capitulo 33:confianza

POV Renesmee

-Esme, Esme, Es...Hasta que te encuentro nana ¿Dónde estabas?-La encontré con un buen cesto de ropa supongo que iría a lavar.

-Mi niña lo siento ahora estoy muy ocupada no te puedo atender-Y se fue

-Alice, Alice, Al… ¿Te puedo pedir un favor?-Le pregunté a Alice pero al mirarla la noté un poco rara-¿Pasa algo?

-No, y… lo siento no te puedo ayudar-Y se marchó

-Dallas, Dallas…-Lo vi solo sentado en la fuente del patio pero en cuanto me vio se puso nervioso y se levantó dejando con la palabra en la boca.

- Lo siento llevo prisa-Y desapareció detrás de la puerta

-¿Se puede saber que le pasa a todos? ¿Por qué están tan raros e intranquilos? ¿Acaso le he hecho algo? Piensa, Renesmee, piensa… Papá me podría ayudar-Me dije a mi misma.

Fui a la sala de tronos, al jardín y finalmente a su despacho. Lo encontré ahí pero había mucha gente.

- Hoy me han llegado rumores que me han puesto descontento y desconcertado. Ese rumor lamentablemente es cierto, no sé cómo os habéis podido enterar pero es cierto. Lamento comunicarles que alguien está atentando contra la paz de nuestro pueblo, estamos… comenzando una guerra. Los causantes no los sabemos pero pronto lo averiguaremos. Tengo a mi mejor guardia investigando y pronto sabremos quién o quiénes son los que atentan con nuestra paz. Se pueden retirar-Dicho eso todos salieron y yo me escondí.

Por eso que todos estaban tan nerviosos pero ¿por qué me evitaban?

-¿Papá que es eso que estamos comenzando una guerra?

-Padre-Me rectificó

-¿Estamos en guerra y a ti lo único que se te ocurre es rectificar mis modales y forma de hablar?

-Renesmee, respétame-Bufé y papá me miró con cara seria.

-Padre, no creo que ahora valgan mucho los modales si estamos empezando una guerra. Quisiera preguntarle el por qué si es tan amable, padre-Dije con los máximos "modales" que pude.

-No te voy a decir por qué.

¿Para eso he hablado con tantos modales?

-Si me dices alguna cosa tal vez pueda ayudar.

-No creo que puedas ayudar, no sirves para esto.

-¿Qué?

-Renesmee, estos no son asuntos de mujeres. Son asuntos de hombres.

-Eso no es una justificación, muchas mujeres han dirigido guerras y han salido victoriosas.

-No te voy a decir nada.

-¡Pero porqué!

-¡Por qué eres mujer!

-¡Quiero una explicación de verdad! ¡No esas tonterías!

-¡Esa es mi explicación! -Dio vueltas por la habitación como un león enjaulado. Se lo notaba muy nervioso, nunca lo había visto así.- ¡Todo depende de ti!-Dijo pegando con el puño la mesa.

Su contestación me dejó bastante desconcertada ¿Yo? ¿De mí?

-¿Cómo que todo depende de mí?

-Te dije que estos asuntos son de hombres. Nunca lo entenderías-Se marchó y cerró la puerta muy fuerte

¿Por qué todos huyen de mí?

Salí del despacho y vi que había unas cuantas personas mirando hacia mi dirección. Seguro que han escuchado nuestros gritos. Me dirigí a mi habitación. Una vez allí me tumbé e la cama y miré al techo. Todo depende de ti. Todo depende de mí ¿Qué significa eso?

.

.

.

Hoy no quise cenar, no tenía hambre. Tengo tantas preguntas y ninguna respuesta.

-¿Puedo pasar?-Alguien llamó a la puerta pero ya estaba dentro.

-Ya has pasado-Dije sin mirarle

-¿Estas enfada? ¿Te hecho algo?-Dijo muy preocupado Jacob cosa que hizo que me riera un poco-¿Qué?

-Amor tú que me vas a hacer algo. Lo único que has hecho es quererme y eso ya es mucho.

-¿Entonces porque no has venido a cenar?

-No tenía hambre-Respondí sin más.

-No me sirve esa respuesta.

-Estoy preocupada. Papá me ha dicho que ha comenzado una guerra.

-A eso-Dijo como si nada

-¿Lo sabias y no me dijiste nada?

-No creía que querrías saberlo.

-No quiero saberlo pero tengo que saberlo. Todo depende de mí-Dije acostándome pesarosamente triste.

-¿Que te refieres con todo?

-No lo sé. Papá me dijo eso y estoy preocupada.

-Así que era eso-Se sentó a un lado de la inmensa cama junto a mí- Tranquila, no te pasará nada. Yo te protegeré-Me dio un beso

-¿Enserio?

-¿Lo dudabas? Nessie, tú eres mi todo sin ti no podría vivir. Nunca dejaría que te pasara nada-Miró por la ventana-Es de noche

-Quédate a dormir-Se lo estaba pensando.

-Está bien pero solo a dormir-Dijo con una sonrisa pícara y como consecuencia de reírse de mi le tiré una almohada. Aún no estaba muy acostumbrada a que me conociera tan a fondo por así decirlo y cuando hablaba sobre eso me ponía roja. Él conocía perfectamente mis gestos.

