Disclaimer: Los personajes de Naruto y los personajes de La Rosa de Versalles o Lady Óscar no me pertenecen, sino a sus autores Kishimoto-sama y a Riyoko Ikeda, respectivamente, este fic lo hice solo y únicamente como diversión

Parejas: SasuxNaru y otras

Advertencia: Secuela del príncipe de los piratas, Contenido AU (Universo alterno), Mpreg, Violencia, contenido hetero, travestismo, entre otros

Beta: Usarechan

Aclaraciones:

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Capítulo 19.-Adios a la reina.

La ley indicaba que todo pirata muerto debía ser lanzado al mar para que su cuerpo se volviera uno con el océano. No podía mantenerse el cadáver por mucho tiempo para evitar la furia del fallecido; sin embargo, se había decidido que el cuerpo de Roxiel sería llevado a la isla del ahorcado que estaba a una semana del lugar donde se encontraban.

Debían reunirse con los demás piratas en la isla del ahorcado y Rosa Negra debía ir para recibir los honores que se merecía como la grandiosa reina que fue. Para evitar que su cuerpo se descompusiera, lo pusieron en licor ya que el alcohol la mantendría conservada.

Sasuke estaba en el timón en esos momentos. Acarició la madera. Recordaba su niñez; cuando ella le enseñó a navegar, las ocasiones en las que estuvo enfermo. Su madre siempre estuvo a su lado, apoyándolo, queriéndolo, ¿Qué importaba que no corriera la misma sangre por sus venas? Él jamás podría llamar mamá a otra mujer que no fuera Roxiel la roja, la gran Rosa Negra.

—Sasuke —lo llamó Naruto. Estaba preocupado por el estado de su esposo y de todos los tripulantes del Ankoku. Sasuke ni siquiera lo miró, tenía la atención fija en la lejanía.

— ¿Cómo esta mi hermana? —le preguntó sin poder evitar que su voz sonara melancólica. Naruto bajó la mirada; la bebé tenía un día de nacida y el azabache ni siquiera la conocía.

— ¿Por qué no vas a verla? —Sharingan dejó el timón para mirar a su esposo. A Naruto se le encogió el corazón. Sasuke tenía los ojos rojos e hinchados de tanto llorar; jamás se imaginó verlo así y le dolía no poder ayudarlo.

— ¿Por qué mi madre prefirió la vida de esa mocosa que la suya? —el rubio se acercó más a él, le dio un rápido beso en los labios. Sasuke el rojo podría ser el rey pirata. Un hombre cruel y sanguinario, autor de muchos crímenes, pero por dentro era tan solo un niño que sufría por su madre al no tenerla a su lado y que además estaba celoso de su nueva hermana.

—Sasuke. Roxiel fue una excelentísima pirata —aceptó el inglés —, pero también fue una madre grandiosa que no dudo en dar su vida a cambio de uno de sus hijos.

Sasuke desvió la mirada. Lo sabía, su madre se había sacrificado muchas veces por él sin dudarlo. Gran cantidad de las cicatrices que tenía en el cuerpo era por culpa de él y su testarudez.

—Tenía tanto por que vivir —Naruto lo abrazó y le dio un pequeño beso en los labios antes de separarse.

—Tal vez no lo entiendas porque eres un varón —dijo mirándolo con seriedad y cariño —. Una mujer o un doncel harían lo que sea por sus hijos.

Sasuke iba a decir algo pero Naruto se lo impidió colocando un par de dedos en los labios del azabache.

—Ve a ver a tu hermana —le dijo con dulzura —. Recuerda que le prometiste a tu madre que la cuidarías —esas palabras fueron suficientes para desarmar completamente al azabache quien tan solo asintió con la cabeza. Llamó a Kakashi para que lo reemplazara y se dirigió al camarote de su madre donde sabía se encontraba su hermana.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Ni William ni Barba Negra no se habían despegado de la pequeña a quien decidieron llamar Roxiel en honor a su madre. El viejo pirata había traído a un doncel para que le sirviera de nodriza a la pequeña princesa. Su nombre era Deidara, había sido un miembro de la tripulación de Barba negra pero él, junto con su esposo Sasori se habían ido a vivir a un puerto francés con la intención de formar una familia y vivir una vida pacífica. Sin embargo las cosas no salieron como esperaron; el noble, dueño de esas tierras pedía cada vez mas y mas impuestos y a quienes no pagaban terminaban siendo asesinados o encarcelados.

En una noche Deidara había perdido a su esposo y a sus dos hijos, un niño de seis años y un bebé de no más de tres meses. Gracias a Barba negra no compartió el mismo destino. Ahora buscaba venganza.

