Hola una vez más, creo que muchos me lo estuvieron pidiendo y después de un tiempo de análisis, les traigo el segundo capítulo de este Fic, antes que nada les agradezco por seguir el capítulo anterior y ser pacientes y agradecimientos a:

Namine drawing

SoMa NDxLHxS

hitomi kinomoto

XxGrayxLucyxX

Y a hitomi kinomoto, ya que me fue ella quien me inspiro para hacer la segunda parte.

Recuerden que Fairy Tail Le pertenece a Hiro Mashima-Sama y no lo hago por dinero ni nada de eso, solo lo hago por diversión. (Si fuera mío, ya hubiera hecho el Nalu y el Gale muy oficial)

Ya no soy lo que era

En alguna taberna cualquiera lejos de Magnolia.

POV Anónimo

Llego a una taberna que se veía de mala muerte pero que era la única en este pueblo lleno de miseria y horrores, este pueblo se cae a pedazos con tanta pobreza, tanta muerte y el único gremio de magos que existe por aquí son unos inútiles y se creen superiores a los demás, a veces me arrepiento de ser una maga. Como sea entro a la taberna y de inmediato me dirijo a la barra donde siento que me observaban los parroquianos, a pesar de llevar una gabardina con capucha con un lobo tatuado en la espalda, saben que solo soy una chica pero eso no me interesa en lo más mínimo, al llegar a la barra, el cantinero me lanza una mirada muy amenazante.

-Ve a casa niña, aquí no aceptamos a gente como tu.- Aquel cantinero quería echarme del lugar con sus palabras "amenazantes" he escuchado peores, así que saco una bolsa llena de Jewels, el hombre se cayó a ver que tenía el dinero más que suficiente para tomar un trago e incluso la botella entera y sin vacilar me dio la botella de sake, el más fino que tenía y por lo tanto el más fuerte y un vaso de vidrio. Hace años hubiera rechazado la momento alguna gota de alcohol, ahora es mi adicción y un modo de tranquilizarme después de realizar "mi trabajo" de manera exitosa, al fondo en las mesas llego a escuchar una conversación muy interesante.

-Se los digo, mi primo me conto que vio a ese monstruo en cuerpo de mujer masacrando a muchos guardias de la milicia con solo sus manos, es imparable.

-Eso no es nada, yo he escuchado que puede vencer a los monstruos más feroces de las montañas con solo una espada, eso es tener poder.

-Pero no se compara con aquella vez que venció y humillo a los magos más poderosos de este pueblo miserable, ya era hora tener alguien así en este lugar.

-Lo increíble que el consejo mágico le pierda la pista, están tan desesperados que piden más de un millón de Jewels, yo sería capaz de atraparla, vencerla y podría comprar este pueblo, necesito otro trago ¡HEY CAMARERA! ¡TRAE TU GRAN TRASERO AQUÍ Y SIRVEME MÁS!- En eso llego una camarera muy bonita y muy joven trabajando en un lugar de mala muerte, era incluso más baja de estatura que yo y de cabello azul sujetado por dos colitas, en algún momento me recordó a mí, cuando empezó a servirle a aquellos hombres, empezaron a molestarla con su típico aire de macho, yo solo veía como la chica estaba pidiendo que la dejaran de molestar, hasta que hicieron algo que colmo mi paciencia.

-P-por favor, déjenme en paz.- La chica empezó a ser manoseada por esos tipejos sin algún toque de decencia, lo peor que nadie hizo nada por hacerlo, uno de ellos llego hasta la intimidad de toda mujer, hay si no pude soportarlo y fui directo a ellos sin decir nada más.

-¡DEJENLA EN PAZ PERROS!- Grite haciendo que la taberna entrara en silencio, los sujetos se detuvieron y aventaron a la chica a un costado, solo eran unos 5 que creían que me tenían rodeada, vaya error suyo.

-Pero miren que tenemos aquí, una linda rubia que quiere defender a esta prostituta, veo que te gusta estar en lugares donde están los hombres, además me gustan las que son muy rudas, creo hoy nos divertiremos mucho con ella.- el más alto y robusto de todos decía eso con mucha lujuria en su voz, uno de ellos se intentó tomar por la espalda pero lo único que encontró fue mi espada atravesándole el estómago, todos los presentes vieron cómo, efectivamente, mate a ese hombre, los otros 3 fueron contra mí, lo único que hice fue sacar 2 llaves del zodiaco y llamar a mis espíritus.

