LOS PERSONAJES SON DE S. MEYER BLA BLA BLA... YO SOLO ME DIGNO A DIVERTIRME CON ELLOS BLA BLA BLA... PORQUE LA HISTORIA ES MIA, Y ESTÁ BASADA EN SUS LIBROS!


LEER ES IMPORTANTE

Se de sobra que me he comportado como una estupida al no postear en siglos!MAS DE UN MES… una vergüenza de mi parte. Pero la verdad es que… ese es el tiempo que me ha tomado escribir esto. Los estudios y la creciente falta de concentración me juegan en contra… no me gusta como quedó, se que puedo escribir mejor, lamento traerles hoy un capítulo tan descepcionante, lo mejoré lo más que pude al transcribirlo del cuaderno donde estaba. De hecho saque unas 2 paginas de algo que yo llamo basura!

Uuuuuuuuuuuughhhhhhhhhhh

¬¬!

Bueno ahora les dejo los agradecimientos por sus maravillosos reviews! La verdad es que son lo que me impulsan…. No tengo ganas de escribir… pero ustedes no merecen mi abandono.. son gente grandiosa

GRACIAS A: Adry'XoxOdark angel-lovelessmalaviklizitablackswanAilei-chan….A todas mil gracias, a las nuevas lectoras y a las que me acompañan desde el principio!


Lunes en la mañana. Ahora no me parecían tan pedantes ni pesados los comienzos de semana. Tenía mas entusiasmo del que nunca en mi vida había tenido. El mudarme a Forks fue la mejor idea de toda mi vida. Acá descubrí que mi padre era alguien totalmente diferente a quien pensaba, y descubrí a Jacob, un gran amigo, y ahora un gran amante.

Lo único que me traía un poco nerviosa, y como para no estarlo, eran los Cullen, más específicamente Edward Cullen ¿Cómo debería actuar ante él? Porque en cierta forma Jacob tenía razón, fui muy descortés con el Vampiro. Y después de todo él mismo me había advertido de su peligrosidad. Yo había sido la entupida que insistió en conocerlo, y ser "amigos". Es que claro, pensé que me gustaba, pero era evidentemente so un encanto vampírico. Y casi caigo en sus redes. Como si Edward hubiera hecho trampa. Pero en fin, él me salvo de terminar como puré de Bella, culpa del inútil de Tyler. Pero a la vez de salvarme, me estaba arriesgando, él con su cercanía me puso en peligro también. Además Edward fue muy mal educado al ignorarme por un mes.

Entonces es así como he decidido actuar frente a él: si se me acerca, me disculparé, y seré amable, pero guardando distancia. Si no se me acerca voy a… voy a… ¡Ya sé! ¡Lo voy a ignorar! Espero que sea un buen plan.

Pero cuando llegué al estacionamiento del instituto, nada de lo que había pensado me sirvió para reaccionar.

Una de las hermanas de Edward, la pequeña de cabello oscuro, comenzó a llamarme con el brazo. Se encontraba sola, y se la veía muy alegre, podría decirse que hasta emocionada.

Quedé paralizada junto a mi Pick up, simplemente observándola. Quizás podría pasar junto a ella y solo saludarla con la mano. Pero ni siquiera recuerdo como se llama ¿Cómo fue que Jessica me dijo que era? ¿Andrea, Anabel, Aldana? No tengo idea.

Comencé a caminar hacia la hermana de el Vampiro Cullen, quien seguro también es un vampiro "¡Maldición!" me entraron ganas de salir corriendo de ese lugar. Estar cerca de ese tipo de seres peligrosos solo demuestra que tengo mala suerte. Atentan contra mi seguridad.

Volví a mi camioneta. Me subí y encendí el motor un poco nerviosa, al mirar por el espejo retrovisor, y la pude observar caminar elegantemente hacia mi, con su rostro reflejando preocupación. Me sentí insegura con su proximidad.

— No, no, no, no…—susurré para mi misma, intentando salir del aparcamiento del colegio— no quiero más vampiros cerca ¿Por qué me persiguen? — me seguí quejando con la vida en susurros mientras aceleraba. Cuando ya estaba fuera del aparcamiento, por la ventana vi la expresión de dolor de la chica Cullen.

