Bueno dije el miércoles pero aquí lo traigo desde ahora, no daré motivos de mi demora para que salgo con tanto rodeo si solo quieren leer. Así que eh aquí por fin el quinto capitulo.
D. Gray-Man No me pertenece… Lastima…
Capitulo V
"Toda mi vida he practicado para conocer la mente de las personas, para saber lo que piensan y de esa manera anticiparme a ellos y persuadirlos. Mi abuelo decía que la mente era lo más poderoso en el cuerpo; si logras convencer a la mente, significa que has hecho bien tú trabajo. Yo creía en esas palabras, hasta que cumplí los once y descubrí lo que era el amor, ahí me di cuenta que la mente no servia de nada; el corazón es mucho mas fuerte que la misma razón. Yo, que había sido entrenado por once años, sucumbí en minutos ante el corazón. Con solo una mirada. No soy un sabio, pero se que es verdad lo que dicen, "el amor te hace perder la razón" En mi caso no solo perdí la cabeza."
Las tres figuras continuaban de pie frente a la puerta doble en silencio, aunque Tyki sabia que el recién llegado y Kanda se decían mucho con la mirada; de pronto sentía como que sobraba allí. Pero no se movió, continuo estudiando a ambos hasta que las puertas detrás del vicepresidente se abrieron dejando ver a Lavi.
-Así que aquí están los tres, será mejor que entren que los estamos esperando.- Salio por completo y sujeto a Kanda y Allen, cada uno por un brazo y los obligo a entrar.- Ustedes dos luego arreglan sus problemas.- Seguido se giro a Tyki.
-Disculpa Lavi.- Lo detuvo.- ¿Él no parece muy joven?- Pregunto el moreno refiriéndose a Allen.
-Si.- Sonrió el pelirrojo.- Pero él viene en representación de su padre. El cual es uno de los accionistas.
-Ya comprendo. Por un momento pensé que en esta empresa les gustaba trabajar con gente muy joven.- Rió.
-Ey.- Frunció el seño en juego.- ¿Qué tiene de malo?- Ahora coloco un semi puchero.
-Nada, nada Lavi.- Le divertía ver la expresión en el pelirrojo, se veía tan… lindo.
Por fin ambos entraron a la sala de juntas, donde ya todos los esperaban. Allen y Kanda sentados uno frente al otro y sentados en toda la mesa, otras ocho personas, entre ellas Leica. Tyki la miro detenidamente y cuando esta hizo lo mismo, el moreno le dirigió una sonrisa que Leica correspondió.
-Y bueno ahora que ya estamos todos.- Hablo el pelirrojo, una vez Tyki se sentó.- Hablemos del motivo que nos a traído aquí.
-Escuche que "Lucky" dejara muchas ganancias a la empresa.- Hablo uno de los hombres de saco negro, ya mayor, que se acomodaba en su asiento.
-Así es.- Respondió Lavi.- Será una muy buena inversión. Si gustan se les ha dejado las carpetas con la información correspondiente de cada área, la distribución y el manejo.- Y en seguida todos tomaron las carpetas que se les indicaba para examinarlo.
La junta duro aproximadamente dos horas, en la que se discutió sobre las ganancias y las reparticiones, todo estaba perfecto, el producto daría mas de lo esperado y a como se estaba trabajando seguramente también los resultados serian los esperados para la compañía que lo pidió. Una vez hecho el trabajo cada accionista se retiraba para dar un recorrido por la empresa. Dejando solo a Lavi, Leica, Allen, Kanda y a Tyki ahí.
-Mi amor.- hablo la joven.- Veo que han trabajado mucho en Lucky, les esta quedando de maravilla.- Se abrazo al cuello de este para darle un beso, que aunque fue correspondido, no obtuvo la misma respuesta que solía tener antes.
-Gracias Leica, pero, no me estés dando el crédito solo a mi, todos han estado trabajando en él.
-Cierto.- sonrió Leica y se volvió para mirar a Tyki, barriendo a Kanda con la mirada, claro que esto tenia muy sin cuidado a este.- Tyki, usted también ha hecho un trabajo asombroso en lo que lleva del comercial.
-Me halagan sus palabras, Leica.- Hizo una inclinación del rostro.- Viniendo de alguien como usted me siento muy afortunado.- Kanda miraba esto con reproche y a su vez estudiando lo que sucedía, después de conocer las intenciones de Tyki…. No es que quisiera ayudarlo, él no hacia eso, pero Leica no era de su agrado, así que era uno u otro.
-No diga eso Tyki-san.- Ladeo el rostro y se cubrió la boca con la mano derecha.- Hace que me ruborice.
