Hola a todos! Pues aquí yo reportándome de nuevo trayéndoles está vez el capítulo final de Treinta Días Antes, sep así como lo leyeron, las cosas deben llegar a su final y Treinta Días Antes se acaba.
Espero lo disfruten… y no olviden dejar Reviews para saber sus comentarios.
Capítulo VIII
Mi padre solía decir que era un tanto ingenuo, que creía fácil en la palabra de la gente y que confiaba demasiado en los demás. Siempre decía que no me comportaba como alguien de mi edad y jamás me lo dijo, pero le escuche mencionarle a mi abuelo que tampoco me comportaba como un chico. A él siempre le molestaron muchas cosas de mí… pero sobre todo detestaba que siempre estuviera sonriendo y que creyera en cosas como "En que los sueños se hacen realidad" y sobre todo en que buscara tanto ese típico "Y vivieron felices para siempre" ¿Qué puedo decir? Era un chico con esperanzas que… le gustaban demasiado los cuentos y esas películas de amor y fantasía.
Tal vez… debí de haberle hecho caso, solo ahora comienzo a creer que él en verdad tenía razón y que la esperanza y los sueños…
No existen…
El silencio era el único presente en aquella oficina donde las miradas decían mucho más que las palabras. Tyki y Kanda se encontraban en la oficina de éste último, esperando por el que hablaría de nuevo.
̶ ¿Entonces estas esperando que te ayude con eso? ¿Quieres que hable con Lavi o qué?
̶ En realidad no ̶ Se mostraba serio Tyki ̶ Esté asunto me concierne solamente a mi, sería muy cobarde de mi parte pedirte ayuda con eso, además, sé lo que debo hacer.
̶ Pero si te está evitando ¿Cómo te acercaras a él?
̶ Ya lo sé, ya lo sé. Lleva una semana entera evitándome ¿Cómo crees que me siento? ̶ Parecía en verdad un tanto mas alterado ̶ Mañana por la tarde es la maldita boda y la bruja de su mujer ni si quiera lo ama, quisiera poder arreglar esto de la manera fácil y matarla.
̶ Ja, si matarla fuera fácil créeme que ya lo habría hecho desde hace mucho ̶ Soltó sarcástico Kanda ̶ Con Leica te estabas metiendo en terreno peligroso, desde que le echó los ojos a la fortuna de Lavi fue imposible poderla sacar y más porque ese baka usagi decidió aceptarla, se dejó llevar y aunque ambos sabemos que no siente amor por ella se casara de todas maneras.
̶ Debo impedirlo a todo lugar, es por eso que viene mi último intento, porque una vez casados no me meteré entre ellos. Es entonces que viene tú ayuda, si lo pierdo para siempre quiero que te encargues de dejar esto en su oficina ̶ sacó un sobre y lo coloco en el escritorio.
̶ ¿Qué es eso? ̶ Miró extrañado cosa que disimulaba bastante bien.
̶ Mi renuncia. Si fallo, para mi sería imposible seguir trabajando bajo el mismo techo que él, así que no regresare. Por eso si no lo consigo te pido que dejes mi renuncia en su escritorio. Me queda este día solamente.
̶ Esta bien, en verdad espero que lo consigas, sino yo me encargo de dejar tu renuncia.
̶ Gracias ̶ Se puso de pie y abandonó la oficina. Ahora solo debía lograr hablar con Lavi, como si fuera fácil luego de haberlo evitado toda la semana. Suspiró ̶ Esto no va a ser nada fácil…
Efectivamente, nada se lo ponía fácil, en algunas ocasiones había tenido la oportunidad perfecta de hablar con Lavi, pero Leica, esa mujer, había pasado toda la maldita semana al lado de Lavi, la manera en como le miraba era como si le estuviera restregando que había perdido y que ella se casaría con él.
En el camino hacia su oficina se topó con Robín, la secretaria de Lavi, se apresuro en llamarla. ̶ Robín ̶ Acelero el paso para acomodarse junto a ella.
̶ Licenciado Mikk
̶ Je… antes eras menos formal… ̶ dijo mirándola con una sonrisa.
̶ Si… me gusta guardar mis distancias y respeto a mis superiores, usted sabe. ̶ Respondió la joven morena.
̶ Dime, Robín ¿Vino la prometida de Lavi el día de hoy?
La muchacha negó. ̶ Según tengo entendido el día de hoy arreglaría las ultimas cosas para la boda y por eso no podría venir.