Por mi parte había un solo lugar al que quería ir, no me pregunten por que, pero era ahí donde quería ir. La Push.

Cuando ingresé a la Reserva me sentí increíblemente tranquila. Según sus leyendas los Cullen no pueden ingresar a esta zona, y por lo que veo, si hay vampiros, sus leyendas tienen una parte de verdad. No solo es una leyenda.

Fui a casa de mi novio. Aunque bien sabía yo que él debía estar en la escuela de la Reserva. Me recibió Billy, con rostro semi-sorprendido y semi-preocupado.

— ¿Bella?—me preguntó—¿Todo en orden?

— Si perfectamente, no te preocupes. —caminé hacia él para abrazarlo.

— Sabes que Jake está en clases ¿Verdad? —asentó sonriendo— ¿Me has venido a ver a mi? —largué la carcajada con esa pregunta—bueno, bueno, ya. Tu también deberías estar en calases—dijo suspicazmente. — ¿No querrás que te acuse con el Jefe Swan de que andas faltando a la escuela?

— No Billy, él nunca entendería porque, prácticamente, huí del colegio, nadie entendería…

— Vamos adentro, tomamos un poco de te caliente, y me cuentas eso que "nadie entendería" —propuso. Empujé la silla al interior de la acogedora casa. Preparé el té. Luego de que nos acomodamos Billy me miró inquisidor, con sus expresiones sabias, y marcas q demostraban conocimiento y comprensión.

— Bueno… huí del colegio, porque les tengo miedo a ciertas personas… —no sabía como seguir, porque si bien Billy era uno de los que creía en estas fantasías, era una acusación muy seria la que haría a continuación. —Yo le temo a los Cullen. —el hombre me miró con comprensión.

— ¿Como es que lo sabes? Y aún más importante ¿Cómo es que lo crees? —preguntó intrigado.

— Bueno yo confirme que las historias sobre los fríos, que me contó Jacob, son ciertas. Al menos esa parte de las leyendas me fue creíble porque tengo pruebas. —confesé.

— Ya veo… hay criaturas realmente malvadas en este mundo—dojo tomando mi mano— Los Cullen son peligrosos, pero debo admitir por mas q me cueste, que ellos no son malvados. Son más bondadosos que cualquier otro ser Humano. Eso te lo aseguro. Acá en la reserva estas fuera de su alcance, tenemos nuestras reglas, y nuestra protección también— yo asentí. —por otro lado, yo le pediré a los Cullen que no se acerquen a ti.

— ¡No Billy! No quiero que estés ni a cien metros de distancia de sus pálidos cuerpos—le exigí. Él solo empezó a reír.

— Tengo mis métodos Bella, quédate tranquila. — sonrió lleno de confianza. —mi hijo a elegido a la jovencita perfecta para él. —la sangre subió a mi rostro tiñendo mi sonrisa.

Pasamos la mañana entera hablando de la vida, omitiendo cualquier tipo de cosa relacionada con lo sobrenatural. Luego fui hasta el colegio de Jacob siguiendo las indicaciones de Billy, para ir a buscarlo. Al llegar el aparcamiento estaba vacío de personas, evidentemente era temprano.

El lugar tenía un aire más rustico y además era mas pequeño que el instituto de Forks, y yo que como ignorante pensé que eso era imposible.

En ese instante vino a mi mente la idea más brillante que había tenido en años. Una maniobra que mataría dos pájaros de un tiro. Primero me alejaría de los Cullen en un porcentaje altísimo, y segundo estaría más cerca de Jake. Me inscribiría en este colegio, y lo haría desde ahora, porque aun que falten solo dos meses para terminar el cursado del segundo semestre, era de vital importancia distanciarme de los Cullen.

Llamé a mi padre dispuesta a hacer un berrinche de niña mal criada si era necesario, por suerte tengo un padre que confía en mis decisiones, y es permisivo. Ahora solo era cuestión de papeleos. Luego de hablar con la secretaria de administración del colegio de La Reserva volví hasta mi camioneta, pensando que lo único que faltaba era que trajera a primera hora del próximo día mis reportes de calificaciones, y esa misma mañana podría comenzar a cursar.

