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Scene 33
Perdiendo todo

- ¿Se puede saber de qué contrato están hablando? - preguntó Kurenai que se encontraba parada en la entrada. Las cuatro chicas la miraron totalmente sorprendidas, no sabían que responder - Estoy esperando, ¿Qué contrato tienes con Sasuke, Sakura?

Un silencio sepulcral inundó el salón de clases, Sakura y las demás se miraban unas a las otras como si intentaran buscar respuestas en sus miradas.

- Hablen de una buena vez - ordenó Kurenai.

- T-tr-tranquila sensei, n-no hay... ningún contrato... no-nosotras lo que... - intentó responder Ino. Kurenai hizo una seña con su mano para que la rubia dejara de hablar.

- Guarda silencio, Ino, todas, hagan el favor de salir, déjenos solas - ninguna de las chicas se movió - ¡Ahora! - ordenó Kurenai. Inmediatamente Hinata, Ino y Tenten salieron del aula quedando en el interior Kurenai y Sakura que intentaba limpiarse las lágrimas. Ambas se quedaron en silencio.

- Y bien, sigo esperando tu respuesta, Sakura, ¿Qué contrato tienes con Sasuke Uchiha? Quiero la verdad

Sakura sabía que ya no tenía opción, no le quedaba más que decirle la historia completa a Kurenai. Y así lo hizo, le contó sobre el incidente del auto, la deuda que adquirió, cómo conoció a Sasuke y la propuesta que él le hizo para prestarle el dinero, le mostró la servilleta de papel donde habían escrito las cláusulas del contrato, aunque omitió ciertos detalles como el beso que se habían dado y la noche que había pasado en el apartamento del pelinegro, además de que la deuda ya estaba cancelada. Mientras le contaba, pudo ver como el rostro de Kurenai cambiaba por completo. Sakura terminó de contarle la historia. Ambas se volvieron a quedar en silencio por varios minutos, la chica tuvo que reunir el valor suficiente para alzar la vista y mirar a su sensei.

- Recoge tus cosas, nos vamos - dijo Kurenai mientras se daba la vuelta y caminaba hacia la salida - Espérame en el estacionamiento.

Sakura obedeció, estaba recargada en el auto de Kurenai cuando ella llegó, abrió la puerta, ambas entraron y la mujer encendió el auto. Sakura no sabía a dónde se dirigían, en ningún momento su tutora articuló palabra alguna o la volteó a ver. Después de varios minutos, llegaron a casa de Kurenai, ella se bajó del auto y después de algunos minutos regresó para volver a encender el vehículo. Finalmente, se detuvieron frente al restaurante de Kakashi.

- Baja del auto - ordenó Kurenai, Sakura obedeció y ambas entraron al lugar. Comenzaron a caminar por la zona de mesas sin hablar con nadie, atravesaron la cocina y llegaron a la oficina de Kakashi. Kurenai ni siquiera tocó, abrió la puerta de golpe encontrándose con la persona que buscaba: Sasuke.

- Kurenai, ¡Es un gusto verte! -exclamó Sasuke mientras se ponía de pie al ver a la mujer en la entrada - Mi tío regresará en un par de minutos y... - interrumpió al sentir la bofetada de Kurenai en su rostro.

- ¡No voy a permitir que Sakura se venda, ¿Entendiste? - gritó completamente furiosa. Sakura estaba sorprendida, nunca la había visto así - ¡¿Cómo pudiste pensar que podrías comprar a una chica, eh? Contratarla para que fingiera ser tu novia, ¡Jamás pensé que pudieras ser capaz de hacer algo como esto, Sasuke!

- P-por favor, déjame explicarte, entre Sakura y yo...

- No pienso escucharte - en ese momento, Kurenai se acercó hasta el escritorio y colocó un sobre golpeando su mano contra la mesa. Sasuke dio un respingo - Son las escrituras de mi casa, servirán de garantía hasta que podamos pagarte los cincuenta y siete mil - el chico la miraba realmente intimidado, no podía decirle que la deuda ya no existía - Mientras tanto, ¡No quiero que vuelvas a buscar a Sakura, ¿Entendiste? ¡no quiero volver a verte cerca de ella! - Kurenai se dio la vuelta para mirar a Sakura - Y en cuanto a ti, ¡No quiero que vuelvas a verlo, ¿Quedó claro? - Sakura asintió nerviosa. En ese momento Kakashi cerró la puerta tras de él.

