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Scene 10
Los términos del contrato

El silencio se había prolongado por varios minutos, Sakura sólo miraba por la ventana del restaurante a la vez que tomaba un poco de café o comía un trozo del pastel que les habían servido. Sasuke rompió el silencio.

—Ahora, quiero que las cosas queden muy claras. Tú y yo hicimos un trato, y no voy a tolerar que vuelvas a intentar romper el convenio antes de lo que habíamos quedado, ¿de acuerdo? —hizo una pausa para tomar un poco de café—. Eso también es parte del trato.

—Es que eso es lo que no entiendo —interrumpió Sakura—. ¿En qué consiste el trato? ¿Cuáles son las condiciones? Tú sólo me dijiste que tenía que fingir ser tu novia, pero te la pasas dándome órdenes como si fueras mi dueño, simplemente no entiendo.

Sasuke se quedó pensando durante un momento. —Tienes razón, nunca hemos fijado las cláusulas del contrato. Creo que debemos definirlas ahora —la pelirosa asintió con la cabeza.

Ambos se quedaron en el restaurante durante un par de horas más. A veces parecía que discutían por no estar de acuerdo en las cosas que Sasuke escribía en una servilleta de papel, pero al final ambos parecieron llegar a un acuerdo.

—¿Estás de acuerdo ahora? —preguntó el pelinegro a lo que Sakura asintió con la cabeza—. Toma, de ahora en adelante, tú tendrás el contrato. Vamos, ya es tarde.

Los dos se pusieron de pie y dejaron el lugar. Sasuke fue a dejar a Sakura hasta su apartamento y luego se retiró.

Después de clases, Sakura se encontraba en el techo de la escuela junto con Ino y Hinata.

—¿Así que eso fue lo que sucedió el fin de semana, eh? Con razón el sábado que fui a buscarte a tu apartamento nadie me abrió, creí que estabas en casa de Kurenai-sensei, ¡Por suerte no se me ocurrió hablarte allá!

—Lo lamento, es que él llegó sin avisarme.

—¿Entonces ya definieron bien su acuerdo? —preguntó Hinata.

—Si, éste es el contrato —respondió Sakura mientras les mostraba la servilleta de papel.

—¿Una servilleta? —dijo Ino—. ¿No pudo haber encontrado otra cosa? Además de ser arrogante, ¿también es tacaño?

—Es que estábamos cenando en un restaurante, y fue lo único que teníamos a la mano.

Sakura, Ino y Hinata se sentaron en el piso recargadas en la pared mientras las dos últimas leían el contrato. El papel decía así:

"Acuerdo Uchiha-Haruno

Sakura Haruno se compromete a fingir ser novia de Sasuke Uchiha durante seis meses a cambió de 57500 dólares.

Cláusulas:

1. Los 57500 serán depositados en la cuenta bancaria de Sakura Haruno al día siguiente del convenio.

2. Durante los seis meses que dure el contrato, Sakura Haruno fingirá ser novia de Sasuke Uchiha teniendo en cuenta las actitudes que ello implica, con el fin de que nadie sospeche de la farsa. Sin embargo, el contacto físico se limitará a tomarse la mano o besos en la mejilla en caso de ser necesario cuando se encuentren en público.

3. No habrá ningún tipo de relación sentimental ni sexual entre Sasuke Uchiha y Sakura Haruno, quienes verán esto como sólo un negocio.

4. Durante el tiempo que dure el acuerdo, ninguno de los dos podrá salir con alguien más.

5. En el momento que uno de los dos infrinja el acuerdo, éste quedará anulado completamente.

6. En caso de ser Sakura Haruno quien viole una de las cláusulas, deberá pagar de inmediato los 57500 con intereses teniendo un plazo de 24 horas. Si Sasuke Uchiha es el que infringe el acuerdo, liberará inmediatamente a Sakura Haruno de la deuda."

—Impresionante, vaya que si lo están tomando muy en serio, ¿no te parece? —dijo la rubia, a lo que Sakura asintió con la cabeza.

—Supongo que esto es lo mejor, así al menos ya sé que él no puede controlar mi vida por completo.

—Yo también creo que es bueno que hayan definido las cosas por fin —comentó Hinata—. Tal vez así las cosas sean más sencillas para ambos, ¿no crees?

Sakura asintió con la cabeza. —Tienes razón, en estos día he tratado de controlarme bastante, aunque sus actitudes siguen sacándome de quicio, algunas veces quisiera agarrar su cabeza y—

—¡Así que aquí están! —exclamó Naruto al ver a las tres chicas ahí—. Vamos, es hora de irnos.

