Naruto no me pertenece.

Era extraño. Nunca se había sentido así, a decir verdad. Pero según lo que todos decían, estaba enamorado.

Sí.

Neji Hyuuga estaba enamorado.

Sin embargo, se encontró con un pequeño (gigantesco) problema. El objeto de su amor era perfectamente NO gay. Mierda, ¿qué se suponía que debía hacer en una situación así? Además, eran amigos. No mejores amigos exactamente, pero se llevaban bien, algo que sin un rubio hiperactivo Uzumaki no sería posible.

Su situación se volvió todavía más incómoda cuando Naruto anunció el viaje de graduación al destino más romántico que Neji podía imaginar. Una isla griega que era tan perfecta que llegaba a parecer de fantasía. El Hyuuga había imaginado un par de veces esa misma isla como destino de luna de miel. ¿Qué le pasaba a Naruto por la cabeza? ¿Estaba loco?

-¡Kyaaa, ese lugar es tan romántico, y hermoso! ¡Y lo tendremos todo para nosotros por dos meses!

Alguien máteme, por favor.

La chica pelirrosa, Sakura, comenzó a hablar de infinidad de cosas románticas que podían hacer. Neji quería matarla. Y su novia, Tenten, tampoco ayudaba.

-Sí, Saku, te llevaré ahí.

Mierda, estaba tan perdido.

Debía morir. Kami lo odiaba.

-¡Neji! Creí que te gustaría este lugar, ¡hay lugares perfectos para meditar!- dijo Naruto con una sonrisa brillante. Neji lo miró fijamente.

-No se puede meditar con parejas gritando sus asuntos románticos en una isla romántica, Uzumaki.- contestó fríamente.

-Deberías darle crédito, Hyuuga. Naruto intentó un lugar que complaciera a todos. No es su culpa que tú no estés conforme con nada. Deja de ser un patán por una vez en tu vida, ¿o de verdad naciste así?- ouch. Eso dolía más de lo que podía haber imaginado. Su voz fría, molesta. Por su propia culpa. Neji no respondió, cerró los ojos, y suspiró. A veces simplemente estaba de mal humor, no podía controlarlo mucho, contrario a lo que la gente pensaba del "genio, maravilloso, perfecto, y estoico, frío, sin sentimientos" Hyuuga. Su línea de pensamientos lo había frustrado, y Naruto fue la primera persona en hablarle, y sufrió las consecuencias.

-Gracias, Gaara.

Sí. Gaara no Sabaku era el amor del Hyuuga. Y detestaba al ojiperla, por una razón que éste no entendía todavía. Matsuri, su novia, se colgó a su brazo. Neji sabía que era una zorra. Todos lo sabían. Gaara la usaba, todos sabían eso también. Excepto ella, ella era densa, y no comprendía que Gaara en realidad no la amaba.

-¿Neji? ¿Estás bien?- preguntó Sasuke Uchiha. Los ojos perlados se abrieron.

-Perfecto, gracias.- masculló. La campana sonó y todos los estudiantes comenzaron a salir- Naruto.- el rubio lo miró- Perdón por haberte hablado así.- Naruto sonrió.

-Te disculpo, Neji. Sé que no todos los días son buenos.- Neji asintió con media sonrisa. Para Naruto eso bastaba para entender. Era bastante simple, y Neji agradecía tener un amigo así.

-¿Vamos?- Sasuke lo esperaba- Es algo que tiene que ver con él, ¿verdad?

Llegaron al dojo. Eran los dos campeones de artes marciales (todas) del colegio. El sábado tenían el campeonato. Y luego tenían exactamente cinco horas para ir al vuelo de graduación. Los dos, como eran, tenían todo fríamente calculado. Eran amigos cercanos, desde la infancia, y se entendían muy bien. Además, Sasuke era el novio de Naruto. Algo que sólo ayudaba a que fueran más cercanos. Entrenaron con fuerza, debían estar en forma. Los dos pasaron a la casa de Naruto, donde el rubio mostró todo el amor que sentía por Sasuke, quien devolvió el (no tan pequeño) gesto. Gaara también estaba ahí con Matsuri, besándose de una manera tan intensa y asquerosa que a Neji le dieron ganas de vomitar.

-Te ves un poco verde, Neji. ¿Estás bien?- el ojiperla leyó la segunda intención de pregunta del Uchiha en sus ojos negros.