-¡SALGAN, LLAVE DE LA DONCELLA Y LLAVE DEL LEÓN!- Un brillo dorado inundo toda la taberna, saliendo mis espíritus, mis amigos que han estado en todo momento, Virgo y Loke.

-¿Castigo Princesa?- Virgo me pregunto cordialmente como siempre.

-Ha pasado mucho princesa desde la última vez que nos vimos ¿En qué puedo ayudarte?- Pregunto Loke muy feliz de verme, era cierto que no nos habíamos visto en tiempo, pero él siempre ha estado conmigo en toda ocasión.

-Acábenlos.- Solo les señale a mis rivales y sin dudar fueron contra ellos recibiendo una paliza que no olvidaran, dejándolos casi muertos, el último de ellos me lanzo un hechizo de proyectil que casi me impacta, pero pude detenerlo con mi mano sin ningún problema, su cara de fue espanto.

-Espina del dios dragón.- Instantemente lance como si fueran flechas, varias espinas doradas que atravesaron el cuerpo del que provoco mi enfado, hasta dejarlo muerto, en realidad no era alguien digno de enfrentarse a mí, ni siquiera fue como calentamiento, los demás de la taberna se quedaron impactados y se asustaron al ver mi fuerza, además de arrojarles una mirada de como si los fuera a matar en el acto, aunque sería un reto muy divertido, sería una pérdida de tiempo contra estos gusanos, mi atención se enfocó a la chica que estaba en el suelo protegiéndose de que yo le fuera a hacer algo, mas sin embargo no era así.

-¿Estas bien? – Le pregunte con toda calma para evitar asustarle, vi que tenía una herida en su brazo a lo que le pedí a Virgo que la ayudara a vendarla, la chica vio mis intenciones de ayudarla, por fin mi miro a los ojos, unos ojos de color naranja que emitían dulzura e inocencia, Virgo termino de ayudarla y desapareció junto con Loke.

-Muchas gracias por ayudarme, si no hubieras llegados, esos tipos hubieran abusado de mi.- Dijo la chica abrazándome con mucha fuerza, hace tiempo que he olvidado que se sentía recibir un abrazo, era una experiencia muy cálida y de sentimiento puro.

-¿Cómo te llamas?- le pregunte porque me era imposible creer que alguien como ella trabajaba en un lugar así.

-M-me llamo Jade.- Me contesto con timidez, yo solo solté una risa al verla así.

-No deberías estar aquí, alguien tan bonita como tú no debería estar trabajando en un lugar así, puedes venir conmigo si quieres yo no te obligare a nada, nos vemos.- Le comente porque no quería verla sufrir después de lo que paso hace unos momentos, le di una bolsa con Jewels para que pueda comer y le pague al cantinero por todo el desastre que hice, hasta me lleve la botella de sake, al salir vi que estaba lloviendo y aun así no me importo mucho, yo Salí en dirección a donde el destino me llevara, no podía permanecer en un pueblo por siempre ya que me buscarían y era mejor perderles la pista, no había nadie en las calles y era mejor que estuvieran así, no quería llamar la atención aunque sonara contradictorio.

Algo llamo mi atención en una pared de una casa, me acerque a ese pedazo de papel, era un afiche y para hacer las cosas más emocionantes, era uno mío.

-Vaya, veo que si están desesperados para atraparme, tanto dinero por alguien como yo, supongo que mi reputación se ha extendido a lo largo de toda Magnolia.- Hablaba conmigo misma mientras la lluvia era intensa, en serio alguien me toco el hombro y rápidamente saque mi espada para atacar a mi rival pero me detuve al ver quien era.

-¿Jade?- La chica casi se cae del susto por mi culpa y estaba toda empapada, estuvo muy cerca de caer.

-Lo siento mucho, pero me estaba preguntando ¿Quién eres?- Pregunto Jade muy calmada y temblando de frio, le ofrecí mi gabardina para evitar el frio y ella la acepto con gusto, obviamente yo tenía otra guardada, siempre tenía dos o tres para despistar al consejo mágico.

-Puedes llamarme Luce y veo que has aceptado mi propuesta, ven debemos ocultarnos de la lluvia.- Cuando me dispuse a seguir mi camino, sentí una brisa en el aire frio que se dirigía a toda velocidad contra Jade.

