CAPITULO 7: Paseando por el campamento.

RUTH

Cuándo salimos por las puertas de madera entramos en un ancho pasillo, con los mismos grandes ventanales de la sala de antes. Me quedé muy sorprendida al ver que al Sol ya le quedaba poco para desaparecer por el horizonte. Me obligo a no mirar a través de ellos porque quiero llevarme una sorpresa cuándo salgamos al exterior. En cambio Leo y Annabeth si miran por los ventanales con expresiones de asombro, mientras Nina nos guía hacia la salida a la par que nos va explicando donde estamos:

-Nos encontramos en el edificio principal del campamento, construido en el siglo XV. El campamento esta construido en una especie de minimundo, fuera del plano en el que se encuentra la Tierra, por lo que es imposible rastrearlo o encontrarlo a no ser que te digan donde se encuentra o nosotros te llevemos dentro.- Annabeth la observa con expresión curiosa.

-¿Y como supisteis encontrar esta fisura en el tejido entre dimensiones?- Pregunta ella, Nina se encoge de hombros sonriendo.

-Ni la mas remota idea, se lo tendrás que preguntar a los hijos de Hécate o a los de Atenea, pero creo que algún dios interfirió en ello.- Se paró delante de una puerta de color caoba, estilo señorial.- Y detrás de esta puerta, señoras y señor, está el campamento Europa. ¡Tachán!- Dice ella al abrir la puerta de par en par, salimos al exterior y... Wow, me quedo boquiabierta. Detrás de nosotros se alza un gran edificio antiguo, pero muy bien conservado, con enredaderas y un pequeño patio a su alrededor. Pero eso no es lo que me impacta, sino el gran claro que se extiende ante nosotros y los inmensos árboles (secuoyas seguramente) que lo rodean. En uno u dos de ellos (no los puedo distinguir bien) parece haber cabañas de madera en su cima y escaleras de caracol, que lleva hasta la cima. A lo largo del inmenso claro se ven algunos edificios salteados y pequeños recintos que supongo, se utilizaran en los distintos entrenamientos o actividades lúdicas. Al fondo del todo se ve el mar, un bonito y brillante mar de color turquesa y una playa de arenas blancas.

-¡Es maravilloso!- Digo yo emocionada. A mis lados veo a Annabeth y a Leo con la misma expresión de asombro en sus caras. Nina parece muy orgullosa de sí misma.

-¿A que sí?, pues esto no es nada. Pero tendremos que dividirnos, me gustaría enseñarle todo esto a Ruth mas profundamente ya que por lo que parece se va a quedar aquí con nosotros una temporada.- Annabeth nos mira, tratado de averiguar cuanto le habremos contado a Nina y los otros. Parece que todavía no se fía del todo, pero no dice nada. De todos modos no le da tiempo porque Nina vuelve a echar a andar, pero más rápido (casi corre), hacia un campo de tiro con arco, donde algunos chicos están practicando. Cuándo llega empieza a llamar a uno de ellos a voces.

-¡Alex! ¡Ven un momento Alex!- Uno de los chicos, que parece bastante harto, como si ya estuviera acostumbrado a que Nina lo llame a gritos varias veces al día. Deja el arco en el suelo y viene hacia nosotros. Cuándo está lo bastante cerca para poder verlo bien, casi se me caen las gafas de la impresión. Es guapo. Muy guapo. Demasiado guapo. Ahora entiendo porque Nina lo mira así. Y no parece demasiado mayor que yo, deberá tener unos 13 o 14 años. Me quedo un rato observándolo discretamente. Tiene un pelo castaño claro, con reflejos dorados y que va un poco a su aire, los ojos son de color claro, aunque desde esta distancia no se puede ver bien el color. Es algo mas alto que yo y su piel es de un tono moreno dorado. Y aunque por su cara cruza una expresión de fastidio, sigue pareciendo mono.

-¿Que quieres Nina?-Pregunta con tono hastiado mientras echa nos echa un vistazo.- ¿Sois nuevos campistas?

-No, bueno yo sí, pero ellos no.-Contesto, me alegro mucho cuándo mi voz suena normal.

-Y por eso me preguntaba si podrías darles una vista general de todo esto a Leo y Annabeth. -Dice Nina señalándolos con la mano.-Yo me encargaría de enseñarle todo esto mas profundamente a Ruth y enseñarle todas las cabañas y tal.

-Oh vamos Nina, sabes que hay gente mayor y con mejor conocimiento de esto que yo. ¿No podrías pedírselo a otro?- Dice él, parece que ya han pasado antes por esta discusión.- Y además, ¿porque le tienes que enseñar tú todo esto a la nueva? Ya que estamos me podrías dejar a mí.

