Estoy que exploto de felicidad! Me han comentado cuatro personas maravillosas… no puedo creer que les gustara mi fic! Solo por ustedes dejo aca la respuesta a sus comentarios… y adivinen que SOLO POR USTEDES HAGO UNA CONTINUACION!

Me he dado cuenta que he dejado muchas cosas inconclusas en esta historia tan cortita, por lo que seguir va a ser muy interesante… ya veran… bueno ahora me despido!

Ailei-chan: Hay estoy que no lo puedo creer!

he publicado este one shot! y no crei jamas que tuviera reviews! sabes por que?

porque yo posteo 3 historias mas, y otros tres one shots! y no tengo nada de reviews! solo unos 4 en una de las historias las demas nadie las lee!

gracias a vos voy a hacerle una continuacion, eso me basta para sentirme apreciada... pero porfavor ayudame a ser más conocida, me desanima mucho que no me dejen reviews!

bueno besossss!

Eiko Hiwatari: Que bueno que seas team jacob! Mientras mas mejor!

Y para ser sincera, mi Bella va a ser un poco diferente a la de Steph… porque la otra a veces me caía mal ¬¬ … jajaja… Besossss y obviamente que hay continuación!

Muchisimas gracias por tu review! Son esas las cosas que me hacen feliz!

oceanide: te encanto? Hayyy que me haces muy feliz! Nunca pensé tener tanto éxito, porque para mi esto es demaciado, mas de lo que esperaba…te entiendo a la perfeccion cuando decis que no hay historias sobre esta pareja (que tambien es mi favorita) y hay muy pocas historias de Jacob y Bella… voy a seguirla… simplemente porque ustedes me lo han pedido!

Gracias por darme animos, por inspirarme, y por apoyarme!

malavik:hay sos una grosa! Gracias gracias gracias!

Voy a continuarla como ves! Y vas a descubrir que mi bella es diferente… vas a ver como se van dando los hechos… y si jacob se vuelve o no lobo será un misterio…gracias por apoyarme!

AHORA BASTA DE CURSILERÍAS Y A LEEEEEERRRRRR SU MERECIDA CONTINUACIÓN!


Una reacción más Normal

Capítulo 2:

Luego de volver a casa, yo ya no sentía frío, no me sentía desprotegida en absoluto y de hecho todo se debía a Jacob, ese niño que con su contagiosa sonrisa me hacia feliz. Hablábamos de cualquier cosa, reíamos por todo, y había cierta cercanía entre nosotros. Pequeñas caricias, o roses de nuestras manos. Eran sutiles. Pero dudo que luego de ese beso nuestra amistad, tan nueva pero muy fuerte, vuelva a ser la misma. No me arrepiento, y creo que el tampoco. No nos sentíamos incómodos, tampoco me avergonzaba. Era extraño pero había cierta conexión entre nosotros, que me agradaba, y me hacía estremecer de emoción.

Esa noche Billy, el padre de Jake, nos invitó a Charlie y a mí a cenar, por lo que en la tarde nos marchamos a la Reserva, junto con Jacob.

Obviamente la cena la preparé yo. Aunque conocí a Leha Clearwater, la prometida de Sam Uley, un muchacho al que Billy adoraba. Ella me ayudó con la cena, y también hicimos una tarta de manzana, para el postre. Era una chica simpática y muy bella, con su cabello largo, lacio y negro.

Los seis comimos tranquilamente hablando de todo y de nada a la vez, Jake y Sam eran lo suficientemente payasos como para mantenernos a todos riendo.

Leha empezó a lavar los platos y yo los iba acomodando y secando. Me miró repentinamente con ojos picaros y me preguntó:

— ¿Hace cuanto que están de novios tu y Jacob? —yo me quedé estática, sin entender. Cuando reaccioné, mis mejillas ardían. Negué con la cabeza mirando mis pies.

— No, él no es mi novio.

— Pues se miran el uno al otro con un amor más que amistoso. —me acuso riendo. —vamos, no me vas a hacer creer que no pasa nada entre ustedes.

— Si algo pasa, o mejor dicho pasó. —ella me sonrió invitándome a continuar hablando, y la verdad es que me moría por compartir esto con alguien, de una extraña forma sentía que ella era de confianza. Vi en Leha una fiel amiga, una como la que nunca tuve en Phoenix. —esta mañana nos besamos en el bosque tras mi casa. —a ella se le cayó la mandíbula—bueno en verdad yo me tropecé…el me atrapo—no era necesario decirle que venía corriendo y llorando, huyendo de un Vampiro sexy—y bueno, lo bese en ese momento. —nos miramos unos segundo en silencio, parecía ser que ella esperaba q continuara. Como no lo hice me preguntó.

— Y el…correspondió tu beso ¿No? —dijo intrigada. Yo solo asentí volviendo a enrojecer. — ¿Besa bien?

— ¡Leha! —luego reímos las dos unos minutos—si muy bien para ser sincera.

