.
.
.
Scene 38
El regalo perfecto
El agitado año estaba llegando a su fin junto con el mes de diciembre, la navidad ya había pasado y ese día - 26 - Sakura y Naruto se encontraban en la habitación del rubio intentando resolver una crisis.
- ¡¿Qué voy a hacer Sakura-chan? - exclamaba Naruto acostado en la cama - Mañana es el cumpleaños de Hinata y yo aún no he comprado su obsequio, ¡Soy el peor novio que existe sobre la faz de esta tierra!
- Si, lo eres - dijo secamente la pelirosa que estaba sentada en la silla frente al escritorio de Naruto ojeando un libro.
- En verdad no eres de ayuda Sakura-chan - respondió Naruto indignado levantándose un poco, luego volvió a acostarse en la cama - ¡Kamisama, onegai, esta vez no te pido que me ayudes a aprobar las materias, sólo has que la tierra me trague! ¡Te lo imploro, por...! - no pudo terminar su plegaria porque Sakura le lanzó el libro dándole en la cabeza.
- ¡Ya deja de quejarte de una buena vez! - gritó Sakura - ¡En estos momentos deberías de estar buscando el obsequio perfecto para Hinata, no andar lamentándote acostado en tu cama! Aun cuando la tierra decidiera tragarte, eso no te libraría de tener que comprarle un regalo, sólo a ti se te ocurre regalarle cortesías para comer ramen como presente de navidad aun cuando sabes que a Hinata no le gusta, ¡En verdad eres patético! - Naruto se rió nervioso.
- Tienes razón Sakura-chan, de hecho por eso te llamé, quería que me ayudaras a escoger su regalo, eres su amiga desde hace muchos años y la verdad sé que soy un poco despistado para este tipo de cosas, así que tal vez tú podrías ayudarme, ¿Qué dices? - Sakura soltó un suspiro en señal de resignación.
- Supongo que no tengo opción, debo de cuidar que no escojas otra tontería para regalarle a Hinata, no después del obsequio que ella te dio por tu cumpleaños - dijo mirando el hermoso estuche para la guitarra de Naruto que la ojiperla le había regalado hacía tan sólo unos días pues ambos habían nacido en diciembre, cuando el rubio vio su regalo aquella vez, se había vuelto loco de la felicidad, era de los mejores obsequios que había recibido en su vida, hasta el estudio de grabación en el sótano quedaba en segundo plano luego del estuche - ¿Sabes lo complicado que es que le graben tus iniciales a algo como eso? Sigo preguntándome cómo lo hizo - luego volvió a mirar a su amigo - ¡Y tú en navidad sólo le regalas una bufanda y cortesías para comer ramen! De verdad estoy pensando que Shikamaru tiene razón cuando te dice que eres un imbécil.
- Ya no me regañes Sakura-chan - dijo Naruto casi llorando - Tienes razón pero es que entiéndeme, nunca antes había durado con una chica lo suficiente como para tener que darle un obsequio -Sakura volvió a dar un suspiro.
- Será mejor que nos demos prisa, en cualquier momento comenzará a nevar otra vez y no quiero que nos quedemos estancados en el centro comercial como hace tres años.
- Jejeje, sino mal recuerdo, aquella vez, quien aún no había comprado el obsequio para su novio era otra - dijo Naruto burlándose, entonces Sakura lo miró agresivamente y el rubio tuvo que agachar la mirada - Yo no dije nada.
Ambos salieron de la residencia Namikaze, tomaron el autobús hacia el centro de la ciudad y luego caminaron un par de cuadras hasta llegar al centro comercial. Recorrieron todos los negocios una y otra vez buscando el obsequio perfecto para Hinata, pero Naruto no se decidía por nada, no es que Hinata fuera una chica exigente, al contrario, Naruto sabía que fuera cual fuera su obsequio sería suficiente para la chica, pero no para él.
Naruto quería que su obsequio fuera realmente especial, algo que ni él ni ella olvidaran en muchos años. Varias horas después, Sakura y Naruto se encontraban sentados en una de las bancas que había alrededor de la fuente en medio del mall completamente exhaustos, habían recorrido el lugar tantas veces que ya no recordaban con exactitud cuántas.