̶ Perfecto. Muchísimas gracias Robín ̶ Comenzó a alejarse, pero al momento regresó ̶ Por cierto, necesito pedirte un favor, es muy importante, pero es necesario que me avises cuando Lavi vaya a marcharse, no le vayas a decir nada. Por favor.
̶ No se preocupe, le mantendré avisado.
̶ Te debo una ̶ Se acercó y la besó en la mejilla, para ahora sí, marcharse. La joven sólo le miro y sonrió, regresando así a su escritorio.
Tyki estuvo en su oficina la gran mayoría del tiempo, agradecía tener una oficina cerrada en la que no pudieran ver que no había trabajado nada, es que no lograba concentrarse, le era imposible con la idea de que sólo le quedaba ese día para hablar con Lavi, mañana sería demasiado tarde y no se podía permitir aquello ̶ Maldición… quisiera poder ir ya y pararme en su oficina, pero se que habrá escándalo y lo que menos quiero es eso… ̶ y aun no recibía ni una llamada de Robín, por lo menos estaba seguro de que podía confiar en ella. No sabía cuantas veces había volteado a mirar el reloj, pero el tiempo duraba eternidades, que día más largo, pesado y abrumador ̶ No puedo perderle… no después de tanto tiempo… no… ̶ En ese momento comenzó a sonar el teléfono de su oficina, como loco lo contesto ̶ ¿Diga?
̶ Licenciado Mikk ̶ Era la voz de su secretaria Lulubell, cosa que le decepcionó. ̶ Le comunico con la secretaria de presidencia. ̶ Aquellas palabras le aceleraron el corazón a mil por hora, significaba que habría alguna noticia de Lavi.
̶ Por favor Lulubell ̶ Esperó un momento, el cual dedico a mirar el reloj, las ocho de la noche, ya era la hora de salida, así que no había salido antes Lavi… vaya ni cuenta se dio de que ya era tan tarde.
̶ Mikk-san ̶ Fue la voz de Robín. ̶ Como me lo pidió, paso a informarle que el licenciado Bookman esta por salir, me pidió que avisara que prepararan su auto, parece que desea salir rápido.
̶ Gracias Robín ¿Aun está en la oficina?
̶ Así es.
̶ Voy en seguida, si ve que sale, entreténgalo un poco. ̶ Y colgó, no importaba ahora su maleta o papeles, todo lo dejo ahí en cuanto salió se topó con su secretaria.
̶ ¿Licenciado Mikk?
̶ Lo siento Lulubell tengo prisa, gracias por tu arduo trabajo, cierra la puerta de mi oficina. Hasta luego. ̶ Y desapareció por un pasillo.
Asombrosamente no demoro ni dos minutos en llegar y eso que fue necesario subir escaleras, no estaba dispuesto a esperar el elevador, al llegar observo a Robín que con un movimiento de cabeza le indico que aun seguía dentro, Tyki sonrió ̶ Gracias te debo una Robín ̶ Habló bajo, la joven asintió y tomando su bolsa se marcho.
Tyki abrió la puerta, ahí estaba Lavi, de espaldas mirando hacia la calle por el ventanal, cerró tras de sí y el pelirrojo ni se volteó, se notaba muy ensimismado en sus propios pensamientos, Tyki tomó aire y optó por hablar ̶ Lavi ̶ Lo llamó y el pelirrojo con escuchar su voz se giró de golpe.
̶ ¿Qué haces aquí? ̶ Se estudiaron por cuestión de segundos, hasta que el menor inició a tomar sus cosas decidido a abandonar.
̶ Lavi sabes que hago aquí. Tenemos que hablar. ̶ Se mostró serio quedándose en su sitio.
̶ Tú y yo no tenemos nada de que hablar así que si me permites debo ir a mi casa ̶ Trató de pasar por la puerta, pero Tyki le impidió el paso ̶ ¡Déjame en paz Tyki! ¡Tengo que irme, debo descansar porque mañana me caso!
Aquello molestó bastante a Tyki quien con una mano empujo a Lavi dentro ̶ ¡Es una boda que no debe llevarse a cabo! ¡Ni si quiera la amas!
̶ ¡¿Tú que sabes del amor? ̶ Le empujó también.
̶ Yo realmente sé amar. Daría todo de mí por la persona a la que amo… ¡Lavi te amo!
