- Oye Kagome, ¿estas aq…?

¿Qué? Inuyasha entrecerró los ojos viendo como la azabache lo miraba totalmente pálida, ni corto ni perezoso cerró la puerta tratando de olvidar en vano la imagen de Kagome con un artefacto de dudoso uso muy cerca de sus labios.

Como si de un ninja se tratara, regreso a la habitación de la joven ¿Qué rayos era esa cosa? Es decir, la había visto muchas veces entre las cosas de la chica e incluso lo había visto junto a las cosas del aseo de la muchacha pero seguía sin saber para que funcionaba. Y recordando la cara de Kagome dudaba que fuera algo público su uso.

Escucho pasos apresurados muy cerca de él y como gato se trepo al techo, Kagome entro en la estancia y lo primero que vio fue a un joven de cabellos plateados aferrarse con fuerza a la esquina superior de su cuarto.

Los colores se le subieron al rostro.

- Tú…Tú… ¿sabes que estaba haciendo…?

- … - Inuyasha medito su respuesta – Ni idea – Parecía que su respuesta era correcta porque ella emitió un suspiro de alivio, lo cual lo puso más confundido.

- ¡No quiero que pienses que estaba haciendo algo malo! ¿De acuerdo? Son… cosas de mujeres

- Como cuando cada mes hueles a sang…

- ¡CALLATE! – Interrumpió la azabache totalmente colorada – Baja de ahí… voy a mostrarte como se utiliza la afeitadora – pronuncio jetona.

- ¿Afeitadora? Eso quiere decir que te estabas afei…

- ¡CALLATE!

Inuyasha bajo de su esquina y siguió a Kagome fuera de su habitación con dirección al baño. Con que afeitadora… Ya podía atar unos cuantos cabos. Ella abrió el espejo y extrajo el curioso objeto.

Kagome se lo extendió para que lo analizara, aún seguía sonrojada. Él pudo observar a detalle la pequeña cosa, tenía mini navajas en su interior y aunque no parecían ser realmente filudas, aun cortaban. (Él pudo descubrir al mover su dedo en la navaja de manera horizontal, ya que sangro)

- Con esto… tu puedes cortarte… er… ya sabes… cortar… ¡es una afeitadora!… afeita...

- ¿Me la regalas?

Kagome tenía cara de mujer después de enterarse de que su esposo le era infiel.

- No… Toma esta otra, es de mi abuelo, aunque nunca lo utiliza sigue cortando.

Inuyasha recibió la cosa y huyo de la escena. Kagome se preguntó por qué se la pediría.

Inuyasha traspaso la barrera del tiempo y llego a una laguna que él conocía y quedaba muy cerca del pozo. Como un niño con su juguete nuevo se deshizo de sus prendas rápidamente y se zambullo en el agua helada, en lo alto la luna alumbraba su cuerpo desnudo.

Se acercó a la roca más cercana y apoyando su espalda ahí, alzo una de sus piernas, dios mío tenía tanto pelo que podría tejerse un hakama con eso.

Utilizo el curioso artefacto como creyó que funcionaba y como vio que lo utilizaba Kagome. Lo deslizo en sus piernas con cuidado por las mini navajas, y lo enjuago en el agua, hasta ese momento el utilizaba pequeñas dagas para deshacerse de pelos que bajo ninguna circunstancia eran necesarios para su cuerpo. Es más, lo incomodaban.

Quien iba a pensar que un sujeto muy inteligente iba a ser capaz de crear algo para la facilidad de cortar esos vellos. Ja. Quien diría que en la época de Kagome habían cosas realmente fascinantes.

Al terminar, deslizo la yema de sus dedos por sus piernas, ambas tan lizas como culo de bebe. Más tarde le comentaría a Miroku su descubrimiento… o mejor no… ese monje aprovechado era capaz de quitárselo mientras no veía… Sería su pequeño secreto.

CONTINUARAAAA

AJAAAAAAA cuanto tiempo! La verdad estoy en dudas no se si poner Sesshomaru o Kikyo primero, pónganme en su review cual será el primero, y que quieren que tenga problemas, vello facial? Maquillaje? Vello corporal? Uñas? Resecamiento de la piel? Lo que quieran! :3 las mejores ideas serán utilizadas en el fic :3