~o~ Amigos con derechos ~o~
Ino se movio en la cama, demonios vaya si los rumores eran ciertos. Un escalosfrio le recorrio el cuerpo entero cuando Kiba se separo de ella, el aun dormia a su lado. La chica se levanto de la cama sintiendose ligeramente incomoda por que el perro descomunal había entrado al cuarto y la miraba en su estado de desnudez. Era casi media tarde, ella tenia que estar en el hospital en una hora. Kiba se desperto apenas ella se había levantado de la cama pues a diferencia de ella el si había dormido en la noche, no mucho pues recien llegaba de una mision, pero algo era.
-¿Tienes el turno de la mediatarde?- Pregunto, sentandose en la cama.
-Si- Respondio ella mientras el se levantaba.
-Repasemos las reglas- Dijo Kiba, tomando el papel que habian escrito luego de una hora de sexo seguido.
El "reglamento" estaba escrito a la letra pulcra de la muchacha y contenia las condiciones de aquella relacion que mantenian. El papel seria oculto, por si alguien concurria a alguno de los departamentos, dentro de la casa de Kiba, donde a nadie se le pasaria por la cabeza buscar algo.
"Reglas y condiciones para una relacion sin ataduras;
*No celos
*No preguntas sobre llegadas muy tardias o demaciado tempranas
*No al sexo descuidado, siempre habra un condon de por medio, y una pastilla, claro.
*El sexo es secreto y oculto
*No es conciderado una relacion formal.
*Se hace a puertas cerradas, en el apartamento de alguno de los dos.
*Ambos podemos mantener otras relaciones iduales o distintas de la misma.
*Se respetaran los horarios y trabajos."
-¿Debemos agregar algo más?- Pregunto Ella y Kiba asintio.
- "Prohibido enamorarse"- Escribio el y la chica solto una risa.
-¡Como si pudiera enamorarme de ti!- Exclamo la rubia atandose el cabello.
-No saldria con una rubia histerica- Ella lo miro con el ceño fruncido- Solo sexo.
-Solo sexo- Repitio ella tomando su bolso.
Kiba suspiro, sus chicos estaban peleando como siempre en vez de entrenar ¿Por qué no podian ser un equipo como había sido el suyo? Asuka gritaba como una histerica por que Ichigo había desgarrado su ropa antes del entrenamiento y amenazaba con demandarlo por acoso sexual.
-Asuka, no exageres, el estaba entrenando y tu te atravezaste- Le recordo- ¡Podria haberte clavado esa cosa por tu imprudencia!
-¡SI, y justamente le apunto a mis pechos!
-Si el hubiese querido verte los pechos, Asuka, habria usado su byakugan- Le dijo y el chico se paro de golpe.
-¡Jamas lo usaria para algo tan bajo como eso!
Kiba jamaz en su vida penso que desearia que un chico fuese como el frio Neji, hasta que conocio cuan malo era eso. Miro al cielo y suspiro ¿Cuánto tendria que pasar antes de que tubieran un entranamiento normal? Miro a Takeshi, quien era el unico que entrenaba. Pronto Ichigo ignoro a la chic ay siguio con su entrenamiento. Tardaron otros veinte minutos en tranquilizar a la jovencita.
Suspiro y miro a su compañero canino y se dispuso a enseñarles un poco de lucha cuerpo a cuerpo pues su amigo estaba algo herido por la ultima mision seria que le fue encomendada.
-Bien, Hyugga, tienes buenas bases de la pelea a corta distancia ¿No?- El chico asitnio y de repente los tres jóvenes se callaron- ¿Quieres ser el primero o le sedes el turno a las damas?
El chico no respondio, solo dio un paso al frente.
Kiba sonrio, asi le gustaban los chicos, con las pelotas bien puestas.
-Adelante, entonces- Le indico poniendose en posicion defenciva.
Seria suave con ellos, pero no se lo pondria facil.
-¡Yumiko, quiero Sangre A + para el paciente de la cama 4 de la sala 7 de cuidados intencivos, ahora mismo!- Grito Ino mientras atendia la herida del hombre.
Demonios, no queria llevarlo a cirugia pues seria muy complicado. Cerro los ojos con fuerza y concentro su energia en las puntas de sus dedos, tratando de hacerlo lo mejor posible. La chica corrio y puso la transfucion, la gente correteaba de un lado a otro. No tenia mucho personal y las cosas se estaban poniendo pesadas.