Tyki sonrió.- Y por cierto, Leica ¿no nos debe acaso una comida? ¿Tendrá algo de tiempo libre para aceptar la invitación?
-Lo recuerdo, y por su puesto que tengo tiempo libre. Mi amor.- La rubia miro a Lavi.- ¿Vamos a comer si?
-…- No dijo nada de pronto el pelirrojo, estaba como ido y cuando esta le hablo tardo en reaccionar unos segundos.
-¿Lavi?- Insitito Leica.
-Ah ¿Qué sucede?- Salio de su ensoñación.
-¿Qué si vamos a comer con Tyki-san?
-S-Si. No hay problema.- Respondió.
Tyki sonrió divertido y en seguida se giro a Kanda.- Por su puesto que el vicepresidente a cargo también esta invitado.- Al decir esto la mujer hizo mala cara.- y él joven Allen Walker. Sino me equivoco.
-No, así me llamo.- rió el albino.- Pues la verdad es que yo no podría rechazarles la invitación, tengo hambre.- Dijo colocándose una mano en el estomago.
Leica rió.- Pero Allen tú cuando no tienes hambre.
-Lo se, lo se Leica, pero es que así es mi metabolismo, necesito alimentarme para crecer bien.
Kanda bufo.- Che. Ya veo porque estas como estas, porque te alimentaste de mas.
-¡Cállate BaKanda!- Hablo molesto Allen.- Tú que sabes, si solo comes soba.
-Pues por lo menos no cómo como loco desenfrenado.- Lo encaro y en ese instante entro Lavi colocándose en medio de ambos.
-Ya, ya esta bien. Olvidemos esto y mejor vayamos a comer ¿Les parece?
Yu se cruzo de brazos.- No. No voy.
-Yu… vamos solo es una comida, como de negocios.- De nuevo fue Lavi.
-Déjalo Lavi.- Prosiguió Allen.- así sirve que comemos mejor, además seguramente no va porque no admite que no puede comer otra cosa.
-¡¿Cómo?!- Lo miro colérico Kanda.
-Lo que escuchaste.
-Te demostrare que aquí tú eres el único maniático de la comida.- Contesto y con eso, respondió que si iba. Leica no disimulo su molestia y Tyki, Tyki simplemente se divertía con esto.
Habían llegado a un restaurante de comida italiana, por elección de Leica más que nada.
-Buenas noches.- saludo el anfitrión del restaurante a la entrada.- ¿Tienen alguna reservación?- Pregunto con un acento italiano.
-No.- Fue Tyki quien hablo primero.- Quisiéramos una mesa para cinco.
-Por su puesto, permítanme.- Dicho esto reviso un cuadernillo que tenia y al instante se volvió a ellos.- Por aquí por favor.- Y los cinco lo siguieron, hasta su ubicación, una maravillosa mesa, con cinco copas ya ubicadas en la mesa. Lavi retiro la silla para Leica y esta se sentó, seguida por los demás. El hombre tomo cinco cartas y se las ofreció.- En un momento vienen a tomar sus órdenes.
El pelirrojo asintió.- Gracias.- Y entonces se retiro.
Allen abrió la carta.- Ya veo.- Lo examino.
-¿Qué pasa Allen?- pregunto Lavi.- Es solo que… no se italiano y todos los platillos están en italiano.
-Serás tonto moyashi.- Lo peleo Kanda.- ¿Qué no has comido nunca esto?
-Cállate.- Frunció el seño.- Si lo he comido, pero… siempre era mi padre quien ordenaba.- Desvió la mirada.
-Te encargas de las cosas de la empresa, de las acciones de tu padre y no eres capaz de ordenar. Si que eres un tonto.- Soltó Kanda.
-¡BaKanda!- Se iba a levantar pero justo en ese momento llego el mesero.
-¿Puedo tomar su orden?
-Si. Leica ¿Qué va a desear?- Ahora fue Tyki quien hablo.
-Pues yo quisiera una Lasaña.- Ordeno la rubia.
-Por su puesto.- Anoto el mesero. Y espero a los demás.
-Para mi.- Tomo nuevamente la palabra Tyki.- Un Bignè de San Giuseppe y para él.- indico a Allen.- una Saltimbocca a la romana. ¿Lavi?
-A mi tráigame Panzerotti a la Romana.- Y luego de anotar el mesero se dirigió a Kanda.
-Ne BaKanda no creo que tengan soba, así que dejar de revisar la carta.- se le marco una venita al nipón con lo que dijo Allen. Pero intento tranquilizarse.- Yo pediré también Lasaña.
