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Scene 9
Un miembro más de la familia

Definitivamente la respuesta que había dado Sakura a la última pregunta del interrogatorio había sorprendido a Sasuke y a Tsunade. Un enorme silencio reinó entre ellos por varios minutos.

—Bueno, no había esperado que contestaras con tanta seriedad —dijo Tsunade después de dar un suspiro—. Pero creo que estás siendo totalmente sincera y eso me agrada.

Al oírla, Sasuke y Sakura se miraron entre sí con una expresión de alivio.

—Eso significa que... —dijo el pelinegro.

—Eso no significa nada. Dije que creía que sus intenciones eran sinceras más no que apruebo la relación entre ustedes —volvió a hacer una pausa—. Sin embargo, daré un plazo de seis meses para evaluar esta relación y al final de ese tiempo diré si la apruebo o no. Además, eso dará tiempo para que tu tío Kakashi regrese y también pueda emitir su opinión, ¿quedó claro? —los chicos asintieron con la cabeza, Tsunade se puso de pie—. Ahora me retiro, aún tengo muchas cosas que hacer. Además, tengo que ir a ver a Mikoto.

—Deja que nosotros vayamos, tía —interrumpió Sasuke—. No la he visto en los últimos días y quisiera que también la conociera.

—De acuerdo, como quieras —respondió la rubia—. Sólo asegúrate de venir directo a casa, ¿de acuerdo?

Tsunade se retiró y Sasuke se dirigió junto con Sakura hacia la puerta, luego subieron al auto y dejaron la residencia.

—¿A dónde vamos ahora? —preguntó la pelirosa, sin embargo, no recibió respuesta. El silencio volvió a hacer acto de presencia.

En tanto, en el despacho de la casa.

—Así que por fin Sasuke-sama ha decidido iniciar una relación —dijo Shizune, que se encontraba junto a Tsunade—. Me alegro por él.

—Si, aunque es una chica bastante simple, tengo que reconocer que es bastante decidida y tiene actitudes que yo reconozco en mí cuando tenía su edad.

—¿Entonces aprobó la relación? ¿Ya va a dejar de espiar a su sobrino, Tsunade-sama?

—Aún no. Puede que la chica me haya complacido pero aún hay algo que no cuadra en todo esto. Conozco a mi sobrino y tengo el presentimiento de que no está siendo totalmente sincero. Además, no creo que duren juntos tanto tiempo.

—¿A qué se refiere Tsunade-sama?

La rubia se recargó por completo en el sillón y soltó un suspiro. —Verás, les dije que tenían un plazo de seis meses en los que yo 'evaluaría' la relación. Si después de ese tiempo yo la aprobaba, podrían hacerla realmente oficial —la chica la miró con cara de no entender del todo—. Conozco muy bien a Sasuke y sé que, a menos que decida tomar las cosas con seriedad, tarde o temprano terminará aburriéndose y esa relación terminará. Mi sobrino aún no está preparado para iniciar otra relación tan larga.

Después de varios minutos de trayecto, Sasuke y Sakura llegaron a un edificio al otro lado de la ciudad. Ambos bajaron del auto y entraron al lugar, luego se quedaron de pie en lo que parecía ser una sala de espera.

—¿Qué hacemos aquí? - preguntó la pelirosa. De nuevo no hubo respuesta sólo silencio. «A lo mejor voy a conocer a su madre».

—Debo reconocer que —comenzó a hablar, inesperadamente, Sasuke—, fue sorprendente cómo respondiste la última pregunta. Lograste dejar a mi tía sin palabras y eso es algo realmente difícil de conseguir —Sakura lo miraba sorprendida—. A decir verdad, a mí también me sorprendió lo que dijiste, ¡por un momento llegué a pensar que era cierto, no te vayas a enamorar de mí, eh! —dijo el chico cambiando su tono de voz, notándose la burla.

—Pues ni te emociones —respondió la pelirosa al notar la arrogancia en la voz de Sasuke—. Yo no estaba pensando en ti cuando dije eso.

—Lo sé —dijo el pelinegro con su característica actitud—. Probablemente pensaste en algún chico que te rechazó antes, ¿o por qué no? En ese amigo tuyo con cara de idiota, ¿cómo se llama? Creo que su nombre es Naru—

Sasuke se vio interrumpido por una cachetada de Sakura.

—¡No te atrevas a hablar mal de él, ¿me oíste? —dijo furiosa la ojiverde mientras lo miraba fijamente—. ¡No te voy a permitir que insultes a Naruto o a cualquiera de mis amigos!

Todo el escándalo ocasionó que las demás personas que se encontraban ahí voltearan a verlos. Al notarlo, Sasuke tomó con rudeza a Sakura de un brazo llevándosela fuera de la sala.

—¡Sueltame! —gritó Sakura mientras luchaba por soltarse de Sasuke—. ¡Dije que me sueltes!

