mascotas, se encontró con que su precioso jardín estaba cubierto parcialmente por manchas rojas con una curiosa similitud a la sangre, retazos de ropas negras y blancas lanzadas por todo el suelo, marcas de arañazos en su puerta y a sus queridos conejos mirándole con grandes, azules e inocentes ojos. Sonrió a los cuatro animalitos.

''Espero pasaran un día agradable con Claude…'' Trancy giro su cabeza en busca de su mayordomo. ''Mmm, me pregunto dónde estará … o bueno de seguro llegara más tarde…''

El rubio chico tomo a sus mascotas entre sus brazos para llevarlos a su nueva habitación. Al darles una nueva mirada algo le llamo la atención, más claramente una extraña mancha roja en una de las orejas de Ciel Cuarto.

''¿Qué es esto?... No me digas que estuvieron jugando con pintura nuevamente.'' El chico acaricio la oreja manchada. ''Tendré que pedirle a Claude que les dé un baño más tarde, que les parece? ''

Los cuatro conejos le devolvieron la vista. Una sádica mirada en esos azules ojos…


Y eso fue... A Claude lo mataron unos conejitos! XD

¿Alguien mas desea ver a esa araña morir?

Espero sus Reviews...

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Au Revoir

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**White**