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Scene 4
¿Una propuesta casi indecorosa?

Durante el trayecto, Sasuke permaneció en silencio al igual que Sakura, luego de unos minutos llegaron a un café. Sasuke detuvo el auto y se bajó, Sakura hizo lo mismo. Ambos se sentaron en una de las mesas que había en la parte exterior del lugar, después de ordenar Sakura fue la primera en hablar.

—Y bien, ¿de qué querías hablarme?

—Ayer hablé por teléfono con mi tío sobre tu asunto.

—¿Y qué te dijo?

—Me dijo que por el momento sólo podía prestarte para cubrir el primer pago que necesitas —hizo una pausa para tomar un poco del café que le habían traído luego miró a Sakura, su expresión lo decía todo—. Como sabrás, mi tío planea abrir un nuevo restaurante en el País del Río, así que por el momento se encuentra un poco restringido de capital.

Sakura tenía puesta la mirada en la taza de café que sostenía entre sus manos, su mente se había quedado casi en blanco excepto una cosa: «Supongo que tendré que decirle a Kurenai-sensei.»

—Sin embargo —continúo Sasuke, al oírlo Sakura levantó la cara—. Dada tu necesidad de dinero, te propongo un trato.

—¿Trato? ¿A qué te refieres?

—Verás… —dijo el pelinegro mientras cruzaba los brazos sobre la mesa y fijaba su mirada en Sakura—. Te propongo que finjas ser mi novia a cambio de los 57500, ¿qué dices?

Sakura se quedó sin palabras al oír la propuesta de Sasuke.

—¿No piensas que eso es un poco desesperado? Digo, podrás ser muy arrogante, prepotente, grosero, presumido, egocéntrico, orgulloso, engreído y demás, pero… siendo sinceros no eres muy feo que digamos; al contrario, creo que quitando tu personalidad antipática eres bastante atractivo, ¿no te parece que podrías conseguir novia sin necesidad de 'comprarla'?

Al oírla, Sasuke no pudo ocultar su molestia, sin embargo comenzó a respirar lentamente para intentar tranquilizarse.

—Escucha —dijo dejando notar su molestia en la voz—. Lo que te estoy ofreciendo no es por que me intereses ni porque no pueda conseguir novia, necesito a alguien que entienda que no quiero una relación, y que esto es un negocio solamente.

—Hay mujeres especializadas en eso, podrías buscar una de esas.

—No quiero a alguien que parezca una profesional, quiero a alguien que tenga algo de naturalidad.

—¿Y por qué yo? Hay muchas otras, podrías escoger entre las demás chicas que trabajan en el restaurante y entre las que estudian contigo, ellas estarían ansiosas por ayudarte.

—Ese es el punto, de algún modo ellas se sienten atraídas por mí y eso no sucede contigo.

Sakura se quedó en silencio, y por su expresión, Sasuke imaginó que no le estaba comprendiendo del todo.

—Escucha, yo no te agrado, eso es más que obvio y la verdad, tú tampoco me agradas, por eso eres la persona indicada para esto, así no hay posibilidad de que tú puedas malinterpretar este asunto, ¿entiendes? —Sakura asintió con la cabeza—. Entonces, ¿qué dices?

—No lo sé… tengo que pensarlo.

—Claro, sólo recuerda que necesitas el dinero para el viernes, ¿no?

Después de varios minutos, decidieron retirarse, Sasuke se ofreció a llevar a Sakura al restaurante pero ella se negó, explicando que si alguien los veía se podía malinterpretar. Al llegar Sakura al lugar, se dirigió a los vestidores, se puso el uniforme y salió para empezar a trabajar, entonces se encontró con Sasuke, al principio se detuvo, como si esperara que el pelinegro le dijera algo pero eso no sucedió, así que siguió su camino.

—No comentes esto con nadie, ¿entendiste? —le dijo Sasuke de forma arrogante a la pelirosa cuando pasó a su lado.

—Por supuesto, ¿por qué querría que se enteraran que pasé toda la tarde con alguien tan odioso como tú? —respondió mientras seguía caminando.

—Por cierto, señorita Haruno… —dijo Sasuke sonriendo cuando Sakura estaba un poco más alejada—. Hoy llegó 45 minutos tarde que serán descontados de su pago.

—¡Eres un…! —exclamó Sakura mientras se daba la vuelta, sin embargo no pudo terminar ya que el pelinegro se metió a su oficina. «¿En verdad cree que voy a aceptar fingir ser su novia? No creo poder soportarlo aunque sólo sea una farsa.»

La tarde pasó sin más incidentes, Sakura trabajó como loca pues el restaurante se mantuvo lleno la mayor parte del día cosa extraña considerando que era inicio de semana. Cuando no hubo más clientes, los empleados se pusieron a recoger y limpiar y después de unos minutos el restaurante fue quedando vacío. Sakura se dirigió a los vestidores, se cambió de ropa y guardó su uniforme en el casillero, luego revisó si tenía mensajes nuevos en su celular, pero no recibió nada lo que le extrañó pues sus amigos dijeron que irían por ella. Cuando Ino no la acompañaba a casa, los demás se turnaban para hacerlo, era rara la vez que iba a casa sola, pero últimamente se había hecho más común así que pensó que ese día tendría que hacerlo de nuevo.

