Capitulo VII
"Ofrecer amistad a quien pide amor es como dar pan a quien muere de sed"
- Tyki yo… yo te amó.- Con aquel beso dio inicio un intercambio de salivas, la de Lavi con un fuerte sabor a licor, mientras que la del contrario tenia la esencia del tabaco impregnada; en ningún momento el beso fue calmado, desde un comienzo era desesperado y demandante, de encontrarse de pie en medio de la oficina, el moreno lo sujeto por las sentaderas, lo alzo y le llevo al escritorio que ya estaba vacio gracias al desorden que hizo el pelirrojo, le sentó sobre este para con mayor facilidad desabrocharle la camisa a la vez que con la otra mano le quitaba el saco y su boca descendía del mentón al cuello sin querer detenerse y menos al escuchar a Lavi jadear con el acto, por su parte este ultimo también se encargaba de retirarle el saco con caricias y manoseos en la espalda del moreno, alzo el rostro extasiado con la lengua contorneando su cuello y sus uñas se aferraron a la espalda de Tyki.- Ahh… Ty-Tyki…- Y de pronto todo le llego al de cabello azabache como un balde de agua helada a la cara, se detuvo de golpe, aun no le soltaba pero no pudo continuar. Ciertamente era lo que mas deseaba, quería continuar y terminar, pero no lo hizo, no podía cometer el mismo error que hace siete años, era verdad que en aquel entonces Lavi no estaba ebrio, pero aun así era joven, muy joven y tal vez no fue el momento correcto como para haber tomado las decisiones al cien por ciento y justo en ese momento estaba por cometer el mismo terrible error, debido a que el pelirrojo estaba tomado, no se encontraba en las mejores condiciones y Tyki no podía aprovecharse de eso, desde que regreso se planteo que lo haría correctamente, como era debido y que si Lavi aun le amaba lo ganaría sin importar que, pero si sucediera lo contrario se marcharía, sin echar a perder las cosas. Por eso ahora tenía que detenerse; lentamente soltó a Lavi y se separo, el menor le miro extrañado e intento acercarse de nuevo para continuar pero Tyki lo sujeto por los hombros para impedírselo.
-Lavi no.- Negó.
-¿Q-Que sucede? ¿Es que entonces… no me amas?- Tan rápido como formulo la pregunta la voz pareció entre cortada.
-Lavi… no es eso… es que, no estas en condiciones para esto.
-¿De… de que me hablas? Yo-Yo estoy muy bien…-
-Olvidémoslo por ahora Lavi. Debo llevarte a casa.- Indico Tyki sujetándolo firme de la cadera, en si no pesaba nada, el pelirrojo era bastante liviano, este ultimo no se negó, estaba tan pasado de copas que posiblemente ni si quiera le rondo la idea de contradecir al otro, simplemente se dejo llevar; Tyki se aseguro de que no hubiera moros en la costa antes de abandonar la oficina; no era seguro que descubrieran a Lavi en tal estado siendo el jefe de aquella empresa, viendo que estaba tan vacio debido a que ya mucha gente se marcho, salió, cargando a su jefe, quien solo arrastraba los pies y se colgaba del moreno dificultándole el trabajo. Notando la dificultad fue que tomo la decisión de alzarlo y cargarlo por completo en brazos, antes de girar por el siguiente pasillo que llevaba al elevador para bajar al estacionamiento, asomo de nuevo la cabeza y suspiro aliviado al no haber moros en la costa y avanzo, oprimió el botón para que subiera el elevador, espero impaciente y mas cuando escucho unos pasos y voces cerca.- Vamos, vamos. Sube, sube, sube…- Repetía con nerviosismo girando el rostro entre el elevador y donde se escuchaban los pasos, justo cuando iban a alcanzarlos, la puerta se abrió y Tyki entro lo mas rápido que pudo, encargándose de cerrarla de nuevo, lo que no alcanzo a notar fue a quienes giraron y que una de las personas que dio vuelta logro verles; Leica y una acompañante, una mujer castaña y alta, la rubia visualizo la figura de ambos, de su prometido y del ejecutivo audiovisual, su expresión cambio rápidamente poniéndose bastante seria.
Por fin en el estacionamiento que se hallaba un tanto vacio, no fue difícil encontrar el auto del peli negro, subió a Lavi en el asiento del copiloto, quien susurraba algunas palabras incoherentes, cerro la puerta y se dirigió a buscar al vigilante del estacionamiento, una vez a la vista se acerco a él.- Hola, buenas noches.