— Y tu no tienes problemas en estar con alguien menor que tu por lo que veo. —negué sonriendo.

— Creo que no importa la edad. Me siento muy cómoda con Jake, y el es muy bueno con migo. —y no es un Vampiro de película de terror barata. Pensé.

— Me parece perfecto—ella correspondió a mi sonrisa. —algún día cuando tu y él estén de novios totalmente, podríamos hacer una salida los cuatro.

— Me agrada la idea Leha. —entonces Billy entro a la cocina, y la atravesó en su silla de ruedas como un rayo. Tomó el teléfono y marco con el seño fruncido.

— Hola Quil, es Billy—comenzó a hablar. —necesito que vengas esta misma noche a mi casa, es urgente. —hizo una pausa. —También le diré a Harry—escuche a Leha susurrar un "¿mi papá?" — Es Sam Quil, es Sam, Jamás creí que esto fuera posible. —volvió a hacer una pausa. Leha ya había corrido al salón a ver a si novio. —pídele a tu nieto que te traiga si es necesario, pero tienes que estar acá… por supuesto que estoy seguro—unos segundos después corto el teléfono.

— Billy ¿sucede algo? ¿Puedo ayudarte acaso? —me sonrió calidamente, sus ojos brillaban emocionados.

— No cariño, no te hagas problema. —lo llevé al salón donde todos rodeaban el sofá. Leha acariciaba el cabello de su novio, con sumo cariño, mientras lo veía preocupada. Mi papa y Jake estaban parados uno junto al otro mirando a Sam, quien dormitaba en el sofá.

— ¿Que le ocurre? — pregunté.

— Tiene fiebre, y se ha quedado dormido. —contestó su novia.

— Puedo llevarlo al hospital, quizás el doctor Cullen este de guardia. —propuso mi papá. Cullen. Me tensé automáticamente. Probablemente el padre de Edward era tan o más vampiro que su hijo. Bueno si es que se podía ser más o menos vampiro. ¿Pero que estoy pensando? Tengo que evitarlo.

— ¡No! —grité, pero no fui la única, Billy también lo hizo.

— ¿Por qué? —preguntó curioso Charlie. Ninguno de los dos contestó, yo sabía porque él no quería llevarlo con el Dr. Cullen, y era por el mismo motivo que yo. Billy sabía que eran Vampiros. — ¿Y bien por qué tanto silencio?

— Bella y Billy están obsesionados con una estúpida leyenda Quileute—nos acuso Jacob. Leha lo miró comprendiendo a que historia se refería, y comenzó a reír suavemente.

— Más respeto a tu cultura jovencito— lo reprimió su padre. —No hace falta llevarle al hospital. Lo dejaremos dormir acá esta noche y mañana se sentirá mejor. Solo es fiebre. —se marchó a la cocina diciendo que llamaría a Harry.

— ¿Quién es Quil? —pregunté. Jake me miró sorprendido.

— Es uno de mis mejores amigos…

— No Jake. Ella se refiere a Quil abuelo no Quil adolescente. —lo corrigió Leha. —es uno de los ancianos del concejo de la tribu. Y es el abuelo del mejor amigo de Jacob—continuó señalando al aludido. — Se llaman igual. —asentí comprendiendo. Sam estaba hirviendo, por lo que traje una pañoleta húmeda para refrescarlo.

— Creo que deberíamos irnos Bella—dijo mi padre con el entrecejo fruncido.

— Si, está bien. — me incorporé al tiempo que mis amigos lo hacían también.

— Leha ¿Puedo quedarme en tu casa esta noche? Seguramente Sam necesitará mi cama.

— Claro, Seth se pondrá muy feliz— dijo burlona, él solo puso los ojos en blanco y fue a buscar sus cosas.

— Papá, me voy con Leha. — le avisó cuando lo vio.

— Me parece una gran idea, es mejor q no este nadie, no valla a ser que te contagies. —creí escuchar un doble sentido en sus palabras. Pero no le dí importancia.

— Vamos chicos, yo los llevo a casa de Harry. —propuso Charlie. Todos saludamos a Billy, y Leha le dio un tierno y corto beso en los labios de su dormido novio.

Al salir vimos llegar a un auto, del que se bajó un señor mayor y otro aún más mayor.

— Hola papá. —saludó Leha a el primer seño, ese era Harry.

— Hija—besó su mejilla. — ¿Qué tal Charlie, Jake?...y tu debes ser Isabella. —Oh… otra vez mi nombre completo. Extendí mi mano y susurré "Solo dime Bella". El asintió sonriendo. Y luego entró velozmente a la pequeña casita seguido del solemne y callado señor que lo acompañaba.

Subimos a la patrulla y Jake me dijo que ese era Quil Ateara. Llegamos a casa de Leha y nos despedimos.

— Bella cuando quieras puedes venir a visitarme. —me ofreció mi nueva amiga.

