Disclaimer: Los personajes de Naruto y los personajes de La Rosa de Versalles o Lady Óscar no me pertenecen, sino a sus autores Kishimoto-sama y a Riyoko Ikeda, respectivamente, este fic lo hice solo y únicamente como diversión
Parejas: SasuxNaru y otras
Advertencia: Secuela del príncipe de los piratas, Contenido AU (Universo alterno), Mpreg, Violencia, contenido hetero, travestismo, entre otros
Beta: Usarechan
Aclaraciones:
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Capítulo 18.-La rosa se marchita
Había logrado escapar llevando a su presa con ellos, a esas alturas ya habían dejado atrás a Versalles; faltaba poco para que llegaran al punto de encuentro… todo parecía estar marchando de acuerdo al plan.
Por otro lado, Óscar se encontraba reunida con los líderes de la rebelión, muchos de ellos campesinos, pero había uno: Maximilien Robespierre, un estudiante de leyes que parecía ser el más comprometido con la causa.
— ¿Por qué deberíamos escuchar al general del ejército Francés? No, ¿Por qué deberíamos escuchar al hijo y heredero de los Jarjayes? —cuestionó Maximilien.
Óscar suspiró pesadamente. Había visto a Maximilien un par de veces; rubio, de ojos verdes y con un talento natural para dar discursos que podían encantar a las masas. Podía llegar a ser un valioso e invaluable aliado o un peligroso enemigo.
—Yo amo a Francia por sobre todo y daría mi último aliento y gota de sangre por verla libre de la tiranía de aquellos que desean dañarla. —dijo Óscar con seguridad.
Maximilien sonrió con prepotencia, se cruzó de brazos y dijo:
— ¿Serías capaz de matar a tu rey? —Óscar se quedó fría, sabía bien que llegado el momento tendría que matar a su padre, pero… ¿sería capaz de matar a su rey? No, eso no, Francia era el rey y el rey era Francia, sin embargo… la única que realmente se preocupaba por el pueblo era la reina; ella y solo ella se ocupaba por la gente…
—Haré lo que sea necesario para proteger a Francia y a mi reina —Maximilien sonrió y asintió con la cabeza; esa era la respuesta que esperaba de Óscar.
—Muy bien general —habló Robespierre —, creo que hablo por todos los presentes cuando digo: aceptamos trabajar con usted.
Óscar asintió, estaba consciente que hacer un trato con esos tipos era un arma de doble filo, pero no tenía otra alternativa.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Sasuke y su familia llegaron sin contratiempos al punto de encuentro; Óscar había hecho un gran trabajo apareciendo frente a su padre y haciendo que se olvidara por completo de Rozen (al menos eso creían).
La primera en bajar del carruaje fue Roxiel ataviada en su traje negro y su sombrero de dos plumas negras y una roja, después de ella bajó Naruto y tras éste, Sasuke con Rozen encadenado y amordazado.
—La fase uno está completa —habló Roxiel.
—Ahora es cuestión de esperar al General francés —dijo William sorprendiendo a Roxiel, pues al lado de su hermano estaba Itachi.
— ¿Qué hace él aquí? —soltó Sasuke con enojo mirando al ruso.
—Insistió en venir —respondió Gaara de mala gana.
Sasuke iba a decir algo –seguramente un insulto –, pero el sonido de caballos los alertó a todos. Frente a ellos –y a cada lado del carruaje –, había cinco soldados a caballo con sus mosquetes preparados para disparar al menor movimiento.
—Sharingan el rojo, Rosa Negra, quedan detenidos por el delito de piratería y pillaje —habló el capitán del grupo.
— ¿No piensa nombrarnos a nosotros? —preguntó Morgan sacando su arma.
—Qué falta de educación —agregó William en falso tono ofendido —, creo que tendremos que hacer algo al respecto.
—Sasuke —lo llamó Naruto en un susurro. Estaba preocupado pues Sasuke se había puesto delante de él para protegerlo.
—Creo que esto se pondrá interesante —comentó Roxiel con una sonrisa sarcástica en los labios.