-Estoy bien. Pero es un poco tarde, y debo llegar a cenar. Creo que tendremos invitados hoy.- se excusó- Hasta mañana.- salió de la casa, a pesar de la lluvia y de que no tenía siquiera algo para taparse decentemente. Aquella visita le cayó como patada al hígado. Gaara no lo iba a amar. Ni siquiera había una posibilidad de que volteara a verlo con aprecio. ¿En qué pensaba? Entró empapado en su casa, sin importarle la mirada preocupada de Hinata, su prima, la burla de los ojos de Hanabi, quien era un auténtico dolor de cabeza, y la mirada ligeramente confundida de su tío.

-¿Hay algo de lo que quieras hablar?

-No.- musitó Neji, y subió a su habitación. Hiashi suspiró y entró a su habitación. Increíblemente, Neji ya estaba cambiado en ropa seca, y un poco formal.

-Neji, siéntate. Dime qué pasa.

-Lo amo, tío. Lo amo. Pero él... nunca... nunca me va a ver de esa manera...- Neji se dejó caer sentado en su cama.

-¿Sabaku, de nuevo?

-Sí.

-Neji, sabes que no me opongo a nada que tú quieras, pero de verdad me duele verte así. Quiero que seas feliz, maldición, y te hice ver en claro que espero que todas las decisiones de tu vida sean tuyas, para que puedas ser feliz. No te forzaré nunca a que manejes la empresa familiar, como todos creen que haré, quiero que tengas la profesión que se te dé la gana, ¿entiendes? Y puedes salir con quien quieras, pero lo único que te pido, es que todo eso te haga feliz. No quiero verte llorar por ese idiota, él no sabe lo que se pierde, ¿entiendes? Sé que puede no funcionar mucho ahora, pero trata de salir con otras personas, como amigos o como pareja, no importa. Pero vive.

Hubo un momento de silencio. Neji miraba a su tío con sorpresa, pero con felicidad.

-Gracias. Por estar conmigo y apoyarme.

Hiashi asintió y le dio un abrazo.

-Siempre estaré. Y, si quieres saber algo, el hijo del socio que viene hoy es gay, y es MUY atractivo.

-¡Hiashi!- los dos rieron un poco, por lo bajo- Gracias, lo tomaré en cuenta.


Bueno, siendo sinceros, no coqueteó, o al menos no intencionalmente, con el hijo del socio de su tío, Tobirama Senju. Sin embargo, sí notó el interés del Senju en él. Y fue víctima de él por el resto de la semana. Bueno, víctima sería ser cruel. A decir verdad, Neji se sentía bien, Tobirama era atractivo, y era todo un caballero. Neji solía pensar que él era dominante, pero podía vivir con la idea de que Tobirama sería seme y él uke en caso de una relación.

-¿Quién es él?- preguntó Naruto a nadie en específico, mientras entraban a la cafetería- No lo he visto antes.

-¿Neji?- preguntó Sasuke. Pero Neji estaba petrificado. Tobirama Senju se acercaba a ellos con una sonrisa en su rostro. Tenía un lirio blanco en sus manos, un lirio perfecto- Neji, ¿estás bien?

-Hola. Soy Tobirama Senju.

-Sasuke Uchiha.

-Naruto Uzumaki.

-Gaara no Sabaku.

Silencio. Los tres vieron a Neji, pensando en si se presentaría o no. Tobirama pareció leerles la mente, y sonrió.

-Neji y yo ya nos conocemos. Vine porque tenía curiosidad de ver cómo era donde estudiaba él. Y esto es para ti.- le dio el lirio. Tobirama se acercó a su oído y susurró- Sé que amas al Sabaku, Neji. Pero sé que es un idiota contigo. ¿Me darías la oportunidad de hacerte feliz?

-Tobirama...- los ojos perlados de Neji, por primera vez en su vida, dejaron de ser las perlas heladas en público. Se miraron a los ojos por un buen rato- Yo... no sé...

-Entiendo. Pero quiero que sepas, Neji, que no me daré por vencido contigo tan fácilmente.- le dio un beso en la frente- Te quiero.- después le dio un beso en la mano y se fue. Sasuke sacudió al Hyuuga, quien al final despertó de la especie de trance en el que había entrado.

-¿Qué fue todo eso?- preguntó.

-No sé.- murmuró el Hyuuga, volviendo a la normalidad.