— Igualmente Leha. —ella sonrió y agregó:

— Y… suerte con ya sabes quién. —Jacob la miró señudo. Mientras caminaban hacia la puerta la vi a ella negar con la cabeza y reir, mientras él le rogaba con las manos y le pedia algo, aún con su seño fruncido.

Reí por lo bajo mientras Charlie conducía devuelta a la casa.

Edward POV:

Estúpido. Eso era, un maldito Vampiro estúpido. Que ni siquiera le ha servido de nada ser tan eterno. Décadas y décadas donde la vida me ha estado enseñando día tras día que la gente no es de confianza ¿En que maldito momento se me ocurrió pensar que Bella era diferente? Ella sospechaba. Y casi lo confirmaba después de que la salvara de esa Van que casi la aplasta, haciendo puré de Bella.

"Ella será una de nosotros Edward", Alice dijo, "Tú te enamoraras de ella Edward", Alice dijo, "Edward tienes que salvarla", "Ella será mi mejor amiga Edward", "No intentes luchar contra el destino Edward".

Estúpido Vampiro, como le haces caso a Alice, nunca apuestes contra Alice, pfff... ¡Patrañas! Ella siempre pensando y diciendo, Edward, Edward, Edward… ¡Basta de mí!

Solo quería correr, y dejar de escuchar su latido, y eso hice, corrí por todo Forks. Dejando a Bella llorando en el bosque.

Sentía que mi pecho rugía de la furia que me invadía. Odiaba a Jacob Black, porque su mente me había mostrado como él le había contado a Bella su maldita leyenda. Ella se lo había creído, y ciertamente estaba en lo correcto. Aunque él no creía en eso. Por eso no lo maté en el instante en que él mismo sin saberlo había roto el tratado.

También me sentía devastado, era un sentimiento ajeno a mí, jamás lo había experimentado, y ciertamente me molestaba mucho. Era como una especie de dolor en el pecho, que se marcaba a fuego el nombre: Bella.

Ella era especial. Por muchos motivos. Su silenciosa cabecita. Su sencillez, sus ojos tan llamativos y brillantes. Esa perspicacia que la caracterizaba. La forma en que me miraba cuando sospechaba que yo decía algo con doble sentido, o cuando le ocultaba cosas. Su aroma, su endemoniadamente delicioso aroma. Su suave piel. Su voz al decir mi nombre, ya sea despierta o en sueños. Me volvía loco en más de un sentido. Y me dolía, inclusive físicamente, su rechazo. Habían pasado unos minutos nada más, pero para mi era como una década. Quería volver a ella y decirle que no la dañaría nunca, que era muy importante para mi. Pero no podía, me había prometido a mi mismo dejarla si ella me lo pedía, alejarme era lo que debería haber hecho desde el comienzo. Y ahora tenía la oportunidad de dejarla seguir sin alguien tan riesgoso como yo. Por más que me ardieran los ojos por falta de lágrimas, y mis sollozos se ahogaran yo sabía que estaba llorando. Nunca había llorado, tampoco lo recordaba hacerlo como humano. Era irónico, pero la primera vez que abro mi helado corazón a alguien, esa persona lo rechaza. Irónico, y triste.

Llegue a mi casa. Toda mi familia estaba fuera esperándome. Alice les debe de haber advertido de la situación.

Solo espero que no se sienta tan mal como su rostro lo demuestra. Ese era Carlisle, tan compasivo. Vi mi expresión através de sus ojos. Realmente me veía destrozado, mis ojos estaban negros a causa de la furia, pero mi mirada era de puro dolor.

Dios mío, mi hijo mayor y su pobre corazón. Como es posible. A mi bebe le han roto el corazón. Esme. Mi madre. Sintiendo lástima ¿Como era posible que esa humana me hiriera tanto con su rechazo?

Esto no me lo vi venir… algo debe ir mal, ella tenía que estar pendiente de mi hermano… Alice se estaba torturando, se auto reprendía por no preverlo.

Estúpida humana, nadie hiere a mi familia. Me sorprendí con los pensamientos de Rose, nunca pensaba en nadie más que ella misma.

Tengo que buscar la manera de quitarle ese rostro de frustración. Edward tiene que volver a ser el mismo de antes… Emmett, quien más…buscando bromas e ideando planes para hacerme sonreír. Eso iba a ser imposible en mucho tiempo.

Ella sabe la verdad, ella sabe que somos Vampiros, y ahora estaremos en problemas con los volturis si no hacemos algo. Tendremos que mudarnos, o peor desaparecer totalmente de la tierra, antes de que nuestra foto llegue a manos de la prensa. Me acerqué a Jasper, quien me miraba fijamente. Asentí. Hay que deshacernos de ella.

— Tendremos que matarla. —anuncié estando de acuerdo con Jasper.

Hora de cenar. Pensó Jazz por última vez.


Muchas gtracias a todos mis lectores, y les digo con cariño que esto es por ustedes, se los dedico solo a ustedes!

Besos... Angelina =D