̶ ¡No es verdad! ¡Lo tuyo es una enorme mentira! ̶ Con todo el cuerpo usó fuerza en sus hombros y retiró a Tyki de la entrada de un empujón.
̶ ¡Déjame en paz! ̶ Le gritó Lavi abandonando su oficina.
̶ ¡Lavi! ̶ Se recupero pronto y lo siguió sin perder tiempo ̶ ¡Lavi escúchame! ̶ Lo tomó del brazo obligándole a voltear a encararlo, sin embargo el pelirrojo se soltó con brusquedad y lo empujo.
̶ ¡No me interesa saber nada! ̶ Se paró frente al elevador, presionó el botón de subir, debido a que el edificio estaba ya prácticamente solo no demoro en llegar; entró, presionó el botón del piso al que iba y las puertas iniciaron a cerrarse, pero rápidamente Tyki, que le dio alcance, metió la mano para que las puertas se abrieran de nuevo e ingresó también al elevador.
̶ Lavi no puedes irte simplemente así, no puedes acabar con todo de esa manera como si fuese un capricho o un berrinche ¿Por qué no quieres escucharme? ¿Acaso temes darte cuenta de la verdad? ¿Temes… amarme? ̶ El menor trato de salir del elevador pero Tyki le impidió completamente el paso.
̶ ¡Déjame salir! ¡No quiero escucharte! No quiero ̶ Empujó a Tyki en vano, ya que éste no se movió ni un poco. Las puertas se cerraron, y el ascensor inició su recorrido hacia abajo, fue entonces que Tyki presiono el botón de emergencia y la maquina paró de golpe dejándolos ahí, sin salida a los dos.
̶ No me interesa más Lavi, me escucharás aunque no quieras.
̶ ¡¿Qué estás haciendo? ¡Estás loco! ¡Haz que funcione de nuevo inmediatamente! ¡Es una órden!
̶ Lo siento mucho pero ya no estamos en horario de trabajo ̶ Dicho aquello empujó a Lavi recargándolo en la pared, cerrándole el paso con ambos brazos a los lados del pelirrojo menor.
̶ Basta… Tyki déjame, es en serio. Si no paras con esto de una vez te juro que no volverás a poner un pie en está empresa ̶ Amenazó.
̶ Me da igual, de cualquier manera pensaba dejarla si no me escuchas por lo menos… ¡Así que, si es lo que quieres, despídeme de una vez! ̶ Subió el tono de voz ̶ Hablaré de todas formas…
̶ ¡No! ̶ Bajó el rostro mirando al suelo.
̶ Lavi… ̶ De nueva cuenta habló lento y suave ̶ Mírame. Por favor Lavi mírame ̶ El pelirrojo negó, Tyki se acercó lentamente a éste, recargando su frente a los rojizos cabellos del contrario, iniciando a susurrar. ̶ ¿Por qué no quieres aceptar que te amo? ¿Por qué no aceptas lo que sientes por mí?
̶ Porque no siento nada ̶ Respondió sin mirarle aun.
̶ Por favor Lavi, tú mejor que nadie conoce la verdadera respuesta. Sabes bien lo que sientes.
Se hizo un silencio que Tyki optó por no interrumpir, hasta que de pronto el mas joven sollozo ̶ No. Es que esto no puede ser. Aun no sé que es lo que siento, estoy muy confundido. Yo tenía casi una vida hecha, mañana me casare y no me retractaré, mi familia no aceptaría eso ̶ Se cubrió el rostro con ambas manos.
̶ ¡No se trata de tú familia Lavi! ¡Se trata de ti! ¡Es lo que tú sientas y no los demás! ̶ Tomó por los hombros al menor ̶ No puedes decidir algo si no es lo que quieres.
̶ ¡Es mucho mas fácil decirlo que hacerlo!- subió el tono de voz, alzando el rostro mirando a Tyki, justo en ese momento los labios del mayor aprisionaron a los de Lavi, dejándolo anonadado, el moreno no pensó en soltarlo, no hasta que fuera correspondido y así sucedió, Lavi le acepto, abriendo la boca permitió la entrada de la lengua contraria enredándose ambas en un juego de deseos, las manos de Tyki descendieron de los hombros hasta las caderas en sutiles caricias que eran bien recibidas por el pelirrojo, se aferraron aproximando aun más el cuerpo contrario, mientras que las manos de éste último que ya habían permanecido demasiado tiempo inmóviles, se metían por debajo de la camisa de Tyki con desesperación, recorriendo la cálida y amplia espalda.