Al llegar al dinosaurio oxidado que tenia por vehículo sonó la campana de salida. Un montón de adolescentes, con envidiable bronceado y brillante cabello negro, comenzaron a llenar el aparcamiento. Yo iba a ser una extraña en este colegio, y aunque el destacar por diferencia nunca me agradó, realmente no me importaba, un cambio drástico interno había experimentado al saber que la vida es mejor si se la valora desde un ángulo menos mortificante. Supongo que la revelación sobrenatural era la causa.

Al divagar distraída no noté la presencia de personas frente a mí. Al observarlos note que un muchacho que aparentaba ser mayor que yo, con una linda sonrisa, pero no tan hermosa como la de Jacob, me miraba significativamente. Estaba acompañado por Quil, uno de los mejores amigos de mi novio, que conocí una tarde de la semana pasada.

— No Paul, ella no estará a tu disposición…—Alcancé a escuchar que susurraba Quil. Y como no, enrojecí al instante. Pero el tal Paul lo calló con un movimiento de la mano.

— ¿Qué tal lindura? ¿Eres nueva? Si quieres puedo guiarte por el camino de la diversión. —Comencé a reír nerviosa y negando con la cabeza.

— Paul ella es la…

— Shhh… calladito te ves mas bonito Quil, ella es demasiado mujer para ti, tu estas chiquito con quince años. —lo volvió a silenciar, esta vez intentó ponerlo en ridículo y sacar provecho, pero él no sabía que para Quil y para mi solo se ponía a él mismo en ridículo. — ¿Cómo te llamas?

— Bella Swan—contesté riendo por lo bajo, la situación me causaba gracia. Quil me miraba con disculpas en sus ojos.

— Oh… la hija de Charlie. Tendré que ser muy bueno para que no me arresten— continuó guiñándome un ojo. Se acercó más a mí, estaba a menos de un metro, pero el amigo de Jacob le puso una mano en el hombro. — ¡Quil! ¿Y ahora que carajo querés?

— Paul, no entendés nada— dijo enfadado— ella es la novia de…

— Es mi novia Paul. — reconocí la voz de Jacob tras los muchachos. Al verle un cosquilleo invadió mi estómago. Automáticamente sonreí. El me correspondió abrazándome tiernamente. —hola preciosa. —me saludó y besó dulcemente. Al separarnos Quil reía con una carcajada muda y Paul tenia el rostro desencajado.

— Paul se cree que por tener diez y ocho años y estar en el último año de colegio, tiene derecho a robar novias y conquistar a quien venga. —bromeó Jake.

— Y él que decía que bella era muy grande para mí. —se carcajeó Quil—y yo soy unos meses mayor que tu Jacob.

— La edad es lo de menos—dije en voz baja, pero eso hizo sonreír más a mi novio.

— Desperdicias tu tiempo con este niño Bella— dijo Paul intentando ridiculizarlo. —cuando te aburras de hacer de niñera, ven por mi.

— ¿Para que? ¿Para cuidar a un descerebrado, machista, inseguro de si mismo? —pregunté delirantemente, odiaba que maltrataran a Jacob—tu no le llegas ni a los talones a MI novio. — comencé a escuchar silbidos y aplausos entre risas. — al parecer muchos observaban con atención la escena. Vislumbré algunos rostros conocidos.

— Sonreí petulantemente y cerré con el broche de oro besando con profundidad a Jacob. Esto parecía totalmente una película típica de adolescentes, y me gustaba. Nunca me había sentido tan poderosa. Paul nos miró con enfado. Pero supuse que luego se le pasaría.

Embry, Leha y Seth se acercaron a saludar, y la muchedumbre desconocida se fue disipando entre risas.

— Hey Bella ¿Qué haces por acá? — preguntó un alegre Embry.

— Vine a saludar a todos—dije como si nada, obviamente esperaba darles la sorpresa mañana mismo. — ¿Nos vamos Jake?

— Claro, pero te advierto tengo que estudiar, me dijo haciendo pucheros mientras subíamos a mi camioneta.

— No importa, vos estudia, yo cocino.

— Ah… juro que me casaré con tigo—exclamó teatralmente a la vez que hacía gestos de alabanza.

— Te tomo la palabra—señalé—chicos ¿los acerco a casa?

— No gracias Bella—contestó Leha—nos lleva Paul el casanovas.

