15/11/2010 12:49:00
Este es el nuevo capitulo espero les guste casi lloro por que pensé que se habían borrado las 30 paginas y que mi compu no las había guardado, lo bueno fue que siempre si, jajajaja, bueno espero me manden muchos reviews de que les pareció este capitulo es bastante mas dramático.
inu y compañía no es mío :(
Ely1313
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Capitulo 4.
La vieja China
Los días que habían pasado en china habían sido de los mejor… Inuyasha y Kagome habían encontrado un pequeño departamento…. No era muy grande, tenia una pequeña mesa y una cama individual, motivo por el cual Inuyasha había tenido que dormir al pie de ella…
No era la cosa mas cómoda del mundo pero aun así sus ánimos no podían bajar de ninguna forma.
Los últimos días habían sido inolvidables, Kagome y él habían hecho de todo habían ido y regresado de la muralla china, comido toda clase de cosas, muchas de ellas ni ellos estaban seguros de que eran la mitad del tiempo algo que por supuesto le preocupaba mas a Kagome que a Inuyasha que solo se limitaba como siempre a abrir la boca y desaparecer todo lo que tenia enfrente, muchos lugares de todo lo que puedas comer habían cerrado gracias a él.
Ese día los dos se dirigían así la ciudad prohibida lugar donde antiguamente vivian los emperadores chinos, veía con alegría como su amiga casi brincaba de alegría por ir.
Los dos comían placidamente en el autobús cuando vieron a lo lejos la entraba. Era mucho mas grande que en las fotos, Kagome solo se detenía a pensar en todas las cosa que ese lugar debía de a ver visto, y las cosas por las que había pasado, Era como estar metida en la misma historia de ese país.
Se encontraba en el centro de la antigua Pekín, su nombre en chino era Zijin Cheng, Zi que significaba púrpura proveniente de la constelación luminosa púrpura donde la estrella polar como el emperador se encontraban en el centro. Jin, que significaba prohibido ya que nadie podía entrar o salir del palacio sin el consentimiento del mismo emperador, Cheng que se define como ciudad amurallada.
Tiene 800 edificios y 9.000 habitaciones, sobre todo una de las cosas que impresionaron a Kagome fue todo el simbolismo detrás de la construcción de tal edificación, casi todos los techos eran de color amarillo ya que este era el color que simbolizaba al emperador, con solo dos excepciones la librería que era de color negro que estaba asociado con el agua y esto era para que no hubiera ningún incendio. Después de eso los dos llegaron a la puerta principal.
No querían seguir a un guía prefiriendo mejor descubrir el lugar por ellos mismos. Era mas divertido de esa manera decía Inuyasha, así que los dos pasaron el día recorriendo todos los pasillos del palacio, era magnifico y tan rico en historia.
No era aun muy tarde pero el día se veía oscuro ya que nubes de tormenta tapaban el sol.
"Inuyasha creo que será mejor si nos vamos, tiene cara de que va a llover" – dijo Kagome.
Lo malo fue que les tomo mas tiempo de lo que pensaron encontrar de nuevo la salida, por ese motivo para la hora que finalmente llegaron el camión ya se había ido.
"ni modo Kagome vamos a tener que caminar hasta encontrar otra forma de llegar" – Inuyasha, sonriendo ya que sabia que su amiga estaba muy cansada pero no había otra solución.
En parte estaba feliz, ese día había sido maravilloso, tenia un sentimiento de libertad enorme todo lo que había pasado para llegar a ese momento se veía tan lejos ya, todos los malos momentos, el sufrimiento, o la misma sangre que había derramado, todo, TODO, había valido la pena, por estar aquí con ella.
Era como haber borrado el cuaderno de su vida, sentía que podía escribir toda una nueva historia en el, una historia mas feliz, mas llena de sonrisas y alegría.
El sol finalmente se había puesto, los dos caminaban por una estrecha pero llamativa calle llena de gente. Existían tiendas por doquier, tanto de recuerdos como de comida.
Inuyasha siendo pues… Inuyasha se paro en una de ellas vendían lo que parecía ser tarántulas empanizadas.
"dios Inuyasha dime que no vas a comerte una de esas2 – dijo Kagome asqueada.
"claro que si, ese es uno de los puntos de viajar por todas partes, poder experimentar con diferente tipo de comida" – dijo Inuyasha mientras pedía que le prepararan dos.
"muy bien, pero no esperes que me quede a verte comer eso, iré a esa tienda de enfrente a comprar comida de verdad" – dijo Kagome, y con
eso se fue.
Ella entro, era una tienda como las había por millones ene todo el mundo lo único que cambian realmente en ellas, eran los productos, había mucha gente también a dentro del lugar probablemente comprando la cena, así que ella se puso a recorre el lugar buscando algo que si fuera antojable, tomo leche, o esperaba que fuera eso por el dibujo de la vaca en ella, su chino no era muy bueno que digamos, y luego tomo pan y queso.
Ella estaba en uno de los pasillos decidiendo que cereal llevar, una pequeña niña hija del dueño trataba de ayudarla ya que hablaba un poco el mismo idioma que ella pero fue cuando dos hombres entraron corriendo a la tienda armados. Uno le apunta al cajero y el otro a ella y al resto de los que se encontraban en el lugar.
Kagome instintivamente puso a la pequeña de tras de ella, para su gusto los ladrones no debían de tener mucha experiencia o mucho valor por que en ambos casos sus manos temblaban fuertemente, pero por otro lado eso también los hacia mas inestables, podrían disparar en cualquier momento.
"¡no se muevan! Oh disparare" – dijo el que le apuntaba a Kagome.
Pero uno de los clientes entro en pánico y corrió hasta la puerta, él que le apuntaba a ella se movió y le disparo, su tino no fue el mejor pero sin embargo le dio en la pierna. El hombre callo al suelo en un charco de su sangre. Kagome y el resto de la gente se había tirado al suelo al escuchar el disparo.
Inuyasha se encontraba disfrutado el segundo de sus empanizados amigos cuando escucho a lo lejos dispararse un arma. De inmediato empezó a buscar a Kagome, entre la multitud de gente que había comenzado a correr en pánico lejos de la escena.
"¡Kagome!" – grito Inuyasha, a la vez que trataba de hacerse paso entre la estampida de gente que lo empujaba de un lado a otro.
El corazón de ella latía fuertemente, tenia a la pequeña entre sus brazos y sentía como esta temblaba.
"dame todo el dinero ahora" – dijo el otro hombre que apuntaba al cajero.
Kagome volteo a ver al joven, era mas o menos de su misma edad, era casi tan alto como Inuyasha, tenia el pelo negro hasta el cuello, unos ojos azules oscuros y un cuerpo bien desarrollado.
La pequeña que tenia entre brazos comenzó a llorar mas fuertemente.
"tranquila pequeña todo va a estar bien" – dijo Kagome.
