Naruto no me pertenece.
Itachi Uchiha era un millonario. No cualquiera. Era el heredero de Uchiha Corporation, una multinacional que podía compararse con un imperio. Era la mejor empresa, al lado de otra. Hyuuga Empire. No competían, aunque los en algunos casos tenían mercados similares. Fugaku Uchiha y los gemelos Hyuuga, fundadores de sus respectivas empresas, habían firmado varios acuerdos. A pesar de que ambos gemelos tenían hijos, el heredero al imperio Hyuuga no era la hija mayor de Hiashi, el mayor de los dos, sino el único hijo de Hizashi.
Sin embargo, ese heredero había sido ocultado del público por prácticamente toda su vida, por lo que nadie sabía ni siquiera su apariencia. Eso sería hasta la fiesta de sucesión de los Uchiha. El heredero Hyuuga había sido invitado, por supuesto.
-¿No creen que sería incluso increíble que se casaran? Seríamos más unidos.- comentó Fugaku, mientras recibía a los invitados. Los gemelos Hyuuga rieron por lo bajo.
-Mi hijo es gay. Pero al mantenerlo oculto, su vida social ha sido muy limitada, es algo estoico, y... bueno. Tuvo un novio, incluso, y no le fue muy bien. Fue un idiota... así que mi hijo no parece interesado en ese tema.- respondió Hizashi.
-Sin embargo, siempre existe la posibilidad.- agregó Hiashi.
-¿Y dónde está?
-Estará aquí en poco tiempo.- informó Hizashi- Pasó por Hinata y Hanabi.
-¿Estás buscando a alguien, aniki?- rió Sasuke. Itachi rodó los ojos.
-No.
-Mientes. No me digas que esperas que mi amigo venga, has estado así desde que te dije que vendría...
-Quizá me llame un poco la atención, pero no...- vio la mirada de Sasuke. Sabía que no estaba siendo convincente. Pero, ¿qué más podía hacer? Sasuke le había estado contando anécdotas de cosas que había hecho con un amigo. Se había negado a darle un nombre, o una descripción física de él, pero le había dado casi cada detalle de sus ideas, su humor, su personalidad. También de su vida amorosa. ¿En serio? ¿Un millonario con sólo un novio? Ni siquiera él, estoico casi a morir, había tenido menos de cuatro.
-Itachi, me esperas de noche cada vez que paso un día con él, y me preguntas cosas antes de que siquiera deje mi abrigo y mis zapatos.- Sasuke rodó los ojos.
-¿Te gusta él?- preguntó Itachi. Nunca se había detenido a pensar que quizá Sasuke salía con el chico misterioso por interés amoroso...
-No. De hecho, él me da consejos ocasionales para ayudarme con Kiba Inuzuka. Shino Aburame y él son de sus amigos más cercanos, hasta donde tenía entendido. Itachi, sé que te interesa, pero cuido a mis amigos, ¿sí? Y sé que no eres precisamente un santo. Así que te advierto que si lo dañas, te vas a arrepentir, y no sólo por lo que yo te pueda hacer. Sus amigos te podrían matar.
-Suena como que lo quieren mucho.
-Digamos que es un poco inocente, no entiende chistes de doble sentido, por ejemplo. Y al principio es bastante tímido, en general es callado, y teme cometer errores. Incluso duda de ir de viaje a algún lugar con alguien porque nadie puede verlo irse... es un rollo, pero todos estamos dispuestos a ese rollo por él. Es el mejor amigo que podrías pedir. Y novio, pero... bueno. Ya entiendes.- explicó Sasuke. Esta vez, él comenzó a escanear las cabezas de la reunión- ¡Ahí está!- Itachi volteó de inmediato, pero en el lugar que Sasuke señalaba sólo había una cabellera larga (muy larga) sujetada apenas por una banda casi al final del pelo. ¿Será que era trasvesti?
-¡Neji!- la cabellera se giró a verlos. Itachi tuvo que recordarse de respirar. El cuerpo del joven de cabello largo era definitivamente masculino, y era todo un Adonis. Trabajado en un punto justo, el traje dejaba claro que su cuerpo era... perfecto. Siguió hasta su rostro: intacto, piel pálida, con aquel pelo chocolate enmarcándolo. Y sus ojos eran... esperen, ¿por qué jodidos usaba lentes oscuros?- ¡Ven!
El joven pareció verlos, y comenzó a dirigirse hacia ellos, subió a la especie de tarima, pero vaciló al ver que recibía varias miradas curiosas... y otras que parecían querer comérselo.
-Sasuke, ¿por qué hay caníbales que me miran como un filete de carne?- preguntó Neji una vez llegó. Parecía ligeramente nervioso, pero su voz... grave, ligeramente rasposa, pero tan suave como la seda. Itachi se encontró pensando en cómo rayos podía hacer suyo para siempre a aquel dios.
-No son caníbales.
-Pero me miran como si lo fueran.
-Es porque te quieren en su cama.
-Pero mi cama es demasiado cómoda, no quiero dormir en otra.- el joven frunció el ceño.
-Se quieren meter en tus pantalones.
-Pero no van a caber, hay unos demasiado gordos.
-Neji, Kami, ya hemos pasado por esto.
-Nunca a tan grande escala, Sasuke, ¿por qué son así?- Itachi rió por los bajo, y Neji lo vio y se ruborizó fuertemente.
-Perdón mis modales. Neji, él es mi hermano mayor, Itachi Uchiha... Itachi... sí, bueno, él es Neji, mi mejor amigo...
-Un placer.- dijo Neji, extendiendo la mano.
