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Scene 6
El inicio de la farsa
Mientras se encontraban esperando la entrada de algún cliente, Matsuri, una compañera de Sakura se acercó a ella para platicar.
—Oye, Sakura-chan, ¿puedo preguntarte algo?
—¿Qué sucede Matsuri?
—Yo, pues... quería saber cómo tú y él sobrino del jefe, bueno, ya sabemos que son novios pero...
—¿Quieres saber cómo nos conocimos? —preguntó la pelirrosa. Matsuri asintió con la cabeza—. Bueno, él casi me atropella y ni siquiera le importó.
Matsuri se quedó sorprendida con el comentario de Sakura. La pelirrosa no tenía la menor intención de mentir, pero entonces recordó unas palabras de Sasuke: «Es probable que mi tía tenga a gente vigilando mis movimientos, así que si alguien sospecha que esto es una farsa el trato se acaba, ¿entendiste?».
—¿En serio? —preguntó Matsuri.
—Claro que no. Bueno, la primera vez que nos vimos por poco me atropella pero él se bajó del auto y me preguntó cómo me encontraba y pues lo demás es historia. En realidad, él es un gran chico, es caballeroso y atento aunque no lo parezca.
—Sí, yo ya me imaginaba que se conocían porque cada vez que él venía ustedes se miraban de un modo raro —dijo Matsuri. —Me da mucho gusto por ti, Sakura, aunque ahora seas la envidia de todas las empleadas.
—No creo que sea para tanto, Sasuke sólo es un chico y ya.
—Pues será sólo un chico pero trae rendidas a todas las chicas de aquí.
«Claro, porque no saben cómo es ese tipo en realidad», pensó Sakura mientras le sonreía a Matsuri.
En tanto, Naruto se encontraba encerrado en su habitación, sentado en el suelo con su guitarra eléctrica y una hoja de partituras, recordó la nueva canción y alcanzó su celular para llamarles a Kiba y Gaara. Fue entonces que se dio cuenta de que tenía un nuevo mensaje de voz, entró a su buzón y comenzó a escucharlo:
'Escucha, Naruto. No sé qué esté pensando tú cabezota hueca pero será mejor que vuelvas para disculparte con Hinata. Ella no hizo nada para que la trataras así. Ya deja de comportarte como un niño pequeño y madura de una buena vez, ¿oíste?'
—¿Hinata-chan? No recuerdo haber hecho na… da —dijo el rubio mientras recordaba cómo le había respondido a la ojiperla—. ¡Demonios! No me di cuenta en ese momento, de verdad que soy un tarado.
Naruto intentó llamar a Hinata varias veces pero la chica no contestó.
Al anochecer, Sakura había terminado de limpiar las mesas cuando la gerente le dijo que podía retirarse. La pelirrosa asintió con la cabeza y comenzó a caminar en dirección a los vestidores.
—Por cierto Sakura-san... —dijo la gerente mientras la chica volteaba a verla—. Felicidades por tu nueva relación con Sasuke-san —la ojiverde le agradeció las felicitaciones y se dirigió a los vestidores para cambiarse.
Al salir del restaurante se sorprendió de ver quién la estaba esperando.
—Naruto, ¿qué haces aquí? —preguntó la pelirrosa al ver a su amigo—. ¿No se supone que estás castigado?
—Kiba vino a buscar a Ino para llevarla a su casa —explicó el rubio mientras se acercaba para tomar la mochila de su amiga—. Además, tú y yo tenemos que hablar, Sakura.
La chica asintió con la cabeza. Los dos comenzaron a caminar hasta llegar al edificio donde vivía Sakura. Luego se sentaron en la acera quedándose en silencio. —Y bien, ahora que estamos solos puedes contarme la verdad.
Sakura dio un respingo al oírlo, definitivamente se conocían muy bien. Naruto sabía perfectamente que Sakura no cambiaría de opinión sobre alguien en tan sólo unos días y Sakura sabía que no podía esconderle la verdad a Naruto por mucho tiempo así que comenzó a contarle sobre el trato que tenía con Sasuke.
Cuando terminó de relatarle la historia, se quedaron en silencio de nuevo hasta que Naruto volvió a hablar. —Entonces es por eso. Ya me habías asustado, Sakura-chan. Jejeje —dijo el chico un poco nervioso, luego su cara volvió a tener esa expresión seria bastante extraña en él—. Para serte sincero, no me parece la idea en absoluto. Si me hubieras contado antes, te habría dicho que no estaba de acuerdo pero... es tu decisión, Sakura-chan y yo te apoyo —finalizó el rubio dirigiéndole una sonrisa su amiga.