"tengo miedo, ese de hay es mi hermano mayor, Sosuke… no quiero que le hagan daño" – dijo ella.
"lo siento pero mi padre se llevo el dinero hace 20 minutos con el cambio de turnos y los clientes que ves aquí aun no pagan" – dijo el joven con mucha tranquilidad.
"¡maldito!, ¡estas mintiendo!... dame el dinero ahora o te matare" – dijo el hombre apuntando al corazón de él.
"¡no!... por favor no lastimes a mi hermano" – dijo entre lagrimas la pequeña.
El hombre mas cerca de Kagome las vio con nuevo interés.
"¿así que ella es tu hermanita? ¿Qué tal si la lastimamos a ella hasta que decidas cooperar?" – dijo el hombre, acercándose a ellas, pero Kagome se puso de nuevo delante de la pequeña.
"no te atrevas" – dijo Kagome, no iba a dejar que esos bravucones lastimaran a la pequeña.
"quítate mujer o también a ti te pego un tiro" – dijo el hombre, el trato de empujar a Kagome a un lado pero esta no cedió y comenzó a forcejear con él.
Su compañero volteo a ver todo el alboroto que Kagome estaba causando, dándole la espalda al joven Sosuke, este aprovecho y se abalanzo sobre el atacante y antes de que este se diera cuenta ya se encontraba tirado en el suelo.
Inmediatamente después se tiro sobre el hombre que estaba luchando con Kagome, Sosuke lo golpeo fuertemente y lo lanzo contra uno de los anaqueles este también cayo inconsciente.
"hermano" – dijo la pequeña a la vez que se acercaba a abrazarlo.
"tranquila suky ya todo esta bien" – dijo Sosuke.
El tomo la mano de su hermana y a acerco a ayudar a levantarse a Kagome.
"¿estas bien?" – dijo Sosuke.
"si, nada que no se pueda curar" – dijo sonriendo Kagome.
"muchas gracias por proteger a mi hermana, yo soy Sosuke Hiroshi" – dijo él.
"hola, yo soy Kagome Higurashi, y no te preocupes nunca hubiera dejado que ellos se la llevaran" – dijo ella.
Inuyasha ve una patrulla afuera de un mini supermercado, acercándose corriendo puede ver que Kagome estaba dentro, con la suerte que el se cargaba claro que ella iba a estar hay no sabia como no se le había ocurrido antes, Kagome siempre parecía estar donde había problemas.
Ella se encontraba hablando con un joven al que no reconocía, Kagome parecía estar bien.
"Kagome, dios ¿qué paso aquí? ¿estas bien?" – dijo Inuyasha.
"si Inuyasha no te preocupes estoy bien, unos ladrones entraron a robar pero Sosuke nos ayudo a todos" – dijo Kagome señalando al joven.
"muchas gracias por cuidar de Kagome, hola yo soy Inuyasha" – dijo Inuyasha con sinceridad.
" Sosuke, y no fue nada… ella hizo mas por mi al cuidar de mi hermana, ¿se están quedando por aquí? Me gustaría invitarlos a cenar" – dijo Sosuke.
"justamente había entrado a comprar algo de cenar…. Pero no me gustaría imponernos de esa manera sobre todo después de lo que ha pasado" – dijo Kagome.
"no para nada es lo menos que podemos hacer" – dijo Sosuke.
Sosuke cerro la tienda y los 4 se dirigieron a una pequeña casa no muy lejos de hay, dentro los esperaban una mujer clásicamente china pero hermosa y un hombre alto y delgado de donde Sosuke aparentemente había sacado su físico.
Kagome e Inuyasha admiraban la casa aun que tenían un poco de tiempo de estar en china no habían tenido la oportunidad de ver por dentro una autentica casa china.
Los 6 se sentaron placenteramente a comer, la famita se veía muy unida y todos se llevaban bien y platicaban de su día amenamente, Chi y Quito la madre y padre de los dos hermanos, era todo lo que unos padres deberían de ser, ella desplegaba una cantidad inimaginable de amor hacia sus hijos y él los abrazaba fuertemente, subió a su hija a su espalda y felicitaba a su hijo por la excelente paliza que le había dado a los ladrones.
Inuyasha que no había conocido siquiera a su padre y recordaba poco de su madre le hizo pensar que se perdió de mucho realmente al no tener la oportunidad de conocer bien a sus padres, aun que sabia que quizás no hubieran sido todo eso, no todos los padres eran así lo sabia mejor que nadie con su amiga, ella tenia a ambos pero jamás la habían tratado de esa forma, pero aun así le hubiera gustado tener la oportunidad de conocer a sus padres y darse cuenta de que clase de persona eran.
Kagome al ver como era cargada la pequeña niña sintió una punzada en el corazón su propio padre jamás la había cargado o abrazado de esa manera, pero para eso ya era muy tarde, eso era algo que ella y sus padres nunca tendría ya, solo quedaba que en un futuro ella ser con sus hijos todo lo que no fueron con ella.
Después de cenar Inuyasha, Suky y los padres de ella se quedaron en la sala platicando mientras Kagome y Sosuke salían a tomar aire en el balcón.
"¿qué te parece mi familia Kagome?" – dijo Sosuke con una sonrisa.
"es muy hermosa y agradable, es muy diferente de donde Inuyasha y yo venimos" – dijo Kagome.
"si puedo notar que tú e Inuyasha tienen una larga historia juntos" – dijo Sosuke.
"si, mis padres no son del tipo que demuestra afecto, existen ocasiones donde pienso que mas bien decidieron tenerme solo por el hecho de que era un deber mas para ellos, tener un o una sucesora, no por que realmente quisieran tener un hijo…" – dijo Kagome.
"vamos no puedes pensar eso realmente, ellos deben de quererte mucho en el fondo " – dijo Sosuke.
"eso me gustaría creer, pero debería de estar agradecida por haber tenido la oportunidad de convivir y crecer con ellos, Inuyasha no tuvo esa oportunidad, sus padres murieron cuando el era aun muy pequeño, así que a pesar de las cosas crueles que me hacían en ocasiones eso me hacia pensar que era mejor tener padre por crueles que fueran a no tenerlos" – dijo Kagome, se sentía bien hablar con él de esa manera, a aparte de Inuyasha eran pocas las personas con las que podía decir sinceramente que podía hablar libremente de sus sentimientos y pensamientos, la mayoría de la gente que conocía solo le hablaba por conveniencia o por que su familia era influyente, pero con él ella sentía que realmente le importaba lo que tenia que decir.
"¿esa es la razón por la que los dos están aquí?" – dijo Sosuke, el la miro intensamente, la luna jugaba con su rostro dándole luz y sombras a la vez, pero aun así solo podía acentuar su belleza, nunca había conocido a una chica como ella, era hermosa e inteligente, con un gran sentido del humor pero a la vez con mucho carácter y le intrigaba tanto que fuera fuerte y a la vez poseyera una fragilidad femenina que lo hacían querer cuidar de ella.
