~o~ Amigos con derechos ~o~

-Han mejorado mucho, en realidad-Dijo Kiba mientras acariciaba sus cabellos rubios.

La muchacha rió, adoraba cuando Kiba le contaba sobre su equipo porque lo hacia de una forma tan divertida y amena que la relajaba. Olvido que ese dia tenia que operar a las diez de la mañana, y que quiza tendria que saltearse la merienda. Se concentro en el y el sonido de su voz contando aquellas graciosas historias.

-Les has tomado cariño- Le comento ella, acariciando su pecho.

-Si, es imposible no hacerlo.

Kiba jugó con el pelo rubio de ella pensando en la mision que tendria esa tarde ¿Deberia decirselo? Porque en realidad nunca lo planeaban, de algún modo siempre acaban juntos en la cama cada noche. El chico opto por decirselo, además no es como si ella fuera a enfadarse, solo tendria que aguantarse las ganas de hacerlo hasta que volviera. Ni eso en realidad, pues lo más probable es que se acostara con otro en su ausencia.

-Oye Ino, tengo una mision hoy- Hablo el chico, y aunque no quiso, sintio algo raro en la parte baja del estomago.

Quiza ya se había acostumbrado al hecho de tenerla cada dia, por lo que su cuerpo rechazaba la "abstinencia" que tendria durante la mision.

-¿Atrapar gatos otra vez?- Pregunto ella riendo y acomodandose contra su pecho.

-No, una mision sin los chicos, de rasteo- Dijo el, restandole importancia con un gesto- Volvere como en una semana.

-¿Me dejas preparada la cena?

-Seguro.

Ella ni se preocuparia, se dijo, ella solo quiere que le haga la cena. Sonrio y solto una pequeña carcajada, Ino odiaba cocinar pero era un pago por mantener su departamento limpio. Oh si, amaba esa nueva libertad sin ataduras.

Llevaban ya un mes asi, Ino estaba de vacaciones, muy merecidas, pero el seguia de servicio. Ino clavo sus uñas en su pecho y el se volvio a ella con una sonrisa insinuante solo para toparse con los ojos de ella brillando de anticipación.

-¿Ultima de la semana?- Pregunto ella y el sonrio, ni siquiera necesitaba una respuesta.

Salto sobre ella, y empezo a recorrer su cuerpo. Le beso los labios, bajo por su cuerllo, mordisqueando, lamiento. Sus hombros los acaricio, besandolos con adoración, bajo hasta sus pechos y logro que Ino se estremeciera cuando lamio sus pezones.

Los beso, jugo con ellos con sus dientes, apricionandolos entre sus colmillos y su legua. Lamiendolos, con suavidad, y suspirando sobre ellos, haciendo que escalofríos la recorrieran.

Kiba paso sus manos por su cintura y con su lengua lamio el contorno del ombligo, con sus colmillos acaricio la piel sencible de su vientre antes de volver a su boca. Ella se entretubo dibujando los contornos de su pecho, mordiendo su clavicula con aire sensual, jadeando de sorpresa cuando el llego a su ombligo, un punto erogeno recien descubierto.

La rubia sintio su entrepierna humedecerse, en especial cuando sintio su virilidad contra ella. El chico gruño y siguio con su nuevo entretenimiento, los pechos de ella.

-¿Llevas todo?- Pregunto Ino y lo vio irse con una sonrisa en la cara y un gesto de la mano.

Estaba sentada en su apartamento viendo televisión cuando su teléfono movil sono de repente. La chica corrio a atenderlo y se encontro con la voz de su mejor amiga.

-Ino, hasta que atiendes cerda, TenTen, Hinata y yo estamos lledo a tu casa- comenzo Sakura, desde el otro lado de la linea- Temari esta con Shikamaru, la parte mala de que tus amigas tengan novio.

-Por favor, si todas ustedes tienen novio, frente de marquesina- Respondio.

-Como sea, llevamos pastel y postres, ve preparando el te, llegamos en diez minutos.

Ino suspiro, fue hasta la cocina y puso la tetera sobre el fuego con mucha agua. Fue al cuarto de lavado y se puso ropa limpia, dejo su cabello suelto y descalza preparo el te y lo dejo sobre la mesa. Un segundo luego el timbre sono. Ino corrio a tomar el teléfono que conectaba con el portero electrico y lo levanto.

-¡Presiona el boton, Ino!- Dijo TenTen.

-Las espero aquí, la puerta esta abierta.

La rubia presiono el boton unos cuatro segundos y lo solto. Miro a su alrededor, la sala estaba impecable, ni una sola muestra de lo que habien hecho alli diez minutos antes. Sonrio, era imposible que los descubriean. La puerta sea abrio y entraron sus amigas tan ruidosas como siempre.

-¡Hola chicas! ¿Qué tal todo?- Pregunto la dueña del departamento sentandose.

