~o~ Amigos con derechos ~o~
Extra
El me beso con suavidad, jugando con mi boca. Mi labio inferior era su juguete favorito, lo lamia, mordia con suavidad, lo besaba y lo jalaba con suavidad. Primero lo rozaba con la punta de su lengua, lo acariciaba con uno de sus colmillos y luego se apropiaba de su cara interior. Gemi.
Sus manos abrieron mi blusa, casi desgarrandola en el intento, exponinedo mi torso solo cubierto por mi sujetador. Kiba se quito la remera con mi ayuda y deslizo sus labios por sobre mi cuello, dejando un camino humedo por su extencio. Bajo hasta mis pechos y con una facilidad adquirida por la practica desabrocho mi sujetador y lo levanto. No queria perder tiempo en quitarme la blusa para poder sacar mi sujetador.
Lleve mis manos hasta su espalda, gozando de cómo sus musculos se tensaban bajo mis manos. Su boca jugo con mi pehco derecho, sacandome un jadeo. Mi pezon quedo atrapado entre sus dientes, siendo acariciado por su lengua. Gemi audiblemente cuando lo lamio con suavidad. Su mano se encargaba de mi otro seno mientras yo me encargaba de acariciar su pecho, intentando tocar hasta la ultima linea de su marcado torso. Pasee mis manos por su espalda hasta su trasero.
-Es imposible que tengas mejor trasero que yo- Comente mientras el me quitaba los shorts.
Kiba solto una carcajada y volvio a concentrarse en mi cuerpo. Sus manos se deslizaron hasta mis muslos y los apretaron. Sus labios volvieron a mi boca, apretandose contra mi con necesidad. Entre en su boca, toque su paladar con la punta de mi lengua y lo escuche jadear. Le quite los pantalones de un jalon y los lanze a algun sitio del cuarto.
Sus manos me recorrieron, haciendome cosquillas, logrando que esa conocida sensación en mi bajo vientre subiera quemando cada parte de mi cuerpo. Arquee mi espalda con anticipación cuando se deshizo de mis bragas.
-¡Kiba, no…!
Alcanze solo a ahogar un gemido cuando lo senti en mi intimidad. Mis manos apretaron las samanas hasta formarse en puños. Gemi descontroladamente cuando lamio mi clítoris y sus dedos ingresaron en mi.
Un suspiro se mezclo con un jadeo cuando subio hasta mi ombligo. Maldito ombligo que me causaba esa maravillosa sensación delatora. Senti mi entrepierna humedecerse mientras Kiba la acariciaba tan intimamente. Sus dedos golpeaban mis paredes interior tan gratificantemente sin permiso.
-¡Ah, mierda, alto!- Rogo, pero el no se detuvo.
Con su boca se encargo de darme los ultimos empujones que faltaban para qu elos espasmos empezaran a sacudirme. Benditos espasmos, pensaba. ¡Y ni siquiera había entrado en ella aun! Pero no se hizo esperar, mientras gozaba el extasis el ingreso en mi de una estocada.
Embistio contra mi sin ningun reparo, sabia que no tenia que pedirme permiso, y era conciente de que mi interior lo pedía a gritos. Arremetio en mi interior y mientras sus labios se apoderaban de los mios con indescriptible pasion. Gruño mi nombre y yo gemi el suyo antes de que el se retirase para terminar fuera de mi.
-¡Dios!- Gemi, antes de dejarme caer sobre el.
Nuestras respiraciones agitadas se mexclaron mientras recuperabamos el aliento. Mire sus ojos afilados y sonrei, deposite un suave beso sobre sus labios mientras el sonreia. Necesite un minuto para recuperarme del orgasmo antes de pararme y vestirme.
-¿Café?- Pregunte mirando como se abrochaba el pantalon.
-Si… lo quiero…
-Amargo, negro, sin azucar ni crema, lo se- Lo interrumpi con una sonrisa.
El me miro y no pude desifrar su exprecion, era obvio que sabria como le gustaba el café aunque en verdad yo lo preferia dulce y con crema, no era quien para cuestionar sus gustos. Prepare café y tome el mio apurada, tenia que ir a trabajar. Le deje el café sobre la mesa, puse tambien pastelillos de chocolate espolvoreados con azucar impalpable que tanto le gustaban y había comprado ayer, junto a eso coloque el reporte que tenia que entregar ese dia.
-¡Me voy!- Grite antes de cerrar la puerta.-¡Oh, lo olvide!
Subi las escaleras de nuevo para tomar lo que había olvidado pero a medio camino me encontre con Kiba quien comia un pastelillo y me extendia el expediente que había olvidado junto con otra bolsa.
-Gracias… ¿Cómo sabias que…?
-Te vi salir sin esto, ah, y ayer dijiste que quiza no vendrias a almorzar- Tome la pequeña bolsa que contenia una gaseosa y un aperitivo.
-Gracias- Repeti, el se encogio de hombros.
Sonrei y le di un pequeño beso en la mejilla pues solo podiamos besarnos y acariciarnos dentro de los departamentos.
-Nos vemos- Agrege antes de irme.