-¡AL SUELO!- Logre salvar a Jade de una flecha que era para mí, pero que ella estaba en el camino.

-Mierda, debieron verme salir del bar, ve a un lugar seguro, yo me encargare de ellos- Le dije en voz alta a Jade quien estaba asustada, no podía creer que atacarían a alguien inocente para atraer mi atención, empecé a buscar de donde vino la flecha, buscando en los tejados de las casas saque mis espadas gemelas y me puse en posición defensiva, no me deje intimidar por una emboscada tan patética como esta, hacia sido emboscada antes, incluso por gente más fuerte, fue cuando una lluvia de flechas llego de la nada, rápidamente logro ejecutar una de mis técnicas defensivas.

-¡DANZA DEL LOBO NEGRO!- Inmediatamente varios espíritus en forma de lobos saliendo y cada uno iba interceptando las flechas sin que yo moviera un solo musculo, me reía de su patética actuación, al acabarse las flechas aparecieron varios mercenarios sin importancia armados y lograron rodearme, pero yo seguía tranquila, después de todo tendría diversión aun con esta lluvia, guarde mis espadas ya que solo necesitaría una técnica.

-¡COLIMILLO DE COBRA!- Mis brazos inmediatamente emitieron un brillo verde fosforescente, mi técnica de combate de cuerpo a cuerpo consistía en que mis manos estaban cubiertas de veneno de cobra y por cada golpe, era una inyección de veneno, me lance contra mis agresores y cuando querían atacarme, no podían hacer nada ante mi rapidez y mientras los iba golpeando con mis golpes letales. Uno a uno caían sin más remedio, estaba muy confiada al demostrarles que no era fácil vencerme, pero me distraje por un segundo, un maldito segundo y uno de los mercenarios me clavo su espada en una de mis piernas, rápidamente caí por el dolor pero no me iba a dar por vencida y mucho menos contra estas personas así que se seguí luchado aun cuando mi herida empeoraba y entonces recordé que tenía que acabar con esto de una buena vez con una de mis técnicas más poderosas, al verme rodeada no había otra opción.

-¡MAGIA ANCESTRAL! ¡RENACIMIENTO DEL FENIX!- Varias llamas me rodearon completamente y conforme iban saliendo más, estas se unían para formar la mítica ave fénix, mi magia iba creciendo a medida considerable, yo ya estaba enojada por tener que desperdiciar mi magia ancestral en estas basuras y lo mejor que hice fue lanzar al Fénix en su contra, las llamas empezaron a quemar a mis agresores y por más que la lluvia era fuerte, no se apagaban las llamas.

Al cabo de varios minutos, las llamas cesaron y el fénix se fue, junto con casi mi poder, estaba exhausta además de perder mucho poder mágico, mi herida estaba muy grave y no podía curarme, me iba a desmayar ahí, era lo más seguro.

-Nadie se mete con Lucy…Heartfilia.- mis últimas palabras antes de desmayarme fueron inaudibles, de todos modos solo había cadáveres incendiados por doquier y nadie me escucharía, lo último que escuche fue la dulce voz de esa chica, de Jade y dijo algo que me reconforto.

-No se preocupe Luce-chan, no la dejare aquí, usted me ayudo, es hora de devolverle el favor.- Jade pudo cargarme, vaya que fuerza tenía la niña, pero no sabía lo tan agradecida que estaba, por primera vez en dos años, alguien era amable conmigo, a pesar de mi reputación.

MIENTRAS TANTO EN FAIRY TAIL.

-Erza, espero que entiendas lo importante que es esta misión, no podemos permitir que se nos adelanten, por eso debo pedirte que tú y tu equipo vayan ¿Queda claro?

-Lo se maestro, haremos todo el esfuerzo para completar nuestra misión.

-Aun no me acostumbro al título de maestro, solo dime Gildarts ¿Esta bien?

-De acuerdo, Gildarts ¿Y Natsu ya sabe esto?

-De hecho… fue quien me pidió esta misión, está desesperado y lo entiendo, pero debemos hacerlo bajo discreción, no quiero al consejo mágico sobre Fairy Tail por esta situación.

-La encontraremos Maestro, ella es nuestra amiga y fue nuestra culpa por olvidarla, ¡LO JURO POR MI VIDA QUE ENCONTRAREMOS SANA Y SALVA A LUCY!

-Entonces que empiece la misión "Bienvenida a casa, Lucy"

Continuara…