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Scene 3
Pidiendo un préstamo
En la oficina de Kakashi se encontraba Sasuke trabajando en la computadora.
«¿Qué hace él aquí? ¿Y el jefe?», estaba pensando Sakura cuando oyó un —¿Qué quieres? —, que la sacó de su ensimismamiento.
—Eh, quisiera hablar con el jefe.
—Mi tío no está —respondió Sasuke sin apartar su mirada de la computadora—. ¿Qué es lo que quieres?
—Es algo personal, así que mejor hablaré con él cuando regrese —dijo Sakura mientras se daba la vuelta para salir.
—No me digas que has estado teniendo una aventura con mi tío y estás embarazada —le dijo Sasuke de manera sarcástica para molestarla.
—¡Por supuesto que no! Tu tío no sería capaz de hacer algo así —respondió Sakura gritándole.
—Lo sé —dijo Sasuke mientras sonreía burlándose de ella.
Sakura se enojó aún más y abrió la puerta.
—Por cierto, mi tío no va a regresar hasta dentro de dos meses, así que…
Sakura se detuvo al oírlo, pero después salió azotando la puerta. Luego se topó con la gerente quien le confirmó lo que Sasuke le dijo. Kakashi había ido al País del Río a ver los preparativos de la apertura de una sucursal del restaurante. La pelirosa se dirigió hasta los vestidores de los empleados para calmarse. Después de unos minutos, finalmente se tranquilizó y volvió a la cocina para seguir trabajando, «Necesito pagarle a Kenji-san un adelanto el viernes así que supongo que tendré que pedirle el préstamo a ese idiota, sólo espero que sea razonable.»
Al anochecer, Sakura había terminado de atender una mesa cuando recibió un SMS de Ino:
'Hola! ¿Ya vas a salir? Es que hoy tampoco voy a poder irme contigo, Kiba vino por mí y me invitó al cine. Te cuento después vale? Nos vemos mañana.'
Sakura dio un gran suspiro, le alegraba que su amiga estuviera tan contenta pero le hubiera gustado irse con ella para contarle sus penas. Últimamente ya no platicaban tan a menudo porque Ino, al igual que Lee, Kiba, Gaara y Tenten habían sido cambiados de grupo al inicio del nuevo curso. Pensó en llamar a Naruto pero recordó que su padre lo había castigado por sus calificaciones.
«Si le habló para contarle y me escucha así, es probable que venga aún contra las órdenes de su papá, lo conozco, mejor no, no quiero causarle problemas», pensó Sakura mientras cerraba el casillero donde guardaba su uniforme. «Creo que es hora de ir a ver a ese tipo.»
De nuevo se paró frente a la puerta de la oficina, esta vez sabía que Sasuke iba a estar ahí, así que se detuvo para reunir el valor de hablar con él sin enojarse por los comentarios que seguramente el pelinegro haría. Después de un par de minutos tocó la puerta, esperó un adelante y entró.
—¿Qué es lo que quieres ahora? —le preguntó Sasuke sin quitar la vista de unos papeles que tenía en el escritorio.
—Necesito pedirle un favor, Sasuke-san…
Oírla hablarle así, realmente le extraño a Sasuke así que levantó la mirada para dirigirla hacia ella. Esto hizo que la pelirosa se pusiera aún más nerviosa, no soportaba que esos ojos negros la miraran tan fijamente.
—¿Qué cosa?
—Quisiera pedir un préstamo que se me fuera descontando poco a poco.
—¿De cuánto?
—57,500 dólares.
—¿Qué? ¿Estás segura? Es más de lo que tú ganarías en un año, ¿estás consciente?
Sakura le contó lo del incidente con el auto y que el dueño ya había pagado el treinta por ciento pero que ella debía dar otro diez por ciento a más tardar el viernes y que los cincuenta y siete mil quinientos eran el total.
—Por favor, yo me ofrezco a pagar también intereses si lo prefieres.
—¿Y cómo lo piensas pagar si estás pidiendo que sólo se te descuente la décima parte de tu salario?
—Es que mi madre antes de morir me dejó un fideicomiso en el banco, pero no puedo tocar el dinero hasta que cumpla 18, así que si tú me puedes esperar…
—Estás diciéndome que lo que se te descuente de tu salario, ¿serían los intereses? ¿y cuándo cumples los 18? ¿en tres años?
—¡Claro que no! Los cumplo en marzo del próximo año.
—No lo sé, quedan 10 meses y la cantidad de dinero es considerable, tendré que llamar a mi tío y consultarlo con él, depende de lo que él me diga te diré mañana si puedes tener ese dinero o no.
—Gracias, con permiso —respondió Sakura cortésmente sin embargo, cuando la puerta se cerró tras de ella, las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas. Salió del restaurante y caminó hasta su casa.
Al día siguiente, las clases habían terminado y Sakura, Naruto y Hinata estaban reunidos en el salón de clases esperando a los demás que estaban haciendo la limpieza del otro salón.
—Entonces aún no es seguro que te presten el dinero —le dijo Hinata—. De verdad, si quieres yo puedo traerte mi ahorros mañana, al menos así podrías dar el primer pago.
—No lo sé, todo depende de lo que el sobrino del jefe diga.
—De verdad tienes muy mala suerte —le dijo Naruto—, Que el sobrino de tu jefe resultara ser ese tipo arrogante que casi te atropella y ahora él sea el único que podría ayudarte en todo esto, ¿aún quieres practicar? ¿no te gustaría ir a tu trabajo antes?
Sakura le negó con la cabeza. —Quiero quedarme a practicar un rato, todavía es temprano además de que no lo hemos hecho en mucho tiempo —entonces llegó Shikamaru junto con Kiba, Ino, Tenten y Gaara.
