-Srta. Dragomir, por lo que se, usted puede haber sido la que orquesto todo el plan, pero era responsabilidad de ella asegurarse de que no lo harías. Si hubiese cumplido con su deber, se lo hubiera dicho a alguien. Si hubiese cumplido con su deber, te hubiese mantenido a salvo.-
Observe a Rose mientras la Directora decía todas esas palabras y me sorprendió que aguantase hasta que ella hubo terminado.
Rose se levanto violentamente -¡Cumplí con mi deber! –Grito, di un paso indeciso hacia adelante junto con Alberta pero Rose no representaba ningún peligro físico asi que volvimos a nuestras posiciones - ¡La mantuve a salvo! La he mantenido a salvo cuando ninguno de ustedes – Hizo un amplio gesto alrededor de la sala – podría hacerlo. La saque de aquí para protegerla. Hice lo que tenía que hacer. Ciertamente ustedes no lo harían-.
La princesa miraba fijamente a Rose tratando de decirle algo pero esta la ignoro. La directora se enfrento a Rose directamente – Srta. Hathaway, perdóname por no comprender la lógica de que sacarla de un ambiente protegido y mágicamente asegurado es protegerla. A menos que hay algo que usted no me este contando- Rose se mordió el labio callándose sus palabras –Ya veo. Bien. En mi opinión, el único motivo por el que te has ido fue evitar las consecuencias de aquel horrible y destructivo acto que hiciste antes de desaparecer –
-No, eso no…- Rose parecía realmente impotente pero la Directora no le iba a dar una oportunidad para hablar.
-Y esos solo hace que mi decisión sea aun mas fácil. Como Moroi, la princesa debe continuar aquí en la Academia por su seguridad, pero no tenemos ninguna obligación contigo – No me gustaron por donde iban sus ideas- Se te enviará fuera tan pronto como sea posible-
-Yo… ¿Qué?- Rose parecía no haber procesado las palabras.
Vasilissa se adelanto y se coloco rápidamente al lado de Rose -¡No puedes hacer eso! Ella es mi guardiana-.
-No lo es- Contesto la Directora Kirova- sobre todo porque no es una guardiana. Todavía es una principiante-
-Pero mis padres…- Dijo Vasilissa buscando una pretensión para que su amiga se quedase.
-Sé lo que tus padres querían, Dios bendiga sus almas, pero las cosas cambiaron. La Srta. Hathaway es prescindible. No merece ser guardiana, y se irá-.
Deje de escuchar las conversación, de alguna forma tenía que conseguir que Rose se quedase en la Academia. Me había demostrado que era valiente y cuando trato de atacarme pude ver potencial en ella, un diamante en bruto, podría ser de las mejores, sin contar con el hecho de que esa conexión entre las dos haría que fuese muy cruel que se separasen. Y ahí fue cuando vi el filón que podría salvarla, su conexión.
-Ellas tienen un vínculo- Mi voz sonó fuerte y con un ligero acento ruso pero logre atraer la atención de todos y hacer que se liberase un poco de tensión del ambiente. Kirova me miraba con los ojos fuera de sus orbitas tratando de encontrarle un sentido a lo que yo había dicho. Mire a Rose que estaba bastante sorprendida de que yo me diese cuenta de su vínculo – Rose sabe lo que Vasilissa siente ¿No?- Yo no pude apartar los ojos de Rose.
-No… eso es imposible. Eso no ocurre desde hace siglos- Dijo la Directora cuyos ojos iban de mi a las chicas sin parar.
-Es obvio- Le contesté yo – Lo sospeche tan pronto las vi- Ninguna de las dos dijo nada pero Rose desvió su mirada de la mía.
-Es una bendición- murmuro Victor, pero yo seguía mirando a Rose- Algo excepcional y maravilloso-
-Los mejores guardianes siempre tuvieron ese vinculo – Dije yo haciendo ver mi punto – en las historias.
La directora Kirova estaba indignada –Historias que tienen varios siglos de antigüedad, seguramente usted no está sugiriendo que la dejemos quedar en la Academia después de todo lo que ha hecho-Eso era precisamente lo que estaba sugiriendo la verdad pero me encogí de hombros.
-Puede ser salvaje e irrespetuosa, pero si tiene potencial- supe que ese comentario no le había hecho demasiada gracia pero ¿no se daba cuenta de que le estaba salvando el cuello?
-¿Salvaje e irrespetuosa? De todos modos, ¿Quién demonios eres tu? ¿Ayuda subcontratada?-
-El Guardián Belikov es el guardián de la princesa ahora- dijo Kirova cortantemente – Su guardián autorizado.- Eso le había dolido y mucho, pude verlo en sus ojos claramente.