"si, un día Inuyasha y yo decidimos hacer maletas y nos fuimos, queríamos recorrer el mundo y vivir nuestras vidas a nuestra forma" – dijo Kagome, ella no sabia por que pero se sentía sonrojada, pocas veces había estado así de cerca de un joven y menos de uno guapo, por que Sosuke lo era y mucho, sus ojos azules se matizaban con el débil brillar de la luna agregándole misterio a ellos.
"eso es muy valiente de tú parte, no muchos pueden tomar la decisión de vivir como ellos quieren, se tiene que tener mucha determinación para a hacer algo así" – dijo Sosuke.
"pues digamos que no es tanto valentía como no poder soportar la alternativa, quedarme traía consecuencias con las que yo no podía vivir ni ser feliz, por eso te digo que mas que valor fue por mi propia supervivencia por que me fui" – dijo Kagome, ella se sonrojo cuando este tomo un mechón de su cabello y lo puso detrás de su oreja.
"¿Kagome puedo preguntarte algo? ¿tú e Inuyasha que son mas que amigos?" – dijo Sosuke.
"no…solo amigos" – dijo Kagome, sonrojada.
"ya veo, pensé que quizás… pues se nota que su relación es muy profunda y fuerte" – dijo Sosuke, no podía expresar la terrible alegría que le daba saber que ella e Inuyasha no eran novios, de lo contrario sabia que no tendría oportunidad con ella.
"eso si es cierto, no creo que aya nada en el mundo que nos pueda separar" – dijo Kagome.
"Kagome… para serte sincero no solo los invite para agradecerte sino también por que me gustaste mucho… y quería invitarte a salir conmigo un día de estos, el viernes va a ver un festival chino aquí cerca, espero que no pienses mal de mi por ser tan directo pero es que de verdad deseo conocerte mas" – dijo Sosuke.
Kagome estaba totalmente roja, ningún chico le había hablado de esa manera, nadie que no supiera quien eran sus padres o que tan rica era, él parecía que sinceramente deseaba saber mas de ella, de Kagome, esto era ser una chica normal?, donde todo era tan sencillo como chico conoce chica, donde no importaba tu pasado, ni el futuro, solo quien eras en ese momento.
"Sosuke…. Yo" – dijo Kagome, no sabia muy bien que decir nunca se había encontrado en una situación parecida, muchos chicos se le habían acercado con esas intenciones pero ninguno al cual ella quisiera sinceramente decirle que si.
"Kagome… por favor… no te pido mucho solo que nos conozcamos un poco mas… dame la oportunidad de llegar a ser alguien importante en tu vida" – dijo Sosuke.
"yo… pues… el festival suena maravilloso, me gustaría ir mucho contigo" – dijo Kagome, no podía creer que su corazón tuviera la capacidad de latir tan fuete, debería de ser imposible pero sin embargo lo estaba asiendo.
Inuyasha y Kagome se despidieron de toda la familia y comenzaron a caminar para llegar a su hotel, el padre de Sosuke les había dado indicaciones de un atajo.
Inuyasha notaba que Kagome estaba particularmente callada, sobre todo con los hechos ocurridos ese día, normalmente estaría hablando hasta los codos, algo estaba preocupándola.
"Kagome… ¿qué te pasa?, estas muy callada… ¿algo te preocupa?" – dijo Inuyasha.
"no se te escapa nada ¿verdad Inu?... bueno si es algo que quiero contarte, eres mi único amigo aquí y creo que necesito mucha accesoria uno, ese rato que Sosuke y yo estábamos en el balcón el me dijo que yo le gustaba" – dijo Kagome emocionada.
Inuyasha esperaba estar haciendo un buen trabajo al esconder su shock, pero aun que no lo estuviera haciendo, no creía que con lo entusiasmada que estaba Kagome realmente notara que ese shock no era necesariamente de alegría.
"y como te sientes por eso" – dijo Inuyasha con la poca voz que le salía, lo bueno fue que era tarde y la calle estaba desierta y en total silencio haciendo que su voz de hecho resonara con fuerza que en verdad no tenia.
"Inuyasha creo… creo que a mi también me gusta Sosuke" – dijo Kagome, la hacia sentir tan bien poder compartir todo con Inuyasha, con su mejor amigo, si no estuviera sabia que su alegría se reduciría por mucho al no estar él para compartir con su felicidad.
Inuyasha sintió como su corazón se contraía dolorosamente, dolía mucho mas de lo que pensó que iba a hacerlo, sabia muy bien desde hace largo tiempo, mas o menos desde la época en la que a él le empezaron a gustar las niñas, que se dio cuenta que Kagome era hermosa, totalmente hermosa y que esa atracción mas aya de su control, era algo que como él, el resto de los hombres también experimentarían con solo verla.
Por ese motivo, durante años había tratado fuertemente de crear capa tras capa de fría indiferencia sobre su corazón, para que cuando llegara el día en el que ella lo viera con sus ojos llenos de ilusión, llenos de amor por alguien mas, él no muriera por dentro…, pero que idiota había sido, al pensar que realmente podría proteger su corazón, él mas que nadie debería de haber sabido que nunca podría realmente tener ninguna barrera o pared ante ella.
"¿vas a salir con él pronto?" – dijo Inuyasha, como le hubiera gustado que las cosas fueran diferentes que esa sonrisa que se encontraba tratando tan desesperadamente de mostrar fuera real, que él pudiera sentir alegría, compartirla con ella, no tener en vez ese oscuro sentimiento que lo empezaba a invadir, a comérselo por dentro, ese total vacío que se llevaba todo y no dejaba nada.
"si… me invito a salir el viernes a un festival chino, ¿no suena maravilloso?, pero Inuyasha dime ¿qué crees que deba a hacer? Ya sabes que no soy buena en esto" – dijo Kagome tomando la mano de Inuyasha, en un gesto totalmente inconsciente.
"no beberías preocuparte tanto, solo se tu misma, no veo por que nadie no pudiera quedar encantado contigo" – dijo Inuyasha, sonriendo.
"gracias Inuyasha, lo único es que no tengo nada que ponerme, mañana puedo ir a comprar un vestido bonito, ¿me acompañas a elegirlo?" – dijo Kagome, abrazándolo.
Inuyasha podía pensar en millones de torturas que preferiría sufrir que ir con ella a elegir un vestido para que lo disfrutara otro hombre, pero aun que tuviera que patearse por dentro una y otra vez, iría con ella si eso la hacia feliz.
"claro… ya se que tienes un gusto horrible para ciertos vestidos" – dijo Inuyasha, era una de las cosas que siempre le había sorprendido de Kagome, aun con lo bonita que era, esta parecía ser totalmente inconciente de su físico y del efecto que tenia en las personas.