-Buenas noches Licenciado Mikk.- El saludo fue correspondido.
-Deseo pedirle un favor es muy importante, vera el jefe Bookman tuvo que marcharse y dejo su auto aquí, así que Necesito que lleve el auto del Licenciado a casa. Aquí están las llaves, déjelo en el estacionamiento ¿De acuerdo? Yo debo irme ya. Buenas noches.
-Si, que pase buenas noches.- se despidió el vigilante con un ademan, Tyki lento y precavido subió a su auto donde el menor ya estaba mas que dormido en el asiento, por lo que fue observado con detenimiento por el conductor, era tan hermoso y dormido desprendía ternura "¿Cómo alguien como él podía tener el poder para manejar una empresa de tal magnitud?" Era algo de lo que se preguntaba Tyki y posiblemente no solo él, "Él puede con eso y mas" pero así como se hizo la pregunta el mismo se respondió, cosa de la que estaba seguro los demás no hacían. Trato de no distraerse mas y encendiendo el motor, arranco dirigiéndose al departamento de Lavi, no demoro demasiado, entre quince y veinte minutos en llegar y eso que pensó en demorarse un poco mas; al llegar bajo a Lavi cargándolo una vez mas, aunque no encontró las llaves de este, agradeció que en la recepción tuviesen copias y le diesen una para dejar al menor, le llevo hasta su cama recostándolo con lentitud, al hacerlo paso una mano por su mejilla acariciándolo, sin percatarse de aquello, llevaba ya varios minutos mirándole, por lo que decidió salir de una vez.
-Buenas noches Lavi, que descanses.- Abandono el departamento, dirigiéndose a su propio hogar para dormir luego de aquel día, sin embargo no estaba seguro de si lograría dormir, un pensamiento surcaba su cabeza, la escena en la oficina y las palabras de Lavi "Te amo" resonaban en su cabeza como un eco, el solo imaginar esos labios repitiéndolo lograba que su corazón latiera tan rápido como un tambor sin ritmo, estaba feliz, tal vez el menor lo dijo en estado de ebriedad, sin embargo no significaba que no fuera verdad. Ya solo debía convencerlo de que lo dijera en sus cinco sentidos.
¿Vamos qué tan difícil podía ser eso?
Su reloj le indico que desde que se acostó en la cama, hasta ese momento paso una hora y con esto que si continuaba pensando en eso el dormir seria una tarea imposible por lo que opto por dejar su mente en blanco, difícilmente; y dormir.
Fue una noche relativamente corta, parecía que apenas concilio el sueño, cuando su despertador sonó por toda la habitación. Su rutina fue la habitual; levantarse, durar tres minutos sentado en la cama para desperezarse y pensar lo que hará en el trabajo, salir de esta, ir al baño, ducharse, rasurarse, sinceramente detestaba su apariencia con barba o bigote; elegir su atuendo no le llevaba mas de diez minutos o menos, en seguida salía a la cocina, tomaba algo rápido, una pieza de pan con un vaso de leche o simplemente una lata de atún, lo que le quedara mas a la mano o dependiendo el tiempo que tenia. Esta vez la lata de atún fue una buena opción.
Si, verdaderamente se trataba de la misma rutina, con una mínima diferencia que cambiaba todo completamente… No dejaba de pensar en cierto pelirrojo que le daba órdenes en su trabajo. Se sentía tonto, porque estaba emocionado como un niño a quien le darán el mejor de los juguetes, ya deseaba llegar, verlo, saludarlo, lo que fuera. No obstante, aquella emoción no ocultaba el temor o preocupación por ser rechazado o cualquier otra reacción negativa por parte de Lavi. Tan distraído estaba en su cabeza que al volver en si, ya se hallaba parado en el estacionamiento de la empresa, que sorpresa, manejaba inconsciente, menos mal y lo hacia bien.
Saludo a cuanta gente se le cruzo, mostrando siempre su deslumbrante sonrisa, esa que solo el sabia que decía "Que bueno que estas bien pero no me importa", por ahora lo único que deseaba era encontrárselo y saludarlo, pero aun no había ni rastro del usagi, no se lo topo ni una sola vez en camino a su oficina.- Buenos días Lulubell.- Saludo en cuanto recibió la contestación ingreso a su lugar de trabajo, se dirigió a su escritorio dejándose caer en su silla giratoria soltando un largo y pesado suspiro al mismo tiempo que moviendo su silla hacia los lados en un juego, encendía su computadora portátil. Antes de empezar a trabajar se dijo a si mismo un esperanzador "Ya será en la comida" y así se animo a teclear para revisar sus proyectos a terminar.