- Es inútil, no lograré encontrar el obsequio adecuado para Hinata - dijo el rubio completamente desanimado - Tienes razón Sakura-chan, soy el peor novio para Hinata.
- Tranquilo Naruto, ya encontraremos el obsequio para Hinata, vamos a dar una última vuelta, ¿Te parece? - el ojiazul asintió y ambos se pusieron de pie para seguir su búsqueda aunque sin mucho éxito. Finalmente se dirigieron a casa de Naruto, cenaron y un par de horas después, el padre de Naruto ordenó a su chofer que llevara a Sakura a su casa.
- Recuerda lo que dijimos, debes ser el primero en felicitarla, ¿De acuerdo? - dijo la pelirosa mientras se despedía de su amigo quien asintió. Entonces la chica subió al auto y se fue.
Horas después, Naruto se encontraba dando vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño, miró su reloj: 11:30 aún faltaba media hora para que diera la medianoche, no podía cerrar los ojos, sentía que si lo hacía se quedaría profundamente dormido y no podría llevar a cabo lo que tenía planeado. Salió de la cama, pensó que si seguía acostado enloquecería, se acercó a las puertas que daban a su balcón, a un lado de una de ellas se encontraba su guitarra acústica recargada en un atril y junto a ella, estaba el estuche que Hinata le había obsequiado. Tomo la guitarra, no pudo evitar sonreír, sin duda estar con Hinata era lo mejor que le había pasado en la vida, llevaban casi ocho meses saliendo y, aunque las cosas no habían sido sencillas principalmente por causa de sus celos, sin temor a equivocarse, habían sido los ocho meses más felices de su vida.
Él, Sakura e Ino habían conocido a Hinata en segundo grado de primaria cuando Ino la defendió de otras niñas que se burlaban de ella por ser tan tímida. A partir de ese momento, se habían vuelto inseparables, Naruto nunca entendió la razón por la que Hinata se ponía nerviosa cada vez que él se le acercaba, recordó como siempre, después de clases, le preguntaba a Sakura si él daba miedo por la manera en la que actuaba Hinata con él. Luego, en quinto grado, el padre de Hinata fue transferido y la envió a un internado en el País de la Cascada. Durante casi dos años, la única forma de contacto que tuvieron fue por e-mail y Messenger, conversaban casi todas las tardes por horas hasta que la prefecta del internado le exigía a Hinata que apagara la computadora. Entonces, un mes después de que habían entrado a su primer año en la secundaria, Hinata volvió a Konoha pues a su padre lo habían nombrado director general de la compañía. Ahora que lo pensaba, recordaba el día en que la volvió a ver como si hubiera ocurrido ayer: Él iba corriendo desesperado subiendo las escaleras porque creía que iba tarde, sin darse cuenta chocó con Hinata que iba en dirección opuesta cayendo encima de ella, recordó el hermoso sonrojo que cubrió las mejillas de Hinata cuando se dio cuenta de la situación y lo primero que le dijo: "Na-Naruto-kun, ¿Po-podrías quitarte de encima? No me dejas respirar" - sonrió al recordarlo - ahora sabía que desde aquel momento quedó enamorado de la ternura, delicadeza y dulzura de Hinata, tuvieron que pasar casi cinco años para que él lograra armarse de valor para confesar lo que realmente sentía por ella y definitivamente, de lo único que se arrepentía, era de haberse tardado tanto en hacerlo.
Miró su reloj nuevamente: 11:59, tomó su celular y marcó el número de Hinata, era un hecho de que sería el primero en felicitarla por su cumpleaños, entonces...
- ¡¿Qué? ¡Ocupado! - exclamó el rubio al oír el tono del teléfono - ¿Cómo puede ser posible? - pensó en hablarle a su casa, pero sabía que probablemente contestarían los padres de su novia así que siguió intentando hasta que a las 12:06 por fin contestó - Hola - Hinata, soy Naruto - ¿Na-Naruto-kun? ¿Sucede algo? - No princesa, yo... quería ser el primero en desearte un feliz cumpleaños, ¡FELIZ CUMPLEAÑOS Hinata! Espero que te la pases muy bien - A-arigato Naruto-kun - ¿Puedo preguntarte por qué no contestaste hace un rato? Mi plan era felicitarte exactamente a medianoche - E-es que Ino me llamó para desearme feliz cumpleaños - Naruto tuvo que contener las ganas de gritar, su "linda" amiga solía jugarle ese tipo de trucos sólo para hacerlo enojar. Respiró profundo - Debí de haberlo imaginado, bueno, ya me despido para que puedas dormir, nos vemos mañana, te amo Hinata - Descansa, Naruto-kun, yo... yo también te amo, hasta mañana.