-A la orden.- Anoto.- ¿Desean algún aperitivo antes de comer?- Lavi negó.- ¿Y de tomar?
-Si me permiten.- Hablo Tyki, mientras cerraba la carta y la dejaba en la mesa.- Un Vino. Un Lacryma Christi.
-Si. En seguida traigo sus órdenes.- Y se fue.
-Tyki.- Hablo Leica.- Pareces todo un conocedor.- El aludido sonrió elegantemente.
-Estuve en Italia dos años trabajando. Digamos que aprendí mucho.
-¿En Italia?- La muchacha hablo sorprendida.- Eso es maravilloso, es un lugar hermoso. Seguro que fue una experiencia única.
-Ciertamente lo fue, pero no porque disfrutara estar allá.- De pronto su tono de voz cambio a uno mas serio. Cerro los ojos y siguió.- No iba a Italia de vacaciones y no es grato cuando… no esta esa persona.- Al decir esto abrió los ojos en la dirección de Lavi, que lo escuchaba atento. Cuando sintió la mirada se quedo paralizado y no despego la propia de los orbes de Tyki.
-Lo siento Tyki, comprendo lo que me habla.- Respondió la rubia sonando dolida.
-No hay porque preocuparse.- Rodó los ojos a la muchacha.- Ahora estoy muy bien, de regreso a mi país y en busca de terminar lo que comenzó.- Regreso la mirada al pelirrojo, que cada vez se ponía mas nervioso, extrañamente, no por lo que decía Tyki, sino porque no quería que Leica estuviera ahí. "No, eso no estaba bien. Leica era su prometida y futura esposa, no tenia permitido desear eso"
-Entonces a ese alguien que dejo ¿Viene a reconquistarlo eh?
-Por su puesto. No estoy dispuesto a perder sin luchar.- Lavi trago saliva. Y Kanda solo miraba al moreno, si Leica tuviera idea de quien estaba hablando.
-Es tan romántico Tyki.
-Che.- Soltó Kanda y Leica lo vio con molestia.
-¿Te molesta lo que digo?
-No, para nada. Estoy muy entretenido con su platica.- Llevaba su expresión seria.
-Eres un…- Y no completo la frase porque el mesero llego con la botella de vino, que sirvió en las cinco copas, para por ultimo dejarla en la mesa.
-Con su permiso.- Se retiro y llego otro joven con el carrito que llevaba la comida pedida. Coloco a cada uno su respectivo plato y deseándoles buen provecho, se marcho.
-Por fin a comer.- Hablo de pronto Allen, una vez vio su plato de comida en la mesa.
-Ja, ja, ja, ja con razón estabas tan callado Allen.- Leica rió para así olvidarse de Kanda.
-Es que no podía hablar con el estomago vació. Y ahora si, buen provecho a todos.- E iniciaron a comer.
Lavi picaba su plato y de vez en cuando se metía un bocado, aun estaba algo incomodo y cada que veía de reojo a Tyki este no dejaba de observarlo mientras comía como si nada. "¿Por qué me siento así?" Se preguntaba Lavi quien había perdido el apetito. Siendo el mas hiperactivo, el mas alegre, en esta ocasión era quien menos había hablado, solo se escuchaba cuando le preguntaban algo, dando respuestas rápidas o cortas, hasta con Leica era así de cortante, agradecía que esta noche ella estuviera muy entretenida con Tyki como para prestarle la suficiente atención a su actitud, pero su problema era que también maldecía, que esta fuese quien conversaba con el moreno y no él. "¿Por qué Tyki conversaba tan alegre con ella? No puede conversar así con ella. ¿No? ¿Y por que razón no?" Era un debate mental de si mismo en su cabeza "Porque ella es mi prometida… pero no… eso no es lo que en realidad te molesta…"
-Lavi.- Lo llamo Leica, pero este seguía en su mundo.- ¿Lavi?- Insistió y nada.
-¿Lavi estas bien?- Continuo Tyki.
-¡Ah!- Y al escucharlo regreso.- ¿Q-Qué sucede?- Trato de parecer normal.
El ejecutivo audio visual ladeo levemente el rostro.- Pareces un poco pensativo ¿Te pasa algo?- Hizo indiferencia al estado de Lavi.
-S-Si… creo que… iré al baño. Con permiso.- Se levanto y alejo.
-Baka usagi.- Soltó por lo bajo Kanda siguiéndolo hasta el baño con la mirada.
-Oye Kanda ¿Qué es lo que pasa aquí? ¿Por qué Lavi esta así?- Pregunto el albino tomando de nuevo la carta, para pedir segundo plato.
-Moyashi, ni si quiera yo estoy seguro.- Dio un trago al vino.