-¿Ni siquiera con tu novio puedes actuar como un ser humano?- oyó que gruñó el pelirrojo. Neji le dirigió una mirada venenosa por primera vez en su vida, pero no dijo nada. No podía. Sabía que estaba molesto, y prefería guardarse las palabras que diría, y que probablemente después lamentaría. Los cuatro se sentaron en la mesa de siempre, y poco a poco la cafetería se fue llenando, y a su mesa llegaron Shikamaru, Shino, Kiba, Tenten, Sakura y Hinata.

-Hinata-chan, ¿quién es Tobirama Senju?- la Hyuuga alzó una ceja.

-¿Por qué?

-Se fue hace poco. Vino a ver a Neji.- dijo Sasuke. Hinata no pudo evitar reír un poco.

-Es el hijo de uno de los socios de papá, llegaron a cenar hace dos noches. Desde que papá y Neji entraron al comedor, Tobirama no despegó sus ojos de Neji-nii-san. Está loco por él, lo juro. Le ha mandado muchos regalos y flores y dulces.

-Hinata, deja de divulgarlo, ¿sí?- dijo Neji de mal humor.

-Naruto preguntó y es tu mejor amigo, tiene derecho a saberlo.

-¡Sí, tengo derechos! ¡Gracias, Hinata-chan!

-Dobe.- Sasuke rodó los ojos. Naruto le dio un codazo, y comenzaron las discusiones infantiles que solían sostener, y el asunto de Tobirama quedó olvidado, algo que el Hyuuga agradeció profundamente. La cafetería se abrió repentinamente, con los Akatsuki, el grupo más popular de la universidad élite que conectaba con la secundaria. Los ojos negros de Itachi Uchiha pasearon por el lugar hasta que se detuvieron en Neji. Kisame, su novio enorme, sonrió ligeramente.

Se acercaron a su mesa.

-Así que... Hyuuga. Oí que Senju vino a verte, un.- Deidara, el primo de Naruto, comentó, viendo significativamente el lirio. Neji gruñó en su interior, pero miró fríamente a los Akatsuki. Algo que pocos podían lograr, tomando en cuenta el sex-appeal que tenían todos.

-¿Y eso los involucra porque...?- cuestionó.

-Nos involucra porque Pain no va a permitir que Tobirama Senju se interponga en su camino a su meta.

-Y la meta... ¿me importa porque...?

-Pero qué denso es este chico. ¿Seguro que es un puto genio?- preguntó Hidan de mal humor. Kakuzu le dio un golpe en la cabeza.

-Compórtate. Pain nos matará si lo insultas.

-Mira, te lo voy a decir claro. Pain quiere que seas su novio, digamos que para siempre, así que nosotros nos vamos a encargar de que nada se interponga entre tú y él, y el Senju es un serio problema para eso. Así que dinos, ¿son novios o lo podemos alejar sin matarlo?- Itachi era el hermano mayor de Sasuke, y compartía muchas características con su ototo, se notaba. No sólo en lo físico.

-No somos novios.- masculló Neji- Y déjenlo en paz. Y díganle a Pain que si tanto me "quiere" como su "novio", que haga las cosas él.- espetó Neji- ¡Y por Kami, déjenme en paz!

Salió echando humo de las orejas.

-Esto es nuevo. Pero creo que a Pain le gustará que tenga genio. A mí me gusta.- dijo Tobi.

-Nuestro trabajo aquí está hecho.- dijo Sasori. Miró a su primo, Gaara, quien parecía molesto por algo- ¿Estás bien, Gaara?

-Perfecto. Largo.


Gaara en realidad no se sentía muy bien. Estaba más allá de perfecto. Normalmente no le importaban las cosas. ¿Por qué le importaba que Neji tuviera pretendientes? ¿Y por qué le importaba que se hubiera enterado por medios diferentes a sus amigos, o al menos diferente del propio Hyuuga? Entendía que su amistad no era muy grande, y a veces se querían matar la mitad del tiempo, pero...

Pero nada. Él no tiene por qué divulgar su vida privada.

Pero era su amigo, hasta cierto punto, ¿no? Cierto, sin Naruto no lo serían, pero lo eran ahora, ¿no? Algo, no debía ser elaborado. Pero Neji tenía a dos hombres que de verdad querían estar con él, como pareja, y se enteró de ambos el mismo día, uno por el mismo pretendiente, y del otro por los amigos del pretendiente.

