10º-Demostrando que no hay nada que temer.
El último día había sido un caos de lo más absoluto, Lily, le había preguntado en qué podía ayudar, y sin dudar le había pedido que hiciera un llamamiento a todos los miembros de la orden.
No sabía exactamente como había llegado a la posición en la que se encontraba, o mejor dicho sí que lo sabía, tenía nombre y apellido:
Nymphadora Tonks.
Todo había comenzado con una simple pregunta, ¿Qué haríais vosotros para dar caña a Voldemort?
Cada cual había comenzado aportando ideas vagas, y de un momento a otro, se había encontrado pensando en todo lo que Dumbledore había comenzado a hacer en su futuro, todo lo que hizo nada más enterarse de que Voldemort había regresado y de forma automática había comenzado a hablar.
Tonks, lo había mirado sorprendida y había comenzado a cuestionar sus ideas, de un momento a otro se había encontrando localizando salidas a las preguntas que le exponía como si fuese un juego, a la par que todos se habían unido a comentar las diferentes alternativas.
Y ahí estaba, rodeado de gente que caminaba de un lado a otro organizando todo para comenzar a trazar algunas ideas de las expuestas el día anterior en el juego, y más importante, con la incondicional ayuda de Lily.
Esta parecía entusiasmada con todo aquello y en una ocasión, había tenido que evitar mirarla al percatarse de que lo miraba con orgullo reflejado en sus ojos.
-Potter, aquí tienes lo que me pediste.
Levantó la mirada del pergamino que tenía ante él y se encontró con otro enfrente.
-¿Qué es?
-Son los nombres de las personas que desean pertenecer al ED. Neville y yo, nos hemos pasado el día entero mandando la nota que nos pediste y recopilando las respuestas afirmativas. Hay un total de cuarenta alumnos de Hogwarts de entre séptimo y sexto que desean actuar.
-¿Cuarenta?
-Sin contarnos a nosotros.
Cogió el pergamino algo aturdido, eso era un número mayor que el de la vez pasada, miró el mismo y se encontró con la sorpresa de que todos los del ED inicial estaban en la lista, además de otros tantos.
-Esto es increíble.
-¿Crees que podemos fiarnos de todos?
Se quedó callado por unos instantes, ¿cómo podía conseguir averiguar si alguno de ellos lo traicionaba?, recordaba perfectamente que Hermione había sido la que había ideado una manera de saberlo, pero había preferido dejarla fuera, no quería más enfrentamientos innecesarios, y tanto ella como Sirius, parecían decididos a no ayudar con facilidad.
Si bien Sirius había accedido a ayudar a James, por pedido de este, se había negado a tener nada que ver con sus ideas.
-Si hubiera una forma de averiguarlo, déjame pensar en algo, en cuanto tenga una respuesta os la haré saber a Neville y a ti.
Ginny asintió, se giró para salir de allí, pero antes de terminar de salir, la vio apoyarse en la puerta y declarar:
-¿Quieres que haga algo más?
Eso lo desconcertó, tragó en seco y declaró:
-¿Estás segura de que quieres seguir adelante?, Ron y Percy son tus hermanos, si participas en esto, es posible que te los encuentres.
Rápidamente esta se giró a mirarlo:
-Lo sé, pero no deseo que nadie más pase por lo que yo y los míos hemos tenido que pasar, deseo ayudar en todo lo que me sea posible.
-Muy bien, ¿puedes ayudar a Draco con lo suyo?
-¿A Malfoy?
Asintió nada más, y tras ver que esta lo miraba extrañada y que terminaba por encogerse de hombros, volvió su atención a los papeles ante él.
Estaba tan centrado en ellos que no se percató ni de cuando entraban de nuevo en la sala y mucho menos de que cogían algunos pergaminos del lugar y los miraban.
-¿Cuarenta?, ¿tantos?
-Al parecer más gente de la que pensábamos estaba decidida a dar un paso si se les brindaba un incentivo.
-Pero todo son alumnos de Hogwarts.
-Y es precisamente allí donde los vamos a necesitar.
-¿Necesitar para qué?
-La protección de los que salvemos, no solo ha de ser hasta que Hogwarts habrá sus puertas, precisamos que alguien los cuide tras las puertas del castillo.
-¿Para eso es el ED Potter?
-Así es.
-Tú sabrás en quién confías. ¿Para qué se supone soy bueno?
Miró hacía Kingsley que lo miraba de frente y había dejado caer el pergamino en la mesa de nuevo con cierto enfado. Se quedó un momento observándolo, Dumbledore confiaba en él, así que no discutiría, en esos instantes él debía fiarse de su antiguo director:
-Necesito que te hagas cargo de la orden.
