La historia es completamente mía los personajes son de Sthepenie Meyer y tal vez ponga alguno mío.
Actualizo mínimamente cada viernes.
Capitulo 14. El jardín: un bonito lugar para pasear pero no para discutir
POV Nessie
- ! No eres nadie pero las palabras duelen! Vale, bien eres alguien, eres tú y por la simple razón de ser tú me pongo mal ¿Vale? Tengo sentimientos y tú no me aprecias de ninguna manera ni me respetas. No lo entiendes por mucho que ya no te hable o intente alejarte siempre fuiste una parte importante de mi vida y eso aunque quiera cambiarlo no es posible.
- ¿Crees que no me he dado cuenta que todavía te afecta las cosas que yo diga o piense de ti? No hay ni un solo momento que no me dé cuenta del efecto que causo en ti no de la misma manera de antes pero si causo efecto.
-¡Si estas insinuando que me gustas es mentira!
-Yo no he dicho nada de eso, haber niña tonta te habló de esa manera porque es la única manera que te alejes de mí, es lo mejor para ti.-Dijo Alec calmadamente, para no parecer una histérica yo también moderé mi volumen.
-Oh, claro. Como no lo había pensado antes, no tienes nada mejor que hacer y te preocupas de mi bienestar, que generoso.-Dije como mucha ironía.
Tras un largo silencio Alec suspiró con pesadez y volvió a hablar.
-Tu padre creo que nos descubrió porque habló sobre el tema de que yo estaba a su servicio y mi deber era protegerte y procurar que no te pasara nada, que nadie ni nada te hicieran daño. Yo intuía que el ya lo sabía y sabía que lo que teníamos no llegaría lejos porque en cuanto fueras mayor te hubieran hecho casar con alguien alejándote de mí y hiriéndonos a los dos, tu acabarías odiando a tu padre y seguramente con lo testaruda que eres harías hasta lo imposible para volver conmigo metiéndote en demasiados problemas. Eso fue lo que pasó por eso me inventé todo ese teatro con lo de Rosalie.
-¿Espera me estás diciendo que te alejaste de mí porqué mi padre se comenzaba a dar cuenta? Eso en ese momento no me hubiera importado.
-Si te hubiera importado, tu padre nos alejaría y sé cómo funcionan tus sentimientos, al final lo acabarías odiando.
-Te quería mucho nos hubiéramos fugado y haber empezado una nueva vida juntos.
- No sabes de los que hablas, eras una niña. Además yo no podría traicionar a tu padre ayudó mucho a mí familia y no me podría llevar a su única y querida hija. Si lo hacía nos hubiera buscado por todos los lugares y nos hubiera castigado muy duramente.
-Mi padre no es así. -Contraataqué
-No sabes de lo que es capaz por conseguir lo que quiere ¿Cómo crees que es tan poderoso y respetado?- Vale eso me dejó muda y me quedé reflexionando sobre lo que me había contado.
-Cuando me dejaste habría bastado con un se acabó, un adiós o un no te quiero, no hacía falta tanto teatro.
-Eras muy cabezota, era la única manera de convencerte y que te alejaras de mí.
- ¿Entonces te tengo que dar las gracias por mi angustia, dolor y por la lagrimas derramadas?
-Solo quiero hacer las paces porque estoy seguro que te harán falta amigos para la que se te viene encima.- Genial, ahora me cambia de tema.
-¿A qué te refieres?
-Los forasteros, no son de fiar.
-Dale con tus celos, haber solo son dos personas que por casualidad me salvaron y mi padre se los agradeció invitándolos a quedarse el tiempo que quisiesen. Y que se hicieron amigos míos ¿Qué hay inconveniente hay?
-No todo es de color rosa, tal vez ese puma lo pusieron a propósito, puede que nos hayan investigado y quieran nuestras pertenencia, el tesoro.
-Ellos no saben nada, el tesoro está a salvo y tú no tendrías que saber sobre el tesoro.
-Soy la mano derecha de tu padre, estas cosas no se la hubiera contado a Seth porque simplemente no sirve para esos temas. Solo lo sabemos tú, tu padre y yo.
-Me refiero a que tú no tendrías que saber todo sobre el tesoro. Todos los habitantes de esta región lo saben y lo respetan. Pero no todos saben tanto como tú, yo y papá.
-Quiero terminar ya con toda esta discusión y si me haces cambiar de tema no podré aclararme.
-Pues mójate y ya estarás aclarado.-Dije de chiste
-Es un tema serio de chiste.
-Bien, según tú que yo te hago cambiar tanto de tema, pues lo dejo zanjado de una buena vez. Te perdono a pesar de lo que me hayas hecho y de lo que me has dicho. Ahora somos amigos.- Vale lo ultimo lo dije un poco enfadada, genial vuelta a empezar.
-Deja de enfadarte.
-Somos amigos y ya no discutiremos así que me voy.- Me di la vuelta caminé unos cuantos pasos y oía como me llamaba insistentemente.
-Ahora que qui…- Me giré muy rápido, tropecé y me caí encima de unas cuantas rosas apiladas. Solo cayeron mis manos encima de las rosas pero igual me di muy fuerte y me pinché causando algunos puntos de sangre en mis manos.
-Te dije que no te marcharas, eso te pasa por no hacerme caso.- Me levantó nos dirigimos de nuevo a casa y en la cocina buscó unas cuantas hierbas, me desinfectó las manos por si acaso y me vendó las manos.
-Tampoco hacía falta el vendaje, pero gracias… Amigo.
- Al menos agradeces y no me hechas la culpa, vamos por buen paso. No tenemos por qué ser amigos con tal de que hables en vez de gritarme o discutir estaré tranquilo y a gusto, eres muy pesada ¿Lo sabías? - Sonreí
-Es que cada día recito lo que te tengo que decir para así molestarte.-Dije de broma
-Sabía que tanta inteligencia para enfadarme no podía ser espontanea.- Se rió
- Calla y sírveme un vaso de agua.-Arqueó una ceja- Tanto hablar me deja seca, por favor.- Me sonrió triunfante y me sirvió el vaso de agua.
