.

.

.

Scene 8
Buscando dejar una buena impresión

Mientras iban en el auto, Sakura rompió el silencio sepulcral que se había hecho común entre ellos.

—¿Ya me vas a decir a dónde vamos? —preguntó la pelirosa.

—Iremos a ver a mi tía —respondió cortante Sasuke. Sakura no pudo ocultar su sorpresa—. Ella pidió conocerte.

—¿Tu tía? Pero creí que el jefe no estaba casado.

—Claro que no. Él y mi tía Tsunade son hermanos.

—¿Tsunade? —dijo un poco extrañada la pelirosa—. ¿No será...

—Sí. Mi tía es Tsunade Senju.

¿¡Tsunade Senju, la diseñadora de modas más importante de todo Konoha!? —exclamó sorprendida Sakura. Sasuke asintió con la cabeza—, pero no entiendo, tu apellido es Uchiha, el de tu tío es Hatake y el de tu tía es Senju, ¿cómo puede ser eso?

—Mi tío Kakashi y mi tía Tsunade son hermanos de mi madre. Cuando ella se casó con mi padre tomó el apellido Uchiha y lo mismo sucedió con mi tía Tsunade, ¿entiendes? —la pelirosa asintió con la cabeza—, entonces ya deja de hacer tantas preguntas.

El silencio volvió a reinar entre ellos. Después de varios minutos de trayecto, por fin Sasuke y Sakura llegaron a su destino. Se trataba de una enorme casa con un hermoso jardín en frente. Después de estacionar el auto, Sasuke se bajó para abrirle la puerta a Sakura, luego la tomó de la mano.

—No caigas en sus provocaciones, ¿de acuerdo? —le susurró el chico mientras se acercaban a la entrada siendo recibidos por una chica.

—Ha pasado mucho tiempo, Sasuke-sama.

—Lo mismo digo, Shizune-san.

—Por favor pasen, Tsunade-sama bajará en un momento.

Después de decir eso, la chica se retiró de la sala. Sasuke y Sakura tomaron asiento en el sillón de dos plazas que estaba a lado del sillón de una plaza. Sakura no pudo ocultar su nerviosismo, iba a estar frente a una de las diseñadoras de ropa más famosas del mundo entero. Si aún en televisión su presencia era demasiado imponente, no sabía si podría actuar esa farsa frente a ella. Sus manos empezaron a ponerse sumamente frías y sus piernas comenzaron a temblar, quería salir corriendo de ahí.

—Trata de calmarte —dijo el pelinegro en voz baja—. Si ella te ve así de nerviosa puede comenzar a sospechar.

—Lo dices como si fuera tan fácil —respondió la ojiverde—. Puede que tú ya estés acostumbrado a mentir, pero ese no es mi caso.

—No empieces —respondió Sasuke aumentando ligeramente el volumen de su voz—. No te—

En ese instante fue interrumpido al ver que la mujer rubia descendía por las escaleras. Él y Sakura se pusieron de pie para recibirla. El interrogatorio iba a comenzar.

—Lamento haberlos hecho esperar —dijo la rubia extendiendo su mano en señal de que tomaran asiento nuevamente.

—Tía, ella es mi novia... su nombre es Sakura Haruno.

—E-encantada de conocerla, Senju-san —dijo la chica mientras hacia una pequeña reverencia con la cabeza.

—Lamento no poder decir lo mismo, niña —dijo de manera fría y seria Tsunade mientras la escaneaba con la mirada—. ¿Así que tú pretendes ser la novia de mi sobrino?

—Ella no pretende nada, tía —interrumpió el chico a sabiendas de a dónde quería llegar su tutora—. Ella es mi novia.

—Claro, como sea —respondió la rubia—. Y dime, Sakura-san, ¿puedo llamarte Sakura-san o prefieres Haruno-san?

—Eh, Sakura está bien, Senju-san —dijo con la voz temblorosa la chica. «¿Qué me pasa? ¿Por qué tartamudeo tanto?», se preguntaba.

—De acuerdo, Sakura-san. Dime, ¿qué edad tienes?

—Cumplí diecisiete años hace tres meses.

—¿Diecisiete? —preguntó sorprendida. «Pensé que sólo lucía joven, pero en realidad es casi una niña»—. Entonces estás estudiando la preparatoria, ¿no es cierto? —la pelirosa asintió con la cabeza—. ¿Dónde estás estudiando?

—En el Instituto Nacional del País del Fuego.

—¿De verdad? Muy interesante... Sasuke se graduó ahí también, con un promedio bastante alto he de mencionar. Dime, Sakura-san, ¿de cuánto es tu puntaje promedio ahí?

—Actualmente tengo un puntaje de 963.

—Asombroso, tus padres deben de estar muy orgullosos por tener una hija tan brillante, ¿no es cierto?

—En realidad, no podría responderle señora... mis padres fallecieron —respondió la pelirosa con un aire tristeza en su voz.

Al oírlo, Sasuke volteó a verla. Eso le había sorprendido pues en todo el tiempo que llevaban 'juntos' nunca habían hablado sobre nada personal.

—Lamento oírlo —dijo Tsunade suavizando su tono de voz tan agresivo—. ¿Fue hace mucho tiempo?

—Mi padre murió cuando yo tenía seis y mi madre murió hace casi dos años.

—¿Entonces con quién vives? ¿Es con un familiar o en casa de alguno de tus amigos?