-¡Jacob!

-¿Qué?

-Te gusta reírte a mi costa.

-Me rio contigo, además me encanta esa carita que pones.

-Calla y duerme-Pero no fue dormir lo que hicimos esa noche

.

.

.

-Renesmee, tenemos que hablar-Me dijo papá muy serio-Ven conmigo al despacho-Lo seguí y en cuanto llegamos se sentó.

-¿Qué tenemos que hablar?-Pregunté con cautela y temerosa. No fuera a ser que alguien le hubiera informado del invitado de mi habitación.

-¿Quieres ayudar en la guerra?

-Por supuesto-Se me acercó y me abrazó- ¿Papá que pasa?

-Yo no quiero que ayudes de esta forma-Me soltó- ¿Te casarías con alguien de la civilización que no conoces de nada?

Mi primera reacción fue de miedo, luego de horror y finalmente de desesperación.

-¡Nunca! no me quiero casar- Lo miré asustada-¿Me quieres hacer casar?

- No-Suspiró con pesar- Ellos nos tenían amenazados.

-¿Tenían?

- Los hemos hecho desaparecer a algunos. Supimos que no eran de aquí por su ropa y lenguaje. Habían descubierto que aún existimos los Mayas.

-¿Cómo?

-No lo sabemos. Solo sé que han arrasado con varios de nuestros cultivos y algunos poblados. Han desaparecido ganados. Pero gracias los dioses y nuestras plegarias averiguamos quienes eran y los desaparecimos pero aún quedan más. Nos dijeron que nos dejarían tranquilos a cambio de ti.

Realicé diferentes movimientos, no sabía qué hacer. Yo quería ayudar pero no sabía hasta cual punto era importante.

-¿D-de mí?

-Yo no quiero eso para ti.

-Pero tengo que hacerlo. Si no… si no moriremos-Dije apunto de llorar

-Encontraremos una solución.

-N-necesito i-irme. Adiós-Salí y me fui corriendo. No sabía dónde ir así que me fui debajo de mi balcón a llorar. Estuve un rato llorando sola hasta que note a alguien.

-¿Renesmee por qué lloras?-Denoté en la voz de Alec mucha preocupación. Ni él podría salvarme.

-¡Vete!- Dije sin parar de llorar- ¡No quiero ver a nadie!

-Sé que estás así por lo de casarte-Se sentó a mi lado.

-¡Estoy obligada a casarme! ¡Tengo que salvar a mi pueblo!-Lloré aún más fuerte y Alec me abrazó quise soltarme pero no tenía ánimos de nada.

-No me gusta verte llorar te lo he dicho muchas veces-Dijo después que dejara de llorar.

Me removí para alejarme de él pero seguía sujetándome.

-Ya me puedes soltar.

-¿Y si no quiero?

Lo miré desafiante, estábamos en una posición bastante intima. Me moví más para soltarme y así que nadie nos viera pero mi resultado fue negativo.

-Nessie te…-Enseguida empuje a Alec, está vez él si me soltó- Veo que estás muy bien acompañada.

-No es lo que piensas, solo estábamos hablando-Me apresuré a decir.

-No hace falta hablar tan juntos y abrazados.

-Tranquilo Jacob-Se levantó Alec, porque él aún estaba sentado- Tú novia ya no me quiere al contrario que yo a ella.

-¿Qué?

La extraña cara de confusión no era un buen presagio.

-¡Te quieres callar!-Le dije muy alterada a Alec

-¿Aún no se lo has contado? ¿Acaso no confías en él?

Su burla lo único que me hacía era dar ganas de meterle algo en la boca y así callarle.

-¡Cállate!

-Lo que tú digas. Será mejor que me marche.

En buena hora decides marcharte

-De que estaba hablando-Me dijo Ethan serio

-Pues… esto…

-Dilo.

-Fuimosnovios-Dije lo más rápido que pude pero al parecer me entendió.

Me quedé callada y temerosa esperando su reacción. Él se quedó estático, en su posición pero no tardó en estallar.

-¡¿Qué?! ¿Y no me lo habías contado?

-No surgió.

-Claro por eso te tenía tan abrazada ¿aún te quiere?-Miré para otro lado- ¡Aun te quiere! Por qué no me lo contaste ¿Acaso sientes aún algo por él?

-¡No! Solo te quiero a ti.

-¿Acaso no confiabas en mí? Es por eso verdad

-Sí que confío en ti ¡Te lo he demostrado!-Dije más que frustrada- El que no confía en mi eres tú. Yo he hecho muchas cosas para demostrártelo; he desobedecido a mi padre por estar contigo, te he enseñado cosas que no te tendría que haber mostrado, me… me he entregado a ti. Esas son muchas muestras de confianza.

Iba a decir más cosas, iba a seguir hablándole. Pero no tenía ganas. Ya había tenido suficientes cosas por un solo día, si él quería comenzar una pelea que lo hiciera solo. Yo no iba a participar.

-¿Sabes que? Piensa lo que quieras.


Y fin del cap