Una, dos, tres, cuatro y cinco horas pasaron, el reloj marco las tres en punto, haciendo que Tyki despegara por fin la mirada del monitor, se sobo la sien con la diestra y se recargo en su silla recostando su cabeza, era ya la hora de la comida y momento de su segunda oportunidad, pero para no llegar de la nada, tomo unos papeles que en si debía entregarle a Lavi, los guardo en un sobre y se levanto, abandono su oficina encargándose cualquier cosa a Lulubell para partir a la oficina del otro.- Hola ¿Qué tal Robín?- Llego con su sonrisa, saludando a la secretaria de presidencia.
-Buenas tardes Licenciado Mikk.- Saludo igual.
-¿Qué paso con esas formalidades Robín? Llámame solo Tyki.- Se recargo en el escritorio de ella con los codos inclinando el cuerpo.- Dime ¿Y tu jefe?- No daría rodeos, a lo que iba.
-Es una pena licenciado Tyki, él no se presento a trabajar el día de hoy, no se decirle por que, le llame pero no respondió, por lo que debe tener algún asunto pendiente. Aun así si le urge puedo intentar comunicarme de nuevo con él.
-¿No vino?- se extraño.- Mmm… no déjalo así, ya será después. Solo necesito entregarle esto.- Mostro el sobre.
-Si gusta puede pasar y dejarlo en su escritorio.
-Si, esta bien.- La morena se levanto de su lugar, abriéndole la puerta para que este entrara. Tyki se dirigió al escritorio, la oficina estaba a oscuras, dejo el sobre ahí, se giro para retirarse pero para su mala fortuna alguien de pie en la entrada le miraba.
-Buenas tardes Tyki.- Leica le miraba con la puerta cerrada tras de ella.
-Bu-Buenas tardes Leica.- Una gota de sudor bajo por su rostro.
-Lavi dijo que no se sentía del todo bien, así que no vendrá.
-Lo se, me lo informo Robín, pero no venia a buscarlo, solo quería dejarle esto.- Mostro el mismo sobre.
-Ya veo, porque yo pensaba que si venias a divertirte un poco de nuevo.- marco las ultimas dos palabras acercándose en pasos sensuales.- Yo podría ayudarte.- Fue tanta la cercanía que Tyki no alcanzo a divisar a tiempo que una mano de la rubia le tomo por la corbata.
-Leica.- Tyki se retiro lo mas rápido y cuidadoso que pudo.- No comprendo tus palabras pero… mejor me voy o se acabara mi hora de comer.
-Si…- sonó desanimada.- Tienes razón, te dejo ir a comer tranquilo.- le sonrió y tomando desprevenido a Tyki paso el dedo índice por la columna vertebral del moreno en una caricia, soltando un escalofrió en el contrario quien salió de ahí a toda prisa.
-¿Ya esta listo?- Pregunto Robín al verlo salir.
-S-Si… M-Mejor me voy a comer antes de que se me acabe la hora, te veré luego Robín.- Se despidió y apresuro en marcharse.
-Oye Mikk.- Antes de tocar si quiera el botón del elevador aquel llamado le saco una sorpresa, más aun porque conocía la voz del dueño, lento se giro sobre su lugar topándose con un serio, nada raro; Kanda.
-¿Qué deseas?-Pregunto presuroso lo que menos quería era seguir ahí, tampoco podía salir con insultos y menos en su lugar de trabajo.
-¿Vas a comer?- Tyki asintió.- Iré contigo entonces.
-No es necesario, te juro que no me pierdo.- Se negó, lo que menos deseaba era comer con ese tipo no sabia porque se lo pedía, si ni si quiera se agradaban.
-No seas estúpido, créeme que pasar un rato contigo es lo último que quiero hacer. Hay algo de lo que deseo hablar.- La seriedad paso a Tyki.
-Esta bien.- La curiosidad e intriga le gano, aceptando. Presiono el botón del ascensor, al abrirse entraron los dos.- Pero no me arruines la comida.
-Tsk.- Única respuesta de Kanda antes de cerrarse las compuertas.
