La historia es completamente mía los personajes son de Sthepenie Meyer y tal vez ponga alguno mío.

Actualizo mínimamente cada viernes.


Capitulo 12. Un día casi tranquilo, solo casi

POV Nessie

Desde mi balcón puedo observar un día tranquilo, sereno y buen tiempo. Oigo como los pájaros cantan como el aire habla a través de las pequeñas brisas, observo las ágiles enredaderas que suben por los cimientos de mi balcón del cual salen flores de varios colores y olores, unas dulces y empalagosas y otras dulces y a la vez algo suaves tan suaves que te podrías estar todo el día oliéndola sin que se te haga empalagoso.

Me ducho en mi tan exclusiva bañera, situada en una habitación continua a la derecha de mi puerta, algo oculto, pero como dijo papá: ¿para que tiene que saber alguien tu lugar más privado? Exacto ¿Para que? Solo sabemos de la existencia de este baño mi nana y papá. Según él los mejores secretos se guardan en los lugares más inesperados. Y este es mi secreto un lugar donde nadie me puede molestar porque no saben que existe, varias veces me he quedado dormida leyendo un libro mientras escuchaba el sonido de los pájaros, con la relajante agua ¿Quién no lo haría?

Desde aquí puedo ver por unos agujeros estratégicamente colocados para que solo se pueda ver de interior a exterior, comprobado por mí para que ningún intruso vea lo que no tiene que ver. Esta habitación es muy luminosa hecha de materiales desconocidos, fríos, luminosos, brillantes y hermosos, haciéndolo parecer un lugar de dioses. En el extremo donde coloco mis pies sale una gran chorro de agua caliente que quien sabe como a podido llegar aquí, puede que provenga de alguna agua conectada con algún tipo de calor natural. Quién sabe, tampoco le doy importancia, es mi pequeño paraíso y solo me quiero relajar. Me ducho para así levantarme de mi reciente sueño.

Ya es la hora de desayunar, para mi suerte o mi mala suerte Jake no me ha dicho nada ni siquiera me ha mirado, claro después del casi beso ¿porqué siempre nos interrumpen? Los cuatro nos reunimos, charlamos y comimos un sabroso desayuno. Miel, leche, zumos, frutas, pan, cereales, mermeladas, huevos, bizcocho, todo eso y hasta creo que más extendido en una gran mesa pero solo repartido por nuestra zona al ser tan escasa la gente que participa en este mini banquete.

La tarde la pasé sola, no me importa, estoy acompañada por los cantares de los pájaros, la brisa y las flores junto con uno de mis libros favoritos.

A la hora de comida y de la cena todo transcurrió igual que en el desayuno, mucha comida para escasa gente, pero siempre fue así.

Ya estaba anocheciendo, me dirigía a mi habitación para cambiarme, ducharme el cuerpo y dormir. Iba recitando la canción de Luna Brillante, aunque era una poesía inventada por mamá, yo le había puesto el ritmo ya que solía recitármela mi nana. Dice que era su poema favorito, porqué lo había compuesto mamá, así que el mío también. El día había transcurrido tranquilo sin preocupaciones ni molestias.

Luna en el cielo

Que nos miras des del hielo

Luna en el cielo

Que te miro des del fuego

Mi Luna es la que siempre brilla

Aunque no deba o pueda

Mi Luna es Luna Brillante

Mi Luna eres tú

Mi dulce amante

Recité una y otra vez la poesía no entendía mucho su significado pero supongo que habla de un amor prohibido.

-Luna en el cielo, que nos miras des del…-Alguien me tapó la boca y me tenían inmovilizada, no podía ni gritar, ni hablar, daba patadas y arañazos pero nada. Hasta que me cansé y me percaté que lo peor que mi padre pensó que me pasaría me está pasando, me están secuestrando. Pero acaso no hay guardias ¿en que clase de lio se habrá metido papá para que me secuestren?