Naruto soltó un suspiro, revisó la agenda de su teléfono y marcó el número de Ino.
- ¿Quién demonios es a esta hora? - ¡No intentes hacerte la inocente Ino! - exclamó el rubio - ¡Sabías perfectamente que le hablaría a Hinata a medianoche para felicitarla! - Ay Naruto, ¿Cómo iba a saberlo? - preguntó la rubia fingiendo inocencia -Muy graciosa Ino, se te olvida que te conozco desde que tengo memoria, sabes que no puedes engañarme, ¡Eres una...! - Fue una pequeña broma Naruto, sólo queda esperar que tú regalo para Hinata sea el mejor, ahora deja dormir, ¿Quieres?) - antes de que Naruto pudiera responder oyó el tono indicando que la rubia había colgado. No tuvo más opción que irse a la cama guardando su enojo para el día siguiente que pudiera ver a Ino en persona.
En la tarde del día siguiente, los padres de Hinata organizaron una comida para celebrar el cumpleaños de su hija menor. Todos los amigos de la ojiperla se dieron cita en la mansión Hyuga. Sin embargo, Hinata se extrañó de no ver a Naruto llegar con los demás.
- Dijo que tenía algo importante que hacer - respondió Sakura cuando le preguntó.
La celebración siguió su curso, las horas seguían transcurriendo. Al principio, los únicos que habían llegado habían sido Ino, Sakura, Tenten y su hermano Neji con Temari. Unas cuantas horas después, aparecieron Shikamaru, Lee, Kiba y Gaara, pero el rubio no hacía acto de presencia por lo que Hinata comenzó a sentirse un poco triste pensando en que tal vez Naruto había olvidado la cita. Un par de horas después de comer, comenzó la entrega de regalos a la ojiperla siendo los siguientes: una computadora portátil nueva, además de un reproductor de mp4 cortesía de sus padres; Neji le dio un par de aretes con zafiros incrustados; Kiba una figura tallada en cristal que representaba un delfín, el animal favorito de la chica, surgiendo de entre unas olas; Ino le obsequió un libro "Secretos para soportar vivir con alguien famoso" - Créeme, lo necesitarás - fueron las palabras de su amiga; Shikamaru le regaló tres CD's con las canciones de la banda; el obsequio de Lee fue una pulsera; Tenten le obsequio un llavero en forma de osito además de un anillo con el diseño de un delfín; el regalo de Gaara fue un arreglo de tulipanes, sus flores favoritas, además de otras flores que ya estaban plantadas en el jardín y finalmente, el regalo de Sakura fue un portarretrato - hoy nos tomaremos una fotografía nueva para que reemplaces la que tienes en tu buró - le dijo la ojiverde. Hinata apoyó la propuesta, pero sólo faltaba que Naruto apareciera.
Pasaron dos horas más y no había rastro del rubio. Hinata de verdad comenzó a creer que no llegaría.
- T-tal vez algo importante le surgió de improviso - intentaba justificarlo Tenten, pero todos sabían que ese día no había nada más importante para Naruto que la celebración del cumpleaños de su novia.
- ¿Dónde demonios estará ese tonto? - pregunto susurrando Kiba a Gaara.
- No tengo idea, se suponía que cuando nosotros llegáramos, él ya estaría aquí.
Hinata se dio por vencida, se cansó de esperar así que les informó a sus padres que ya se podía servir el pastel. Hiashi no pudo ocultar su tristeza al ver la cara de decepción de su hija, le partía el corazón ver los ojos de su pequeña nublarse por las lágrimas. Un par de sirvientas sacaron el pastel y lo colocaron en la mesa del comedor. Entonces apareció Sakura que se había desaparecido desde hacía varios minutos.