Al verlo, los ojos de la pelirosa se nublaron por las lágrimas. —Gracias, Naruto —sintió cómo un gran peso se le quitaba de encima. Había pensado lo peor después de lo ocurrido en la tarde.
—No llores —le dijo el ojiazul mientras la abrazaba—. ¿Qué pensaste que pasaría cuando me lo dijeras, eh? No pasa nada—. Después de un par de minutos así, y al ver que su amiga ya se había tranquilizado, ambos se pusieron de pie. —Ahora ya me tengo que ir. Mi papá cree que estoy leyendo en mi habitación y ya casi se va a ir a dormir así que tengo que regresar, nos vemos mañana.
Naruto se fue y Sakura entró a su departamento, en cuanto su cabeza tocó la almohada se quedó completamente dormida. Definitivamente había sido un muy largo día. Al día siguiente en la escuela, Naruto buscó la manera de disculparse con Hinata por lo que había sucedido, pero no hubo un momento oportuno, había sido castigado nuevamente por Kurenai-sensei así que no tuvo período de descanso. Cuando éste hubo terminado, Sakura fue la primera en regresar al salón y se sorprendió al ver que Naruto estaba sentado en su lugar.
—¿Qué es lo que te pasa Naruto? ¿Te sientes bien? —preguntó mientras se sentaba en su lugar—. Otras veces que te han dejado castigado te la pasas corriendo por el salón gritando que tienes hambre, ¿te ocurre algo?
—Es que yo... ayer hice sentir mal a Hinata-chan sin darme cuenta, la traté muy mal y no se cómo disculparme.
—Ya lo sabía, Ino me lo contó hace rato. ¿Por qué no aprovechas esta hora de estudio para hablar con ella?
—Es que no se qué decirle y además... no sé donde está.
—Eso es muy fácil de saber, probablemente se encuentre en el techo, siempre le ha gustado estar ahí y en cuanto a que decirle, sólo háblale con la verdad, dile que lo sientes.
Después de terminar de hablar con Sakura, Naruto se dirigió al techo del edificio y efectivamente, ahí se encontraba Hinata de pie sostenida de la reja que rodeaba el lugar. La ojiperla no se había percatado de la presencia del rubio hasta que oyó que pronunciaba su nombre.
—Na-Naruto-kun, ¿q-qué haces aquí?
—Yo... verás, yo —intentó comenzar el rubio pero las palabras no salían de su boca. « ¡Maldición! ¿Por qué me pongo tan nervioso estando a solas con ella?» . —Verás, yo quería disculparme contigo por lo de ayer —comenzó a decir el ojiazul mientras se ponía a lado de Hinata—. Tú eras la menos culpable por lo sucedido y fue contigo con quien descargué mi enojo, ¿podrías perdonarme, Hinata-chan? —finalizó el rubio mientras extendía su mano con una paleta hacia la chica, quien al verlo se puso más roja que un tomate. Con cierta timidez acercó su mano para tomar el dulce, luego ambos se quedaron en silencio sintiendo que el corazón les latía con fuerza.
—Naruto-kun... yo... —dijo Hinata un poco más confiada—. Yo, ¿puedo preguntarte algo?
—Claro, ¿qué cosa?
—Tú... tú ayer... ¿te molestaste por qué tú... estás e-enamorado de... Sakura?
Naruto dio un respingo al oír la pregunta de Hinata. Se quedó mirándola unos instantes y finalmente respondió.
—No, yo no estoy enamorado de Sakura-chan, ella y yo nos conocemos desde que éramos niños y la quiero como a una hermana, eso es todo. Lla razón por la que reaccioné así ayer fue porque me sorprendió que ella estuviera saliendo con ese tipo, Sakura ya sufrió una vez por alguien así y no me gustaría que le volviera a pasar, ¿me entiendes? En realidad yo no podría ver a Sakura-chan nunca como algo más.
—Entiendo —susurró la ojiperla mientras sentía que su corazón volvía a latir después de haberle preguntado.
Mientras tanto, en las escaleras, escondidos detrás de la puerta se encontraban Kiba, Ino, Sakura y Shikamaru viendo toda la escena.
—A ver si ese Naruto por fin se da cuenta de que Hinata está enamorada de él —dijo Ino—. Ya vieron lo bien que lucen juntos esos dos.
—Pues ojalá —comentó Sakura—. De verdad se ven muy bien, hacen una linda pareja.
—Yo creo que Naruto es tan tonto que ni aunque se lo expliquen con manzanas va a entender —dijo Shikamaru con su tono fastidiado de siempre—. Yo me largo, esto es realmente molesto.
Después de clases, la banda se reunió en el gimnasio acompañada de su fiel público de siempre: Shikamaru, Lee, Hinata y Tenten. Cuando estuvieron todos en sus lugares, la música empezó a escucharse.