En este momento, la sonrisa de Nina se vuelve un poco farsa. Le gusta, pienso con asombro, le gusta y por eso prefiere que se encargue de ellos dos antes que de mí. Es ridículo, yo no supongo ningún peligro para ella ni para nadie en estos asuntos. Soy mas bien normalita y en el colegio nadie se ha fijado en mí. Casi me entraron ganas de echarme a reír. Alex lo nota y me lanza un guiño, como si también el supiera las intenciones de Nina y le hicieran gracia. Me animé por eso y Nina lanzó un hondo suspiro.

-Vale esta bien. Encargate tú de enseñarle todo esto a Ruth.- Mira a Annabeth y a Leo.-Venga chicos, os he tocado de guía turística. Y Alex, acuerdate de preguntarle por su pariente divino y sus habilidades.

-Que si, que si. Anda dejame ya, no soy un bebe que no sabe ni como comer.- Se gira hacia mí y sonríe. -Y ahora señorita, haría el favor de acompañarme hacia las cabañas.

-Por supuesto, señorito.- Conteste yo en el mismo tono. Alza una ceja, supongo que se ha llevado una impresión equivocada de mi personalidad. Soy muy capaz de devolver las bromas. Y le sigo hasta las cabañas caminando.

-Aquí nos organizamos por habilidades debido a que hay un gran numero de semidioses hijos de dioses menores, por esa misma razón las cabañas están separadas en dos partes, chicas y chicos. Verás como el lado de tu progenitor devino no cuenta a la hora de mantener relaciones, excepto en el caso de que sea el padre de los dos, se nos mantiene separados para que no hagamos nada raro por la noche.- Yo me río suavemente al captar por donde van sus palabras.- Sí una estupidez, de todos modos es bastante fácil colarse en el cuarto de las chicas.

-Hablas como si te hubieras colado allí en mas de una ocasión.- Le digo alzando una ceja, Alex simplemente me mira con una sonrisa risueña.-¿Oh venga ya, te has colado en lo de las chicas?- Le pregunto yo asombrada. Él simplemente deja que su sonrisa se haga más ancha y sigue caminando, hasta que llegamos al borde de un pequeño foso rodeado de alambres. Aparto mi mirada de Alex y miro al edificio. Se escucha una musica extraña discordante y aunque tiene un aspecto normal no puedo evitar pensar que esa cabaña me parece espeluznante.

-La cabaña de la guerra, aquí vienen todos los hijos de Ares o Marte y los de algún dios menor que este relacionado con la guerra.-Me mira de reojo y antes de que siga hablando lo interrumpo.

-¿Marte?- Pregunto solamente, olvidando lo que Althea había dicho antes, él me sonríe con condescendencia.

-Claro, niña boba. Aquí también tenemos a semidioses romanos y de momento no ha estallado todo en una guerra mundial, aunque supongo que se debe a que somos demasiado pocos para iniciar una.- Le doy una torta en el brazo.

-Ni se te ocurra volver a llamarme una niña boba o yo te llamaré niño estúpido.- El me mira de nuevo alzando una ceja.

-Vaya parece que la chica tiene carácter. Me gusta. Eso significa que no eres una chica tonta como Nina, que a pesar de ser italiana es la más tonta que he visto nunca, siempre preocupándose de la moda o de quien es el más guapo.- Sonrío disimuladamente ante aquello, pero de pronto un detalle me llama la atención.

-Has dicho a pesar de ser italiana, ¿por qué?- El me mira, haciendo como que esta muy decepcionado mientras me lleva hasta otro edificio cercano.

-Y yo que creía que eras una chica sabiduría. A este paso deberías de haberte dado cuenta de que mi acento es italiano y por lo tanto yo soy italiano.-Había un deje de burla en su voz, así que le volví a dar en el brazo.

-Entonces, ¿que hacemos hablando en inglés? Yo soy española.- Él se encoge de hombros.

-Ni la mas remota idea. ¿Te gustaría que cambiásemos al italiano?- Asentí, distraída por las escenas que se desarrollaban a mi alrededor. Observé cómo él simplemente murmuraba apagado a su colgante, mientras que yo le dije al mio,italiano. En ese momento llegamos a una pequeña plaza de piedra con una fuente con un cupido que echaba agua por el pie. No me hizo falta mirar los tono rosas y blancos de la fachada, ni el cartelito en letras cursivas que ponía AMOR/BELLEZA encima de la puerta para averiguar que esa era la casa de los niños de Afrodita y de todo hijo de un dios que tuviera algo que ver con el amor y la estética. En ese momento unas chicas que pasaban por allí saludaron a Alex emocionadas. Él ni las miró, simplemente contempló el edificio con el mismo fastidio con el que había mirado a Nina minutos antes.

