Disclaimer: Los personajes de Naruto y los personajes de La Rosa de Versalles o Lady Óscar no me pertenecen, sino a sus autores Kishimoto-sama y a Riyoko Ikeda, respectivamente, este fic lo hice solo y únicamente como diversión
Parejas: SasuxNaru y otras
Advertencia: Secuela del príncipe de los piratas, Contenido AU (Universo alterno), Mpreg, Violencia, contenido hetero, travestismo, entre otros
Beta: Usarechan
Aclaraciones:
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Capitulo 17.-La rosa de Versalles
Lady Fátima esperaba impaciente a que llegara su "amante", mientras que su "esposo" aguardaba escondido entre las sombras el momento justo para atacar. Pocos minutos después de media noche, Rozen hizo su aparición ataviado con su uniforme con sus condecoraciones como si se fuese a presentar ante el rey.
—Siento la demora, mi lady —habló seductoramente haciendo una reverencia mientras besaba el dorso de la mano de Lady Fátima.
—No se preocupe mi señor —dijo ocultando parte de su rostro con el abanico —, sé que es una persona muy ocupada… —Rozen sonrió seductoramente atrapando a la dama entre su cuerpo y la pared devorando sus labios mientras sus manos recorrían aquel perfecto cuerpo por sobre la ropa.
Óscar tan solo contestaba a aquel contacto tratando de no vomitar o apartar al hombre de un solo golpe; rezaba por que Sasuke apareciera de una buena vez y le quitara a ese asqueroso ser de encima, de repente escuchó un golpe seco y su "hermano" cayó al suelo inconsciente.
— ¿Estás bien? —le preguntó Sasuke al verla con un ligero verde en el rostro. Óscar asintió aunque en realidad no lo estaba del todo; por un momento había temido que su amigo dejara que ese bastardo se divirtiera con ella, lo que le provocó una arcada por las náuseas causadas tan solo imaginarse aquello.
—Naruto y mi madre nos están esperando —le informó tomando el cuerpo como si de un saco de patatas se tratara. —Ve tú… yo distraeré la atención de mi padre para que puedan escapar —Sasuke asintió.
Desde un principio había sido ese su plan, aunque la idea de usar a Óscar como señuelo no le agradaba, pero no existía otra forma.
—Más te vale no hacer ninguna estupidez —la amenazó antes de echar a correr con el cuerpo a cuestas. Óscar sonrió con tristeza; esperaba tener la suficiente fuerza para soportar al menos a que Sasuke y los suyos estuviesen a salvo.
Óscar se dirigió a sus aposentos en busca de su ropa de hombre, después de cambiarse se dirigió a las habitaciones de su reina; era ya muy tarde pero para sorpresa de la rubia, la monarca aun estaba despierta, sentada en una silla mirando directo a la puerta. La reina, al verla usar su uniforme, supo que ya las cosas no podían dar marcha atrás.
—He venido a despedirme —le dijo con voz seria pero segura. La reina miró a la joven que consideraba su amiga.
—Eres una mujer muy fuerte y estoy segura que saldrás de esto —Óscar abrió desmesuradamente los ojos, ¿la reina sabía que era una mujer de verdad? ¿Desde cuando lo sabía? Deseaba tanto preguntarle pero simplemente no se atrevía… no había tiempo para eso.
—Prométeme que no morirás, Óscar —la rubia se llevó una mano al pecho e hizo una pequeña reverencia. Aunque quisiera, sabía que no podía prometerle tal cosa por lo que decidió hacer otro juramento distinto.
—Por mi honor le juro que Francia será liberada del traidor —la reina asintió con tristeza. Una vez que se quedó sola derramó algunas lágrimas.
Óscar iba directo a su muerte, lo sabía; aun así, ella no se dejaría vencer. Cumpliría su misión y liberaría a su amada Francia de la tiranía de su padre, aunque eso significara convertirse en traidora.
Sasuke, Naruto y Roxiel habían logrado salir de Versalles y ahora se alejaban a toda velocidad protegidos por un manto de tinieblas. Rozen aun estaba inconsciente y amordazado escondido bajo el asiento de Roxiel, quien aun usaba aquel vestido para guardar las apariencias por si llegaban a detenerles por alguna razón.
— ¿Crees que esté bien? —cuestionó Naruto a Sasuke. Quizás el francés no le agradaba pero tampoco significaba que desease su muerte.
Sasuke no le respondió, su mente se encontraba ocupada pensando en Óscar, ¿tendría éxito? ¿La descubrirían antes de que ellos pudiesen escapar?
—Estará bien —aseguró Roxiel —. Ella es la mujer mas valiente que he conocido —Naruto miró confundido a su suegra, ¿había dicho mujer? No, seguramente había escuchado mal.
Roxiel miró el paisaje que su ventana le ofrecía; ella era la temida demonio de los ojos rojos, la rosa negra que estaba siempre bañada con la sangre de sus víctimas; por otro lado, Óscar también era una rosa… la rosa de Versalles que ha florecido en un campo traicionero y estéril, pero que aun así poseía una belleza increíble.
—Óscar es sin duda una rosa disfrazada que ha adquirido fuerza… —Roxiel pensó soltando un pequeño suspiro —solo espero que las circunstancias no lleguen a marchitarla…
Continuará…