Kokoro ga samayou daremo inai heya hitori
Kawaite yuku
Nakushita mama no kokoro no kagi mikazuki no yoru ni
Sagashite iru
I'm sinking now, sinking now, sinking now
Mado wo akete miagereba
I'm screaming now, screaming now, screaming now
Haruka kanata hoshi ga mau
Stars shining out
Stars shining out
Furisosogu hikari terashidasu michi
Mou mayowanai matataki ga michibiku
—¿Es japonés?
Shikamaru asintió con la cabeza. —Todas las canciones que Naruto escribe son en inglés o en japonés y aún esas tienen frases en inglés. Aunque no lo parezca, cuando se trata de idiomas y música, Naruto es un genio—¿qué estás haciendo Tenten? —preguntó Shikamaru al ver que la chica sacaba su celular.
—Los voy a grabar para ponerlos de tono en mi celular, ¡son geniales!
Yamanai arasoi atama ga kokoro wo itsumo
Shibaritsukeru
Kokoro no koe wo kakikesu kono zatsuon wo tomete
Sukuidashite
I'm sinking now, sinking now, sinking now
Mado wo akete miagereba
I'm screaming now, screaming now, screaming now
Hoshi ga namida tokashite yuku
Stars shining out
Stars shining out
Kirameku kagayaki afuredasu ai
Mou nakanai kokoro no uta hajimaru
I'm sinking now, sinking now, sinking now
Mado wo akete miagereba
I'm screaming now, screaming now, screaming now
Haruka kanata hoshi ga mau
Stars shining out
Stars shining out
Stars shining out
Stars shining out
Furisosogu hikari terashidasu michi
Mou mayowanai matatakiga michibiku
[Olivia / The cloudy dreamer / Stars shining out]
Al término del ensayo, todos fueron al centro de Konoha para acompañar a sus amigas a sus respectivos empleos aunque esta vez primero dejaron a Sakura frente al restaurante.
—Si ese tipo te hace algo nos llamas inmediatamente Sakura y nosotros venimos a darle su merecido, ¿de acuerdo? —dijo Kiba. La pelirosa se limitó a asentir con la cabeza, luego todos se fueron y Sakura entró al restaurante.
La tarde transcurrió con normalidad. Sasuke se la pasó encerrado en su oficina y Sakura tuvo mucho trabajo así que no se vieron en todo el día. Cuando anocheció y antes de irse, Sakura fue a la oficina de Sasuke debido al comentario que la gerente le había hecho en referencia a que el día anterior la pelirosa se había ido sin despedirse. Tocó la puerta, oyó un —adelante—, y entró.
—Eh, vengo a avisarte que ya me voy —comenzó Sakura. «¡Qué estúpida me siento! No entiendo porqué debería avisarle». —Nos vemos mañana.
—Espera —dijo Sasuke mientras se ponía de pie, luego tomó su chaqueta y caminó hacia ella—. Te llevaré a tu casa.
—No... no es necesario —respondió Sakura de manera nerviosa—. De verdad, yo puedo irme sola, tú quédate si tienes mucho trabajo.
—No te estoy preguntando —dijo el pelinegro al mismo tiempo que la tomaba de la mano.
Todas las empleadas los siguieron con la mirada mientras atravesaban el restaurante rumbo a la salida. Al estar afuera, los dos se detuvieron al ver a Ino.
—Es que quedé de irme con ella —dijo Sakura un poco nerviosa cuando sintió la mirada del pelinegro.
—No se preocupen por mí —interrumpió Ino—. Le hablaré a Kiba y le diré que venga por mí.
—No es necesario —dijo cortés pero fríamente Sasuke—. Nosotros te llevaremos.
Los tres subieron al auto y fueron a dejar a Ino hasta su casa.
—Muchas gracias, Sasuke-kun —dijo la rubia al bajarse del auto. Luego se acercó a su amiga y le susurró—. Mañana me cuentas que sucede, ¿De acuerdo?
Luego Sasuke y Sakura se dirigieron al apartamento de la chica, el silencio en el trayecto era demasiado incómodo, aunque en realidad no tenían nada de que hablar.
—Perdón, Sasuke, yo debí...
—No vuelvas a quedar con tus amigos para irte a casa, ¿entendiste? —dijo fríamente el pelinegro—. De ahora en adelante, yo te iré a dejar. Es parte del trato. ¿Quedó claro? —al oírlo la pelirosa asintió con la cabeza y de nuevo el silencio reinó hasta que llegaron al apartamento de Sakura.
Al entrar a su apartamento, la ojiverde se dirigió a su habitación, tomó un baño y se quedó dormida.
Editado.