Disparos y el sonido de muchos caballos acercándose alertó a los piratas, pero el ver a Sai y Barba negra acercándose con cinco hombres los hizo relajarse (solo un poco).
—Parece que los papeles se han cambiado —se burló Roxiel apuntando directo a la cabeza del capitán, que, al igual que sus hombres habían tirado sus armas y levantado sus manos.
Rosa negra sonrió con crueldad. Iba a disparar sin importarle que su víctima estuviera o no armada.
—Adiós…
— ¡Espera! —le ordenó Itachi arrebatándole el arma a la pirata.
—Regrésamela —le exigió al ruso, dándole la espalda a sus adversarios… grave error; uno de los soldados aprovechó para sacar un arma que guardaba entre sus ropas y apuntó a la pareja que discutía.
— ¡Cuidado! —gritó Morgan, Roxiel empujó a Itachi en el momento en que el soldado accionó el arma.
Todo pasó en cuestión de segundos, en un momento todos los soldados estaban muertos, tirados en el suelo, pero no fueron los únicos; Roxiel, la gran reina pirata se encontraba en los brazos de quien fuera su más grande amor.
— ¿Roxiel? —Itachi aún no asimilaba lo que había sucedido. Estaba en tal estado de shock que ni siquiera se percató cuando Barba negra le arrebató su preciada carga.
— ¡Idiota! —Sasuke le propinó un fuerte puñetazo en el rostro dejándolo tirado en el suelo con el labio partido.
Roxiel había recibido el disparo que iba dirigido a Itachi y ahora estaba entre la vida y la muerte.
La transportaron inmediatamente al Ankoku que estaba anclado a unos 60 km del lugar donde se encontraban. Cabalgaron a toda velocidad, rogando a dios por que Roxiel se salvara, pues aquellas palabras dichas por William lograron encoger los corazones de todos ellos.
— ¡Ayúdenla, está embarazada!
Embarazada… la rosa negra estaba esperando un hijo de Itachi y como la primera vez, estaba por perderlo y perder su vida también.
Sasuke no sabía qué hacer, ¿Cómo reaccionar? Su madre estaba al borde de la muerte y aun peor… ¡estaba embarazada de ese bastardo! ¿Cuándo había pasado? Si hacía cuentas, su madre no había estado cerca del ruso después de su pelea, unos ocho meses atrás.
Sharingan no era el único confundido. Roxiel, en ningún momento había dado señales de estar en cinta; su vientre seguía siendo plano y su humor… bueno, en esos meses fue algo cambiante pero se lo habían atribuido al asunto de Itachi.
—No te preocupes —le dijo Naruto a Sasuke —, tu madre es una mujer fuerte y saldrá de esta.
Sasuke se encontraba sentado a un lado de la puerta del camarote de Roxiel, esperando a que los médicos salieran a darles noticias de su estado. No eran los únicos; Barba negra, William, Neiji y casi toda la tripulación se encontraba a la espera de noticias.
—Si algo le pasa a mi princesita juro que destriparé a ese rusito con mis propias manos —amenazó Barba negra.
—Estará bien —aseguró azteca. Neiji mantenía la vista fija en la puerta, aunque no lo admitiera, estaba preocupado por su tía y el bebé que esperaba.
Los médicos hacían todo lo posible para salvar la vida de Roxiel y de su bebé. Tres largas y angustiantes horas pasaron antes que uno de los médicos –la única mujer –, saliera a informar del estado de su paciente, con el bebé en brazos.
—Fue una niña —dijo la pirata entregándole su preciada carga a William.
—Es hermosa —susurró el pirata en un hilillo de voz.
La niña tenía el cabello negro y unos preciosos ojos rojos… sin duda era la viva imagen de su Rosa negra.
— ¿Cómo está mi madre? —preguntó Sasuke.
La mujer negó con la cabeza, todos habían hecho lo posible por salvar a Roxiel, pero la bala había dañado un riñón y afectado otros órganos… era cuestión de tiempo para que muriese.
—Está consciente —dijo después de la explicación —, me pidió que William, Barba negra y el capitán Sasuke entraran a verla.