¿Por qué se sentía traicionado por Neji? En realidad, el Hyuuga no había hecho nada. En lo absoluto. Y hasta mandó a volar a los Akatsuki. Le gustaba que fuera exigente y difícil de complacer, la verdad. A veces podía ser molesto, pero en ocasiones así lo agradecía. Lo que le preocupaba era que ahora Pain personalmente iba a hacer los movimientos para ganarse al Hyuuga. Y Pain tenía una gran fama de conseguir lo que quería, corroborada por sus amigos.

Esperen. ¿Por qué le preocupaba que Pain consiguiera a Neji como novio?

No. No podía ser.

Simplemente no.


El sábado llegó rápido. Naruto y Gaara tenían entradas al torneo de artes marciales de Sasuke y Neji. El pelirrojo notó, con cierto pesar, que Pain estaba ahí también. Y no muy lejos de ellos, Tobirama Senju estaba con sus hermanos. Hinata y Hiashi estaban en los asientos especiales. Habían dos asientos vacíos al lado de Hiashi, y Gaara se preguntó por qué.

Pero el torneo había comenzado. Así que prestó un poco de atención al novio de su mejor amigo, que ganó, por supuesto, a su contrincante. Después llegó Neji, y venció rápidamente al suyo. Típico. Los movimientos gráciles pero mortíferos del Hyuuga eran conocidos por todos. Algunos nuevos, algunos viejos, pero siempre ganaba.

No hay necesidad de decir que Gaara se aburrió. No era que no le interesara. Pero habían demasiados chicos que intentaban llegar alto. Los únicos encuentros que valían la pena eran los de Sasuke y, todavía más, los de Neji. Naruto y Hinata hacían porras por ambos siempre. Gaara miró a Itachi en los asientos especiales con Fugaku y Mikoto Uchiha. Mikoto también echaba porras por ambos chicos. El pelirrojo notó que Tobirama y sus hermanos de vez en cuando también apoyaban abiertamente a Neji. Hiashi en una ocasión había girado para ver quiénes eran, y los había saludado con una sonrisa.

Bueno, mierda. A Hiashi le agrada Tobirama. A mí siempre me hace una mueca extraña. Definitivamente no tengo oportunidad.

Alto ahí. ¿Tener oportunidad de qué? ¿Por qué le importaba si a Hiashi le caía bien el Senju? No era algo importante, ¿o sí? No, no tenía por qué serlo.

Estaba tan sumido en sus pensamientos que sólo el ruido de la premiación doble del primer lugar para Sasuke y Neji. Era el sexto año consecutivo que los dos ganaban el primer lugar. El primer encuentro el primer año duró horas, hasta que decidieron hacer eso.

Gaara sabía que los dos ganarían el primer lugar, de nuevo. Pero eso no paraba el orgullo que sentía al saber que Neji era uno de los ganadores. No entendía muy bien por qué se sentía orgulloso de él. Sólo sabía que lo estaba.

Luego se dio cuenta. Lo amaba.

¿Cómo se suponía que se lo diría?


Neji sonrió un poco. Sasuke y él se miraron, y los dos levantaron sus trofeos respectivos al mismo tiempo, con todo el lugar aplaudiendo. Luego bajaron los trofeos, y estrechó manos con el Uchiha. Sus dos familias se juntaron para la fotografía conmemorativa. Todos los estoicos con su expresión normal... o, bueno, con su inexpresión normal.

Naruto y Gaara se abrieron paso hasta donde estaban, Naruto abrazó a su novio, quien lo besó.

-Estoy orgulloso. De los dos, ¡dattebayo!- Neji rió entre dientes.

-Neji y yo sólo nos vamos a duchar y cambiar, y nos iremos al aeropuerto con ustedes.- dijo el pelinegro.


En el camino al aeropuerto, Matsuri estuvo insinuándosele a Gaara todo el tiempo.

-¡Basta! Zorra, Neji se irá en medio de ustedes dos, y si creo que algo raro pasa, te dejo tirada en la esquina.- gruñó Sasuke. Se había detenido, y Neji hizo el cambio sin inmutarse. Parecía aburrido.

El Hyuuga comenzó a recibir varios mensajes. Gruñó.

-Déjame adivinar, ¿Tobirama o Pain?- dijo Naruto con diversión.

-Ambos.- masculló Neji.

-Cuando regresemos definitivamente irás a una cita.

-Naruto, creo que Neji tiene a otra persona en mente.

-¿A quién?

-Déjenme en paz.- Neji respondió un mensaje a cada uno. Gaara notó, de reojo, con diversión, que decía que lo dejaran porque iba de vacaciones y quería relajarse.