-Es Allen.- Frunció el seño.
-Che. Da lo mismo.
-Bueno si me permiten.- Se levanto Tyki de la silla.- Iré a ver si esta bien. No demoro.- Y se dirigió también al baño.
Una vez en la puerta del baño entro sin hacer mucho ruido, viendo a Lavi frente al espejo, mojándose la cara. Aun no notaba su presencia.
-¿Qué me pasa?- Con ambas manos volvió a arrojarse agua al rostro.- ¿Por qué estoy así? No esta bien, debería sacarme esas ideas de la cabeza y actuar como es debido. No debo pensar así.
-¿De que manera no debes pensar?- Hablo asustando al otro que se giro de inmediato.
-Ty-Tyki… Pensé que estabas en la mesa… y.- No completo por seguir los pasos del moreno, que se aproximaba de manera sutil.
-No es lo mismo estar allí cuando tú no estas en ella.- Lavi siguió mirándolo, sin moverse de su sitio hasta que Tyki estaba justo enfrente de él.- Lavi no deberías reprimir lo que sientes, no es correcto.- se acerco mas aun.
-No comprendo de que me estas hablando.- Y ahora que deseaba retroceder era demasiado tarde, Tyki lo apreso de la cadera con una mano.
-Ty-Tyki… no.- Su pupila estaba dilatada.
-¿No qué?- Pregunto alzando la mano izquierda hasta el rostro de Lavi, quien cerro los ojos, segundos después, al no sentir nada los abrió muy lentamente y Tyki ya hasta lo había soltado.
-¿Qué fue lo que paso?
-Tenias un pedacito de papel en el cabello.- Se lo mostró.
-¿Eh?- Se extraño.- ¿Solo eso?
-¿Pues que esperabas Lavi?- Su vista se notaba divertida.
-N-No… nada de nada.- Se ruborizo por haber malinterpretado de aquella manera las acciones de Tyki.
-¿Sucede algo malo Lavi?- Pregunto para seguir con su juego.
-Nada Tyki.- Trato de disimular colocando una media sonrisa.
-Ya veo. Entonces te esperare en la mesa ¿Te parece?- Se dio media vuelta y tomo la manija.
-¡Tyki!- El aludido paro.
-¿Si?- Pregunto sin darle la cara.
-…- Lavi abrió la boca pero no salio nada de lo que esperaba.-…En un momento voy…- Y dicho esto Tyki salio de los baños, no vio por delante de él, hecho primero un vistazo detrás y al seguir caminando choco con alguien.- Lo siento.- se disculpo y en seguida vio que se trataba de Leica.- Leica ¿Qué hace aquí?
-Solo quería saber como estaba Lavi.
-Esta bien.- Respondió.- Solo necesitaba un minuto. Ya sabe esto del comercial es mucho trabajo y…
-Ya veo.- Con una mano tomo unos mechones de cabello que tenia en el hombro y los retiro de allí.- ¿Y usted?- Sonrió la mujer.
-¿Disculpe?- Sus miradas se cruzaron.
-Usted Tyki ¿Cómo esta?
-No… No comprendo su pregunta Leica.- La estudio dudoso. Y entonces está corto la ya poca distancia entre ellos, y a pesar de la impresión Tyki no retrocedió.
-Claro usted deberá disculparme, por no ser más clara respecto a esto.- Susurro cerca de su oído y Tyki no hizo más que tragar saliva, disimulando completamente su deseo de retirarse, una gota de sudor bajo por su rostro.- Pero que atrevimiento el mió. No piense mal de mi Tyki, solo era una conversación más.- Rió.- Ahora paso al tocador.- Lo esquivo y entro al baño de mujeres. Tyki no se movió de su lugar, seguía ahí mismo, con tantas cosas en la cabeza "¿Con que clase de mujer se habían metido? ¿Quién era Leica?" Y justo en ese momento salio Lavi.
-¿Tyki?- Se confundido.- ¿Te pasa algo?
-No.- Le dedico una sonrisa.- Todo esta perfecto, regresemos a la mesa, hay que pedir la cuenta.
-Si.- Respondió y ambos regresaron a la mesa.
Ese momento había sido bastante estresante. Tratando de que fuera una relajante cena, paso a ser estresante…
"Aun faltan 16 días para la boda"
Fin Capitulo V
Reviews plis!!! Me muero por saber de ustedes y lo que piensan luego de este capitulo y no se apuren que ya no me demorare tanto, ahora si seguiré bien y por cierto estoy por publicar más fics Lucky! Pero requiero de sus reviews para saber que les agrada mi trabajo ^^
Bye bee