El mayor cortó el beso y Lavi aprovechó para tomar algo de aire, al parecer el primero no esperaría tanto sin el contacto, pasando a besar el cuello blanco y terso de su jefe logrando escuchar un jadeo de éste, con una sonrisa bajó aún más las manos hasta tomar y hacer presión en el trasero, sólo para escuchar más jadeos del otro, logrando su cometido mordió la piel dejándole una marca que termino lamiendo con placer.
̶ Ahh ̶ Lavi se tensó, por lo que Tyki para comprobar el resultado, con un movimiento suave paso dos dedos por sobre el pantalón del menor, descubriendo el bulto que parecía querer salir, este acto logro que el pelirrojo se excitara más soltando un gemido, Tyki desabrochó el pantalón e introdujo en una caricia la mano tocando la punta; en un suave movimiento dio inicio a masturbarlo ̶ ¡Ah! ̶ dejo ir su peso contra el cuerpo del contrario. Y de nuevo solo para probarlo Tyki agrego:
̶ Lavi… ¿Quieres que pare? ̶ Pregunto, acelerando el movimiento.
̶ Ahh… No, n-no pares ̶ Pegó su rostro al pecho de azabache y con las manos temblorosas desabotonó la camisa de éste mismo, dejando aquel pecho al desnudo, para así disfrutarlo, depositando varios besos en el, tan pronto tenerlo cerca lamió uno de los pezones provocando una mayor reacción en Tyki que aumento el ritmo de su masaje al miembro de Lavi, entre tanto, la otra mano que tenía libre la llevó al hermoso rostro de su Lavi, dio una caricia por este, retirando algunos mechones, terminando por detenerse en la boca recibiendo como respuesta que el pelirrojo metiera en su boca dos de esos dedos, en cuanto estuvieron lo suficientemente húmedos Tyki los saco, se aproximo y le beso a la vez que le bajaba el pantalón llevándose los bóxers también, rozando la entrada, por lo que el afectado se mordió el labio inferior.
̶ Ahh Lavi, me encantas, siempre ha sido así, desde que te conocí. Te amo. ̶ Al decirlo, deslizó su dedo índice en el interior de Lavi.
̶ ¡Ahh! ̶ Sus piernas temblaron y estuvo a punto de caer, pero no fue así ya que Tyki no se lo permitió, éste ultimo continuaba jugando con la entrada de Lavi, moviéndolo en círculos un poco más antes de introducir el segundo dedo, provocando que el menor alzara el rostro, soltando un gemido al aire y un hilo de saliva bajara por su mentón ̶ Ahh… Tyki ̶ Con la expresión que llevaba, Tyki se regocijaba de orgullo y dicha, Lavi estaba disfrutándolo y eso era lo más importante para que él mismo pudiera también disfrutarlo. Entonces se detuvo, sacó sus dedos e inclusive dejo de masturbarlo, con ambas manos tomó su propio pantalón, lo desabrocho, debido a que, al igual que Lavi, desde hace un momento debía quitar las presiones, lo bajó hasta las rodillas junto con la ropa interior, jadeó cuando se vio libre y Lavi no pudo dejar de mirar aquel miembro erguido, sus mejillas se colorearon todavía mas de lo que estaban y sin que Tyki se lo esperara se puso de rodillas y tomo el miembro del moreno con una mano.
̶ La-Lavi ̶ Gimió un tanto ronco, el pelirrojo entrecerró los ojos y acortando las distancias lamió la punta de la erección ̶ ¡Ahh… si! ̶ Introdujo la punta a la boca y la contorneo con la lengua para a continuación embutirla completa, Tyki enredo sus manos en los rojizos cabellos del otro moviéndolo a un ritmo un tanto mas acelerado; Lavi subía y bajaba, satisfecho de escuchar los gemidos del mayor, uno tras otro, pero de un momento a otro se vio en la necesidad de salir cuando Tyki se vino en su boca alcanzando a salpicarle un tanto el rostro.