- Kurenai, ¿Q-qué sucede? Los gritos se oyen por todo el pasillo - la mujer se acercó a él.

- Sakura no trabajará más aquí - dijo fríamente - Es una mesera, así que no creo que implique algún problema para tu restaurante.

- P-pero - intentó responder Kakashi. Kurenai volvió a dirigir la mirada hacia Sasuke.

- Conozco a muchas personas en la Universidad Central, y si te vuelvo a ver cerca de Sakura juro que buscaré la manera de hacer de tu vida ahí un infierno, ¿Entendiste? - sentenció mientras abría la puerta. Sakura sólo miró a Sasuke confundida - Sakura, ¿Qué esperas? - cuestionó para que la chica saliera, luego ella la siguió quedándose en el interior Kakashi y Sasuke.

- ¿Es cierto lo que dijo Kurenai? - le preguntó Kakashi seriamente a Sasuke que sólo pudo asentir con la cabeza - ¿Cómo pudiste Sasuke? Estoy muy decepcionado de ti - finalizó para después salir de la oficina para alcanzar a Kurenai.

Ella y Sakura se encontraban caminando en el estacionamiento rumbo al auto.

- ¡Kurenai, espera! - exclamó Kakashi deteniendo el avance de la mujer al sostenerla del brazo. Sakura sólo los miró desde el otro lado del auto - ¡Por favor, espera!

- Suéltame, no quiero que ni tú ni tu sobrino se vuelvan a acercar a nosotras, ¿Entendiste? Desde hoy los vínculos que pudieron haber tenido tu familia y la mía ya no existen.

Kurenai encendió el auto y salieron de ahí ante la mirada atónita de Kakashi totalmente confundido - [¿Acaso está dando por terminada nuestra relación?] - pensó mientras veía el auto alejarse. Momentos más tarde, Kurenai detuvo el auto al encontrarse con un semáforo que marcaba la luz roja.

- Ku-Kurenai-sensei, yo... lo siento - susurró la pelirosa.

- ¿Por qué no me dijiste nada? Si me hubieras dicho, ambas hubiéramos encontrado la manera de afrontar esa situación - la expresión de Kurenai se entristeció - No estoy enojada, lo que le dije a Sasuke tampoco es verdad, pero... si me siento muy decepcionada de ti Sakura, esperaba más de ti - Sakura la miró y se sintió culpable - Pensé que te había demostrado toda la confianza que te tenía y que tú también confiabas en mí, pero creo que me equivoqué - entonces la luz del semáforo cambió de color y siguieron su camino.

- ¿A... a dónde vamos? - preguntó Sakura tímidamente.

- Iremos al apartamento, recogerás ropa para los próximos días y ya después irás por el resto de tus pertenencias, desde hoy vivirás en mi casa y venderemos el apartamento para pagar la deuda - Sakura dio un respingo al oírlo.

- ¡Pero Kurenai-sensei, yo tengo un fideicomiso que me dejó mi madre, no es necesario que...!

- ¡No te estoy preguntando, Sakura! - exclamó - Ya no confío en ti, así que por lo mismo has perdido mucho privilegios, entre ellos vivir sola y ensayar con la banda - Sakura intentó replicar, pero Kurenai la miró y tuvo que quedarse callada - Ya no soy capaz de creerte cuando me dices que estas ensayando, desde el lunes irás conmigo al instituto y saldrás de él cuando yo lo haga, al menos hasta que me demuestres que puedo volver a confiar en ti.

Sakura no podía contradecirla, sabía que ella se había buscado que Kurenai tomara esas medidas, su tutora tenía razón, no podía pedirle que confiara en ella cuando ella no había confiado en Kurenai. Llegaron al apartamento, Kurenai esperó en la sala mientras Sakura iba por su ropa. La pelirosa entró a su habitación, sacó una maleta de debajo de la cama y comenzó a meter varias prendas que había en su clóset. Luego de unos minutos, volvieron al auto y momentos más tarde, ambas se encontraban en la casa de Kurenai.