Salió del vestidor y caminó por el pasillo que llevaba a la zona de las mesas, parecía no haber nadie ya, pero pensó que seguramente Sasuke seguiría en la oficina, hizo un movimiento como queriendo ir allá, pero reaccionó y siguió su camino hacia la salida. Al estar fuera vio a Hinata e Ino que estaban esperándola.

—¿Qué hacen aquí?

—Te dijimos que vendríamos por ti, ¿ya lo olvidaste? —preguntó Hinata mientras comenzaban a caminar.

—Perdón, ¿tienen mucho tiempo esperándome?

—En realidad yo acabo de llegar, Hinata era quien estaba aquí.

—¿Viniste tú sola, Hinata? —la ojiperla asintió con la cabeza—. Creí que Naruto vendría.

—Aún sigue castigado, hablé por teléfono con él y me dijo que su papá le había cancelado los permisos para salir hasta que pase el período de exámenes, hasta donde me dijo, el pobre de Naruto-kun ha tenido que estudiar con un tutor privado que Namikaze-san le consiguió.

—Ya veo.

—No digas 'pobre Naruto-kun', él se lo tiene bien merecido por no estudiar —dijo Ino—. Aunque como tú lo ves con ojos de amor.

—¡No es cierto Ino! —exclamó Hinata completamente ruborizada.

—Es tan obvio que tendrás que aceptarlo algún día Hinata —le dijo Sakura—. Por cierto Ino, ¿qué sucedió con Kiba?

—Aún nada —dijo la rubia soltando un gran suspiro—. Después de ir al cine ayer no me ha dicho nada, supongo que debo que ser paciente, pero tengo que hacerle saber a ese Inuzuka que no pienso esperarlo toda la vida —al oírla Sakura y Hinata se empezaron a reír.

—Sakura —dijo Hinata un poco nerviosa por lo que iba a preguntar—. ¿Qué sucedió con lo del préstamo?

Al oírla, Sakura se detuvo en seco para luego sentarse en una de las jardineras que había a lo largo de la acera.

—¿No te lo dieron Sakura? —preguntó Ino mientras ella y Hinata tomaban asiento cada una a un costado de Sakura.

La pelirosa les contó que la apertura del nuevo restaurante en el País del Río era la razón por la que Kakashi no había podido prestarle esa cantidad de dinero.

—¿Y qué es lo que vas a hacer Sakura? —preguntó Hinata—. ¿Le vas a decir a Kurenai-sensei?

Sakura negó con la cabeza. —No puedo hacerlo.

—¿Entonces? —cuestionó Ino.

—Sasuke-kun, el sobrino del jefe, me propuso un trato.

—¿Qué clase de trato?

—El tipo me pidió que fingiera ser su novia a cambio de que él me prestara el dinero.

—¿¡Qué!? —exclamaron Ino y Hinata al mismo tiempo.

—Tranquilas chicas, aún no he aceptado —Sakura siguió contándoles la conversación que tuvo con Sasuke esa tarde y las razones por las que le había ofrecido el trato a ella, luego de oírla ambas chicas quedaron en silencio.

—Yo creo que deberías aceptar.

—¿Cómo puedes decirle eso, Ino?

—Piénsalo bien Sakura, hasta cierto punto ese hermoso témpano de hielo que tiene tu jefe por sobrino tiene razón, mira, si aceptas el trato podrás quitarte de encima el problema que tienes ahora y sin que Kurenai-sensei se entere. Además, si tú lo odias y él te odia no puede pasar nada entre ustedes. Creo que esa es la mejor manera que tienes para salir de este lío.

Hinata y Sakura se quedaron en silencio un momento. —Tal vez tengas razón Ino —dijo Sakura con la mirada fija en el piso—. Aunque aun así tengo que pensarlo bien, para saber si vale la pena —finalizó Sakura mientras se ponía de pie, sus amigas la imitaron y las tres siguieron su camino.

Momentos más tarde, llegaron a casa de Sakura, la pelirosa abrió la puerta y se despidió de ellas.

—Ah… chicas, por favor no le comenten a nadie de esto, ¿de acuerdo? Ni a los maestros ni a nuestros amigos y mucho menos a Naruto, ¿sí?

—Claro Sakura, nosotras mantendremos el secreto —respondió Ino mientras le brindaba una tierna sonrisa.

—Y recuerda, sea cual sea tu elección nosotras siempre te vamos a apoyar, no lo olvides —añadió Hinata. Luego las dos se retiraron.

Sakura entró a su departamento, se dio un baño, se puso su pijama y se tumbó en el sofá de la sala.

«No se qué es lo que debería hacer, tal vez Ino tenga razón y deba aceptar el trato, pero… es que se trata de ÉL, si fuera otra persona hubiera aceptado sin pensarlo, pero es que ese chico sabe como sacarme de mis casillas con gran facilidad, de aceptar no sé si podría ser capaz de soportar esa personalidad tan pedante que tiene», Sakura pasó gran parte de la noche pensando en la propuesta que le había hecho Sasuke hasta que el sueño finalmente la venció.


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