̶ Ahh…ah… ̶ Miró a Tyki y éste hizo lo mismo, se puso de rodillas quedando a la distancia de Lavi, y le besó en los labios, sin cortar el beso terminó de retirarle el pantalón y le obligo, con un tanto de ayuda, a recargarse en el muro de lámina. No dijo ni una palabra, simplemente dejó de besarlo y le alzo una pierna, una vez teniendo en la mira la entrada del pelirrojo, tomo la otra pierna y la aparto; la respiración de ambos era agitada y sus cuerpos se encontraban bañados en sudor, Tyki se lamió los labios, pasó la pierna de Lavi por su costado y se coloco en posición quedando a escasos milímetros de Lavi. ̶ Hazlo… ̶ Pidió éste cargado de deseo, era la señal que esperaba Tyki para así entrar a Lavi ̶ ¡Ahh! ̶ Cerró los ojos, no demorando en asomarse una lágrima por la espinita de dolor que sentía, claro que no era mayor al placer proporcionado, es solo que Tyki había intentado ser cuidadoso, no obstante al encontrarse tan excitado no fue lo suficientemente precavido, aun así, Lavi abrazó al moreno por el cuello dándole a entender que prosiguiera. Entró más, lo que hacía falta hasta dar con el punto exacto de su jefe, solo eso fue suficiente para conseguir que éste, por todo lo que ya había sentido, se viniera, salpicándolos a ambos ̶ ¡Tykii! ¡Dioss sii! ̶ Gritaba estimulado, haciendo que el nombrado diera inicio a las embestidas, primero lentas que no tardaron es ser aceleradas incitado por los gritos del menor ̶ ¡Siii Tyki ahh!
̶ ¡Lavii! ̶ Alzó la cabeza y con una embestida, terminó de correrse por segunda vez, esta vez, dentro de Lavi obligando al mencionado a soltar un grito placentero.
Poco después se abrieron las puertas del elevador de donde salieron tanto Tyki como Lavi, arreglados, como si nada hubiese pasado, tal vez, Lavi aun se mostrase un poco agitado pero trataba de calmarse, también por su tono de piel el rubor era claro en él. Por suerte para ambos, los pasillos estaban despejados, Tyki se acomodo la corbata y entonces tomó la mano de Lavi.
̶ Vamos, te llevo a casa ̶ Lavi se sonrojó más, solo asintió dejándose llevar por el moreno, la noche ya había llegado y eso solo significaba tener mas cerca esa fecha.
No demoraron en llegar al departamento de Lavi, antes de bajar del auto Tyki le jaló del brazo, acercándolo lo besó ̶ Lavi te amo ̶ El pelirrojo sólo le sonrió y bajó, se despidió con un movimiento de mano y cuando el moreno se perdió de vista, ingresó en el edificio de su apartamento. Tenía tantas cosas que pensar después de lo sucedido, tantas cosas que aclarar, abrió la puerta entrando a su apartamento, descubriendo que no tendría tiempo para pensar en nada, Leica estaba ahí, esperándole.
̶ Leica… ̶ Mencionó su nombre, justo a quien no deseaba ver.
̶ ¿Dónde has estado Lavi? ̶ Se notaba muy seria. ̶ Mañana es la boda y tú seguías en la oficina trabajando. ̶ Se aproximó ̶ Amor te necesito descansado, vivo… y mírate, te ves cansado, como si hubieras corrido diez vueltas alrededor de la empresa. Además mira ̶ Saco un cuaderno ̶ Estos son los últimos detalles de la boda y deseaba tu aprobación…
̶ Leica yo… sobre la boda ̶ La reacción a las palabras esperadas de Lavi por parte de Leica se hizo presente.
̶ ¡No! ̶ Grito ̶ ¡No Lavi! ¡No te atrevas! ¡Se lo que estas pensando y no! ̶ Le abrazó con fuerza ̶ ¡Yo te necesito! No puedes dejarme… no me hagas esto porque estarías matándome… si es eso entonces en verdad mátame ̶ Le miró con un rostro desesperado invadido por las lagrimas, esa expresión hizo callar a Lavi, quien volvió a un recuerdo de su pasado, donde él sufrió igual por una pérdida, él no podía hacerle eso a Leica, no se lo merecía o por lo menos él creía que no se lo merecía; la rubia se hinco, abrazándole las piernas ̶ Porque te amo Lavi… te amo muchísimo.
̶ Le-Leica levántate, no hagas eso ̶ La joven no demoró en ponerse de pie ̶ E-Esta bien, no pasará nada con la boda. Sigue en pie.
̶ Gracias Lavi.- le abrazó nuevamente.- Muchísimas gracias ̶ Y mientras le abrazaba ahora que no le miraba, sonreía la joven dichosa y satisfecha, siendo lo contrario la expresión de Lavi que observaba por la ventana que tenía enfrente. ̶ Entonces continuaré con esos últimos detalles ̶ Se separó y le sonrió.