Un mes después...

Bueno, esto no era exactamente como había planeado. Cortó con Matsuri desde que entraron al aeropuerto. Ella armó un drama, aunque después se calmó diciendo que no importaba si él no se consideraba fuerte para no engañarla y por eso estaban cortando, ella lo esperaría. A lo que Gaara, por supuesto, le respondió con un seco.

-Te quiero fuera de mi vida para siempre, zorra.

Y los cuatro hombres ignoraron el patético drama por el cual Matsuri perdió el vuelo. De verdad, era idiota.

Gaara y Neji debían compartir habitación. En realidad, Neji y Sasuke eran compañeros originalmente, pero Naruto suplicó por todos los medios que Neji lo dejara estar con su novio. Sasuke era un poco más digno que suplicar, así que simplemente le ordenó irse con el compañero original de Naruto, Gaara.

Neji suspiró. Lo que hacía por sus amigos.

No había olvidado lo que Hiashi le había dicho. Vivir un poco. ¿Cómo olvidarlo, si recibía el mensaje tres veces a la semana?

Neji no hablaba mucho con Gaara. Y cuando hablaban, era algo así como...

-¡Yo estaba viendo televisión!

-Deja de ser llorón.

-Idiota.

-Patán.

-Descerebrado.

-¿Naciste patán?

-¿Qué significa patán?

-Alguien como tú.

-Eres un dolor de cabeza.

-Creo que ya tengo ganas de vomitar.

Y Neji salía de la habitación, irritado como sólo Gaara podía irritarlo. Gaara se quedaba. Por un lado, le gustaba hacerlo enfadar, se miraba más atractivo de cierta manera. Por otro lado, se detestaba por hacerlo enfadar, porque entonces el ojiperla se iba y no regresaba hasta después de cenar.

Consideró que su comportamieto no ayudaba al hecho de que lo amaba y quería estar con él para siempre.

Así que decidió, como primer paso, declarar su homosexualidad a su grado. Podría hacerlo en la cena. Y para mejorar las cosas, podía decir inmediatamente después que amaba a Neji Hyuuga con todo su ser.


Honestamente, no esperó que todo acabara así.

Flashback

-¡Hey, chicos, Gaara quiere decirnos algo, dattebayo!- dijo Naruto. Gaara lo pensó, y se paró.

-Soy gay.- algunos no parecían sorprendidos, pero varios estaban como en shock- Y amo a Neji Hyuuga con todo mi ser.

La puerta estaba abierta para dejar ver a un Hyuuga con los ojos abiertos como platos, pero luego furiosos, mientras salía. Gaara había ido tras él.

-Neji.

-¡No te acerques!

-Por favor, Neji...

-¡No! ¿Tienes siquiera idea de lo que he pasado por tu culpa? ¡Simplemente no puedo dejar de amarte, maldición, y tú simplemente estabas ahí, besuqueándote con la zorra de Matsuri, insultándome todo el tiempo! ¿¡Qué esperas que haga con lo que acabas de hacer!? ¿Caer a tus pies, como todos? ¡No funciona así, Gaara! ¡No puedes venir y hacer lo que se te dé la gana con los sentimientos de las personas! ¡Y recuerdo perfectamente bien que soy un patán de nacimiento! ¿Me explicas cómo eso cambió de la noche a la mañana? ¡No digas mentiras, eres un idiota!- los ojos perla eran fríos y duros, pero Gaara podía ver la desesperación y dolor. Y se sintió culpable. No había querido herirlo.

Neji se fue corriendo.

Fin Flashback

El pelirrojo suspiró y subió a la habitación compartida. Notó que Neji no estaba dormido, sino con una luz encendida, viendo al techo.

-¿Lo decías de verdad?- preguntó repentinamene. Gaara suspiró.

-Sí. Yo... no creí... perdón por haberte tratado así.

-No importa. También fui un idiota contigo. Lamento haberte hablado así. Sólo entré en pánico. Nadie... nadie logra sacarme reacciones como tú...- Gaara suspiró.

-Lo siento.

-No. Está bien. Quizá debería reaccionar más a veces, según mi tío.- hubo un momento de silencio- ¿Gaara?

-¿Sí?- el ojiperla se incorporó, y se acercó al pelirrojo, ligeramente más bajo que él. Se inclinó ligeramente y le dio un beso suave en los labios.

-Te amo.

-Yo también te amo.- Gaara le dio otro beso y lo abrazó con fuerza.