—¿Qué diablos te sucede? —preguntó molesto el chico mientras la tomaba por los hombros y la empujaba contra la pared. La chica juntó fuerzas y empujó a Sasuke.

—¿A dónde crees que vas? —preguntó el pelinegro mientras le agarraba por la muñeca.

—¡Sueltame! —gritó Sakura, zafándose—. No pienso seguir con esto, puedo aceptar que te la pases burlándote de mí todo el tiempo, incluso soportar todos esos comentarios idiotas que sueles hacer —dijo con gran enojo la pelirosa—. Pero no voy a aceptar que insultes a las personas que son realmente importantes para mí, ¿entendiste? Tal vez tú no sepas lo que significa tener a personas así en tu vida pero no voy a permitir que hables mal de mis amigos, para mí esto se acabó. Búscate a alguien más para que te ayude, ya veré la forma de pagarte, yo me largo —sentenció la chica mientras caminaba hacia la salida ante la mirada atónita de Sasuke. Entonces el chico reaccionó.

—¡Sakura, espera! —exclamó mientras la alcanzaba, luego inesperadamente la rodeó con su brazo y la arrinconó entre la pared y uno de los enormes ventanales del lugar.

—¿Qué... qué demonios te pasa? —preguntó molesta la ojiverde mientras se intentaba deshacer de los brazos de Sasuke—. ¡Suéltame!

—Escucha... por favor, escúchame. ¿Ves a ese chico que se encuentra cruzando la calle? —preguntó el pelinegro al ver que Sakura se estaba tranquilizando—. El de cabello gris y anteojos.

—¿Qué hay con él? —preguntó desganada al chica.

—Su nombre es Kabuto y trabaja para mi tía. Probablemente ella lo mandó a seguirnos.

—Eso ya no tiene nada que ver conmigo... te dije que se acabó —dijo la chica mientras lo empujaba, luego comenzó a caminar hasta que Sasuke la tomó por la muñeca otra vez.

—Espera, Sakura, tú no... —dijo el ojinegro sin terminar al escuchar que alguien decía su nombre.

—¿Uchiha-san? —preguntó una mujer joven, de unos veinticinco años con el cabello castaño—. Es un gusto volver a verlo, creíamos que su tía vendría hoy por Mikoto —mientras la oían, Sasuke y Sakura recobraban la compostura que habían perdido hacía varios minutos.

—Eh... sí. Hubo un cambio de planes y me pidió que yo viniera —respondió Sasuke habiendo recuperado su personalidad habitual.

—Entonces sígame —dijo la mujer—, ella ya lo está esperando.

Sasuke tomó a Sakura de la mano y se dispuso a seguir a la mujer, pero la pelirosa se mantuvo firme. Entonces, el chico se acercó al rostro de Sakura, la miró fijamente y preguntó, —¿No quieres conocerla? —la ojiverde dudó, pero al final su curiosidad fue más fuerte que ella y se dejó guiar por el pelinegro. Después de caminar por un largo pasillo, la mujer entró a un aula y salió tomada de la mano con una pequeña niña de no más de cinco años, piel blanca y cabello y ojos negros. Al verla Sasuke, que se encontraba a varios pasos de ella, gritó.

—¡Mikoto! —cuando la niña lo oyó, volteó a verlo, una tierna sonrisa se dibujó en su rostro y corrió a abrazarlo mientras Sasuke se ponía de rodillas para estar a su altura—. ¡Hola princesa! ¿Cómo estás? —preguntó el chico con un tono de voz que Sakura nunca había escuchado—. ¿Te divertiste hoy en la escuela?

La niña sólo asintió con la cabeza, luego dirigió su mirada hacia Sakura.

—Su nombre es Sakura —dijo Sasuke al notar que la niña la miraba—. Es mi novia, ¿verdad que es linda? —al oírlo, Sakura se sorprendió aún más mientras que la niña asintió con la cabeza. Sasuke se puso de pie y tomó a la niña de la mano—. Ella es Mikoto Uchiha, mi hermana menor.

«¿Hermana?», entonces reaccionó. —Hola nena —dijo Sakura mientras se ponía en cuclillas y le sonreía—. Mi nombre es Sakura, mucho gusto.

—Ven —dijo Sasuke mientras volvía a tomar de la mano a Sakura.

Los tres salieron del lugar caminando. Después de unas cuadras llegaron al parque central de Konoha, el lugar era enorme, ahí compraron un helado luego se sentaron junto al río mientras lo comían. Minutos más tarde, Sakura y Mikoto estaban intentando darle de comer a las palomas mientras Sasuke las observaba sentado en una banca. Las dos parecían estar divirtiéndose mucho, se podían oír las risas de Sakura por todas partes y aunque seguía manteniendo su pose de siempre, Sasuke también estaba disfrutando el momento. Cuando el cielo comenzó a tornarse naranja, Sasuke se puso de pie y se acercó a ellas.