- ¡Espera Hinata! - exclamó la chica - Aún te falta recibir un obsequio - la ojiperla la miró extrañada, según ella, todos sus amigos ya le habían dado algo - Ven, hay que cubrirte los ojos - con su bufanda le cubrió los ojos a su amiga, los demás la miraban sin comprender, pero cuando la pelirosa les guiñó un ojo todos sabían que algo había planeado - ¡Listo!
- ¿No ves nada Hinata? - preguntó Ino recibiendo una negativa como respuesta - ¡Perfecto! ¿Sabes? Durante mucho tiempo estuvimos pensando cual sería tu obsequio perfecto para ti y después de meditarlo a fondo, ¡Lo encontramos!
- ¿A... a qué te refieres Ino? - preguntó la ojiperla - Cada uno de los obsequios que me dieron son perfectos.
- Si, bueno, encontramos uno que es mucho más que perfecto entonces, ¡Sai, ya puedes traerlo! - todos miraron hacia el recibidor de la mansión y vieron al pelinegro seguido de Naruto. Kiba y los demás tuvieron que contener la risa al ver a su amigo y así evitar arruinar la sorpresa aunque Gaara no desaprovechó la oportunidad de tomar varias fotografías con su teléfono celular. Sai dejó a Naruto frente a Hinata - Bien, ya puedes descubrirte los ojos Hinata - la chica le hizo caso y al bajar la bufanda dio un respingo al ver al rubio frente a ella con un enorme moño rojo en la cabeza.
- ¡SORPRESA! - gritaron Sakura, Ino y Sai al mismo tiempo.
- ¿Na-Naruto-kun? ¿Qué...?
- ¡Este es nuestro regalo para ti, Hinata! ¡Un Naruto! ¡Es perfecto! ¡Sólo necesitas alimentarlo con ramen y nunca te aburrirás con él porque nunca se le acaba la batería! - el rubio estaba completamente sonrojado, no sabía donde ocultarse. Realmente no supo en qué momento Sakura e Ino lo convencieron para hacer semejante tontería, pero ya estaba hecho así que lo único que pudo hacer fue decir.
- Fe-Feliz cumpleaños Hinata.
- Naruto-kun - susurró la chica.
- Y bien, ¿Qué te parece tu obsequio Hinata? - preguntó Nej i- ¿Te gusta? Porque si no podemos devolverlo a la tienda.
- Me encanta - susurró nuevamente mirando al ojiazul - Gracias chicas - dijo mirando a sus amigas y luego abrazó al rubio - Gracias Naruto-kun - el chico correspondió el abrazo.
- No tienes que agradecer, mi amor, pero... ¿Podrías quitarme el moño por favor? - susurró haciendo que la chica sonriera.
- Claro - antes de que lo hiciera, Tenten les tomó una foto abrazados mientras Naruto aún tenía el moño en la cabeza.
- Hinata, toma - dijo Naruto extendiendo su brazo con el puño cerrado - E-este es mi obsequio - entonces abrió el puño dejando ver un collar con un hermoso dije en forma de corazón que tenía grabado el nombre de Naruto por un lado y al reverso el de Hinata - Sé que ya sabes que mi corazón es sólo tuyo, pero... quería darte esto para que siempre lo tengas presente - la ojiperla lo miró sorprendida mientras un leve sonrojo cubría sus mejillas - ¿Qué dices Hinata... aceptas mi corazón? - la chica sonrió y entonces, ante el asombro de todos, le dio un rápido beso en los labios sonrojándose por completo.
- Claro Naruto-kun - el rubio le puso el collar y luego la abrazó.
- Espera, aún falta un obsequio más - dijo el chico cuando se separó de ella, la tomó de la mano y la guió hasta el patio en frente de la mansión seguido por todos los demás presentes. Hinata se detuvo de golpe al ver los instrumentos del gimnasio instalados en el patio de su casa: la batería, el bajo, dos guitarras y tres pedestales con tres micrófonos además del equipo de sonido. Naruto había convencido a su padre para que le ayudara a transportar los instrumentos, definitivamente ser hijo del alcalde de Konoha tenía sus ventajas - Sabes que lo único que sé hacer bien es música, así que... - dijo Naruto tomando la guitarra eléctrica a la vez que Sai, Kiba y Gaara hacían lo mismo con los otros instrumentos - Esta canción la escribí para ti Hinata, espero que te guste.