Inuyasha tomo la mano de Kagome guiándola para llegar a casa y caminando mano en mano se una promesa así mismo, y eso era que él la apoyaría en todo, no importara que fuera esto, él siempre estaría con ella, él siempre la protegería y él siempre sacrificaría lo que fuera por su felicidad, por esa sonrisa que el amaba ver en ella.
Los últimos días Kagome había salido dos veces a comer con Sosuke, este los había invitado a un restaurante chino, muchas de las cosas eran aun demasiado raras para el gusto de Kagome, pero otras eran muy sabrosas, pero por si acaso comió mas que nada el siempre fiel arroz, Inuyasha curiosamente no había comido tanto como normalmente lo hacia.
Sosuke les había enseñado muchos lugares de la ciudad que solo alguien que había nacido y vivido hay siempre podría conocer, era todo un guía privado.
Kagome había descubierto que Sosuke era una persona muy fácil de estar con, era muy agradable y platicador, siempre tenia algo en mete para hacerla reír.
Ahora los dos caminaban hacia la casa de Kagome mas tarde se iban a volver a ver para ir al festival pero primero ella tenia que arreglarse. Cuando llegaron Kagome vio que Inuyasha se encontraba en la ventana sentado perdido viendo el cielo.
"¡Inuyasha!... ya estoy en casa" – dijo Kagome sonriendo.
"hola Kagome… Sosuke, llegan temprano" – dijo Inuyasha, Kagome había salido a comer con Sosuke antes del gran festival, los dos parecían a ver pasado un gran día, se veía felices, ese pensamiento le causo mucho dolor a Inuyasha ya que no quería creer que fuera una persona tan horrible como para estar triste por ver a dos personas felices juntas, él quería creer que era mejor que eso, pero aparentemente no, por que verlos ahora sobre todo a él tomando la mano de Kagome, era mucho mas de lo que podía soportar, quería destrozarlo por osar tomar su mano, quería acabar con alguien que nunca le había hecho nada, que solo lo había tratado con amabilidad y que parecía querer sinceramente a su amiga, ¿era esa el tipo de persona que era realmente?, quizás siempre aviado de esa forma solo no se había dado cuenta, no sabia que pensar.
"si… tengo que arreglarme, y ya sabes que me tardo horas" – dijo Kagome, ella se despidió de Sosuke y se metió en su casa.
Ella se baño y se puso su vestido nuevo, días atrás Inuyasha lo había escogido para ella, y tenia que decir sinceramente que le encantaba, era de color rojo, le caía hasta las rodillas y tenia un cuello cuadrado que le daba muy buena forma a su cuerpo.
No se puso mucho maquillaje, por que no le gustaba como se veía en ella y también por que no era nada buena poniéndolo, terminaba siempre pareciendo un mapache, Inuyasha se había reído en mas de una ocasión por ello, su cabello estaba siendo en ese momento espillado por él para luego ser puesto el una cola de caballo.
Inuyasha nunca lo admitiría aun que lo matara, pero cepillar el cabello de Kagome era una de sus pocos y mas grandes placeres, tenerlo en sus manos y poder tocarlo libremente le fascinaba, esa noche se veía muy hermosa, sobre todo con ese vestido, cuando lo había visto sabia que tenia que ser de ella, sobre todo en ese color, el favorito de él, quería que aun que fuera un poco, algo de él estuviera esa noche con ella.
Kagome miraba por el espejo a Inuyasha, el había estado muy callado los últimos días, mucho mas de lo normal, no sabia que era, por que lo trataba de disimular muy bien, pero había algo que lo estaba molestando, no era nada que dijera o hiciera, era precisamente eso, la falta de lo que no decía y lo que no hacia, lo que la preocupaba, él actuaba como si llevara algo muy frágil por dentro que no lo dejaba moverse con libertad por medio a que este se rompiera. ¿qué era lo que su amigo ocultaba? ¿qué era ese secreto que no podía decirle a ella, a la persona que le contaba todo.
Ella salio temprano para su cita, Inuyasha la acompaño hasta la esquina para encaminarla.
"no llegare tarde Inuyasha, cuando llegue te contare todo sobre mi cita con él, desea me suerte" – dijo Kagome sonriendo.
El la vio irse y sin soportarlo mas el mismo se fue, pensó irse a casa pero había demasiadas cosas de Kagome en ese lugar, quería algo que la sacara de su mente aun que fueran solo unas preciadas horas, así que camino sin rumbo hasta encontrar el bar mas de aspecto de mala muerte que encontró, sentado en la barra tomando no sabia que cosa de alcohol, su autorrespeto bajo un grado mas si eso era posible, nunca pensó ser de esos que se iba a ahogar las penas, creyó que era mejor que eso, pero simplemente en esos momentos no quería ser mejor quería que dejara de doler, perderse el algo mas que ese vacío infinito que se encontraba en él.
Kagome llego donde se encontraba Sosuke, este iba también muy bien arreglado con una camisa azul y pantalones negros, se veía muy guapo, ella se sentía nerviosa, el extendió su mano y ella la tomo, se sonrojo por eso, ya debería de estar acostumbrada, no era la primera vez que tomaba la mano de un chico, lo hacia con Inuyasha todo el tiempo, quizás era por que aun no estaba acostumbrada a Sosuke.
Los dos comenzaron a caminar por todos los diversos puestos donde habían mil curiosidades, en uno de ellos este le gano a Kagome un pequeño pez azul, que le dieron en una bolsita.
"mi padre y madre se conocieron en un festival parecido a este hace muchos años, mi madre por eso siempre dijo que eran de buena suerte" – dijo Sosuke.
"que bonita historia, yo no se ni como se conocieron mis padres, no me los imagino todos acaramelados en una cita romántica" – dijo Kagome con sinceridad, sus padres nunca habían sido la cosa mas afectiva del mundo, le resultaba difícil pensar que ellos quizás en alguna época estuvieran perdidamente enamorados uno del otro, pero esperaba que hubiera sido así.
"por lo que me as contado de ellos me lo imagino también, si a mi y a mi hermana nos traen desde que éramos pequeños, y mi padre siempre le da flores ese día" – dijo Sosuke, era eso lo que estaba buscando él también. Esa conexión con una mujer.
"ahora yo quiero hacerte una pregunta… mmm... ¡ya se! dime ¿cuál es tu color favorito?…" – dijo Kagome.
"mmm... yo creo que blanco… o verde… o azul… la verdad no se… ¿tengo que elegir? Creo que no lo tengo aun muy definido" – dijo Sosuke riendo.
"veo te gustan muchas cosas… pues yo tampoco tengo un color favorito por eso no, no tienes que elegir, creo que tienes razón la gente no debería de definirse tan rígidamente y estar siempre lista para el cambio, por eso ¿qué te parece si elegimos uno?, nuestro nuevo color favorito es el color arco iris de esa forma nunca vamos a tener que elegir, podemos usar el color con el que nos sintamos cómodos ese día" – dijo Kagome.