Al oírlo, las tres se pusieron de pie y los cuatro de dirigieron hacia las escaleras. Entonces Naruto se detuvo.

—Eh... Hinata-chan, ¿puedo hablar contigo? —dijo el rubio mientras un leve sonrojo cubría sus mejillas. Las tres chicas se detuvieron en seco.

—Ven Ino, vamos por las cosas —dijo Sakura mientras tomaba de la mano a la rubia.

—Si, dejemos a los niños solos —comentó Ino mientras una risita escapaba por sus labios.

Hinata estaba inmóvil, completamente sonrojada. Nunca antes se había quedado a solas así con Naruto. Era cierto que a veces cuando iban a dejar o a recoger a Sakura al restaurante iban sólo ellos dos pero el chico actuaba como siempre. Ahora, Naruto lucía distinto, había una expresión seria en su rostro bastante rara en él.

En tanto, Ino y Sakura habían regresado al salón de clases del grupo de Sakura donde las esperaban los demás.

—¿Y Naruto y Hinata? —preguntó Shikamaru.

—Se quedaron en el techo —respondió Ino dando un suspiro—. Parece que Naruto tenía algo importante que decirle a Hinata. Tal vez por fin le dice que le gusta.

—Es lo más probable —dijo Kiba mientras contenía la risa—. Sobretodo después de lo de ayer, ¿verdad, Gaara?

—¿Qué pasó? —preguntó Sakura.

—Ayer Kiba y yo fuimos a casa de Naruto a estudiar, según nosotros, pero terminamos haciendo lo mismo.

—Escribiendo canciones —comentó Ino—. Raro en ustedes.

—¡No es para tanto! —dijo Kiba—. El punto es que Naruto está escribiendo una nueva canción y no recuerdo por qué razón salió Hinata-chan a colación y nosotros empezamos a bromear sobre sus sentimientos por Hinata, pero lo mejor fue el comentario de Gaara.

—¿Qué le dijiste Gaara? —preguntó Sakura.

—Pues entre Kiba y yo empezamos a buscar que Naruto aceptara lo que siente por Hinata, pero él sólo nos decía que Hinata era muy especial, pero que no había nada entre ellos, que era una chica tierna, que era importante para él pero no nos decía nada más. Entonces se me ocurrió decirle que si él no se decidía entonces yo iba a invitar a salir a Hinata.

—Entonces Naruto le gritó a Gaara: '¡Te acercas a Hinata-chan y juro que te parto la cara y dejamos de ser amigos! ¿Entendiste?'. Y se salió furioso de su habitación. Casi tira la puerta y como estaba tan enojado no se fijó por donde pisaba y terminó cayéndose por las escaleras—. En ese momento Kiba no pudo más y se empezó a carcajear. Los demás también rieron al oír la historia. —Pasó como una hora antes de que lográramos hacerle entender que Gaara sólo bromeaba. Fue tan gracioso, realmente creyó que él había hablado en serio.

—Yo sólo lo hice para que Naruto se diera cuenta de lo que siente y creo que funcionó —dijo Gaara mientras sonreía.

Kiba dio un gran suspiro. —¿Y ahora qué hacemos? Aún nos queda más de una hora antes de que Ino y Sakura se vayan a trabajar, pero no podemos practicar porque se lo prometimos a Iruka-sensei—. Todos guardaron silencio por un rato, a ninguno se le ocurría nada.

—Yo tengo una duda Sakura —interrumpió Ino—, ¿Cuál era el cover que te dio Naruto la otra vez? Cuando Sasuke-kun casi te atropella.

—Ah, la canción se llama 'You Raise Me Up', es una canción de Secret Garden —explicó la ojiverde a sus amigos—. Aunque aún no sé para que me la dio. No la hemos practicado ni nada.

—¿Puedes cantar una parte, Sakura? —pidió Shikamaru—. Ya he oído esa canción antes pero tengo curiosidad de oír como la cantas —los demás apoyaron la petición.

—De acuerdo —dijo la pelirosa soltando un suspiro.

When I'm down and all my soul so wearied

When troubles comes and my heart burdened be

Then I'm still and wait here in the silence

Until you come and sit a while with me...

You raise me up so I can't stand on mountains

You raise me up to walk on stormy seas

And I'm strong when I'm on your shoulders

You raise me up to more than I can be...