-Y aquí es donde se concentra el mayor numero de idiotas que el mundo haya visto.- Dice él. Ahora que habla en su italiano natal su acento se nota mucho más que antes. Sin embargo, antes de contestar le doy otro golpe en el brazo.

-Eso por una amiga mía. Es hija de Afrodita y no es una idiota.

-Me vas a dejar el brazo magullado como sigas así. ¿Tu sabes cuantas chicas matarían por estar dando este paseo conmigo?- Le doy otro golpe en el brazo.

-Pero yo no soy una de esas chicas, así que sigue con tu ruta turística.- Las dos horas siguientes las pasamos así. Él me iba enseñando los edificios, me contaba su historia y yo de vez en cuándo le daba alguna torta. De esta manera me enteré de que había cinco cabañas en las copas de los árboles, las de MUSICA/BELLEZA, CAZA, CIELO, SOL/LUNA y VIENTO. Me contó que decían que había sido un autentico quebradero de cabeza donde meter a los hij s de Apolo, ya que podían estar en dos cabañas, al final simplemente se decidió que el mismo chico decidiera por la vertiente que más le atraía. También de que la de AGUA se ubicaba en medio del pequeño mar que allí existía, conectado al resto de la tierra por un puente de madera y de que había un hermoso teatro, también en la playa. Terminamos de visitar sitios y acabamos sentados en el puente de la cabaña AGUA son nuestros pies danzando en el aire y las olas rompiendo debajo de nosotros. Entonces yo pregunté:

-¿Cómo es que aquí hay un mar? No se supone que estamos aislados en un plano distinto.

-Sí, lo que pasa que este agua es del mismo océano Atlántico. Como tu misma has dicho antes estamos en un plano distinto y este lugar está en las costas de Portugal, como aquí. La diferencia es que un semidiós o cualquier persona inmune a la niebla vería este lugar, solamente pudiéndose acercar si nosotros lo permitimos.- El me mira con la cabeza ladeada.- Ciertamente es un buen lugar para estar sino tienes dónde ir. Por cierto, ¿sabes quien podría ser tu progenitor divino?- Ha cambiado de tema rápidamente al empezar a hablar de los sitios donde ir. Ahora me doy cuenta de que por su tono no va a poder volver a su casa o simplemente es demasiado peligroso, por lo que tendrá que pasarse la mayor parte de su vida aquí. Así que decido contestar a su pregunta sin comentar nada.

-Mi.. Bueno la señora que me cuidó y que yo creía mi madre hasta hace poco, dijo que fue Selene quien me dio para que me cuidara. El caso es que es una locura.-Le miro de reojo, pero no se ha sobresaltado ni nada simplemente mira el mar con expresión soñadora.- No me miras raro ni nada, eso es extraño. ¿Por qué no lo haces?

-Oh bueno, ¿es que no has prestado atención antes? ¿Para quien crees que es la cabaña de SOL/LUNA? Para los hijos de Helios y Selene, de vez en cuando aparece algún hijo de Apolo con algunos poderes sobre la luz, pero poco más. Nosotros somos los que podemos manejar mejor la luz. Son bastante raros y solo suelen aparecer en momentos de inestabilidad. Tampoco me sobresalto demasiado porque yo mismo soy un hijo de Helios y de todos modos todavía no has recibido la marca ¿no?-Wow, ¿él es hijo de Helios? ¿Eso significa que vamos a compartir cabaña? Dioses que cosa tan extraña. De todos modos pensé en lo de la marca y recordé que no había habido ninguna señal ni nada que me indicara quien era mi progenitor olímpico, por lo que todavía podría ser cualquier otro y que mi madre estuviera equivocada. Alex debió de notar algo en mi cara porque sonrió y dijo:

-Bueno, supondremos que no. De todos modos ya esta anocheciendo así que tenemos que volver para cenar. ¿No querrás perderte tu primera cena en el campamento verdad?- Y así nos levantamos y volvimos al gran claro.


AUTORA: Lo sé, tardé demasiado xD Y eso que no tenía ni que escribir este capi pero con las navidades se me ha ido todo de la cabeza. Y muchísimas gracias a l s que me han comentado, me alegra saber que mi historia gusta ;D