Kiba comenzó a marcar el compás con las baquetas indicándole a Sai el momento en el que comenzara a tocar la guitarra acústica para que Naruto cantara.
I think I've walked to close to love and now I'm falling in
I felt so many things this weary soul can't take
Maybe you just caught me by surprise
The first time that I looked into your eyes
And there's a life inside of me that I can feel again
It's the only thing that takes me where I've never been
I don't care if I lost everything that I have known
It don't matter where I lay my head tonight
Your arms feel like home, feel like home
Sai y Gaara tuvieron que hacer el papel de "coristas" para Naruto. Esa era la razón por la que el rubio inicialmente no había llegado con Sakura, estaba ensayando con sus amigos la canción que había escrito la noche anterior. Al término del ensayo tuvo que ir a una joyería del centro para conseguir el collar, luego esperar a que su padre saliera de una reunión para pedirle que le ayudara con lo de los instrumentos. Ese había sido el verdadero motivo por el que el rubio casi no llega a la fiesta de su novia.
Ahora todos, incluyendo a la servidumbre, estaban oyendo la canción totalmente encantados, era una hermosa canción. A Hiashi le agradaba su "yerno", a decir verdad a toda la familia de Hinata le agradaba Naruto.
This life ain't the fairy tale we both thought it would be
But I can see your smiling face as its staring back at me
And I know we both see these changes now
I know we both understand somehow
There's a life inside of me that I can feel again
It's the only thing that takes me where I've never been
I don't care if I lost everything that I have known
It don't matter where I lay my head tonight
Your arms feel like home
(Hold on, you're home to me)
They feel like home to me
(Just hold on, you're home to me)
There's a life inside of me that I can feel again
It's the only thing that takes me where I've never been
And I don't care if I lost everything that I have known
It don't matter where I lay my head tonight
Your arms feel like home, feel like home
They feel like home...
[3 doors down / 3 doors down / Your arms feel like home]
Al término de la canción, el pequeño público aplaudió por la actuación. Hinata se acercó a Naruto inmediatamente.
- ¿Te gustó Hinata? - la chica asintió y luego lo abrazó.
- Muchas gracias Naruto-kun, gracias.
- No, Hinata, gracias a ti por permitirme estar a tu lado - entonces se separó un poco de la chica para luego besarla sin importarle que los padres de Hinata estuvieran presentes. Al mismo tiempo, Sakura se acercó a Sai.
- Ha sido una gran canción, ¿Cómo pudieron armarla en tan sólo unas horas?
- A decir verdad, nos ha tomado toda la noche y todo el día - respondió el pelinegro- Sabes que a Naruto le cuesta trabajo componer música para baladas y más cuando trabaja bajo presión, así que me habló a las dos de la mañana pidiendo que fuera a su casa para ayudarle, no he dormido en todo el día.
- ¿En serio? - el chico asintió.
- Pero ha valido la pena - dijo Sai mirando hacia donde se encontraban Naruto y Hinata abrazados - Definitivamente ha valido cada uno de los minutos que invertimos para ver esta escena - Sakura miró en la misma dirección.
- Tienes razón, es una suerte que Naruto te tuviera aquí en este momento.
- Ahora si, ya que estamos todos, ¿Por qué no vamos a comer un poco de pastel? - preguntó Kiba - Me muero de hambre - todos apoyaron la propuesta y regresaron al interior de la casa.
Minutos más tarde, luego de que habían guardado los instrumentos en las camionetas que había conseguido el padre de Naruto, la nieve comenzó a hacerse presente mientras caía la noche. Eso era algo muy común en Konoha, sin embargo, esta vez le daba un toque más especial a ese día.
Para Hinata, la celebración comenzó en el momento en el que Naruto estuvo a su lado, no es que no apreciara la compañía de su familia y sus amigos, pero, si él no hubiera llegado, definitivamente las cosas serían distintas. Esa fiesta había sido la mejor de todas las que había tenido, la canción de Naruto había sido el mejor obsequio que ella hubiera recibido en su vida, bueno, en realidad no, Ino y Sakura tenían razón, Naruto había sido su regalo perfecto.
Editado. ^^