"¿ese color existe?" – dijo Sosuke pensativo.
"pues sino debería… vamos a inventarlo el día de hoy… será el color de la próxima temporada" – dijo Kagome sonriendo estaba pasando una gran noche con Sosuke, pero al mismo tiempo tenia un mal presentimiento sobre Inuyasha ¿qué estaría haciendo? ¿estaría bien?
Caminaron mano en mano por lo jardines, la noche no tenia una sola nube la luna los iluminaba y las estrellas brillaban fuertemente, y aun que la estaba pasando muy bien con él, Kagome no podía sacarse de la mente que algo no estaba bien.
Sosuke era todo lo que una chica podría desear pero a la vez había algo que faltaba y no sabia que era.
"Ten Kagome quiero darte algo mas… una buena cita no puede terminar sin que el chico le de a la chica flores" – dijo Sosuke, este le dio una rosa blanca muy hermosa con un pequeño listón azul amarrado en ella.
"Sosuke gracias…. Es hermosa" – dijo Kagome.
"bueno se hace tarde… debería de llevarte a casa… no quiero que ese amigo tuyo se enoje si te llevo muy tarde" – dijo Sosuke, el tomo de nuevo la mano de Kagome, era pequeña y frágil en la suya pero tenia fuerza en ella, así era Kagome, podía decir con seguridad que se estaba enamorando de esa mujer frente a él, los últimos días habían sido maravillosos, se había divertido mucho con ella y quería ver a donde mas lo llevaba eso que sentía por ella.
Inuyasha no sabia cuanto tiempo llevaba en ese lugar, ni le importaba, pero algún lugar de su mente le decía que tenia que regresar Kagome no tardaría mucho mas en llegar a casa, pero al mismo tiempo que s cansado cerebro decía esto, su cuerpo se negaba a moverse, el solo pensar en verlos juntos, abrazados o dios no lo quiera, besándose, sabia que era algo perfectamente normal entre dos personas que se gustaban, pero la sola imagen mental lo hacia querer vomitar.
Dios ¿qué era lo que le estaba pasando? ¿qué era eso tan profundo que sentía por Kagome? ¿qué eran esos sentimientos? Nunca les había querido dar nombre por que hacerlo seria reconocer que los tenia, pero ahora no sabia si eso había servido de algo realmente por que esos sentimientos nombrados o no nunca se habían ido y solo habían crecido através de los años.
sus pensamientos fueron interrumpidos por el romper de una botella, cuando volteo a ver que era lo que pasaba se dio cuenta que se trataba de tres hombres molestando a un hombre anciano, estos habían tirado todo el contenido de la mesa donde habían estado jugando cartas, los tres se veían ya en un alto estado de ebriedad.
"anciano, hiciste trampa… de vuélvenos el dinero" – dijo uno de ellos al mismo tiempo que se tambaleaba.
"no tengo por que gane justamente, a ustedes se les hace fácil decir eso solo por que perdieron" – dijo el viejo hombre mientras sonreía amablemente, no parecía perturbado en lo mas mínimo por lo ocurrido.
"te digo que nos des el dinero" – grito otro de los hombres al mismo tiempo que agarraba fuertemente al viejo de la camisa y lo levantaba.
Inuyasha no estaba de humor en esos momentos para esa clase de gente así que se paro se dio la vuelta y les dijo.
"ustedes trío de idiotas cállense y váyanse a pelear a otra parte" – dijo Inuyasha.
Los tres sorprendidos lo voltearon a ver, quizás fue la poca luz del lugar o mas que nada probablemente es que la borrachera que tenían no les dejaba ver la verdadera amenaza en los ojos de Inuyasha, motivo por el cual uno de ellos se abalanzo sobre él.
Bueno Inuyasha pensó si ya había ido a un bar ese día, ¿por qué no participar en una pelea también?, con ese pensamiento tomo al individuo que se le acerco y lo lanzo sobre otra mesa, él se sintió muy bien después de eso, quizás golpear y desquitarse con alguien era lo que le hacia falta, por lo menos si lo golpeaban mucho de ese modo quizás podrían ordena un poco su mente.
Como en toda buena pelea callejera, una vez que él empezó, por todo el bar otros también comenzaron a pelearse unos con otros, para sorpresa de Inuyasha vio que el viejo que había causado todo no era nada malo peleando él mismo, derribo fácilmente al que lo había estado sujetando.
Pero pronto Inuyasha no vio que mas fue de ese viejo hombre ya que muchos otros se habían acercado a pelear con el también y en su estado de animo solo sonrío al prospecto de pegarle a mas gente.
Kagome y Sosuke caminaban de la mano por un atajo que él conocía, a ella no le gustaba mucho el lugar, sabia que Sosuke era muy fuerte pero aun así sentía mucha inquietud.
Se escucho a lo lejos gritos enojados y Kagome paro.
"¿estas bien?" – dijo Sosuke.
"si… es solo que no me da mucha confianza este lugar" – dijo Kagome.
"no te preocupes la calle principal esta ya en la esquina, lo siento no debí traerte por este lugar, pero no pasa nada cualquier cosa yo te protegeré… estoy aquí para ti Kagome" – dijo Sosuke, el puso una de sus manos en el mentón de ella y levanto su rostro, desde hace días moría por poder besarla pero se decía así mismo que no fuera demasiado rápido, no quería arruinarlo. Así que él la miro a los ojos y luego a esa boca que deseaba besar y se acerco precisamente a hacer eso.
Kagome lo vio decender, con toda la intención de besarla, iba a tener su primer beso finalmente, como siempre lo había soñado con un chico guapo con el que podía hablar y divertirse mucho, pero a al mismo tiempo que pensó todo eso su corazón le recordó que no era así, que su primer beso siempre seria de Inuyasha, no pudo evitar pensar en él y se sintió mal consigo misma por que parte de ella quería que fuera otra vez él el que se acercara a besarla de nuevo, no debía de pensar en él cuando un chico la iba a besar pero no podía evitar recordar su beso y sentir añoranza, pero quizás el beso de Sosuke quitara de ella todos esos pensamientos.
Pero antes de comprobarlo un fuerte estruendo se escucho cerca de ellos.
Kagome volteo a ver que por una ventana habían arrojado a un persona este se encontraba boca abajo y cuando este se levanto ella vio que se trataba de Inuyasha.
"¿Inuyasha?" – dijo Kagome consternada.
Inuyasha escucho la voz de Kagome y cuando se dio la vuelta comprobó que se trataba de ella y Sosuke, él la estaba abrazando y parecía que su pelea había interrumpido alguna escena romántica entre los dos, a que dios había molestado tanto que de TODAS las personas en el universo se había tenido que encontrar precisamente con ellos dos. Detestaba que lo encontraran de esa manera, odiaba que ella lo viera así de descontrolado, como el perro rabioso que en verdad era.