-¿Contrato mano de obra extranjera para proteger a Lissa?- Ouch, ese comentario dolió un poco pero me di cuenta de que era la rabia la que hablaba por ella. De todas formas ella podría haber nacido a lo mejor en los Estados unidos pero conocía a su madre que era irlandesa y por el color de la piel de Rose su padre debía de haber sido extranjero también.
La directora levantó sus manos mostrando su irritación y se dirigió a mi -¿Lo ves? ¡Totalmente indisciplinada! Ni con todos los vínculos y todo el potencial del mundo se podría compensar esto. Un guardián indisciplinado es peor que no tener un guardián-entendía perfectamente su punto de vista pero no me iba a adar por vencido sin luchar un poco más.
-Pues entonces, enséñele disciplina. Las clases acaban de comenzar. Regrésela y que comience su entrenamiento de nuevo-
-Imposible. Se quedará detrás de sus compañeros.- Mierda, tenía razón se había perdido dos años enteros y ni la mejor intención del mundo podrían arreglar eso.
-No, no lo hare- Dijo ella. Ni si quiera me moleste en mirarla, y creo que nadie más lo hizo.
-Entonces tendrá que recibir sesiones extra- Dije concluyentemente, era mi última idea, si no conseguía convencerla sus opciones se habría acabado.
-¿Y quién va a pasar con ella ese tiempo extra?- exigió la Directora-¿Usted?-
-Bueno eso no era lo que yo…- no me hacía ninguna gracia la idea de ser una niñera la verdad.
La Sra. Kirova parecía satisfecha con mi respuesta y cruzo los brazos – Si. Eso es lo que pensaba-
Me aguante una palabrota en ruso con todas mis fuerzas y fruncí las cejas. Levante la mirada y las observe a las dos rápidamente, me estaban mirando suplicándome con la mirada y no pude resistirlo. Suspire pesadamente y supe que me arrepentiría de las siguientes palabras.
-Si- concluí- Puedo enseñar a Rose. Recibirá clases extras además de las normales.-
-¿Y luego qué?- Dijo la directora - ¿Se queda aquí sin recibir un castigo?-
-Busque otra forma de castigarla- Dije mientras se me ocurría otro argumento – El numero de guardianes se ha reducido mucho para arriesgarnos a perder otro mas. Sobre todo una chica- Rose se echo a temblar y no comprendí muy bien porque pero decidí centrarme en salvarle el cuello.
Victor me sorprendió al hablar – Estoy de acuerdo con el Guarián Belikov. Echar a Rose seria vergonzoso, un desperdicio de talento-.
La Sra. Kirova estaba mirando por la ventana pensativa , pero cuando se giró se encontró con que la princesa la estaba mirando fijamente – Por favor, Sra. Kirova. Deje quedarse a Rose- ¿Estaba esa chica tratando de usar la coerción con otro Moroi? Parece que nadie se dio cuenta excepto, claro está, Rose.
Pasaron unos momentos y la Sra. Kirova asintió – Si la Sra. Hathaway se queda, estas son las condiciones- se giro hacia ella- Su matrícula en St. Vladimir está en periodo de prueba. Salgase una vez del camino, y estará fuera. Asistirás a todas las clases y entrenamientos exigidos a los principiantes de tu edad. También entrenaras con el Guardián Belikov en cada momento que tengas, antes y después de las clases. Además, tienes prohibido asistir a todos los eventos sociales, excepto las comidas y te quedaras en tu dormitorio. Si no cumples con alguna de estas cosas se te echará-
Rose se rio ásperamente -¿Tengo prohibido participar en cualquier evento social? ¿Está intentando mantenernos separadas?- Hizo un gesto con la cabeza señalando a la princesa-¿Tiene miedo de que nos fuguemos nuevamente?-
-Estoy tomando precauciones. Estoy segura de que recuerdas, que nunca fuiste castigada por destruir la propiedad de la escuela. Tienes mucho que compensar. Se te está ofreciendo una propuesta muy generosa. Sugiero que no dejes que actitud ponga en peligro la misma-
Rose comenzó a decir que no era nada generosa pero entonces nuestras miradas se cruzaron y pude ver que estaba extrañada, trate de decirle que cogiese la oportunidad rápidamente antes de que se arrepintiese. No se si lo entendió pero desvió su mirada y miró al suelo fijamente.
Suspiro sonoramente y miro de nuevo a la directora.
-Muy bien. Acepto-.
