Acaricio su mejilla con cuidado, intentando por todos los medios mitigar el dolor, sabia que su amada exterminadora era fuerte pero esta vez le había propinado tal manotazo que a pesar de ya varias horas la marca no había desaparecido y el dolor tampoco. De la túnica que traía puesta revolvió su manga tratando de encontrar un pañuelo, asi de distraído como estaba no lograba encontrarlo.
Aun no encontraba la razón de porque Sango había actuado de esa manera, solo había coqueteado con cuanta chica se le cruzara en el camino, acaso era sacrilegio tratar de darle un hijo a la princesa, la hija del terrateniente, de la aldea? El calor sofoco su cuerpo y con el pañuelo seco el sudor de su cuello y rostro… Podía oir la cascada a unos cuantos pasos, y podría darse un buen baño y meditar mientras tanto.
Maldijo mentalmente, la cachetada y el rostro de Sango no salían de su cabeza, cuantas veces había sucedido esto? Unas veinticinco tal vez? Suspiro con cansancio… Unas veinticinco al dia…
La cascada se mostro esplendorosa en su frente, el agua cristalina chocaba ruidosamente contra el propio agua y las rocas creando un estruendoso ruido relajador, alrededor los arboles del bosque se mecían suavemente, el lugar perfecto para relajarse y pensar.
Tocando la suave tela de la túnica la desanudo, dejándola en el suelo acabo con las ultimas prendas y las sandalias para desnudo meterse dentro de la gran cascada, el agua fría lo hizo tiritar pero con unos cuantos minutos logro acostumbrarse. La maldición en su mano empeoraba con cada dia que transcurría, aun no sabía cuando moriría por ella si no destruía a Naraku, seria momento de su muerte, de eso no había duda.
Acordándose de la navaja volvió de sus pasos y con la mano mojada agarro su túnica, rebuscando entre las mangas saco con cuidado de no cortarse, la daga. Mas que un artefacto de guerra escondido era para su propio uso, la hoja era afilada con la roca de lija, todas las tardes cada cinco días para que no pierda el filo.
Por supuesto era algo crucial para él, si quería verse hermoso para su bella exterminadora castaña, debía por lo menos, acabar con la mata de pelos debajo de su brazo, a veces estaba tan aburrido que pensaba que aquel vello era un monstruo y la navaja, su báculo, por lo tanto peleaba.
- Muere maldito monstruo de pelos – y acaba con ellos al poco tiempo, esta vez no se sentía tan niño como para hacer eso, pero de todas maneras tenia que matar aquel vello en la axila.
Con la navaja y el brazo bien alto, deslizo con suavidad pero igual fuerza, a la daga que hizo que el agua cristalina acabara con pelos rondando por ahí, repitió el proceso después de enjuagar la navaja debajo del agua.
- Auch – No previo la cortada que se hizo y que empezó a arder, bajo el brazo y el picor lo hizo volver a subirlo, decidió cambiar de axila, ahora todo cambiaba y el otro lado lleno de monstruos pelosos amenazaban con desaparecer la carne aun visible. Con la navaja deslizándola de abajo hacia arriba o al revés acabo con el monstruo peloso… Por supuesto en el dolor en una de sus axilas gracias a la cortada le impedía bajar el brazo, pero como era un macho que se respeta pese al dolor que lo acarreaba, llego a su túnica, la amarro en sus cuerpo y con las sandalias bien sujetas a sus pies y los dos brazos abajo siguió su camino.
- Auch… Ouh… Ahhh….¡OUCH!... ¿Qué hice para merecer esto?
Y asi dejamos al pobre de Miroku todo sufriendo, para la próxima esta una de las protagonistas!
Kagome Vs Uñas descuidadas y bigotillo
;p lo del bigotillo a veces me pasa, el maldito crece de mas… al ser blanca se nota mucho mas, es horrible xD
