~o~ Amigos con derechos ~o~

Solto una risa a causa de las insistentes cosquillas que los dedos de el le hacian sobre su vientre. En un principio todo había sido más bestial, apurado, y pasional. Por que, en ese principio, ambos tenian unas ganas imprecionantes de hacerlo. Pero en esos momentos ya se cumplian dos meses y medio de sus encuentros. Aunque eran usuales, por lo menos cuatro veces por semana, a veces hasta a diario, siempre eran igual de intensos.

-¿Por qué usabas mi ropa aquella vez?- Pregunto Kiba.

-¿Por qué se te da por preguntar eso ahora?

-Sabes que detesto que me respondas con preguntas, Ino.- Gruño, acomodando la cabeza de ella sobre su hombro.-Esa vez olvide preguntartelo, estabamos algo ocupados.

-Ah, si, me despertaste para hacerlo.

Ella sonrio, nunca le había contado a Kiba sobre el hecho que había quebrantado una regla, aunque el tambien lo había hecho. No la misma, había olvidado ponerse proteccion. Ino tomaba las pastillas y estaba en un dia seguro, por lo que no importo mucho. Ya le había venido hace una semana por lo que era obvio que no había ocurrido nada.

-Mi pijama no estaba seco y me dio pereza tender la cama- Le respondio.

-¿Asi que solo sacaste una remera mia y la usaste de pijama?

-Si- Ella sonrio y se cubrio el torso con las sabanas.

Eran las tres de la mañana, Ino había regresado del trabajo y Kiba tenia entrenamiento con su equipo al amanecer. Tenian tiempo para otra vuelta antes de verse obligados a terminar. Se levanto y de un movimiento quedo sobre el sentada a horcajadas sobre su pecho. Se acomodo el cabello suelto y aunque un par de mechones le cubrian el busto a ella le daba igual. El se la conocia de memoria.

-Ah no, yo arriba- Le dijo el antes de voltearla.

-¡Machista!- Le acuso en broma, riendo.

¿En que momento tener sexo se había convertido en algo tan divertido?

-Ni que te aplastara, Ino- Murmuro contra su oido mientras bajaba por su cuello.

-A la proxima yo voy arriba- Contesto, con un suspiro.

Esta vez era en el departamento de ella, porque Ino se negaba a hacerlo en un cuarto desordenado. Aunque era una excusa, en realidad le gustaba más hacerlo en su cuarto por otras razones. A pesar de que no lo admitia en voz alta, ni siquiera para ella, sabia que lo hacia por que le resultaba más facil dormir luego.

No, ni siquiera era eso.

Lo hacia porque de alguna forma el aroma de el, mezclado con la escencia del acto la reconfortaban. Quiza era porque se sentia comoda haciendo eso con el. Si lo analizaba bien no se habria animado a pedirselo a otra persona, porque no era tan cercana a el como para hablar en serio de todo, como con Shikamaru y Chouji, aunque la dejaba guardarse sus secretos, a diferencia de sus amigas. Kiba era… tan distinto como unico.

Podia acostarse con el e irse sin sentirse mal. Del mismo modo podia quedarse en su apartamento sin la necesidad de hacerlo inmediatamente. Aunque, por supuesto, siempre podia quedarse luego de hacerlo sin sentirse incomoda.

¿Se había sentido incomoda con el en algun momento?

No, nunca. Quiza porque confiaba en el, o por lo contrario, por que no estaba tan estrechamente relacionada con Kiba. Eran amigos, si, hablaban, se contaban cosas, pedian consejos… y si, mierda, tambien tenian sexo.

Kiba se acosto junto a ella, abrazandola. Tenia entrenamiento con el equipo 4 al amanecer. Esos niños lo hacian renegar como nadie, pero al mismo tiempo lo divertian. Era algo parecido con Ino. Discutia con ella, la detestaba en ciertos aspectos, pero al mismo tiempo la queria mucho. Lo suficiente para preocuparse por ella y su estado de salud.

-¿No crees que deberias dejar un par de horas de trabajo?- Le pregunto, sin mirarla.

Estaba tratando de convencerse que lo hacia para poder tener más tiempo para hacerlo juntos.

-Esta en las reglas Kiba, se respetan los horarios y trabajos, es decir, no voy a renunciar a unas horas para revolcarme contigo- Y ella habíha pensado lo que el queria en parte, que queria más tiempo para tener sexo.

-No lo digo solo por eso- Repuso, sacandole importancia al tema- Es malo para tu salud.

Entonces la chica solto una auntentica risa de pura diversión antes de darse vuelta sobre la cama, apoyar su peso sobre su codo y besar su pecho.

-Kiba, el estrés es malo, si, pero esto me lo quita en un santiamén- Respondio y se paro.-¿Haces el desayuno? Prometo limpiar este desorden cuando regrese.

-Compra la cena, entonces.

Ella asintio y se dirigio al baño no sin antes abrir un cajon de la comoda del chico. Saco una falda hasta debajo de las rodillas y una camisa de saten azul. Se dirigio al baño, tomando una toalla del suelo y recogio la ropa interior que estaba colgada en la cortina del baño. La lavaba mientras se bañaba, y esa estaba limpia.