Decidieron comer en un restaurante cercano de comida Tailandesa; una vez los dos servidos, el silencio fue roto por Tyki.
-¿Y bien? ¿De que quieres hablar?- Tomo los cubiertos.
-Ya deberías imaginarte, de nuestro jefe obviamente, de ese al que conoces tan bien.- Sonó sarcástico a pesar de que lo decía en serio. Tyki abandono toda idea de comer tranquilo para mirar a Kanda.- Y así como lo conoces de bien, sabes que va a casarse dentro de diez días.- Un silencio incomodo se hizo presente.
-¿Y a que viene eso?- soltó Tyki con fastidio.
-Yo conozco a Lavi desde que tengo memoria, siempre fuimos muy apegados, gracias a él a pesar de que yo no lo deseaba. En su momento él me hablo de ti hace siete años.
-¿Cómo sabes que yo soy…
-No necesito que ese tonto de Lavi me lo diga de nuevo para saberlo. Tiene la misma cara de idiota que ponía en aquel entonces, cuando te ve.- Lo decía como si le fastidiara recordarlo.
-De nuevo lo preguntare.- Interrumpió lo que posiblemente eran pensamientos de Kanda.- ¿A que viene todo esto? ¿Por qué me dices todo esto? ¿Estas buscando que lo deje en paz para que se case?
-…- Llevo la copa que tenia a su boca y bebió en silencio.- No.
-¿No?- esto dejo a un Tyki incrédulo.
Kanda bajo la copa.- Estoy buscando que lo hagas abrir los ojos y que desista a esta estúpida idea de la boda.- El moreno paso a la sorpresa con la revelación.- Lavi no ama a Leica, pero a ella la conoció poco después de que te fuiste, ella estuvo mucho tiempo ahí y fue ella quien se le declaro; él cree que es lo que quiere y siente. Esa mujer tiene dos caras.- Un nuevo trago, por parte de Tyki, vaya que sabia eso de las dos caras; saco un cigarro, agradeció haber pedido el lado de los fumadores.- Siempre es una con Lavi, pero con los demás es otra. No le va a traer nada bueno a nuestro jefe.- Eso lo sabia a la perfección Tyki.- Pero no hay nada que yo pueda hacer, muchas veces se lo he dicho pero siempre cree que hablo de juego con él… es un imbécil.
-¿Estas… preocupado por Lavi?- Arqueo una ceja, jamás vio a Kanda preocupado.
-No lo confundas. Estoy preocupado por lo que pueda sucederle a la empresa con esa mujer como su esposa.
-Claro.- Sonrió.
-Tyki Mikk… ¿Lo amas?
El peli azabache volvió a observarle.- Eso es algo que debo decirle a él no a ti.
-Claro.- Le imito el peli azul con media sonrisa, con esto concluyo la conversación y el resto de la comida fue un profundo silencio, cuando llego la hora de regresar, avanzaron juntos hasta llegar al punto de separarse cada uno a su respectiva oficina, donde transcurrieron las horas restantes de trabajo.
Agradecía no haberse distraído mucho con la conversación de Kanda, muy a pesar de que algunas cosas si que le impactaron, pero por lo menos pudo continuar con sus proyectos, justo al llegar al estacionamiento vio a Robín quien se iba.
-Robín.- La llamo, no perdía nada si preguntaba por alguna respuesta respecto al paradero del desaparecido, la morena se detuvo mirándole.
-Licenciado Mikk buenas noches.
-Buenas noches Robín. ¿Al final supiste algo de Lavi? Bueno del Licenciado Bookman.
-Se disculpo por la tarde disculpándose por su falta solamente. Aseguro que mañana se presentaría.
-Esta bien, muchas gracias Robín.
-Hasta mañana licenciado Mikk.- Sonrió.
-Hasta mañana.- Correspondió y se dirigió a su auto.
-¡Tyki!- La voz femenina que le llamo le detuvo antes de abrir la puerta del auto. Volvió el rostro, encontrándose con Leica acercándose.- ¿Ya te vas?
-Si. Ya es tarde y termine mi trabajo, así que a descansar ¿Necesitabas algo?
-No.- sonrió la rubia.- Solo quería entregarte esto.- Saco un sobre blanco con adornos en plateado.- Es la invitación a mi boda, tu sabes, dentro de diez días, disculpa la demora.
