CAPITULO 6: Rapto en el barco

RUTH

Había permanecido pensando y contemplando la Luna en cubierta la mayor parte de la noche, hasta que el cansancio había podido conmigo y me fui hacia el cuarto de Hazel. Había conseguido aclarar mis pensamientos un poco y gracias a la charla con Hazel mi preocupación respecto a quien podría ser mi padre disminuyó considerablemente, pero seguía sintiéndome inquieta. Me puse el pijama sin encender la luz y me dormí. Cuándo me levanté por la mañana, Hazel ya estaba levantada y se escuchaba el sonido de una ducha a lo lejos o quizás era yo la que estaba lejos de allí. Abrí mi maleta me cogí unos vaqueros y una camisa blanca, junto con mi ropa interior y esperé a que quien sea que estuviera en la ducha saliera. (También le cogí prestada una toalla limpia a Hazel, pero eso no viene a cuento.) Cuándo escuché la puerta del baño abrirse salí a toda prisa del cuarto y casi me tropiezo con Piper, que salía del baño en ese momento, me sonríe levente y dice:

-Oh, ya te has levantado. Cuándo te duches pasa por el comedor y cogete algo de desayuno, luego sal si quieres a cubierta o léete algún libro, no llegaremos al Campamento hasta mediodía.- Y se va hacia fuera sin esperar mi respuesta. Yo simplemente me meto en el baño y disfruto de una merecida ducha, después del ajetreado día de ayer. Todavía no me lo creía del todo, pero después de una noche ya empezaba a aceptar que mi vida había cambiado, tal y como acostumbraba a leer en los libros. Salí de la ducha, me vestí y peiné el pelo mojado y después de coger una tostada del comedor y de beberme un cola-cao salí a cubierta. Allí estaban Piper, Jason, Frank, Hazel y Percy. A Leo y a Annabeth no se los veía por ninguna parte, cosa bastante extraña, pero recordé lo que había dicho Annabeth ayer y supuse que estaría descansando después de pasar buena parte de la noche en vela. En cuanto a Annabeth no me preocupaba ya que la había visto deslizarse fuera de su habitación en el momento en que yo subía aquí arriba. Solo dios sabe que estaría haciendo. Solo dios, que bueno Ruth, me dijo mi yo molesta interior. Cállate, le dije, mientras me encaminaba hacia donde estaba Percy, no necesito de tus molestos comentarios ahora mismo. Cuándo llegué me puse en la barandilla y saludé, algo nerviosa.

-Hola.

-Hola, ¿has pasado bien la noche?- Me contesta observándome de reojo. Parecía divertido por mi nerviosismo y yo pasé un poco de esa vocecita chillona en mi cabeza que hablaba.

-Sí, aunque me acosté bastante tarde, pero por alguna razón me encuentro bien. -Me observó algo extrañado por mi comentario, pero cambió de tema rápidamente.

-Bueno, dentro de poco llegaremos a la Albufeira. ¿Que te está pareciendo

todo este tema?

-Una completa locura. -Dije yo.

-Bienvenida a mi mundo.- Dijo el riendo. Estuve callada un momento, pensando en que hacer hasta que di con ello.

-Creo que voy a pasar el rato leyendo ¿sabes?- Me miró un momento y dijo.

-Sabes, creo que eres una de las pocas semidiosas que no es disléxica y a la que además le gusta leer.

-Creo que no me sorprende. -Le dije encogiéndome de hombros y me di la vuelta para ir hacia el camarote de Hazel a coger los libros. Entonces un gran golpe sacudió el barco y todo fue a cámara lenta. Caí de rodillas al suelo y una niebla extraña lo invadió todo, solo se escuchaban las voces de los demás y unas personas hablando en portugués. ¿Hablando en Portugués? Que diablos estaba pasando. Pero no pude preguntarme mucho más porque de nuevo y por segunda vez en dos días caí en la inconsciencia.


LEO

Todo había pasado muy rápido. Tanto que no nos dio tiempo de hacer nada antes de caer dormidos por la niebla. Cuándo desperté estaba en una habitación extraña, en un cuarto extraño y se escuchaban voces extrañas hablar. Así que esto es lo que debió sentir Ruth cuándo despertó en el barco, pensé. Abrí los ojos despacio y vi donde estaba. Parecía una gran habitación de madera en tierra, porque no se notaba el balanceo de ningún barco. Enseguida me puse a mirar alrededor para intentar averiguar donde estaban los demás. Encontrarlos no me llevó demasiado tiempo ya que también descansaban inconscientes en camas parecidas a la mía. Todo el lugar parecía una especie de cabaña y tenía grandes ventanales a la costa. Me incorporé y los que ocupaban la sala (un hombre, una ninfa y una chica de unos 14 años) se giraron y me observaron.

-Vaya parece que ya te has despertado. Eres el primero de tus amigos que lo hace. -Dijo la ninfa en perfecto inglés. (Que por cierto, ¿que estaba haciendo una ninfa aquí?) Se volvió hacia las dos personas que la acompañaban e indicó a la chica que hiciera algo. Un momento después, le había musitado algo a su colgante y estaba hablando conmigo. Entonces me di cuenta de que el colgante debía ser como el de Ruth, uno comunicativo.

