CAPITULO 9:La señal
ANNABETH
Después de pasar la tarde dando vueltas por aquí y por allí con una Nina desganada enseñándonos todo el Campamento, tenía ganas de relajarme. Necesitaba pensar en todo esto y en como nos afectaba para el futuro, porque, por mucho que nos quisiéramos quedar y conocer a esta gente teníamos que ir hacia Roma. A Nico le quedaba poco tiempo. Pero en vez de dejarnos cenar tranquilos y poder pasar una noche relajante, nos llevaban a una especie de fiesta en el bosque. Genial. Nos habíamos separado porque había gente que quería hablar con nosotros y de la comida ni rastro, hasta que recordé que aquí se cenaba más tarde, mucho más tarde. Así visto, ¿qué hacia todo el mundo aquí? De pronto vi a Jason y a Piper parecían perdidos, seguramente intentando buscarnos entre la multitud. Fui hacia ellos, pasando de la gente que quería hablar conmigo:
-¡Chicos! ¿Estáis bien?- Les pregunté cuándo estaba lo suficientemente cerca para hablar con ellos.
-Sí, claro. Yo me desperté hace un rato.-Dijo Piper observando una escena detrás mía, no parecía echarme demasiada cuenta. Jason en cambio si me miró.
-Por cierto, ¿dónde se han metido los demás?.-Suspiré, estaban hablando con diversos grupos de gente y algunos de los mayores se habían acercado a nosotros, estaba claro que nosotros eramos su primera novedad en mucho tiempo. Yo había conseguido escabullirme a duras penas.
-Hablando con la gente.-Contesté. Entonces me percaté de que no tenía ni la más remota idea de donde estaba Ruth.- ¿Y la chica? ¿Dónde se ha metido?
-Ahí detrás.-Señaló Piper a la escena que estaba mirando detrás mía, suspirando- Dios ya se han vuelto a pelear.
-Pero que estas...-empecé a decir dándome la vuelta. Cuándo mire hacia donde señalaba la vi, peleándose con un chico. En medio de un montón de gente. Dioses... Entonces ella se largó de allí seguida de dos chicas y él le sacó la lengua por detrás.- ¿Quien era ese con el que se estaba peleando?
-Alex.-Dijo Piper.
-Se llevaban peleando todo el camino hasta aquí y luego se fueron juntos como si nada.-Añadió Jason.
-Está claro que van a acabar juntos.-Dijo Piper. Me estaba empezando a asustar un poco, porque estaba hablando igual que su madre cuándo nos la habíamos encontrado. Tal vez se le estaba pegando algo de Afrodita, al fin y al cabo, era su hija. Intenté cambiar de tema rápidamente, cuándo se escuchó un extraño sonido en el aire. Todo el mundo se giró hacia lo que parecía la mesa principal dónde estaban sentados Althea y los
semidioses adultos que había en el campamento. Y sucedió algo inesperado.
RUTH
Todo el mundo me miraba y yo no sabía porque. Yo estaba con Mónica y Sandra, dos semidiosas españolas que acababa de conocer, esperando a que Althea dijera lo que tuviera que decirnos cuándo todo el mundo se giró hacia mí. Y un resplandor plateado me recubrió entera. Estaba brillando en plata y sobre mi cabeza una luna en cuarto creciente y dos antorchas cruzadas, los signos más comunes de Selene. Entonces me di cuenta de lo que había pasado. Acababa de ser reclamada. Me dio mucho, mucho yuyu, eso de estar brillando como una piedra preciosa aunque también era algo guay. Seguro que a mamá le hubiera encantado verme así y luego nos hubiéramos reído y bromeado sobre ello... Contrólate, me dije, no te vayas a derrumbar aquí en medio ¿no?
Althea estaba de los nervios y cuándo la señal se desvaneció y el brillo se aplacó, (digo aplacar porque no se fue del todo, yo todavía seguía brillando levemente en plata), intentó continuar como si no hubiera pasado nada. Era algo extraño, no me parecía que hubiera motivo de ponerse tan nerviosa, aunque cuando lo mencionamos antes en la enfermería durante un breve momento parecía muy nerviosa. ¿Qué me estaría ocultando?
-Sintonicen sus colgantes al inglés.- Comenzó diciendo Althea en portugués, antes de dirigirse hacia nosotros en inglés. (En serio esta mujer/ninfa/loquesea hablaba un chorro de idiomas)-Bueno, una agradable sorpresa querida. Eres hija de Selene lo que significa que estarás en la cabaña SOL/LUNA. Alex, ¿te importaría llevarla luego hasta allí?-Dijo ella mirando hacia un punto indeterminado entre la masa de semidioses.
-Por supuesto que no Althea.-Se escuchó su voz, demasiado cercana a mí. Solo esperaba que no se hubiera escondido para aparecer de repente, pero gracias a mi suerte (tan poco efectiva últimamente, que sorpresa que funcionara justo ahora) no lo hizo, hecho que no habría sido de mi agrado.