"Inuyasha… dios ¿qué te paso?" – dijo Kagome alejándose de Sosuke y arrodillándose frente a Inuyasha.
"digamos que ya no fui bienvenido y me sacaron amablemente del lugar, ¿puedes creerlo? Solo por un golpe o dos hacen tanto escándalo" - dijo Inuyasha, como le gustaría que su vista no estuviera tan nublada.
"Inuyasha mírame… ¿estuviste bebiendo?" – dijo Kagome, no podía entender que era todo esto que estaba pasando, nunca había visto a Inuyasha tomar mucho menos estar borracho, y además de todo pelearse en un bar de mala muerte de esa manera, estaba golpeado por todas partes y su boca sangraba.
"una o dos o mas… no lo se…" – dijo Inuyasha.
"Sosuke, ¿podrías ayudarme a llevarlo a mi casa por favor?" – dijo Kagome.
"si no te preocupes" – dijo Sosuke.
Kagome agradecía que él estuviera en ese lugar no tenia ni idea de cómo se suponía que hubiera llevado a Inuyasha de regreso si solo hubiera estado ella.
Los tres llegaron a la casa y Sosuke deposito al no muy lucido Inuyasha en la cama.
"creo que seria mejor si me quedo contigo" – dijo Sosuke.
"no… en verdad vamos a estar bien… él solo necesita una buena noche de sueño" – dijo Kagome, ella se sentó en la cama y puso su mano en la frente de Inuyasha. "ya hiciste suficiente cuidándolo mientras me cambiaba"
Sosuke la miro tenia una expresión de sentimientos indescriptibles y en sus ojos había tal grado de emoción, como le gustaría que a él también lo mirara de esa forma tan profunda, pero hasta el momento parecía que esa bella mirada estaba reservada solo para su amigo.
"esta bien Kagome… pero cualquier cosa me hablas y estaré aquí en poco tiempo" – dijo Sosuke.
Ella lo acompaño hasta la puerta donde el se acerco y beso su mejilla.
"me la pase muy bien contigo hoy Kagome… nos vemos" – dijo Sosuke.
"yo también me divertí mucho…" – dijo Kagome, aun sorprendida por el beso.
Ella se dio la vuelta y la cerro detrás de ella, quedándose un momento pensando hasta que una voz llamo su atención.
"se ve que le gustas mucho" – dijo Inuyasha, la cabeza le daba vueltas pero había vito claramente como Sosuke se despedía de ella.
"¿cómo te sientes?" – dijo Kagome, ella se sentó de nuevo junto a él y le tomo la mano.
"bien… en lo que cabe" – dijo Inuyasha vio que su vestido rojo estaba manchado y sucio por haberse sentado en la calle cuando lo ayudo a levantarse. "lo siento Kagome, parece que siempre arruino tus vestidos favoritos" – dijo Inuyasha.
"no seas tonto, eso no importa, además esto sequita lavándolo" – dijo Kagome, le daba risa las cosas por las que se preocupaba su amigo en esos momentos.
"Inuyasha… ¿qué es lo que te pasa? Por que fuiste a ese lugar… no es como tú hacer esa clase de cosas, se que algo te a estado molestando estos últimos días" – dijo Kagome.
"¿no puedes imaginarte lo que pueda ser?... creo que he hecho un mejor trabajo al ocultarlo de lo que pensé" – dijo Inuyasha, "no es nada Kagome… no te preocupes por mi"
"Inuyasha no me digas eso… ¿qué es lo que te pasa? ¿qué es lo que te molesta? – dijo Kagome preocupada.
"¿quieres saberlo? Pues eres tú Kagome… tú y ese novio tuyo…" – dijo Inuyasha, dios por que tenia que estarle preguntando esas cosas ahora, en ese momento cuando se encontraba tan vulnerable por dentro, cuando todo lo que sentía y había guardado amenazaba con explotar y salir de su ser a toda velocidad.
"no te entiendo…" – dijo Kagome sorprendida.
¿no te lo puedes imaginar? ¿no te puede imaginar por que no puedo soportar la idea que ese hombre este contigo? Nunca pensé que estuviera haciendo tan buen trabajo mintiendo, por que eso es lo que e estado haciendo, te he mentido a ti y a mi" – dijo Inuyasha.
"lo has besado Kagome?, dime la verdad" – dijo Inuyasha.
"no…" – dijo Kagome, su corazón comenzó a latir inesperadamente, vio algo en los ojos de Inuyasha que no había visto en ellos antes.
"bien… eso esta muy bien" – dijo Inuyasha, le daba profunda satisfacción saberlo, sabia que él solo la había besado y quería tomar esa oportunidad para reafirmarlo. Así que se acerco a ella y con su mano puesta en el cuello de Kagome acerco su rostro al de él.
Este toco su nariz con la de ella y absorbió un poco de su esencia, la saboreo un instante y luego la beso, la beso con todo aquello que sentía, con todos aquellos sueños he ilusiones frustradas que no podían ser, pero que no parecían querer morir tampoco, la beso con toda esa añoranza que había vivido día a día, tratando de alguna forma de grabarse en su memoria por siempre, grabarse en su misma alma si podía, para que cuando el otro la besara fuera en él en quien pensara, que fuera el sabor de la boca de él, el que realmente quisiera sentir sobre sus labios.
Kagome se sentía en shock, no sabia que hacer, todos sus sentidos estaba siendo invadido por él, todo su ser parecía estar siendo consumido por Inuyasha, y de cierta forma ella quería que fuera así, algo en su interior la hacia querer darle todo lo que ella era si eso satisfacía la necesidad en él.
Inuyasha la estrecho mas contra su cuerpo, mientras sus labios devoraban los de ella, sus manos curiosas recorrían su espalda, era tan delgada y frágil, sintió ternura al pensarlo, él aun fuertemente pegada a ella la empujo hacia la cama, los dos cayeron para quedar él sobre ella, su pequeño cuerpo quedo debajo del suyo y esto se sintió tan bien, todo su cuerpo le decía que era como siempre debía de ser, que era el lugar donde ella pertenecía.
Kagome sintió como Inuyasha besaba su cuello, nunca había sentido nada parecido, nada que se sintiera tan bien y cuando el metido su mano dentro de la camisa de su piyama un escalofrío la recorrió haciéndola temblar y pensó que moriría si su mano continuaba y también sino.
Inuyasha levanto la cabeza y vio la bella cara de Kagome esta estaba tiernamente sonrojada y su respiración entraba y salía agitada, nunca la había visto mas hermosa.