No tuvo que decirlo dos veces, los tres hombres entraron al camarote. Roxiel estaba recostada en la cama y en el suelo había una considerable cantidad de trapos ensangrentados junto a dos baldes con agua rojiza.
— ¿Prin… princesa? —la llamó Barba negra. Roxiel abrió los ojos, trató de sonreír pero estaba muy cansada para hacerlo.
—Sas… ke… —pronunció con dificultad. El aludido se acercó a ella tomándola de la mano fría —per… dó… na… me… y-yo n-no… s-soy… t-tu verda… de-ra… ma…
—Shhh… lo sé —admitió —, lo supe por Eric —Sasuke hizo una pausa para limpiar las lágrimas que escapaban de los ojos de Roxiel —. Tú eres mi madre, me criaste y cuidaste con amor… —la Rosa negra se forzó a sonreír —, estoy orgulloso de ser tu hijo.
Aquello era una escena triste e insólita, la hermosa rosa pirata estaba marchitándose y aquellos crueles y sanguinarios piratas lloraban en silencio demostrando su lado humano.
—Cuida… d-de… t-tu her… ma… na… —Sasuke asintió, por supuesto que cuidaría de su hermana y la querría tanto como a sus propios hijos.
—Will… ti… o… —Roxiel levantó la otra mano, buscando la de su hermano.
—Aquí estamos, Rox —le dijo su mellizo sosteniéndole la mano.
—Will… pro-meteme q-que… cu-idaras d-de m… be-bé…
—Lo prometo —le cortó acariciando los sudorosos cabellos de su hermana —, la cuidare como si fuera mi hija, te lo prometo.
—Yo también te lo prometo, mi preciosa princesa —habló Barba negra con voz entrecortada.
—Gra-ci… as… —dijo con dificultad.
El pecho de Roxiel bajaba y subía con lentos y pausados movimientos, dejando escapar con cada respiración un gemido ahogado a causa de los fluidos que comenzaban a aumentar en sus pulmones, su estado empeoraba cada vez más.
—Pa… dre… ma-dre… —habló en un hilillo de voz.
—Roxiel, ¿De qué hablas? —la cuestiono William limpiándose las lágrimas.
—Están… a-aquí… h-han ve-ni… do… p-por m-mí… —todos se miraron entre sí, no, no, Roxiel no se estaba muriendo, eso debía ser una pesadilla.
—Princesa —la llamó Barba negra tratando de no romper en llanto —, aquí no hay nadie aparte de nosotros.
Roxiel no respondió, a pesar de que su vida estaba a segundos de terminar aún tenía algo de cordura (a pesar de todo). Miró a su hijo que en ningún momento se había despegado de su lado.
—Sas… ke… —lo llamó con voz cansada, su pecho resollaba con un ahogado gemido —b-bajo… m-mi c-cama… hay… —otro sonido apagado.
—Madre, no te esfuerces —le pidió tratando de que su voz sonara lo más normal posible. Ella negó con la cabeza.
—Hay… u-un c-co… fre… e-es p-ra t-ti… y-yo… —un suspiro pesado y quebrado, el final estaba cerca —… te…
Cada bocanada de aire se hacía más difícil y dolorosa. Las lágrimas de Sasuke salían ya sin restricciones; Roxiel levantó su mano para secarlas, susurrándole un entrecortado y casi silencioso "no llores, mi niño".
Otro respiro… el fin se acercaba más…
—Siempre… e-estaré… c-con… tigo… y-y… se… re… e-el v-viento q… gui-e… t-tu ca-camino…
—Lo sé, lo sé —repitió Sasuke sintiendo que su mundo se venía abajo con cada respiración forzada de su madre.
—Nunca… temas… despedirte… n-no… s-será… pa-ra siem… pre…
El pecho de Roxiel resollaba y un quejido sordo salió del fondo de su alma, después… se quedó quieta. Gritos de dolor y llanto fue lo que se escuchó por todo el barco.
La rosa pirata se había marchitado…
Continuará…
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Lizerg-chan: TvT Sniff, sniff, creo que me pasado.
Youko Saiyo: No, ¿enserio? -_-
Usarechan: Eres tan cruel! ToT