— Te haré volver en tus patas, morocha, guarda tus comentarios. —recriminó malhumorado.

La tarde en casa de Billy fue más que tranquila. Tal y como predijo Jacob estaríamos solos, y en ese tiempo compartido él estudió y yo preparé un delicioso pastel de papas y carne. Al parecer mi padre tiene un excelente olfato porque vino a cenar a las siete en punto sin que le avisáramos. Cenamos en paz, claro que si por paz se considera que nuestros padres rían a costa de Jake y yo. Por suerte Charlie no mencionó nada de mi repentina decisión de cambiar de escuela.

Al llegar a casa antes de irnos a acostar terminamos de llenar los formularios de mi inscripción, era aburrido y estábamos relativamente cansados, pero era necesario si pretendía dejar el instituto de Forks.

Pero al parecer no sería tan fácil deshacerme de los Cullen. Al entrar a mi cuarto encontré mi ventana abierta, y sobre mi cama una enorme pero preciosa bolsa, finamente presentada con adorables moños y una nota, con una caligrafía tan perfecta y femenina. La leí: "Bella, se que no nos conocemos, pero tu sabes lo suficiente de mi, y yo de ti. Y una de las cosas que se sobre ti es que necesitas cambiar de guardarropas. Alice Cullen."

Me quedé pasmada, me tomó un minuto procesar la información. Miré el contenido de mi "regalo", efectivamente había ropa. No me gaste en sacarla, guardarla, ni siquiera mirarla detalladamente. Aventé el paquete al ropero, y ahí se quedaría hasta que decidiera que hacer con él.

Refunfuñando mientras me tomaba la ducha pensé en lo insultante de la situación. Primero insultan mi clásico estilo, segundo entran a mi propiedad sin permiso, ¡y por la ventana! Claro ella es un vampiro y tranquilamente puede hacerlo. Al parecer las tontas historias sobre eso de pedir permiso para entrar a casa de humanos es pura mentira, lo cual me hace sentir extremadamente insegura.

Al dormirme lo hice con el seño fruncido, y con mucha bronca interna. Si no toleré que un vampiro intente conquistarme, y casi lo logre ¿Qué les hace pensar que toleraría que la hermana me acose, insulte mi forma de vestir e irrumpa en mi curato? ¿Qué les hace pensar eso? Nadie lo explica, pero como ya dije la situación era insultante. ¿O no?

Edward POV:

Las cosas se complicaban ahora que los Quileutes estaban desarrollando su gen Licántropo. La manada ya había comenzado a formarse. Si bien era solo un estúpido y apestoso lobo, eso quería decir que el tratado debía ser respetado con más ahínco.

El lunes por la tarde el lobo se acercó hasta los lindes del bosque y aulló en llamado hacia nosotros. Era fácil de detectar la tonalidad cuando eres un vampiro.

Sus palabras mentales explicitas fueron:

"La manada esta renaciendo, pronto será mas grande. Ustedes saben que nuestro deber es proteger a los humanos, no intervengan. Y dejen en paz a la familia Swan".

"De acuerdo" contestó Carlisle una vez que traduje lo que el Lobo pensaba. "Pero, mientras los Swan no sean dañados físicamente con nuestros actos, no rompemos ninguna regla." El enorme y oscuro lobo gruñó ante esa respuesta, pero él no podía hacer nada, teníamos razón. Sus sabios ojos se posaron en mí.

"Vigilaré por las noches, y así lo haremos siempre, incluyendo a los Swan, si hay peligro, no hay limites territoriales para nosotros."

Lo traduje nuevamente. Carlisle asintió y el Lobo llamado Sam se marchó.


IMPORTANTISIMO!

LO UNICO QUE LES PIDO ES QUE SEAN SINCEROS CON SU COMENTARIO SOBR ESTE CAPITUO QUE A MI PARECER APESTA!

SI NO LES GUSTA LO CAMBIO…VOTEN!

1º OPCION, LO DEJO COMO ESTA Y SEGUIMOS ADELANTE CON ESTAS DESICIONES.

2º OPCION, BORRON Y CUETA NUEVA Y AVER QUE PASA…

Besosss a toda la gente linda que me acompaña….

Los quiero

Angelina