"sientes como te beso? Siéntelo y recuérdalo para que no importa a quien beses Kagome siempre recuerdes como se sintieron primero mis labios" – dijo Inuyasha, en eso su vista se torno nublada y luego ya no supo mas de si.
Kagome vio y sintió como Inuyasha caía sobre su cuerpo, se dio cuenta que esta profundamente dormido.
Tomo un rato para que su respiración fuera normal de nuevo, para que sus sentidos y mente dejaran de ser un caos total, coloco el dormido cuerpo de su amigo aun lado suyo, lo tapo y luego ella misma se acostó, era muy extraño tenerlo cerca después de lo que había pasado, pero a la vez su corazón no soportaba la idea de alejarse de él.
Cuando ella despertó, se dio cuenta de que Inuyasha ya estaba despierto también, este se encontraba viéndola con ojos cansados y tristes.
"¿cómo te sientes?" – dijo Kagome.
"bien considerando todo lo que tome… Kagome… yo no estaba bien anoche… dime la verdad ¿hice algo malo?" – dijo Inuyasha, no se acordaba mucho de lo que había pasado la noche anterior solo de que Kagome y Sosuke lo habían encontrado en la calle y luego… recordaba a Kagome, a ella debajo de él pegada a su cuerpo. ¿qué había hecho?
"no… solo tomaste de mas Inu… y te dormiste toda la noche" – dijo Kagome, ella se sonrojo furiosamente.
Inuyasha se pateo a si mismo por dentro cuando vio lo roja que se puso su amiga, le había hecho algo, genial, ahora iba a vivir torturado el restos de sus días pensando en que pudo ser, pensando en que pudo tocar y besar, pero a la vez lo peor era no acordarse, si había hecho todo eso quería recordarlo, disfrutarlo y mostrarlo en su mente una y otra vez.
¿sus sentimientos por Kagome estaban cambiando? O ¿lo habían hecho hace mucho tiempo?¿que era lo que sentía por ella realmente? Cuando la miraba sentía tal cantidad de sentimientos que definirlos parecía imposible.
"Kagome no me mientas… dios de verdad lo siento Kagome, no sabia lo que hacia o decía… se que no es una escusa pero créeme de verdad que lo siento" – dijo Inuyasha con ojos agonizantes por el remordimiento, no quería por nada del mundo perjudicar su amistad
"Inuyasha de verdad, mira no importa, eres mi mejor amigo y los amigos se perdonan" – dijo Kagome, ¿cómo no iba a hacerlo cuando él la miraba con tal suplica en sus ojos dorados.
"gracias Kagome…" – dijo Inuyasha abrazándola.
El corazón de Kagome di un brinco que antes no daba cuando él la abrazaba, era como si le dieran una pequeña descarga que empezaba en el y se iba propagando por todo su cuerpo.
No podía tomar lo que Inuyasha hizo y dijo anoche enserio no estaba en sus 5 sentidos, seria mejor olvidarlo todo…
Inuyasha caminaba por una angosta rumbo a casa de Sosuke, los había invitado a cenar de nuevo en su casa, no tenia muchas ganas de ir pero se lo debía a él y a Kagome.
"¿tú eres el joven de anoche verdad?" – dijo la voz de un viejo que se encontraba tirado con las piernas cruzadas en el piso.
Inuyasha paro su camino y vio que la voz pertenecía al hombre por el que se había comenzado la pelea la noche anterior.
"si viejo, soy yo, ¿qué hace? ¿empezado peleas de nuevo?" – dijo Inuyasha.
"solo soy un pobre mendigo" – dijo él.
"¿un mendigo? Quizás pero no es solo eso… ayer lo vi pelear de una forma que solo alguien muy bien entrenado puede lograr" – dijo Inuyasha.
"tú tampoco peleaste nada mal, eres muy fuerte y veo ahora que también eres muy observador, eso es bueno, me llamo Shin" – dijo el viejo.
"soy Inuyasha" – dijo él, que extraño viejo se había encontrado.
"es curioso que nuestros caminos se aya cruzado otra vez, anoche con todo el alboroto ya no pude hablar contigo, ¿eres un hibrido verdad? Lo se no por tus peculiares orejas, sino por que hace mucho tiempo yo también conocí a uno, te cuento esto por que tienes que tener cuidado Inuyasha, si no aprendes a controlar tu poder este puede consumirte y destruirte a ti y a todo lo que amas" – dijo Shin.
"¿de que hablas?" – pregunto Inuyasha preocupado.
"la mitad de ti que es demonio va a ir creciendo hasta que un día no lo puedas controlar mas, tengo unos amigos en el Tíbet que podrían ayudarte a volverte mas fuerte y a controlar tu poder si tu lo quieres, ten en mente que de lo contrario un día podrías perder tu mente y lastimar a las personas que quieres" – dijo Shin, él hace muchos años atrás había tenido que pasar por eso, no sabia que era lo que le estaba pasando y por eso cuando se dio cuenta ya era demasiado tarde, por eso ahora vagaba por el mundo sin propósito y sin que nada le importara pero al ver a ese joven anoche, tal y como él había sido largos años atrás se identifico, sobre todo cuando lo vio con esa hermosa mujer de que estaba seguro estaba enamorado. Si podía evitar que alguien tuviera que vivir por lo que él paso, lo aria felizmente, nadie debía de perder lo que mas se amaba, era un dolor que destruya el alma.
"¿me volvería mas fuerte?" – dijo Inuyasha, eso era todo lo que él quería saber, deseaba amas que nada ser lo mas fuerte posible para poder cuidar de Kagome.
"si, mucho mas, pero recuerda que siempre tienes que estar pendiente del demonio que llevas dentro, te da tu poder pero no siempre es gratis y un día puede cobrarte muy caro" – dijo Shin.
Inuyasha anoto el lugar y el nombre de los mojes que tenia que ir a ver y se despidió del viejo deseándole suerte, debió de pasar por terribles cosas para a ver terminado así.
Mas tarde ese día se vio con Sosuke, ellos se encontraban en casa de él, solos ya que los demás habían salido a comprar lo de la cena, habían invitado a Kagome y a Inuyasha a cenar ese día.
"que bueno que Inuyasha despertara mejor" – dijo Sosuke.
"si, anoche me tenia muy preocupada" – dijo Kagome.
"¿te dijo que fue lo que lo hizo comportarse de esa manera?" – dijo Sosuke pensativo.
"no… y no quiero forzarlo, esperare hasta que él este listo para decírmelo" – dijo Kagome.
"eso es muy comprensivo de tú parte" – dijo Sosuke.
"así siempre a funcionado nuestra relación, él a veces tiene que resolver cosas por él mismo, cuando lo a echo regresa y me dice que es lo que le pasa… yo como su amiga solo tengo que escucharlo" – dijo Kagome.
