hola hola.. han esperado demasiado? jeje yo creo ke no... cuidence

recuerden de ke nada ma pretence (los personajes y la historia)

byee

Capitulo 16

Cuanto más remoto y taciturno se volvía Edward, más abierta y expansiva se mostraba la condesa, como si ella percibiera exactamente su cambio de humor y buscase provocarle.

-Pareces preocupado, Edward -dijo la condesa ingenuamente, mientras cenaban sentados a la larga mesa de roble-. ¿Tienes problemas con el ganado o, tal vez, se trata de un asunto del corazón?

Bella se obligó a mantener su mirada fija, en la copa de vino, fascinada por el suave color e líquido.

-Simplemente, estoy disfrutando de esta excelente comida, abuela -contestó Edward sin morder el anzuelo-. Por el momento no tengo problemas con el ganado... y tampoco con las mujeres.

-Ah. -La condesa suspiró-. Tal vez tú colocas ambos en el mismo grupo.

Los anchos hombros de Edward se enco gieron en un típico ademán francés.

-Ambos exigen atención y mano dura, ¿no es verdad?

Bella tragó un trozo de pato a la naranja entes de correr el riesgo de sofocarse.

-¿Has dejado muchos corazones destrozados en los Estados Unidos, Bella?

La condesa habló antes de que Bella alcanzara a verbalizar los pensamientos asesinos que se formaban en su cerebro.

-Docenas -contestó, dirigiendo una tenebrosa mirada a Edward-. He descubierto que algunos hombres carecen de la inteligencia del ganado y con demasiada frecuencia tienen los brazos, cuando no el cerebro, de un pulpo.

-Tal vez has estado alternando con hombres que no eran los adecuados -sugirió Edward ton voz calma.

Esta vez fue Bella la que se encogió de hombros.

-Los hombres son todos iguales -dijo con in diferencia, buscando provocarle con su generalización-. Ellos quieren un cuerpo caliente para acariciar en las esquinas oscuras o bien una pieza de porcelana de Dresde para colocar sobre un estante.

-Y en tu opinión, ¿cómo debe tratarse a una mujer? -preguntó Edward, mientras la condesa se acomodaba en su silla y disfrutaba de lo frutos de su instigación.

-Como un ser humano con inteligencia, emociones, derechos y necesidades. -Sus manos movieron expresivamente-. Y no como un objeto para el placer del hombre y al que se desecha según el cambio de humor, o como una chiquillo a la que se mima o se entretiene.

-Parece ser que no tienes muy buena opinión de los hombres, ma chérie -dijo Edward, y ninguno de los dos era consciente de que estaban hablando mucho más en esta conversación de lo que lo habían hecho en varios días.

-Sólo de las ideas anticuadas y de los prejuicios -le corrigió Bella-. Mi padre siempre trató a mi madre como a su compañera, y los dos siempre lo compartieron absolutamente todo.

-¿Acaso buscas a tu padre en los hombres que conoces, Bella? -preguntó él de pronto, y Bella abrió los ojos, sorprendida y desconcertada a la vez.

-Naturalmente que no; al menos, creo que no -titubeó, tratando de mirar dentro de su propio corazón-. Tal vez busco su fuerza y su bondad, pero no una réplica. Creo que estoy buscando a un hombre capaz de amarme tal como él amó a mi madre, alguien que me aceptara con todos mis defectos e imperfecciones, y me amase por lo qué soy y no por lo que él deseara que yo fuese.

-Y cuando encuentres a ese hombre -pre guntó Edward mirándola con ojos inescru tables-, ¿qué piensas hacer?

-Ser feliz -dijo ella e hizo un gran esfuerzo para concentrarse en la comida que había en su plato.


upss.. muy largo? hhahaha cuidence prometo actualizar muy pronto claro eso depende de los reviews ke ustedes manden jeje

cuidence..