Era una casa muy linda ubicada en los suburbios de Konoha. Subieron las escaleras y Kurenai le indicó cual sería su nueva habitación. Al abrir la puerta, se pudo ver que la habitación estaba muy bien decorada, los muros estaban pintados de color blanco con detalles en diferentes tonalidades de azul, al centro estaba la cama con un edredón morado y dos buroes uno en cada lado, a un lado de la cama, junto a la ventana, había un escritorio con una pequeña lámpara encima, del otro lado había un librero en forma de escuadra pegado al muro junto a la puerta donde estaban y frente a la cama había un mueble con un televisor, un equipo de sonido y un reproductor de DVD.

- Esta será tu nueva habitación.

- ¡E-es hermosa! - exclamó Sakura al ver la habitación - ¿Cómo? ¿tú...?

- Siempre pensé que tal vez algún día querrías venir a vivir conmigo, aunque nunca imaginé que sería en estas circunstancias - al oírla, Sakura no pudo evitar sentirse culpable, definitivamente la había lastimado - Te dejo sola para que acomodes tus cosas, iré a preparar la cena - finalizó mientras cerraba la puerta tras ella.

Sakura se quedó un par de minutos contemplando la habitación, era más que perfecta. Luego, puso su maleta sobre la cama y comenzó a acomodar su ropa en el clóset que se encontraba contrario a la cama cerca de la puerta (NA: no se si me entiendan, es que así es mi habitación ^^ con excepción de que no tengo reproductor de DVD u.u). Cuando por fin acabó de hacerlo, encendió el radio y se acostó en la cama. Realmente estaba exhausta, física y mentalmente, habían pasado muchas cosas en muy poco tiempo y eso la agotaba, había tenido que soportar tanto que creía que en cualquier momento el pecho y la cabeza le estallarían, había perdido muchas cosas por causa de las decisiones que había tomado. El apartamento donde había vivido durante casi doce años con su madre y su abuelo sería vendido por su causa. Entonces comenzó a escuchar una nueva canción en la radio.

Cae la noche, siento que me inquieto

Todo lo he perdido hoy

No me fijé que mi alma estaba muerta

Y aún late mi corazón

[...]

Tengo que escapar o moriré sin esperanza...

Quien iba a decir que todo lo que tengo

Se me va, se escapa en el peor momento

Tengo que decirlo, siento que me muero

Y a cada segundo enloquezco

Tus palabras ya no servirán de nada

Si al decirlas no lo siento en tu mirada

Los años dispersan, vuelven todo nada

Vuelven todo nada...

[Elli Noise / Duerme, dulce duerme /Señales y kilómetros]

Comenzó a llorar desconsoladamente al escuchar la canción. Definitivamente describía lo que le sucedía, lo que sentía. Realmente había perdido todo en un solo día, en el peor día, su casa, su banda, su corazón. Podría culpar a Sasuke, pero la realidad era que la única culpable era ella, quizás por haber aceptado la propuesta que él le hizo o por haberse enamorado de él. Aunque ahora lo peor que podía hacer era buscar culpables, las cosas ya habían sucedido y nada de lo que pudiera hacer o pensar las cambiarían.

Horas más tarde, en la oficina de Tsunade.

- ¡En qué diablos estabas pensado, Sasuke! ¡¿Cuál es tu maldito problema, eh? ¡¿Cómo te atreviste a hacer algo así? - Sasuke se encontraba de pie con ambas mejillas sumamente enrojecidas debido a las múltiples bofetadas que su tía le estaba dando - ¡¿Cómo pudiste creer que podrías comprar a alguien? ¡¿Quién te crees que eres para jugar así con el dinero y las personas? ¡¿Acaso tienes cinco años para pensar tan irracional! ¡Eres una vergüenza Sasuke! - en ese momento, Tsunade volvió a sentarse tras el escritorio, las fuerzas se le habían acabado después de estar gritando por casi una hora luego de haberse enterado de lo que había hecho su sobrino. Sasuke permanecía inmóvil con la cara agachada - Retírate, no quiero verte.