-Ah…- La analizo por unos segundos para a continuación cogerla.- No te preocupes por eso Leica. Muchas gracias.
-No dejes de asistir Tyki.
-Claro.- Esperaba no se le notara la mentira, aunque era imposible, tenia mucha experiencia en eso.
-Entonces dejo que te vayas, nada mas vete con cuidado Tyki, no vaya a pasarte algo malo.- No desapareció su sonrisa y alzándole en puntas le beso la mejilla.- Adiós.
Tyki se levo una mano a la mejilla y la vio marcharse, no le agradaba, tal vez Lavi no lo notaba, pero como Kanda dijo esa mujer era falsa. Si el también solía serlo a veces, pero jamás hacia Lavi, no como ella.
-Ya mejor no pienso en ella.- se subió al auto, se coloco un cigarro en la boca, lo encendió y se puso en marcha, en su departamento decidió dedicarse a sus cosas despejándose la mente para el siguiente día, según él debía estar preparado.
Un continuo "Beep, beep, beep" se escuchaba, el despertador como todos los días, se quedo dormido sin darse cuenta de cuando, se levanto, debía arreglarse nuevamente. Una hora después ya estaba subiendo por el ascensor a los pasillos, el día estaba tranquilo bastante similar a todos los demás diría él, para todos tenia que tratarse de un día cualquiera, menos para él y para el usagi, como siempre saludo a su secretaria antes de buscar entrar a su oficina y seguir el trabajo, pensó que no seria correcto buscar al pelirrojo al momento, era algo como no verse obvio y darse a desear, rio con sus pensamientos a la vez que miraba en su laptop los proyectos que termino el día anterior.
Dos horas se le fueron fácilmente en el trabajo, antes de que tocaran a la puerta y entrara por esta Lulubell.- Licenciado.- Hablo la mujer. El moreno continuaba en su trabajo escuchándola sin ver.
-¿Que sucede Lulubell?- Mas no recibió respuesta y la puerta volvió a cerrarse, cuando Tyki alzo el rostro se topo con alguien completamente diferente a Lulubell, Lavi estaba parado frente a su puerta.
-Hola Tyki.- saludo, estaba un tanto nervioso.
-¡Lavi!- Se levanto de golpe cerrando su laptop en el proceso.- ¿Qu-Que haces aquí? Digo… que sorpresa es que… bueno no te esperaba.
-Lo se, siento si te interrumpo.
-No, para nada.- Lavi se le adelanto, en vez de ir él, el menor vino.- ¿Cómo… sigues?
-Bien.- Dio uno pasos hacia delante al igual que Tyki.- Tyki… ¿Si podemos hablar?
-Por su puesto Lavi, yo también deseaba hablar contigo.- Se mostro un tanto mas serio.- Antes que nada… quiero saber si los dos vamos a hablar de lo mismo.
-¿De lo que sucedió antier?- Dijo Lavi, Tyki asintió.
-Lavi yo…- Mas no pudo decir nada, el pelirrojo lo cayo tomando la palabra.
-Tyki. Yo quiero pedirte perdón.- El otro no comprendió.- por lo que sucedió, estaba tomado pero… recuerdo lo que hice o dije, por eso quiero disculparme por si te ofendí, porque me comporte como un verdadero idiota y…
-Basta.- Esta vez fue Tyki quien interrumpió.- Ya basta Lavi.- Fue el menor quien se quedo mudo por la expresión seria y molesta de Tyki.- No te permito que digas eso.- Mas pasos cortaron la distancia, poniendo algo nervioso a Lavi quien retrocedió sin dejar de mirar con los esmeraldas aquellos orbes dorados tan profundos.- Lavi, te lo he demostrado, muchas veces te lo he demostrado y esperaba un señal tuya, solo una pequeña que me demostrara que aun sentías algo por mi luego de siete años y el día del evento me lo demostraste. Lavi ¿No lo ves? ¿No ves lo mucho que te amo?- De pronto el jefe ya se encontraba acorralado entre la puerta y Tyki.- Lavi, Lavi, Lavi… dime, dime lo que sientes.- Su rostro se aproximo al del contrario sintiendo el aliento cálido del otro.
-N-No… no se de que hablas Tyki…- desvió el rostro y entrecerró los ojos.
-Sabes a que me refiero Lavi… dímelo.- susurro en su oído rosando con sus labios esté.