—La pequeña ya terminó de comer —anunció Deidara. Tenía el cabello largo y rubio, su apariencia era demasiado femenina, contrastando con su voz gruesa y masculina.

—Gracias, Dei —le dijo Barba negra tomando a su sobrina nieta de los brazos del rubio —. Ve a descansar, tú también has pasado por mucho y necesitas recobrar energías —el rubio negó con la cabeza, lo menos que quería era tiempo para pensar en la familia que le fue arrebatada días atrás.

—Necesitas descansar —insistió el viejo pirata.

—Gracias capitán pero lo que necesito es mantenerme ocupado para no pensar en Sasori o en mis hijos.

—Has caso a lo que te dicen Deidara —habló William que hasta ese momento se había mantenido al margen de la conversación.

—Descansare cuando esos malditos perros franceses se estén pudriendo en el infierno y sus cadáveres le sirvan de alimento a los buitres.

—Entonces descansa o moriras antes de ver consumado tu deseo —finalizó William.

Deidara asintió. William tenía razón; lo mejor era conservar sus energías para poder consumar si venganza. Se despidió de ambos prometiendo regresar en unas horas para darle de comer a la bebé. En la puerta se topó con Sasuke. Se miraron y luego siguieron sus caminos.

—Sasuke —lo saludó William sonriéndole a su sobrino.

—Ya era hora de que te aparecieras por aquí muchacho —lo regañó Barba negra quien tenía a la pequeña en brazos.

— ¿Cómo está mi hermana? —el viejo pirata ahorró palabras poniendo a la niña en los brazos del azabache.

Se veía tan pequeña e indefensa. Tenía una pelusita negra por cabello. En esos momentos la niña veía a su hermano con esos intensos ojos rojos. Sasuke sintió un nudo en la garganta. Era la viva imagen de su madre.

—Decidimos llamarla Roxiel —habló William. Sasuke lo miró sorprendido, era justo como quería llamarla.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Llegaron a la isla del ahorcado donde ya los demás los esperaban. La noticia de la muerte de Roxiel había sido como un balde de agua fría para todos.

Uno de los más grandes piratas había fallecido y muchos lo tomaron como un mal augurio –especialmente cuando llegaron con su cuerpo dentro de un barril de licor –. Cuando sacaron el cadáver se quedaron impresionados.

Roxiel se mantenía incorrupta como si su muerte hubiera sido unos minutos atrás y no hacia una semana. La pusieron en un bote pequeño cubierta por oro, joyas, flores y ron.

—Se como todos ustedes que esto no es lo que acostumbramos —habló Lao Ma —. Yo, como miembro de la hermandad estaría en desacuerdo con esto si fuese en otras circunstancias.

—Sin embargo las viejas leyes ya no nos sirven —agregó Juan Florín —. Lao Ma y yo somos lo último que queda de la hermandad y Rosa Negra fue nuestro último gobernante. Bajo su mandato y el de su padre, el gran Barba roja, conocimos la era dorada de la piratería.

—Por eso hoy, nos reunimos aquí para decirle adiós a nuestra reina —finalizó la asiática.

Edward de Lacurd dio un paso al frente, tenía a la pequeña en sus brazos que a pesar de sus escasos días de edad veía todo muy atenta.

—Roxiel está muerta —las palabras salieron de su garganta con tanta dificultad que Barba negra creyó que rompería a llorar en cualquier momento —, sin embargo nos ha dejado un preciado tesoro —levantó a la niña para que todos pudieran apreciarla. Todos quedaron impresionados, era muy parecida a Rosa negra —. Les presento a Roxiel la Roja, hija de nuestra amada Rosa Negra y hermana del rey Sharingan el Rojo y como esta niña resurgió de la muerte, nosotros también lo haremos.

Los gritos y aplausos rompieron la tranquilidad asustando a la niña que comenzó a llorar en los brazos de su tío abuelo.

Sasuke se acercó al bote donde estaba el cuerpo de su madre, tenía una antorcha encendida en la mano derecha. Miró a su madre, besó su frente. Dejó caer la antorcha a los pies de Roxiel haciendo que la barca comenzara a quemarse; ordenó que empujaran la embarcación a lo profundo en donde se consumió hundiéndose lentamente en el océano que tanto amaban.

Los cañones de los barcos sonaron, las pistolas fueron disparadas para decirle adiós a la reina pirata.

Continuara…

Hola gente! espero les guste el cap y los invito a escuchar mi progra "el rincon del fanfic que se trasmite por Radiacion Otaku en los siguientes horarios:

martes a viernes: 2 a 4 pm (hora de mexico)

Domingos: 4 en a 6 pm

y para los que les gusta el terror

Sabados a media noche tenemos diarios del miedo

www . radiacionotaku . net