"Kagome puedo ver que tu relación con él es muy profunda… y se que esto puedo ser difícil para ti por eso, pero desde hace días quiero preguntarte si considerarías quedarte aquí en china conmigo y ser mi novia" – dijo Sosuke, este la abrazo fuertemente.
Kagome no sabia que decir, ¿quedarse aquí con él?, le gustaba mucho pero esa era una gran decisión, él la abrazaba fuertemente pero Kagome no sintió nada esta vez, ese abrazo la dejo fría, como Inuyasha había dicho anoche al ser abrazada de esa manera ella solo podía pensar en él y quererlo en vez del al otro, ¿qué le había hecho?
Ella se retiro un poco de él y lo miro fijamente.
"Sosuke… yo no se que decirte" – dijo Kagome con sinceridad.
"no me digas nada ahora solo piénsalo" – dijo Sosuke, sabia ahora que estaba enamorado de ella y no quería perderla.
Al siguiente día Kagome he Inuyasha se encontraban en un parque, Kagome estaba recargada en el pecho de Inuyasha mientras él la abrazaba.
Habían ido a ese lugar ya que Kagome quería hablar con él a solas antes de que Sosuke llegara.
"Inuyasha quiero contarte algo… ayer Sosuke me pidió que fuera su novia y que me quedara con él aquí en china" – dijo Kagome.
Inuyasha se encontraba en shock, no podía responder aun que su vida dependiera de ellos, él finalmente le había pedido que fuera su novia, y no solo eso que se quedara con él. Su corazón se contrajo dolorosamente.
¿qué iba a hacer ahora? Si perdía a Kagome no podría soportarlo, aun que si eso le daba felicidad a ella, felizmente moriría por ella.
"que le dijiste" – dijo Inuyasha.
"que lo iba a pensar" – dijo Kagome.
"supongo que me pediste que te acompañara por que ya tomaste una decisión" – dijo Inuyasha, ahora entendía por que anoche su amiga había estado tan pensativa, era casi como si su mente no hubiera estado la mitad de la noche ocupada en otras partes.
"si… y no" – dijo Kagome, había pensado y reflexionado mucho la noche anterior sobre lo que quería y lo que sentía por Sosuke, le había dado vueltas la cabeza pero no parecía poder llegar a algún lado, pero después se dio cuenta de que la única persona que podría resolver esa maraña de sentimientos era su amigo.
"no te entiendo" – dijo Inuyasha.
"si veras anoche pensé mucho sobre lo que quiero de mi vida y lo que siento por Sosuke y estoy lista para tomar una decisión pero primero necesito saber algo" – dijo Kagome, ella se acerco a él, con Inuyasha sentado de espalda contra un árbol ella se recargo en él poniendo una de sus mano en su pecho y la otra toco su mejilla.
Inuyasha pensó que ese día no podría sorprenderlo mas hasta que Kagome se arrodillo frente a él para luego juntar sus rostros, lo miro con ojos indescifrables y luego lo beso, primero tímidamente, solo una caricia, luego al ver que él no la rechazaba lo beso con mas intensidad, aun cuando esto lo sorprendió no tardo mucho en responder al beso, no sabia que era lo que pasaba pero si era un beso lo que necesitaba de él, felizmente se lo daría los que ella quisiera.
Kagome tuvo su respuesta con solo tocar sus labios, eso era todo lo que ella necesitaba saber.
"Kagome" – dijo una voz familiar.
Los dos voltearon, estaban tan enfrascados el uno con el otro que no lo escucharon llegar, Sosuke se encontraba cerca de ellos, con ojos tristes y pesados.
"Sosuke" – dijo Kagome levantándose del pasto para acercarse a él.
"veo que ya tomaste una decisión, debí de imaginarlo, pero quería de todas formas intentarlo" – dijo Sosuke, cuando los vio besándose no sintió odio o enojo, solo una profunda tristeza ya que finalmente se había dado cuenta que ella nunca seria suya que lo que ellos dos tenían era algo demasiado fuerte para que él intentara interponerse.
"si… tome una decisión lo siento mucho Sosuke, pero yo no puedo quedarme, ni ser tu novia, pero si me gustaría ser tu amiga" – dijo Kagome sinceramente, detestaba que él hubiera visto eso, pero había necesitado besar a Inuyasha para asegurarse que las cosas entre Sosuke y ella nunca funcionarían por el simple hecho de que este no la hacia sentir, ni vibrar como Inuyasha lo hacia, cuando estaba con él no sentía ese sentimiento de pertenencia, de que era el lugar donde pertenecía, no sabia aun muy bien que era todo lo que Inuyasha y ella tenían ahora, a donde iba su amistad pero estaba segura que fueran a donde fueran era el lugar donde tenia que estar.
"si… eso también me gustaría… cada lugar interesante que encuentres trata de mandarme una postal" – dijo Sosuke.
"lo are te lo prometo" – dijo Kagome.
"cuídala bien Inuyasha" – dijo Sosuke al despedirse.
"con mi vida" – dijo Inuyasha, eso era algo que él siempre aria no importara que.
Sosuke se dio la vuela, no queriendo que los dos amigos vieran las lagrimas en sus ojos, desde el primer momento en que los había visto juntos había sabido que los dos estaba destinados el uno para el otro, pero se había mentido a si mismo diciendo que quizás él podría crearse su propio lugar en el corazón de ella, que tonto había sido al pensar eso, debió de ver que el corazón de ella ya estaba desde hace muchos años lleno de alguien mas, les deseo mucha suerte en su vida y con el mismo pensamiento se fue.
"Kagome… ¿estas bien?" – dijo Inuyasha tomando su mano.
"si… espero que este bien" – dijo Kagome.
" ya veras que él va a estar muy bien" – dijo Inuyasha abrazándola, había tenido tanto miedo por un momento de que iba a perderla que no sabia que hacer.
Kagome sabia que había tomado la decisión correcto cuando sintió los fuertes brazos de su amigo a su alrededor, ese era el lugar donde ella pertenecía y donde quería y debía de estar
Días después los dos amigos se encontraban en la estación de trenes, se dirigían ahora rumbo al Tíbet, Inuyasha le había contado a Kagome todo sobre su encuentro con el viejo y como este le había dicho que para volverse mas fuerte tenia que ir a ese lugar, Kagome sabia lo mucho que Inuyasha valoraba su fortaleza motivo por lo cual ella accedió alegremente a ir, además de que siempre había considerado que el Tíbet era un lugar maravilloso lleno de sabiduría y misticismo.
Mas tarde Inuyasha y Kagome se despedían desde la ventana de china y de todo lo que habían vivido en ese lugar, no estaban tristes ya que todos esos recuerdos siempre los llevarían en el corazón y por que miraban así el frente rumbo a su nuevo destino donde estaban seguro vivirían muchos mas momentos inolvidables.
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¿qué les pareció el capitulo? Escribiré muy pronto ya tengo pensado el próximo
reviews por favor!
Ely1313