Kiba hizo el desayuno alegre, siempre lo estaba. Lo dejo sobre la mesa y prendio la televisión, tomo el diario y leyo un articulo antes de dejarlo a un lado.

-¡Gracias por la comida!

Desayunaron a las cinco de la mañana, el se baño, se vistio y tomo unas armas para el entrenamiento. Ino reviso el expediente de su enigmatico caso aparentemente incurable y lo vio ponerse su camisa. Joder, estaba bueno. Sonrio ampliamente al ver las marcas de sus uñas como pequeñas medialunas en su espalda, hombros y pecho.

-Yo que tu me cubriria esa marca- Le dijo Kiba acercandose a la mesa.

El le toco el cuello y le beso la boca antes de irse.

Ino maldijo por lo bajo cuando unos minutos luego, en el baño, vio una marca rojiza en su cuello que no parecia tener intencion de irse.

Quiza agregaran otra regla "nada de marcas". Mejor no, penso, porque entre más reglas hubiera más difícil seria respetarlas.

Eso y que esas medialunas en su piel le encantaban.

-Hasta que te apareces, Kankurou- Dijo Kiba a modo de saludo.

-Vaya modo de saludar, amigo- Contesto el chico entrando al departamento.

Kankurou se había vuelto su amigo más cercano, y aunque no lo veia hace meses su amistad seguia tan fuerte como siempre. Le invito algo de cervesa que tenia en el refrigerador y se encontro con uns bocadillos que el no había comprado.

Bueno, puedo reponerselo luego, penso Kiba tomandolos.

EL chico de la villa oculta de la arena estaba mirando el departamento de su amigo con tangible sorpresa. Estaba limpio, impecable, ordenado… olia bien… un segundo ¿Olia bien? ¿Desde cuando Kiba usaba aromatisante de ambientes… de rosas? Miro como su amigo buscaba en el refrigerador. Un lleno refrigerador. Pero lo que lo alerto fue esa mermelada "light", Kiba nunca hacia dieta.

-¿Puedo pasar al baño?

-¿Para que preguntas? Solo pasa, Kankurou.

El chico asintio, si encontraba cremas alli ya era definitivo, Kiba se estaba afeminando. Le dio un ultimo sorbo a su cerveza y fue hasta el baño en el cuarto. La cama estaba tendida, los cajones cerrados, los libros organizados… Sacudio la cabeza ¿Dónde estaba el Kiba desordenado y desastrozo que lo acompañaba en sus andanzas nocturnas?

Cuando entro en el baño lo examino algo asustado. Abrio los estantes y encontro cosas normales. Espuma de afeitar, locion para despues, jabon, cosas masculinas, se dijo.

Se volteo a la ducho y sonrio, ¿Cómo había llegado a pensar que su amigo se estaba afeminando? ¡Ese grandisimo hijo de perra!

Salio del baño, le salto por atrás y le golpeo la espalda con camaraderia.

-¡¿Y a ti que mierda te pasa, Kankurou?- Grito.

Naruto había llegado mientras el estaba examinando el cuarto y el baño de el y miraba la ecsena sonriendo.

-¡Te acuestas con una tipa que hasta te limpia la casa!

Kiba gruño ¿Cómo mierda lo había adivinado? ¿Con una puta ida al baño…? ¡Mierda, Ino y sus putas bragas!

-¡atrapado!- Grito Naruto mientras Kiba se sacaba de encima al tipo de la arena.-¿Quién es la chica, eh, Kiba?

EL aludido le gruño por el tono burlon que había empleado el rubio y penso en decirselo. Ya habíha roto una regla y además ellos no dirian nada ¿No era ya suficiente que supieran que si, tenia una amante y ya?

-¿Es de tu clan… esa chica de ojos miel?- Pregunto Kankurou, de nuevo sentado en su mesa.

-No les interesa, y no es Ashii- Le respondio.

-Si nos interesa, ¿no confias en nosotros?- Pregunto Naruto, devorando los bocadillos.

Claro, hasta que por milagro analizo lo que estaba comiendo y paro en seco.

-¿Pasa algo, rubio?- Pregunto Kankurou sorprendido de que dejara de comer.

Naruto levanto la vista, miro los pastelillos, volvio la vista hacia Kiba, luego a Kankurou y de nuevo a los pastelillos. Repitio esta accion hasta que la voz de Kiba hizo que su mente y sus musculos por fin reaccionaran.

-Esta es la receta de Sakura- Gruño- Solo mi Sakura-chan sabe hacerlos.

A Kiba se le cayo el alma al suelo, mierda, Naruto pensaba que se acostaba con su mejor amiga ¡Genial, Ino, ya iban dos cagadas! Iba a decirle que evitara dejar sus cosas en su departamento. Le causaban muchos problemas.

-¡Kiba, ¿Te acuestas con mi Sakura-chan?

-¡Mierda, no!- Se apresuro a decir cuando Naruto se puso de pie.

-¡¿Entonces que hacen estos pastelillos aquí?

Kankurou se paro para agarrar por los hombros a Naruto, mierda, cuando se enojaba iba en serio.

-Ino me los trajo- Confeso- Me acuesto con Ino ¿De acuerdo?