-Bien, entonces lo que quería decir antes de que Selene nos interrumpiera tan amablemente para reclamar a su hija, era que tenemos un nuevo miembro en el campamento. Ruth, nos acompañará a partir de ahora.- Se escucharon algunos aplausos.- También quería darle la bienvenida a nuestros invitados, que seguro ya los habrán visto. Ellos forman parte de una delegación de los dos campamentos que hay en Estados Unidos y están de paso debido a una misión. Por favor, comportarse bien con ellos el tiempo que dure su estancia aquí. Y bueno eso es todo ya podéis disfrutar de la cena.- Se sentó de nuevo en su sitio pero una mujer a su lado le susurró algo que hizo que se levantara de nuevo y sonriera torpemente.-Ah y se me olvidaba, para los que lo deseen hoy hay noche de micrófono abierto, ahora pueden comer en paz.-Esta vez se despidió del todo y pudimos elegir un sitio donde sentarnos. Yo no sabía que hacer pero Sandra me dijo.
-Ven a sentarte con nosotras.
-¿De verdad?-Pregunté yo.
-Oh sí, me encanta ese brillo que emites.-Dijo Mónica, una chica de Atenea.-Tengo que averiguar que es lo que lo hace funcionar...
-Si ya, pero cállate, ahora no tengo ganas de escucharte.-Contestó Sandra, una hija de Ceres (sí, Ceres, la diosa romana).-Ya tendrás tiempo luego para tus investigaciones. Vamos Ruth acompañanos.-Y nos fuimos hacia el hueco más cercano. Los que se sentaron alrededor nuestra parecían bastante simpáticos y en cuanto me puse ha hablar con ellos me di cuenta de que me caían bastante bien. La mayoría de los que se sentaron en la mesa rondaban los 14 o los 15 años aunque había uno o dos de mi edad, que estaban en el grupo que había conocido al principio. Y de pronto me di cuenta de que los platos y los vasos se habían llenado sin que nadie se acercara. Era curioso, así que le pregunté a Mónica sobre como funcionaba eso. A lo que ella contestó:
-Oh bueno tiene algo que ver con la magia, aunque la comida desde luego no aparee sola primero la preparan y la teletransportan hasta aquí de algún modo.
-¿Cómo los elfos domésticos en Harry Potter?-Le dije sin pensar.
-Pues sí. ¿Debo suponer que no eres disléxica entonces o te has visto las películas?-Me contestó ella sonriendo.
-La verdad es que no lo soy y me encanta leer.-Su sonrisa se hizo más grande.
-A mi también me encanta leer, aunque prefiero el manga y el anime.
-¿Otaku, entonces?-Le dije yo sonriendo también.
-Sí, otaku, creo que soy la única hija de Atenea otaku.-Nos reímos y volvimos a nuestra comida. Me estaba empezando a gustar esta chica, tenía la pinta de estar incluso más loca que yo.
PERCY
Después de contemplar la hermosa señal brillando encima de la cabeza de Ruth, vimos como Jason, Piper y Annabeth venían hasta nosotros. Me preguntaba quien sería ese misterioso Alex. Parecía otro hijo de Selene, teniendo en cuenta lo que había dicho Althea, pero bueno, no quería pensar en eso ahora. Yo estaba sentado en una mesa con varias personas a mi alrededor. El resto de nosotros estaba disperso por esa misma mesa y la gente no paraba de hacernos preguntas. Eran bastante simpáticos, pero oye, ahora mismo no tenía ningunas ganas de contestar sus preguntas, así que en cuanto Annabeth se acercó le hice un gesto para que se sentara a mi lado. Después de sentarse a mi lado y de que Piper y Jason hicieran lo mismo pero enfrente nuestra ella dijo:
-¿Supongo que han aislado a los otros no?
-Supones bien. Los chicos de aquí son muy muy curiosos.-Contesté yo, casi sonriendo al ver las caras de algunos de los que nos habían escuchado.
-Por cierto, tenemos que hablar de lo que vamos a hacer mañana ¿no?-Dijo Jason mientras llenaba su plato. Se notaba que tenía hambre y la verdad yo también. Estos portugueses o españoles o lo que quiera que sean comían demasiado tarde para mi gusto.
-Está claro, nos iremos temprano y listo no podemos perder más tiempo.- Dijo Annabeth tajantemente.
-Pero nos han dado protección...-Comenzó a decir Piper.
-Ya, pero hemos perdido demasiado tiempo. -Dije yo casi lastimosamente. No tenía ganas de irme de este lugar, me recordaba al Campamento Mestizo y a los amigos que había dejado allí, pero sabía que el tiempo se acababa y no podíamos retrasarnos más.
-Tienen razón Piper, pero de todos modos luego tendremos que hablarlo con el resto.-Dijo Jason. Era verdad y tampoco es que ese fuera el mejor lugar del mundo para discutir eso. A propósito, ¿dónde estaba Ruth? Lo único que faltaba es que después de todo el lío que habíamos montado se metiera en problemas. Pero de todos modos no me extrañaba demasiado seguro que ya habría conocido a alguien y estaría por ahí haciendo amigos. De los otros no me preocupaba demasiado, estaban cerca, hablando también con los chicos de aquí. Suspiré, estaba un poco harto de descubrir tantas cosas raras y de participar tanto en las intrigas de los dioses.
Off: Y ahora el capi 10.