-Bien, pero hace un calor del infierno- Respondio Sakura dejandose caer a un lado de Ino.

Las jóvenes pasaron un buen rato bebiendo te y comiendo los postres que las chicas se habían molestado en comprar. Ino se disculpo un momento, tenia que ir al baño.

-Oh, ahora que lo recuerdo, me deje una blusa aquí cuando me quede hace unos dias, voy a por ella- Dijo Sakura y se levanto.

-Te ayudamos a buscarla- Dijo TenTen y Hinata se levanto de su sitio junto con ella.

Sakura aprecio la ayuda pues con tanta ropa que poseia la chica tardaria una eternidad en encontrar la bendita blusa. Pero cuando entro a la habitacion no encontro el cuarto limpio y pulcro de siempre.

-Oh, por todos los angeles- Dijo TenTen cuando se encontro al lado de una muda Sakura.

Hinata entro en el cuarto y el sonrojo se apodero de ella. A menos que sus ojos las engañaran, eso era en serio lo que pensaban.

-¿Lo que… esta en, en el suelo, es decir, eso en el piso… es, uh, TenTen, eso… es?- Tartamudeo Hinata.

Sakura formo una sonrisa insinuante en su rostro.

-Un condon… usado- Respondio TenTen, con una pequeña carcajada.

-Con que por eso Ino estaba tan relajada y feliz… ¡Ino tiene un amante, demonios!

La rubia miro hacia otro lado mientras esperaba que sus amigas reaccionaran, mierda, deberia haber cerrado su cuarto con llave ¡O por lo menos recordar que habian dejado un condon en medio del suelo! Sus amigas y confidentes la miraban boquiabiertas.

-Repitelo- Pidio TenTen, aun sorprendida.

-Me acuesto con Kiba Inuzuka, si, el que vive al lado- Repitio la chica, sin avergonzarse.

-¿Ki… Kiba-kun?

-En este caso…- Se burlo Sakura y luego puso cara de placer para molestar a Ino- ¡Kibaah!

La rubia le tiro un almohadón a su amiga, enfadada, pero luego solto una risita. Demonios, había tenido que romper una regla, aunque era solo una, nada importante. Las chicas siguieron molestandola respecto a su amante hasta que se fueron y aunque el televisor estaba ensendido, se sintio repentinamente sola.

Apago el televisor, limpio la casa y relleno el silencio con su voz. Pero aun asi se sentia rara. Miro las llaves que Kiba le había dejado, y sonrio, pero luego aparto esa tonta sonrisa. No es como si el fuera a morirse.

-Aunque no me dio detalles de la mision- Dijo para ella mirando fijamente las llaves- No es como si fuera a pedirtelos, idiota.

Kiba miro a su hermana y asintio. Habian tardado más de lo previsto, ya habian pasado diez dias y habian por fin encontrado el rastro del hombre. El tipo había robado joyas importanticimas de una familia de la villa de la lluvia, que estaba intimamente ligada con la villa de la hoja. El tipo había sido muy astuto para ocultarse de ellos tanto tiempo, pero ya había acabado todo.

Su hermana alimentaba a sus lobos y el cuidaba al ladron mientras acariciaba a Akamaru. Sonrio a su compañero canino y este le mostro otra sonrisa.

-Bien hecho, amigo.

Suspiro, estaba muy cansado. Llevaba varios dias sin dormir muy bien. Pero hoy llegarian a la aldea, darian un reporte y regresaria a su departamento, haria el amor con Ino y se dormiria. Si, era un buen plan. Ino; ¿Cómo estaria ella? De seguro disfrutando sus vacaciones, se respondio a si mismo.

De algun modo su cuerpo se había acostumbrado a la usual accion, y le pedía a gritos revolcarse con ella. Con esa maldita rubia que adoraba hacer gemir su nombre suspirando sobre su cuello.

Saco esos pensamientos de su cabeza, no podia pensar en eso justo entonces. Se levanto y emprendio el camino a casa. Dio su reporte, dejo a Akamaru con su hermana, saludo a su madre y volvio a su departamento. Le apetecia bañarse antes que nada, pero cuando entro a su cuarto encontro a la rubia de ojos celestes placidamente dormida en su cama con una camiseta suya puesta ¿Qué demonios hacia con su ropa puesta?

-Genial, ahora la usa de pijama- Gruño, pero luego se concentro en ella.

Ino era hermosa, su piel nivea, su cabello dorado brillaba contra el sol, las piernas largas, el torso estrecho y los pechos generosos. Oh si, tenia buenas ideas para despertarla. Se ducho rapido y sin hacer ruido, volvio al cuarto y la desperto besandola. Ino no tenia que estar totalmente despierta para saber que era Kiba quien la tocaba. Habian llegado al punto en que se reconocian.