La chica de cabello rubio se corrio el fleco de un movimiento y volvio a la tarea ardua de detener la maldita hemorragia ¿Cómo era posible que las enfermeras no notaran una hemorragia de ese tamaño hasta que era tarde? Gruño por la incompetencia de aquellas chicas, ya las sermonearia, pero mientras se concentro en aquello.
Termino unos minutos luego, pero no hubo tiempo para descansar. La niña de la sala 2 de la ala infantil acababa de descompensarse. Salio apurada, casi al trote, hasta el otro lado del hospital. Y apenas llevaba la mitad de su turno. Llegaria a su casa alrededor de las diez de la noche. Hoy cocinaria ella, bueno, compraria la cena ¡Era prácticamente lo mismo!
Corriendo de un lado a otro del hospital, más atareada que nunca en su vida Ino corria agitada. Demonios, deberian poner un ascensor, eso de subir y bajar escaleras ya la tenia harta. Saludo a Sakura en el camino y se sento con ella disfrutando de los pocos minutos libres que tenia en su trabajo.
-¿Qué tal todo?-Pregunto la joven de ojos jade.
-EL trabajo pesado, como siempre, corte con Shirou por eso- Declafro restandole importacia- Solo salía con el para tener alguien con quien acostarme, ya sabes, libera las tensiones y no dispongo de tiempo para ir a un spa como antes.
-Si, se de que hablas… ¿Por qué no buscas algo en serio?- Le pregunto ella y sui amiga nego con la cabeza.
-¿EN que momento?
-Nos dan un mes de vacaciones dentro de dos semanas, podrias intentarlo- Le dijo ella.
-Lo dices tan facil, pero no quiero perder tiempo en coqueteo, citas y eso. Lo dices por que tienes a Sasuke en las noches, frentona.
-Consiguete un macho, cerda.
Ino solto una risa, le encantaria decirle que había encontrado la solucion a todos los problemas del estrés y los lios de las relaciones romanticas. AL demonio el romance, solo queria disfrutar y lo haria.
Llego a casa media hora despues de lo programado, encargo comida y la llevo a su casa. Abrio la puerta y la dejo sobre la mesa, se metio a la ducha, se cambios y dejo su cabello suelto para que se secara. Plancho su uniforme para el dia siguiente y abrio la puerta antes de que el tocara. Todo friamente calculado.
Llevaban una semana asi, y las cosas se habian acomodado prácticamente solas. Cenaron juntos, se besuquearon e hicieron la previa. El se ducho en el apartamento de ella mientras Ino se ocupaba de cerrar puertas y ventanas.
Ella se colo en el baño y en la ducha. Desnuda lo volteo tomandolo por el hombro y lo apoyo contra la pared. Era sumamente agresiva, y a el no le molestaba, hasta le agradaba.
La agarro de la cintura, la apreto contra su cuerpo y la beso.
La toco tanto como pudo, ocupando su boca contra la suya y disfutando del exquisito roce de su piel. Ino gimio contra su boca cuando sus dedos se introdujeron en ella y jadeo de deseo cuando bajo por su cuello.
De la ducha pasaron al pasillo, a la pared del cuarto, a la cama yde alguna forma que no recordaban acabaron en el sofa. Ino mordio el hombro del chico cuando este la penetro por ultima vez antes de acabar fuera de ella, como se suponia que tenia que hacerlo. "Sexo seguro, sin riezgos", era el lema que utilizaban.
Ella quedo sentada a horcajadas sobre el y le tomo un sgeundo normalizar su respiracion. Por su lado el estaba con la espalda contra el sofa, con la cabeza echada hacia atrás sintiendo aun los ultimos espasmos. Ella había tenido su orgazmo un par de minutos antes y ayudado por la contraccion de sus musculos, el alcanzo su punto maximo tambien.
-¿Te quedas a domir?- Pregunto Ino, apoyandose en sus hombros para erguirse aun sentada.
-Si- Dijo y la cargo hasta la cama, donde la dejo, la cubrio y giro hacia en otro lado.
Esa era la primera vez que el le decia que se quedaria a dormir desde la primera vez donde el sueño la había vencido.
La primera vez no había tenido intencion de dormir en su cama, pero el sueño había podido más. Desde entonces lo hacian y se separaban, primero comian, y luego lo hacian hasta hartarse o no poder más. Usualmente la ultima opcion era la más comun. Ino quedaba tan cansada que apenas podia moverse, y a veces hasta le dolia un poco sentarse por culpa de los movimientos demaciado bruscos o fuertes.
Aunque no engañaba a nadie, le encantaba.
Se durmieron en la misma cama por segunda vez, cada uno de su lado. La pereza podia más, además se tardaria bastante en encontrar las llaves de su departamento.