̶ Sí ̶ Lavi correspondió la sonrisa con una fingida.
Tyki desde su hogar esperaba impaciente por una llamada de Lavi, claro que el podría llamarlo pero… había decidido darle un poco de tiempo, cosa que al final fue mucho tiempo para él y cuando tomó el teléfono para marcarle, éste sonó, contestó rápido ̶ ¡Lavi! ̶ estaba emocionado.
̶ Tyki… ̶ al contrario, la voz del pelirrojo se escucho apagada.
̶ ¿Lavi? ̶ Aquello le extrañó.
̶ Tyki yo… no podemos seguir viéndonos… yo… voy a casarme mañana ̶ La expresión de Tyki se deformó con aquello, no dijo nada, la voz no salió ̶ Lo siento… ̶ Colgó y el teléfono cayo de las manos de Tyki.
̶ Al parecer todo se acabó… ̶ Dijo Tyki llevando ambas manos a cubrir su rostro.
El día llego, todo estaba más que listo para la boda, los invitados arreglados y sólo esperando por tener que partir a la ceremonia, estaban a tan sólo unas horas de comenzar, lo que significaba que la novia y el novio al igual que los demás estaban listos. Kanda y Allen se encontraban fuera del departamento de Lavi, le esperaban arriba del auto.
̶ ¿Entonces no sirvió de nada? ̶ Preguntó el albino decepcionado.
̶ Pues eso parece… en verdad lo siento mucho por Lavi, pero con esta decisión estará echando a perder su vida.
̶ Yo creía que Tyki lo lograría, porque en verdad parecía que se amaban. Oye Kanda ¿En verdad… no hay algo que se pueda hacer aún? Somos sus amigos y no sería correcto dedicarnos a mirar solamente…
̶ No estoy seguro, Lavi pasó por muchas pruebas y le pusieron el camino correcto para él por delante y aun así lo rechazo.
̶ ¡Pero aun está a tiempo de corregir! ¡Kanda!
̶ ¡Cállate Moyashi!
̶ Pero…
̶ Ya viene ̶ Con lo dicho el menor se giro, viendo que Lavi salía del edificio de su apartamento.
Lavi les vio y sonrió a ambos, a pesar de aquella sonrisa podían ver, tanto Allen como Kanda, que era fingido; Allen pasó a los asientos de atrás y Lavi se sentó en el del copiloto. ̶ Hola ̶ Les saludó.
̶ Ho-Hola ̶ Correspondió Allen, pero Kanda no. Fue un ambiente incomodo, nadie habló en el trayecto del departamento hasta el lugar donde se llevaría a cabo la ceremonia, se estacionó el peli azul y por el espejo retrovisor observó a Allen quien le miro también, captó la indirecta el menor. ̶ Bueno… yo voy a ver si ya llegó mi padre ̶ Dijo y se bajó.
Lavi estuvo a punto de bajar para seguir a Allen, además el novio debía ser el primero en llegar, pero Kanda puso los seguros del auto impidiéndoselo.
̶ ¿Yuu? ̶ Le miró extrañado.
̶ Debemos hablar ̶ Su expresión era seria.
̶ N-No ahora Yuu… tengo prisa y…
̶ ¡No habrá un después Lavi! ̶ Soltó molesto. ̶ Date cuenta de lo que estas haciendo.
̶ Sé lo que estoy haciendo ̶ Respondió serio, sin mirarle.
̶ ¡Estás a punto de arruinar tu vida! ¡Sí… en verdad se nota que sabes muy bien lo que haces! ̶ Su tono fue sarcástico. ̶ Lavi se perfectamente que piensas que con casarte resolverás todo y que no tendrás más problemas, pero no es así. ¡No la amas! ¡Sabes perfectamente que no la amas! ¡Y también sabes a quien amas! Por primera vez Lavi… ̶ Se mostró mas serio ̶ Sólo por una vez en tu vida haz las cosas porque deseas hacerlas, no porque creas que es lo mejor para los demás o porque crean que es lo mejor para ti… sólo por una vez por lo menos ̶ Abrió los seguros y se bajo del auto, en cuanto lo hizo su celular sonó, lo tomó y vio quien le llamaba, la pantalla decía "El inútil de Tyki", siguió caminando alejándose y contesto ̶ ¿Qué sucede?
