El sudor me caía frio por la frente y tenia algunos mechones de pelo pegados a la frente. Me enderecé mientras mi ojos se acostumbraban a la oscuridad, mire el reloj y vi que tan solo habían pasado un par de horas desde que me había dormido y había soñado que…

Me tire hacia atrás rebotando un poco por la brusquedad de mi movimiento y me puse la mano sobre los ojos con desesperación. En mi habitación hacia demasiado calor ¿o tal vez era yo?

Me senté en la cama y trate de castigarme por el sueño que había tenido, Rose simplemente era… era… ¿Qué era Rose? Sacudí la cabeza, necesitaba una ducha de agua fría rápidamente.

Me levante y me dirigí al baño donde abrí el grifo de la ducha, sin pensármelo dos veces me metí debajo del chorro y suspire al sentir el contacto del agua helada contra mi piel.

Apoye la cabeza contra los azulejos mientras el agua caía sin cesar. Tenía que verlo todo de una manera razonable, no entendía esa fijación que estaba sintiendo hacia ella.

Obviamente era guapa, más bien preciosa, y había sido capaz de ver una parte de ella muy fuerte, una chica poderosa, valiente, un diamante en bruto ¡una chica que protegió sin ninguna experiencia a una Moroi durante dos años! Y, sin embargo, en el poco tiempo que llevaba con ella también había visto a la adolescente, la niñata, la atrevida, la inmadura y sobre todo la había visto como a una niña pequeña.

Al pensar en ella no pude evitar pensar en el sueño y puse la ducha más fría aún. Decidí que cada vez que me sintiese atraído por ella pensaría en dos cosas;

Primero: en la diferencia de 7 años entre nosotros.

Segundo: Los Dhampirs no se relacionaban entre ellos, la procreación era imposible y, por lo tanto, representaba un peligro para la existencia de nuestra raza, cada vez nacían menos mujeres. Estaba realmente mal visto una relación entre guardianes, hace poco yo mismo había escuchado la historia de un par de guardianes que se habían fugado, me gustaba demasiado lo que hacía como para dejarlo por nadie.

Apague la ducha y me tape con una toalla, volví a mirar el reloj y suspire sonoramente. No creía ser capaz de volver a dormirme asique decidí empezar mi turno antes.

Estuve andando por el campo unas cuantas horas, e incluso oí que Rose había tenido un pequeño enfrentamiento con una chica Moroi que había dicho algo de Lissa, esa chica siempre estaba metida en líos.

Cuando llego la hora de su entrenamiento la estuve esperando bastante hasta que me desespere y fui a buscarla. La encontré con Lissa, ellas todavía no me habían sentido, y me alegraba de eso, el ver el rostro de Rose me había chocado demasiado recordándome al sueño pero me recupere rápido y ande hacia ellas decidido

-¿Rose?- me miraron las dos sorprendidas –Llegas tarde al entrenamiento- trate de decir tranquilamente, mire a Lissa y la salude cortésmente –Princesa-.

Ambas se despidieron rápidamente y los dos comenzamos a andar hacia el gimnasio. De repente ella se paró de golpe, la mire y tenía los ojos perdidos, mirando a la nada. Supe que debía ser algo de la conexión pero sin duda me asuste, baje mis defensas y la agarre por los hombros delicadamente. No se movió, no parecía si quiera que lo había sentido, ahí fue cuando me asuste mas y me incline hacia ella.

-¿Rose?- Estaba algo desesperado y la moví un poco -¿Rose?- Sus ojos volvieron a tener vida de repente y me miraban sorprendida - ¿Estas bien?-.

-Yo… sí. Yo estaba con Lissa…- puso una mano en su frente –Estaba en su cabeza-

-¿En su cabeza?- Abrí los ojos sorprendido.

-Si. Es una parte de nuestra conexión mental- me dijo con desgana.

-¿Esta todo bien con ella?-

-Sí, ella esta…- Dudó un segundo- No esta en peligro-

-¿Puedes continuar?- pregunte preocupado mirándola a los ojos, ella no dijo nada durante unos segundos mientras me observaba fijamente.

-Sí. Estoy bien-

Seguimos andando hacia el gimnasio y ella fue a cambiarse para ponerse un chándal, me preguntaba cómo había sido capaz de aguantar los anteriores entrenamientos en vaqueros y camisa. Iba a ser un entrenamiento muy entretenido, al menos para mi , me dije a mi mismo con una sonrisa.