- Tía yo... - intentó replicar.

- ¡Cállate! No quiero excusas, has causado muchos problemas por culpa de tu inmadurez, ¿Sabes que lo que dijo esa mujer es cierto? - Sasuke la miró sin comprender del todo lo que decía - Kurenai Yuhi es la bisnieta del cofundador de la Universidad Central de Konoha y además tiene una relación de amistad con el rector, así que no quiero que le des motivos para que ponga obstáculos en tu estancia ahí, sobretodo porque te faltan menos de dos años para graduarte, ¿Quedó claro? - Sasuke asintió - Y ni se te ocurra ir a buscar a Mikoto a la casa ni llamarla, no verás a la niña hasta que pienses en lo que hiciste.

- Pero no puedes...

- ¡Te dije que te calles! No tienes ningún derecho para decirme lo que puedo o no hacer, y la razón por la que no verás a Mikoto es porque tarde o temprano ella preguntará por Sakura, y dime, ¿Qué es lo que le dirás cuando te pida que la lleves a verla, eh? ¿Acaso no pensaste en eso? - Sasuke se quedó pensativo - Detesto admitirlo, pero esa chica ha ayudado mucho a Mikoto en su manera de relacionarse con otras personas - el chico la miró sorprendido - No quiero que se ponga triste ahora que ya no puede verla, así que mientras no te vea a ti, no habrá motivos para que pida ver a Sakura, ahora, ya retírate, me está cansando verte.

Sasuke salió del despacho sin decir una sola palabra, afuera, lo esperaba Karin. Al verlo salir del edificio, inmediatamente bajó del auto y corrió hacia él.

- Sasuke, ¿Qué sucedió? - preguntó al ver el rostro del chico.

- Ya todos se enteraron sobre el contrato que tenía con Sakura, mi tía está furiosa y ya no me permitirá ver a Mikoto - al oírlo tan desanimado Karin lo abrazó - Todo se me escapó de las manos, nunca imaginé que causaría tantos problemas.

- Tranquilo, todo estará bien, pronto Tsunade terminará por perdonarte y dejará que salgamos con Mikoto al parque, ya lo verás.

En realidad, Sasuke no pensó en Tsunade al decir que había causado muchos problemas, por su mente cruzó la imagen de Sakura, ¿Cómo lo estaría pasando ahora? Quería ir a su apartamento a buscarla, pero no quería encontrarse a Kurenai, ahora que ya sabía que tenía los "recursos" para llevar a cabo su amenaza, no podía arriesgarse. Por alguna razón, el abrazo de Karin en esos momentos no lo reconfortaba en lo más mínimo.

El lunes, durante el período de descanso, Sakura puso a sus amigos al tanto de lo ocurrido el viernes anterior, así como también la decisión de Kurenai de ya no permitirle ensayar con la banda.

- Lo siento mucho chicos - decía Sakura mientras las lágrimas comenzaban a correr por sus mejillas - No fue mi intención... perdón - Naruto la abrazó en ese instante.

- No tienes porque disculparte Sakura-chan, ya verás que tarde o temprano, el enojo se le pasará a Kurenai-sensei y volverá a dejarte ensayar con nosotros, no llores, por favor.

Todos estaban muy tristes por ver a Sakura así, lo único que podían hacer en esos momentos era estar ahí, junto a ella, apoyándola. Cuando el timbre sonó indicando el fin del período de descanso, todos bajaron por las escaleras hacia sus salones. Kurenai y Gai pudieron ver que sus alumnos tenían los ojos enrojecidos por las lágrimas que habían derramado mientras estaban en el techo de la escuela. Kurenai no pudo evitar sentir que el corazón se le oprimía al ver la escena, sabía que Sakura se había enamorado de Sasuke porque todo el fin de semana la había oído llorar, pero tenía que seguir firme con su decisión, al menos por esa semana.


Editado.