̶ Perdóname que te moleste ̶ Respondió el otro, escuchándose bastante apagado ̶ Verás… voy a irme, mi vuelo sale por la noche por lo que no regresar… quiero pedirte que te encargues de entregar mi renuncia.
Kanda suspiro, guardó silencio un momento y continuó la conversación ̶ Lo siento pero no puedo.
̶ ¡¿Qué? Pero si… me dijiste que podrías y…
̶ Ya lo sé, pero veras mañana saldré por un asunto de trabajo y no volveré hasta dentro de un mes y tu renuncia esta en mi oficina, no habrá manera de que la deje, no podre ir en todo el día… tendrás que hacerlo tú.
̶ Pues entonces déjalo cuando regreses de tu viaje.
̶ No, si lo haces así entonces se te despedirá por motivos obvios y tendrás muchos problemas con otras ofertas de trabajo. Tranquilo, el lugar está solo, avísale al de seguridad, solo déjalo en el escritorio de Lavi y se acabó.
̶ … Está bien… ̶ Seguido colgó. Kanda se dirigió al templo, tomó su lugar en la parte mas apartada del altar.
Demoró un momento, pero de pronto la música comenzó a escucharse, aquella que indicaba que la ceremonia daba inicio, Lavi entró y esperó adelante a la novia que siguió acompañada del que era su padre, sólo entrar cruzó mirada con Kanda, mostrándole una sonrisa de victoria por debajo del velo, aun así el nipón se mostró tranquilo, serio y calculador.
Allen estudiaba nervioso a Kanda, desde su lugar esperaba una respuesta, algo que le calmara, pero Kanda era tan poco expresivo y la ceremonia avanzaba normal, sin ningún cambio.
̶ Lavi Bookman ̶ Habló el sacerdote ̶ ¿Aceptas a Leica Scrib como tú esposa, para amarla y respetarla, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe? ̶ Se hizo el silencio, la gente esperó la respuesta de Lavi quien observaba al sacerdote, suspiró y se giró a Leica a quien le sonrió.
Tyki acababa de llegar a la empresa, como dijo Kanda le dejaron pasar sin ningún problema, pero bueno, era obvio, porque después de todo aun seguía trabajando ahí, caminó a la oficina del peli azul, la cual se encontraba cerrada, así que tuvo que ir a buscar al intendente para que la abriera, explicándole que tenía el completo permiso de Kanda para eso. Demoró aun más buscando su sobre ¡¿Cómo era posible que Kanda lo hubiese escondido? Lo único que debía hacer era cuidarlo y usarlo si era necesario, cuando por fin lo encontró no pudo evitar girarse a dar una ojeada al reloj, maldijo mil veces aquello, porque notó que a esa hora la boda ya debía de haber acabado, y ahora Lavi y esa maldita estaban casados. Deseaba dejar de pensar en eso, salir de ahí lo más pronto posible, así que solo cogió el sobre y se dirigió a la oficina de Lavi, pensó que tal vez de nueva cuenta tendría que pedírselo al intendente pero, para su enorme asombro, estaba abierta, no tocó, después de todo estaba vacía, empujó la puerta e ingresó, pero sus orbes se dilataron al ver a quien estaba dentro.
̶ Temía que… no fueras a venir y ya te hubieses ido… ̶ El pelirrojo sentado sobre su escritorio, le dedicaba una mirada tierna y una dulce sonrisa.
̶ ¿La-Lavi? ¿Qué… estás haciendo aquí?
̶ Lo correcto ̶ Bajó del escritorio y corriendo le abrazo por el cuello, Tyki aun no salía de si asombro, pero al sentir aquel cuerpo, esa calidez, lentamente agacho el rostro hasta que algunos mechones ocultaron su expresión y le abrazó ̶ Tyki… Te amo. ̶ Alzó su rostro y le besó, un beso tierno que sellaba aquel amor que no volvería a ser separado por nadie.
"Porque no importa lo que los demás digan, siempre que uno lo crea el "felices para siempre" existirá…"
Fin
Y se preguntaran ¿Qué sucedió con Leica? Pues… sólo les diré que quien rio al final y lo disfruto de más fue Kanda.
Espero que lo hayan disfrutado, se que no puedo complacer a todos, pero me esforcé… espero que me sigan en mis nuevos trabajos así como con éste. Sin más me despido con Treinta Días Antes, pero es un Hola con nuevos fics… Bye bee…