—¿Y Lee? —preguntó Sakura.
—Fue a ver si el director ya se fue.
Se quedaron esperando a Lee hasta que llegó, luego los nueve se dirigieron al gimnasio que se encontraba en la parte trasera de la escuela.
—¿Qué hacemos aquí? —preguntó Tenten al entrar y ver que en el estrado se encontraban varios instrumentos. Ella apenas había ingresado al instituto ese año.
—¡Es cierto! Nunca habías venido a verlos ¿verdad, Tenten? —le dijo Lee—. En un momento vas a saber qué venimos a hacer.
Todos dejaron sus mochilas luego Lee, Shikamaru, Hinata y Tenten se dirigieron a las gradas mientras Naruto, Kiba, Sakura, Gaara e Ino subían al estrado y tomaban los instrumentos. Naruto tomó la guitarra eléctrica, Kiba se sentó detrás de la batería, Ino se colocó atrás del teclado y tomó uno de los micrófonos, Gaara tomó el bajo y Sakura conectó el otro micrófono.
—Comencemos con la de siempre, ¿de acuerdo? —dijo el rubio a sus compañeros.
—No me digas que ellos… —dijo Tenten a Shikamaru cuando comenzó a escuchar los primeros acordes.
Someone's heart is breaking
I don't think it's funny
Power in hands of corruption
Stepping on our rights
What about the people that lost their loved ones
Unnoticed unrightfulness
What makes you think
You're better than they are
Cause to me we are all the same
Will this fighting ever stop?
Twisted patterns from the past
Pass it down
From the parents to the young
When is it gonna stop?
When is it gonna stop?
Who's gonna stop it?
Gonna stop it?
Let me love you
I don't wanna fight no more
Let me touch you
I don't wanna fight no more
Let me love you, love you, love you
I don't wanna fight no more, no more
—¡Son increíbles! —exclamó Tenten al oírlos—. Jamás había escuchado una banda así, por eso querían saber si el director se había ido, ¿verdad?
Hinata asintió con la cabeza. —Ellos son muy buenos, pero al director Asuma no le pareció cuando los oyó tocar y les prohibió hacerlo. Aun así, Iruka-sensei confió en ellos y los deja ensayar aquí cuando quieren.
—Ya veo…
I think the greatest thing you can learn
Is to be kind
To every person in this world
To everything in this universe
Will this fighting ever stop?
Once I give the other side
Momentum to throw another hit
Back and forth, back and forth
Feed each other's existence
It never stops, never stops
Who's gonna,
Who's gonna stop it?
Let me love you
I don't wanna fight no more
Let me touch you
I don't wanna fight no more
Let me love you, love you, love you
I don't wanna fight no more, no more...
[Olivia / The Cloudy Dreamer / Who's gonna stop it?]
Después de más de una hora de tocar, todos recogieron sus mochilas y cerraron el gimnasio.
—¡Son geniales! —les dijo Tenten mientras caminaban hacia la salida.
—Gracias, jejeje —respondió Naruto un poco avergonzado—. Perdón por no haberte invitado antes, es que hemos tenido muchas presiones.
—Tengo que reconocer que han mejorado bastante desde el año pasado —dijo Shikamaru—. Tu voz se escucha cada vez mejor Sakura, si no fuera por ella y el talento de Kiba, Gaara e Ino, las canciones de Naruto no se oirían tan bien —finalizó burlándose de Naruto.
—Gracias Shika.
—Muy gracioso Shikamaru, ¿desde cuando tú también eres comediante, eh?
—¿Y no han pensado hacerlo profesionalmente? —les preguntó Tenten.
—No, la verdad es que sólo lo hacemos para desestresarnos un rato —respondió Kiba—. A los únicos que les vemos futuro en esto son a Sakura y aunque me duela admitirlo a Naruto, pero…
Kiba no terminó su comentario cuando vio un auto azul estacionado frente a la escuela y a Sasuke recargado en él.
—¿Qué no es… el tipo de la otra vez? —preguntó Gaara.
—¿Qué hace ese imbécil aquí? —dijo Naruto al verlo.
—¿Quién es? —preguntó Lee.
—Es el idiota que casi atropella a Sakura la otra vez —respondió Ino—. Es tan arrogante, un completo tonto.
—Podrá ser un arrogante, pero eso no le quita lo guapo, ¿no creen? —comentó Tenten al verlo.
Sakura se acercó a él.
—Vaya… ya era hora, he estado esperando aquí más de una hora, ¿qué tanto estabas haciendo?
—¿Qué haces aquí?
—Vengo a hablar contigo de algo importante —respondió Sasuke, luego al ver que Naruto se acercaba, agregó—, pero en privado, así que sube.
Al oírlo Naruto estuvo a punto de agarrarlo a golpes ahí mismo sino hubiera sido por Kiba y Gaara que lo detuvieron. Sakura se acercó a ellos y les contó lo que Sasuke le había dicho.
—Ve Sakura, tal vez sea referente al préstamo —le dijo Hinata—. Nosotros te iremos a buscar en la noche al restaurante cuando salgas, llámanos si sucede algo, ¿De acuerdo? —Sakura asintió con la cabeza, se despidió de ellos y subió al auto junto con Sasuke.
—Pero resultó ser el sobrino del jefe de Sakura —terminó de contarles Naruto.
—Yo lo conozco —dijo Gaara al ver el auto alejarse.
—¿En serio Gaara? —preguntó Kiba.
Gaara asintió con la cabeza. —Su nombre es Sasuke Uchiha, mi hermana Temari asistió a la misma preparatoria que él y ahora van a la misma universidad. Además mi padre tuvo muchos negocios con el suyo…
Editado.
¿Quieres un sasupeluche?