El secuestrador me estaba llevando a una zona que se me hacia familiar pero lo suficiente lejos para que nadie ni nada me oyese.

-Ya deja de gritar y patalear, soy yo-Me dijo el secuestrador

-Que quieres de mí-Le pregunté temblorosa-

-Solo quiero hablar- Y seguidamente no sé de donde, sacó una antorcha muy luminosa- Soy yo, Alec, ¿No me reconoces?

-¿¡Alec!? ¿Se puede saber que te pasa? ¿Por qué me sacas a rastras y a escondidas del templo? ¿Ya es de noche lo sabías?

-Porque era la única manera de que me escucharas-Dijo tan tranquilamente

-¿Y no podrías haber pedido un por favor?

-Llevo tres días des de que te dije que teníamos que hablar y siempre me ignoras o te escapas

-Eso es por el simple hecho que no quiero hablar contigo

-Pues ahora vamos hablar

-No, tengo sueño- Me acosté en el prado pero enseguida note como alguien se acostaba junto a mí demasiado cerca y me rodeaba la cintura-

-Pues entonces podemos dormir juntos-Me susurró en la oreja

-¡Vale, vale! ya estoy despierta, hablemos- Él sabía que sería capaz de dormir ahí fuera varias veces lo hice, aunque a escondidas, y todas fueron con él, maldito chico que sacaba mi lado más rebelde. Aunque si él no me hubiera pervertido con sus palabas de amor seguramente hubiera seguido siendo tan inocente como lo era. Lo bueno es que después de la ruptura no era tan tonta como lo era, me comenzó a gustar el riesgo.

-¿Tanto te costaba reconocer que te morías por hablar con migo?-Me sonrió

-Pero si fuiste tú el que… Sabes sé como dejar a una persona o mejor dicho un hombre inmovilizado el tiempo suficiente como para matarlo o huir o las dos cosas

-Vale, tranquila.

-Mejor dime lo que tenias que decirme así me podré ir a dormir antes-Me senté

-Bien. Como comienzo…

-Has tenido varios años, ya tendrías que saber perfectamente lo que me quieres decir.

-No me interrumpas, por favor. Haber tú tenías 14 años y yo casi 18 bueno 18. Tú eras una niña todavía y yo ya no lo era

-Vale ¿me vas a decir que me engañaste con la *naketla de Rosalie solo porque ella ya no era una niña y yo sí? Yo que sepa a una niña no se le hace lo que tú me hacías.

-¿Se puede saber desde cuando dices esas palabras? Y yo no te hacía nada indecente, era muy respetuoso

-Claro eras tan respetuoso que mientras yo me cambiaba de ropa tú entrabas tan tranquilamente

-Solo fue una vez, fue sin querer, llevabas ropa puesta y te estabas poniendo más ropa.- Bueno tal vez

-¿Y esa veces que dormías conmigo aquí mismo en este prado y amanecíamos muy juntitos?

-Eras tú la que se empeñaba en no dormir en tu habitación para ver mejor las estrellas y para que no estuvieras sola yo te acompañaba y como mientras dormías tenias frío te abrazaba.- Pero tampoco es que te quejabas mucho

-¿Y esa vez que estábamos en el rio nadando tranquilamente y acabaste muy agarrado a mí y besándome hasta dejarme casi sin respiración?

-¡Ese sí que no era yo!

-Lo siento ese me equivoqué de persona, pero estás reconociendo que el resto que he dicho si era verdad.

-¡¿Se puede saber qué chico te iba haciendo eso?!

-Ninguno- reí- me teníais muy vigilada. Me lo he inventado, era para que confesaras.

Seguimos hablando de cosas que no tenían que ver nada con lo que íbamos hablar hasta que al final nos tumbamos y nos dormimos como lo hacíamos antes, contando y mirando las estrellas.

*naketla: es un insulto digamos seria como decir buscona en el idioma maya es una palabra inventada por mí