Esta es la segunda intro, es más corta por que no puedo explicar muchos sentimientos en Ran. Si creen que puedo mejorar en algo, o si les gusta dejen comentario.
Parte 2 Ran.
Su nombre era lo único que recordaba, era una maquina asesina, creada para matar, ella no sentía nada, era como una computadora que habían programado para que no tuviera sentimientos. Era un contendor vacio, el orgullo de la organización, experimento R.A.N.458. ¿Qué era aquello?, pues un desquiciado experimento, utilizaban a los niños y bajo condiciones de hipnosis y otros métodos psicológicos los programaban, y ella había sido el primer "ejemplar", y era el primero de muchos más.
La científica encargada de las investigaciones la llamaban Sherry, trabajaba en un gran laboratorio, junto con "psiquiatras" y otros profesionales. Todo consistía en sacarle a la gente la voluntad, y programar dentro las nuevas personalidades, aunque no habían llegado tan lejos con Ran, ya que esta no tenía ni voluntad, ni personalidad, solo obedecía órdenes. Era una computadora de carne y huesos.
Antes de que la transformaban ella era una niña feliz, hace ocho años atrás ella vivía con sus amados padres, iba a la escuela, jugaba con su amigo de la infancia, y con sus amigas.
Dos niños corrían felices y tomados de las manos, ella estaba feliz, era la primera vez que Shin iba a quedarse a jugar en su casa. Estaban ansiosos por llegar, subieron corriendo las escaleras, pero nada lo había preparado para lo que vieron al llegar. Kisaki Eri, su madre, estaba tirada en el piso, su cuerpo manchado de sangre. Ran se acerco a su madre, pensó que era una broma, que se iba a levantar y a reírse con ellos, pero luego vio que no se levantaba.
- Mamá, levántate por favor, mamá- la llamaba abrazando su cuerpo, Shinichi estaba en estado de shock, y el pequeño detective cuando pudo mover su cuerpo salió corriendo de allí, dejándola llorando sola.
Cuando el niño avergonzado volvió ella ya no estaba, preocupado la busco pero ya no se encontraba allí. La razón, a penas él se fue Mouri regresó con una sonrisa sádica en la cara. Tomó a la triste y asustada niña del brazo, pero ella no se movió.
- Ran, amor- ella lo miro y lo abrazó
- Papá, mamá, ella ella
- Lo sé hija, solo muévete te llevar a un lugar mejor.
- Pero… mamá, me quiero quedar con ella, de seguro se despierta- dijo mirándolo con su cara llena de sangre.
- Tú madre no se va a levantar más- dijo impaciente- ya me encargue de que así sea, no tengo tiempo para tus payasadas- dijo levantándola por los brazos, subiéndola en el auto mientras ella gritaba y lloraba. Se preguntarán porque no la durmió, simplemente le daba placer oírla llorar y sufrir, cuanto más dolor le causará cuanto más inestable fuse su mente, cuanto más quisiera olvidar, más les serviría. Y así fue que ocho años más tarde, cuando su mente estaba en "perfectas condiciones" para el experimento ella se transformo sin oponer resistencia. Olvidando todo, solo le permitían recordar algo, la sensación de dolor y sufrimiento, y la habían programado entre otras cosas para que lo causara lo mayor posible, sin siquiera pensarlo, porque ella no estaba programada para pensar, para sentir remordimientos, ella solo mataba y secuestraba. Solo eso.
