Pero es que ella era la mejor y una de las ultimas de su clan! Había crecido criada por su padre en las artes de la guerra contra demonios. Algo irónico ya que viajaba con algunos de ellos. Había crecido contenta con su hermano, el pequeño Kohaku al que en estos momentos estaba perdido en los brazos de un ser recontra maligno… Está bien para que negarlo ahora su vida era un desastre casi completa. Pero a pesar de todo el escandalo aún tenía una prioridad y esa era… verse muy hermosa para cierto monje pervertido (el cual en varias oportunidades la sacaba de sus casillas).

Encontraba en él un hombre muy atractivo, bueno… Inuyasha también lo era pero Miroku tenía un noseque que hacía que tuviera mariposas en el estómago y a cada piropo suyo la hacía sentirse en el séptimo cielo.

Ahora mismo acababa de darse un refrescante baño, la cual la relajaba hasta el último de los pelos en su cuerpo. Y hablando de pelos, había algunos muy rebeldes en su rostro.

Agarro con muy poca delicadeza la pinza para la depilación. Dios santo! Sus cejas parecían estar más grandes de lo normal, casi pobladas por algunos habitantes indeseados. Sostuvo la pinza justo en una de las esquinas de una de sus cejas, agarro un pelito y arranco con la fuerza que la caracterizaba (a pesar de ser una fémina) aquel molesto pelito que malograba la hermosa belleza de su rostro muy ligeramente bronceado. Sin poder evitarlo sus ojos se llenaron de lágrimas y se encogió tratando de evitar sacar un gemidito de dolor.

De acuerdo pueda que sea una gran matadora de demonios y que soportara toda clase de dolor en una lucha pero era una chica y lo seguiría siendo. Una chica que se encontraba un poco más aliviada. Se levantó de su puesto y mirando de nuevo aquel espejo rectangular decorado por algunos steckirs* del mundo de Kagome. (*aviso : sango quiere decir stickers pero no sabe pronunciarlo, vamos! sango es de 500 años en el pasado que va a saber de stickers!)

Sango estaba cada vez más amargada. Cada pelito que sacaba de sus cejas la hacía temblar literalmente. Estaba en uno de los casos que nunca soporto, y de lo cual envidiaba a los hombres porque claro ellos no se depilaban las cejas. Con un demonio! Eso dolió!

- Tranquila Sango, no es la primera vez! Deberías estar acostumbrada! Caraj…. Eso dolió rayos!

Y así con cada pelito retirado, Sango la gran exterminadora de ceja… Perdón de demonios, soltaba una palabrota mentalmente.

Y así dejamos sufriendo a la pobre de Sanguito en el cuarto de baño. Al parecer Sango es como yo, odia depilarse pero lo hace por su querido Miroku.

Bueno! Aquí presentándome y dándoles el PROXIMATIUM!

Próximamente : Miroku VS depilación de axilas :P (que horror)