-Tyki.- cerró con fuerza los ojos, pero Tyki insistió en la cercanía.- Yo…- lento regresaba su rostro abriendo los ojos topándose con los de Tyki otra vez.- Tyki yo…- El moreno se encargo de obligarle a seguir, pasando sus labios a una distancia tan corta de los labios carnosos de Lavi, mas no tocándolos, solo acercándolos, haciéndole perder el control a su jefe quien se acerco a lo del ejecutivo audiovisual.- Yo te… amo… aun.- terminando la frase tomo los labios de Tyki en aquel beso que ambos anhelaban en secreto, un beso que fue tan sincero y apasionado como lo fue hace siete años y lo mejor de todo, un beso que fue correspondido con amor.
Luego de aquel beso, no hicieron falta mas palabras, solo unas miradas que lo decían todo y aquella hermosa sonrisa del pelirrojo, quien por desgracia debía regresar al trabajo al igual que Tyki.- Nos veremos mas tarde ¿si?- Dijo con ilusión Lavi.
-Aun debemos hablar de algunas cosas Lavi.
-Lo se.- Mantuvo su sonrisa y dando un beso nuevamente pero pequeño a Tyki, salió. Ya todo estaba de maravilla, Tyki estaba tan feliz que podría gritar ahí mismo, pero debía contenerse y disimularlo aun, lo malo es que esta vez no habría concentración en su trabajo.
Las horas pasaron, pronto la salida se asomo, Tyki y Lavi habían quedado en irse a casa juntos, debían conversar sobre varias cosas, el futuro, incluyendo la boda de Lavi y lo que le diría a Leica. Iban a tomar el ascensor, pero al llegar este acababa de bajar, por lo que decidieron tomar las escaleras, a mitad de estas Lavi se detuvo.
-¡Ay no, se me olvidaron unos papeles que debía revisar! Tyki tu adelántate, ya vengo.
-Si, te espero abajo.- Le acaricio la mejilla para que el menor se retornara, a la vez que el terminaba de bajar, llegando al estacionamiento se despidió del vigilante y busco su auto, cosa curiosa y que llamo su atención fue que al encontrarlo, una mujer estaba recargada sobre este, se arrimo.- ¿Puedo ayudarla en algo?- Pregunto y la mujer, alta, castaña, de cabello largo, ojos verdes, realmente hermosa le miro.
-En realidad si. ¿Es usted Tyki Mikk?- Pregunto retirándose del auto y yendo a Tyki.
-Si ¿Sucede algo?
-Solo una cosa.- al dar un paso más adelante, tiro lo que parecían ser unas llaves.
-Yo lo levanto.- Indico el moreno inclinándose aquella mujer miro por detrás del peli oscuro viendo salir a Lavi de la puerta, quien se giro a Tyki y a la mujer al momento.
-Lo siento, esto no es nada personal.- Hablo la mujer logrando que Tyki la mirara confundido por el comentario levantándose de nuevo, solo para no lograr reaccionar a tiempo cuando aquella mujer le beso en los labios y le abrazo por el cuello, por aquel desconcierto la mujer logro profundizar o hacerlo ver apasionado dejando a un estupefacto Lavi. Cuando la mujer se separo aun le abrazaba y Tyki solo le miraba sin comprender, como ido. Los documentos que Lavi llevaba cayeron de sus manos llamando la atención de Tyki quien se giro de golpe.
-Lavi…- El pelirrojo negaba retrocediendo para apresurarse en correr.- ¡Lavi!- Antes de seguirle la mujer le sujeto del brazo, llevándose de parte de Tyki una mirada furiosa.
-Te lo dije, nada personal… es un regalo de Leica Scrib.- Las pupilas de Tyki se abrieron impactadas por aquello ¿Cómo es que no lo vio venir? La mujer se giro y alejo, cuando Tyki reacciono trato de buscar a Lavi quien solo paso a un lado de él en su auto dejándolo atrás. Solo en el estacionamiento…
"faltan 8 días para la boda"
Fin capitulo VII
Mil gracias a todos los que me escriben, de ahora en adelante prometo responder los reviews personalmente así que hagan sus preguntas, ánimos o quejas XD.
Se acerca el final y de hecho los capítulos ya están escritos así que no demorare como siempre en subirlos… Reviews (?) Deseo saber su opinión acerca de este capitulo.
Hasta la próxima…
(Por cierto que se aproximan varios proyectos nuevos… espero contar con su apoyo. Arriba el Lucky!)