-Lo siento por la niebla somnífera, pero era necesario. Un trirreme griego acercándose a nuestro campamento es algo muy extraño en estos tiempos. Por cierto soy Nina D'Ascolli. - Dijo ella rápidamente. Hablaba con un acento algo musical y por eso y por su apellido deduje que debía de ser italiana. El hombre, se adelantó un poco y bajó la cabeza. Parecía estar a punto de hablar pero Ruth lo interrumpió poniéndose a mi lado rápidamente y preguntando en español. ¿Quienes sois? Había dicho. Entonces se miró el colgante sorprendida y le susurro algo, cuándo volvió a hablar, hablaba en inglés de nuevo.


RUTH

-¿Quienes sois?- Pregunté de nuevo al lado de Leo, pero esta vez en inglés, después de despertar por segunda vez consecutiva en menos de 24 horas en un lugar que no conocía. Sinceramente no me había sorprendido demasiado después del día de locos que pasé ayer. Lo que si me sorprendió fue que contestaran tan rápido a mi pregunta.

-Yo soy Gerik, director de actividades del Campamento Europa. -Dijo el hombre amablemente.- Por supuesto también soy un semidiós. Hijo de Hermes.

-Yo soy Althea, la directora del campamento. Como puedes ver soy una ninfa.- Dijo la joven a su lado, aunque había algo en su mirada que te indicaba que era mayor. Entonces la chica al lado de ellos se presentó.

-Nina D'Ascolli, hija de Afrodita y la que más o menos mueve las cosas por aquí.- Me sonrió y volvió a hablar. -Seguramente tienes muchas preguntas pero será mejor que esperemos a que todo el mundo este despierto, así no será necesario repetirlo todo cada vez que alguien despierte. -Había algo en esa chica que no me gustaba, parecía... demasiado segura de sí misma. Se parecía demasiado a las niñas cursis de mi colegio. Así que tomé nota de ello y me senté al lado de Leo en la cama.

-Pero poneos cómodos os hemos traído vuestras cosas del barco.- Continuó Althea, con voz amable.

-Pero señora Althea...-Empecé yo a decir.

-Eh, eso de señora nada, dime solo Althea. ¿Y por cierto como te llamas tú y tú adorable compañero?

-Yo soy Leo y ella es Ruth, hemos venido porque ella necesita quedarse en vuestro campamento.- Contestó rápidamente Leo. Yo lo miré de reojo y Althea me miró a mí alzando una ceja.

-Vaya, yo suponía que ella estaría con vosotros en alguno de los campamentos americanos. Aunque está claro que no eres de allí, no tienes su acento claro, pero suponía...- Dijo Althea como hablando para sí misma. Me parecía bastante extraño que esa ninfa de cabello azulado y ojazos verdes, que no aparentaba más de 20 años, fuera la directora del campamento Europa, aunque sabía que los seres mágicos vivían mucho mas que una persona normal y que por eso mismo podían parecer mucho más jóvenes de lo que en realidad eran.- Bueno si tu vas a entrar en este campamento tendremos que registrarte con algún grupo... ¿De quien eres hija, querida? O no lo sabes, porque si no lo sabes tendremos que colocarte con el grupo de no reclamados y visitantes...-La ninfa no paraba de hablar, estaba a punto contestar, pero de nuevo Leo se adelantó preguntando.

-¿Cómo es que sabes de la existencia de los campamento en Estados Unidos?- Parecía curioso, su voz no sonaba tan seca como antes. Entonces Althea sonrió conspirativamente.

-Oh, bueno. No soy tonta sabes, se que ahora el Olimpo se halla en los Estados Unidos y el numero de semidioses aquí es mucho menor que antes. En la edad dorada de España aquí teníamos como 100 o 200semidioses, ahora rondamos los sesenta. Así que supuse que el viejo Quiron habría montado otro campamento allí. Aparte del campamento romano correspondiente, claro, aunque aquí hace tiempo que nos dejamos de doble campamento, todos los mestizos vienen aquí y no suele haber demasiadas peleas.

-¿Tu conociste a Quiron?- Preguntó Annabeth desde una cama cercana. Tenía la voz pastosa y parecía que se había levantado hace poco, justo a tiempo de escuchar lo ultimo que Althea había dicho. Althea volvió a sonreír e iba a comenzar a hablar de nuevo cuando Gerik la cortó amablemente.

-Althea, creo que deberíamos de esperar a que estén todos despiertos para empezar a explicarles las cosas, como dijo Nina antes. Mientras tanto podríamos ir le enseñando el campamento a Ruth y a sus dos acompañantes ¿no te parece?- Ella asintió con aire de despistada.

-Ah si, es verdad. Nina, ¿te importaría enseñarles el campamento y explicarle de que va todo esto a Ruth, Leo y la señorita...?

-Annabeth.- Contestó ella rápidamente.

-Por supuesto Althea.-Contestó Nina con una sonrisa.- Chicas y Leo, acompañadme fuera. Os voy a enseñar todo esto.


AUTORA: Bueno, he aquí dos nuevos capítulos. Los estoy resubiendo en fanfiction mientras escribo el doce así que de momento no tardaré demasiado en poner los demás. En mi One-Shoot Un día en Central Park decía que aparecerían otros Nina y Alex y acabamos de conocer a Nina ;D Tratad de adivinidad de quien será hijo Alex.