-El placer es todo mío.- respondió Itachi con una pequeña sonrisa, estrechándosela firmemente. Neji tenía un agarre fuerte y seguro, pero su mano era tan suave...
-La fiesta dará inicio en cualquier momento.
-Debo ir con mi familia, hasta luego.- Neji bajó y se perdió entre la multitud de millonarios, algunos lo seguían observando. Itachi frunció el ceño. Debía reclamar su territorio antes de que a alguien más se le ocurriera ir tras el castaño.
La fiesta dio inicio y, por supuesto, Fugaku presentó a su hijo mayor coo nuevo dueño, y al menor como su mano derecha. Los hermanos se llevaban bien y ambos eran los mejores para tomar cargo de la empresa.
-También, me gustaría presentar a mis mejores amigos, Hiashi y Hizashi Hyuuga, y sus respectivas familias.- agregó Fugaku. Itachi vio que Sasuke sonreía ligeramente, como si lo esperara. Hiashi y Hizashi subieron primero, y fueron con Fugaku a intercambiar un abrazo amistoso.
-Bueno, yo soy Hiashi, y tengo dos maravillosas hijas: Hinata y Hanabi.- las dos chicas subieron, y arrancaron aplausos de admiración. Eran hermosas.
-Y yo, Hizashi, tengo un hijo perfecto: Neji.- Itachi vio el camino que se abría para que el pelo chocolate que le encantó pasara hasta la tarima, y se acercó a su padre de manera tímida. Parecía nervioso de nuevo, Itachi lo vio evaluando las caras de todos los presentes. Pareció ignorar los aplausos y algunos comentarios, parecía no prestar atención a nada.
Apenas dejaron de hablar, Itachi vio a Neji correr fuera de la vista, lo vio correr al jardín. Después de saludar a algunos millonarios, salió tras él, lo buscó casi desesperadamente, y lo encontró en medio del laberinto paseando de un lado a otro frente a la fuente.
-¿Las personas te ponen nervioso?- preguntó. Vio que saltó un poco, y lo volteó a ver. Y el Uchiha apreció los ojos perlados con un poco de lavanda que lo voltearon a ver. Notó que se relajó al verlo.
-Lo siento. No... no estoy acostumbrado.
-Lo noté.
Neji se sintió avergonzado. Debía controlarse más. Debía... debía ser un Hyuuga perfecto.
Itachi notó que era algo incómodo para Neji, quien se había ruborizado violentamente.
-Era broma, Neji-kun. Sinceramente, nunca he conocido a alguien como tú. Tan... perfecto. Y te ves... adorable cuando te ruborizas...- no sabía exactamente cómo tranquilizarlo. Pareció funcionar, porque su cuerpo dejó de estar tenso, aunque un ligero rubor todavía estaba presente.
-No soy adorable.- hizo un puchero. Itachi se acercó.
-Sí, lo eres. Eres adorable, eres hermoso...- Neji retrocedió un paso, nervioso por la cercanía de Itachi. El Uchiha lo sostuvo por sus caderas, sintió el temblor que recorrió el cuerpo del Hyuuga con aquel contacto- Y eres mío.
-¡No soy un objeto!- protestó Neji, pero los labios del Uchiha lo silenciaron en pocos segundos. El beso fue algo torpe. Neji no tenía mucha experiencia, y aunque su cuerpo lo devolvió, su duda lo hizo retirarse- ¡Tú...!- Neji le dio un puñetazo en el estómago- Deja de violarme.
-No te estoy violando.
-¡Pues deja de invadir mi espacio personal!
-Pues... soy tu novio, puedo invadirlo.
-¡No puedes...! ¿Eh?
-Seré tu novio. Seré tuyo, por completo.
Neji Hyuuga se había desmayado. Itachi, casi en pánico porque no sabía qué pasaba, lo llevó al hospital, donde le dijeron que vigilara que comiera azúcar cada hora y que evitara situaciones que lo pusieran nervioso o tenso.
Después de unas semanas, Neji finalmente aceptó salir con él. Poco después aceptó ser su novio.
-Sabía que acabarían juntos.- dijo Sasuke con suficiencia, mientras él y Kiba los miraban pelear en la piscina.
-Se parecen mucho, ¿no crees? Pelean por quién paga las citas, Neji se niega a ser la mujer de la relación, pero Itachi sigue siendo demasiado dominante...
-Pero se aman, eso es lo que importa, ¿no crees, cachorrito?- ronroneó Sasuke en el oído de su novio. Kiba se ruborizó violentamente, e intentó alejarse de él ocultándose en las sábanas de la cama que estaba al lado de la ventana. Pero Sasuke lo atrapó y lo besó apasionadamente.
-¡Pagaste por las últimas cuatro citas, Itachi! ¡Te dije que no quería ser la mujer de la relación, y te lo vuelvo a decir!
-¡A veces actúas como mujer! Kami, ya entiendo por qué Shikamaru dice que son problemáticas...
-¡ERES UN IDIOTA!
-¡Cásate conmigo!- Neji parpadeó. No sabía qué hacer. Seguía molesto, no, estaba furioso, con su novio, por haberlo llamado mujer. Detestaba que lo tratara como la mujer de la relación. Pero lo amaba, lo adoraba, aún así... y...
-¿De verdad?- preguntó.
-No te compré un anillo por nada. Y para que no protestes por sólo tener uno tú, por ser la mujer de la relación, yo también tendré uno. ¿Te casarías conmigo, Neji Hyuuga?- Itachi se inclinó.
-¡Sí!- bueno, por mucho que no le gustara ser la mujer de la relación, disfrutó cada segundo que Itachi estuvo con la rodilla al suelo mientras le ponía el anillo.