—Yo, viví con mi abuelo hasta hace cuatro meses que también falleció. Ahora vivo sola.

—¿Y cómo es que te sostienes económicamente? Pues hasta donde yo tenía entendido la matrícula en ese instituto es bastante alta y dudo que un sueldo como mesera —hizo énfasis en la última palabra—, sea suficiente como para que puedas sobrevivir.

—Como ya lo dijo antes señora, mi puntaje en la escuela es bastante alto así que estoy becada con el ochenta por ciento y no tengo que pagar renta pues el departamento en el que vivo era propiedad de mi abuelo. Así que mi sueldo como mesera lo utilizó para mis gastos personales solamente —respondió la pelirosa llena de seguridad pero sin llegar a ser altanera, lo que logró sacar una media sonrisa del rostro serio de Tsunade.

—Dime, ¿eres algo de los Haruno que viven en el País del Té?

La ojiverde asintió con la cabeza. —Son mis tíos.

—¿Entonces por qué no estás viviendo con ellos? He oído que son una de las familias más importantes de ese país.

—Lo sé, señora, pero... después de la muerte de mi abuelo perdí todo contacto con ellos.

—¿Y entonces quien es tu tutor? No puedes estudiar sin uno, ¿no es cierto?

—Actualmente estoy bajo la protección de Kurenai Yuhi, mi maestra en el instituto. Ella aceptó ser mi tutora al morir mi abuelo.

—Creo que ya es suficiente de estarle preguntando sobre su vida, ¿no crees, tía? —interrumpió Sasuke. Tsunade guardó silencio durante un momento.

—¿Cuánto tiempo llevan saliendo?

—Dos semanas —respondió Sasuke.

—¿Y desde hace cuánto tiempo se conocen?

—Nos conocimos hace más de un mes —volvió a responder el chico.

—Le estoy preguntando a ella, Sasuke. Tú guarda silencio —ordenó la rubia—. Entonces, ¿cómo se conocieron? Pues Sasuke está en su segundo año en la universidad y hasta hace poco fue la primera vez que visitó el restaurante de mi hermano, así que no logro entender.

—Eh, él y yo nos conocimos por accidente. Un día casi me atropella y después de ver cómo me encontraba no pudimos dejar de platicar... lo demás es historia antigua.

—Ya veo. Y dime, ¿a qué universidad planeas ir? ¿irás con mi sobrino a la Universidad Central?

—Aún no lo sé. Todavía me queda casi un año así que aun tengo que aclarar mi panorama.

—Pero planeas estudiar algo, ¿no es cierto? ¿o piensas vivir a expensas de mi sobrino?

—¡Por supuesto que no, señora! —exclamó un poco alterada al chica—. Yo no tendría por que vivir a costa de su sobrino.

—Entonces supongo que no te interesa en absoluto la fortuna a la que Sasuke tendrá derecho una vez que se gradúe, ¿no es cierto? —la expresión en el rostro de Sakura era de total sorpresa, cosa que Tsunade notó—. ¿Acaso no sabías que mi sobrino es el heredero de la cadena de hoteles Uchiha?

—Yo no sé nada de las cosas personales de su sobrino, señora —respondió Sakura mientras trataba de recobrar la compostura que, por un segundo, perdió.

—¿En verdad? - preguntó Tsunade de manera sarcástica—. Dime, ¿lo amas?

—¿Qué? —preguntó extrañada Sakura. Al ver su expresión, Sasuke supuso lo peor. Comenzó a creer que era el final de todo.

—¿Que si estás enamorada de mi sobrino? —volvió a preguntar Tsunade mirándola fijamente a los ojos—. Pero qué pregunto. Si sólo eres una niña, ¿cómo vas a saber lo que significa amar?

Ahora sí, Sasuke creía que todo iba a terminar. Sabía que la chica no podría dar una respuesta a esa pregunta que dejara totalmente satisfecha a su tía.

Sakura titubeó. No había imaginado que podría haber mirada más penetrante que la de Sasuke hasta que sintió los ojos de Tsunade mirándola de esa manera.

—Yo no... yo no podría describir todo lo que siento por su sobrino, Señora Senju —dijo Sakura mientras miraba a Tsunade directamente a los ojos, luego dirigió su mirada hacia la taza de té que sostenía entre sus manos—. A decir verdad, él y yo somos muy diferentes. Mis amigos dicen que yo soy como un libro abierto y que cualquiera puede saber mi estado de ánimo; A diferencia de Sasuke, pues nunca puedo adivinar lo que está sintiendo. Pero cuando lo veo a los ojos o cuando sostiene mi mano, puedo sentir que él es un gran chico con buenos sentimientos, a pesar de esa actitud arrogante que suele tener la mayor parte del tiempo. Supongo que el hecho de que seamos tan diferentes es lo que al final nos unió. Cuando estoy con él me siento completamente segura, él me da la confianza que a veces creo haber perdido, me llena de fuerza y hace que cada día que paso a su lado valga la pena —la chica hizo una pausa. Sasuke la miraba realmente sorprendido aunque ella no lo miró pues volvió a centrar su mirada en la rubia—. Así que si usted me pregunta si amo a su sobrino, entonces creo que respondería que sí —hizo otra pausa y por primera vez dirigió su mirada al pelinegro—. Te amo, Sasuke —después volvió a centrar su mirada en la taza de té.

Un silencio lleno de sorpresa reinó en la habitación.


Editado.