—Es hora de irnos —dijo. Ambas chicas asintieron con la cabeza para luego empezar a caminar de regreso al auto, esta vez Mikoto tomada de las manos de Sasuke y Sakura. Cuando estuvieron de regreso en la casa de Tsunade, fue ésta quien los recibió. Al ver a la niña, la saludó efusivamente cosa que sorprendió a Sakura pues no lograba entender como todos cambiaban de actitud al estar con la niña, incluso el 'chico témpano' como sus amigas habían nombrado a Sasuke.

—Te dije que la trajeras temprano a casa —dijo Tsunade en tono serio una vez que la niña subió a su habitación—. ¿Ya viste la hora?

—Si, sé que es un poco tarde, pero es que quería que Mikoto conviviera un poco con Sakura, así que fuimos al parque y nos entretuvimos mas de lo planeado, perdón.

—Hmph, pues que no se vuelva a repetir, ¿entendiste? —el chico asintió con la cabeza. En ese momento, Mikoto bajó por las escaleras—. Ahora vayamos al comedor, supongo que se quedarán a cenar, ¿no?

—Lo lamento tía, pero creo que ya es un poco tarde y Sakura tiene que estudiar para sus exámenes.

—Entiendo —dijo la rubia—. Entonces la invitación queda abierta, Sakura-san.

—Sí, muchas gracias.

—Nosotros nos retiramos —dijo Sasuke para luego pararse en cuclillas frente a Mikoto—. Prométeme que te vas a portar bien mientras yo no esté, ¿de acuerdo? —la niña asintió con la cabeza—. Ven acá —dijo Sasuke mientras la atraía hacia él para abrazarla. Luego le susurró al oído—, recuerda que te quiero mucho —finalmente se volvió a poner de pie.

—Adiós Miko-chan —dijo Sakura con una sonrisa mientras veía a la niña—. Me dio mucho gusto conocerte, otro día volvemos a jugar en el parque, ¿te parece? —la niña asintió con la cabeza.

Luego Sasuke y Sakura se despidieron de Tsunade y dejaron el lugar en el auto. Los dos iban auto sin decir palabra alguna. Para Sakura, ese día realmente había estado agitado, primero haber conocido a Tsunade Senju, una gran exponente de la moda en el mundo, y luego enterarse de que Sasuke tenía una hermanita pequeña y que la niña era totalmente adorable. Llevaba tan sólo unos días fingiendo ser la novia de Sasuke, pero ese día había conocido más de él de lo que hubiera esperado. Tantos pensamientos daban vueltas en la cabeza de Sakura, que tardó varios minutos en darse cuenta de que no iban rumbo a su apartamento.

—¿Y ahora a dónde vamos? —preguntó la pelirosa.

—Vamos a cenar, debes tener hambre, ¿no es cierto?

—No mucha, en realidad quisiera irme a mi casa ahora.

—Iremos a cenar y después te llevo a tu casa —la chica sólo soltó un suspiro, sabía que eso había sido una orden.

Después de algunos minutos, llegaron al restaurante de un lujoso hotel en el centro de Konoha. Se sentaron en una mesa a lado de las ventanas y Sasuke ordenó por ambos. Después de cenar, pidieron el postre acompañado de una taza de café.

—Tu hermanita es muy linda. En realidad, no se parecen en nada —dijo Sakura en tono de broma. Sasuke sólo esbozó una media sonrisa ante el comentario—. Aunque, ahora que lo pienso, en todo el tiempo que estuvimos juntas nunca oí su voz.

—Eso es porque Mikoto no habla.

—¿Por qué?

—No lo sé —dijo Sasuke, luego hizo una pausa y tomó un poco de café—. Antes hablaba, pero un día simplemente dejó de hacerlo.

El semblante de Sakura dejó notar cierta tristeza. —¿Tus padres lo saben?

—Mis padres están muertos —respondió el pelinegro—. Murieron cuando Mikoto era tan sólo un bebé, pero ella dejó de hablar hace un par de años. Es por eso que va a terapia.

—Entiendo, pobre Miko-chan, a pesar de eso, realmente es adorable —dijo la pelirosa en un suspiro, luego el silencio se hizo presente nuevamente.

—Sakura, yo... —comenzó a decir seriamente el chico—, lamento haber dicho esas cosas sobre tu amigo. Tienes razón, yo no soy quien para atreverme a hacer un juicio sobre tus conocidos. Espero que me disculpes.

Sakura realmente se sorprendió. A pesar de que las palabras salían con trabajo de su boca, pudo sentir que el chico era sincero. —Yo... también quiero disculparme, a veces tengo una forma de reaccionar bastante explosiva y exagerada, creo que se me pasó un poco la reacción en la guardería.

Después de esas disculpas mutuas, nuevamente el silencio reinó entre ellos dos.


Editado.