There is no life, no life without its hunger

Each restless heart beats so imperfectly

But when you come and I'm filled with wonder

[Lena Park / Inori~You raise me up / You raise me up]

Naruto y Hinata se quedaron de pie, completamente en silencio viendo el suelo hasta que Naruto, después de varios minutos, se armó de valor y tragó saliva.

—Hi-Hinata-chan, yo, verás, yo, tú, bueno, lo que quiero decir, bueno, tú, creo que tú, la verdad yo, no se si tú, tal vez, yo —tartamudeó Naruto. «¡Demonios! ¿Por qué no puedo hablar?».

«Tal vez sea algo realmente malo lo que le sucede», pensó la ojiperla al ver lo difícil que resultaba para Naruto hablar. —Na-Naruto-kun, s-si es algo tan difícil pu-puedes de-decírmelo otro día.

—No, espera, por favor, dame un segundo —dijo el rubio mientras inhalaba profundamente. Entonces oyó la voz de Sakura y fue como si le estuviera dando su apoyo: 'Sometimes I think I glimpse eternity...'

—Hinata, yo... —comenzó Naruto. 'You raise me up so I can't stand on mountains' —Desde la primera vez que te vi, he pensado que eres una chica bastante especial —hizo una pausa. 'You raise me up to walk on stormy seas' —Siempre has estado ahí para apoyarme y siempre dices algo que me sube el ánimo. Sé que la verdad soy un poco tonto y no sé por qué, pero desde que te conozco yo, pues yo, la verdad es que... —respiró profundamente. 'Oh I'm strong when I'm on your shoulders' —¡Me gustas Hinata! —gritó Naruto. 'You raise me up to more than I can be...'

La ojiperla se quedó en shock, desde que conocía a Naruto siempre había estado enamorada de él y ahora el rubio le decía que él también sentía lo mismo. Sintió que su corazón le latía a mil por hora y que en cualquier momento se le saldría del pecho, fue tanta la mezcla entre impresión y felicidad que no lo resistió y se desmayó cayendo en los brazos de Naruto, su amor.

'You raise me up... to more than... I can be...'

Mientras tanto, de regreso en el salón de clases, todos habían quedado encantados con la voz de Sakura, sin duda la ojiverde era realmente talentosa. Con su canto podía llevar a las personas de la tristeza a la felicidad en tan sólo un momento, y era justo eso lo que había sucedido en ese instante.

—¡Me encanta tu voz, Sakura! —dijo Lee—. Podría quedarme todo el día escuchándote cantar sin descanso.

—¡Realmente tu voz es magnífica, Sakura! —exclamó Shikamaru—. ¿De verdad no piensas asistir al conservatorio?

La pelirosa negó con la cabeza. —Yo... no creo que pueda ser capaz de sobrevivir sólo como cantante. Es cierto que me gusta mucho hacerlo y gracias a Naruto este sentimiento de libertad cuando canto ha ido en aumento pero aún así —los ojos de Sakura comenzaron a nublarse por las lágrimas como si un recuerdo que la atormentara cruzara por su mente en ese instante—. Yo... no puedo —tomó su mochila y salió corriendo del salón.

Todos se quedaron inmóviles al verla salir. Un silencio, bastante extraño en ese grupo de amigos, hizo acto de presencia por algunos minutos.

—Después de todo, aún no logra superarlo —dijo Gaara.

—Nada de lo que hacemos parece ayudarla —comentó Kiba—. Me gustaría que pudiéramos hacer algo más por ella.

—Lo único que podemos hacer es estar junto a ella —dijo Ino—. Hay que evitar que se sienta así, somos sus amigos y somos lo único que le queda ahora.

Todos se volvieron a quedar en silencio mientras esperaban a Naruto y a Hinata. Después de correr por varios minutos, Sakura se encontraba caminando en el centro de Konoha hasta que llegó al restaurante. Se dirigió a los vestidores, se cambió y salió para empezar a trabajar.

—Hoy llegaste temprano, Sakura-san—espera un momento, ¿no ibas a ausentarte esta semana? —preguntó la gerente, luego miró su rostro—. ¿Te encuentras bien?

Sakura asintió con la cabeza. —Quisiera trabajar esta tarde.

—Ya veo —dijo la gerente y luego la miró nuevamente—. Seguro que quieres trabajar porque quieres ver a tu novio, ¿verdad? —soltó un suspiro—. El amor de jóvenes siempre tan tierno.

—No... no es... —Sakura se quedó inmóvil, no se había imaginado que la gerente pudiera llegar a pensar eso, pero sabía que intentar excusarse sería inútil. Dio un suspiro, se dirigió la cocina y comenzó a trabajar.


Editado.