-¿Perdón?, creo que no…
-Me has entendido perfectamente, eres el jefe de los aurores, y la orden necesita un líder, alguien que ya sea una autoridad, y que los mortifagos teman en cierto punto.
Moddy es mi otra opción, pero este es más de campo que de estrategia, estoy seguro de que él mismo rechazará la propuesta.
Kingsley lo miró por unos instantes:
-Me han hecho un pequeño resumen de algunas cosas que comentaste ayer en la tarde, si eres tan amable, podrías explicármelas con más precisión.
Pudo ver como este retiraba la silla ante él y se sentaba a la espera de lo que él fuera a decirle, con algo de nerviosismo declaró:
-Solo son algunas ideas, ni siquiera sé si conseguiremos que funcione, pero no podemos seguir sin hacer nada, y que la gente piense que está sola.
Quizás te parezcan absurdas, eres libre de…
-Hasta ahora no he visto nada que pueda despreciarse, adelante Potter, cuentas con toda mi atención, convénceme de que esto es lo ideal.
-Y ya puestos hazlo conmigo también muchacho.
Moddy con su bastón y su típico ojo loco, entró en la estancia y cerró la puerta tras él, quedándose apoyado en la misma y sosteniendo su bastón ante él con ambas manos.
Ahora más nervioso aún, comenzó a hablar, no obstante y tras unos segundos hablando, recordó las palabras de Hermione, ellos habían acudido a su llamada, lo que quería decir que estaban interesados.
Lo cual daba como consecuencia que aunque al principio lo pudieran despreciar, acabaría consiguiendo que alguna de sus ideas y de las del resto se tuvieran en cuenta.
No supo cuanto tiempo estuvo hablando con Kingsley y Moddy, solo que había sido bastante rato, evaluando los pros y contras de sus ideas, mejorándolas con el conocimiento de ellos dos, varias veces habían abierto la puerta y dejado algunas cosas en la mesa ante ellos.
Pues Moddy se había sentado también a la mesa y había comenzado a ojear algunas cosas, estaban tratando el tema de la idea de Luna cuando precisamente esta entró por la puerta:
-Aquí me tienes Harry, y no vengo sola.
-¿Qué quieres decir?
-Vengo con las dos mejores reporteras del mundo mágico y con la promesa de toda mi redacción de que están dispuestos a ayudar. También hay alguien que quiere ofrecerte sus servicios, ya decides si los aceptas o no.
Luna le guiñó el ojo divertida y contenta, Kingsley y Moddy intercambiaron una mirada entre ellos, y después lo miraron a él:
-¿Estás seguro de esto?
-Yo sí, la pregunta es si vosotros estáis de acuerdo o creéis que es mejor movernos en las sombras. Es cierto que nos arriesgamos mucho, pero también que así podemos brindar una esperanza a la gente.
-Entonces adelante, cuanto antes salga ese artículo a colación mejor, vamos a jugarnos mucho con este movimiento, mejor ver las consecuencias cuanto antes.
Moddy asintió a las palabras de este, y él se sintió aliviado, sabía que esa sí era una buena idea, porque era de Hermione también, al igual que tener a Rita en sus manos sería también gracias a ella.
Era una pena que no lo supiera.
-Pues lo mejor sería decidir ya a la persona indicada para este juego de prensa, había pensado en que quizás sería bueno utilizar a alguno de vosotros, después de todo, Kingsley, eres el líder de la orden, ¿quién mejor para dar seguridad?
-No creo que sea el indicado Potter, a Kingsley no le sientan bien las cámaras, creo que no son capaces de pillar su color como es debido y eso le molesta mucho.
-Y me temo que Moddy asusta demasiado para infundir esperanza en la gente.
-¿Y los Longbottom?, según creo son también muy…
-Harry, me temo que no lo comprendes, aquí solo hay una persona que puede ocupar ese puesto.
Miró a Luna sin entender y de repente un flash lo cegó, apartó la mirada del mismo y tuvo que quitarse las gafas para poder restregarse los ojos, a la par que escuchaba la voz de Colin declarar:
-Sí, considero que las cámaras adoran ese verde esmeralda.
-Sí, porque es el color de la esperanza.
Los miró a ambos como si estuviesen locos.
-¿De qué habláis?, necesitamos alguien que la gente pueda seguir no…
-¿Y quién mejor que tú para el puesto Potter?, todo el mundo es consciente de que Voldemort va tras de ti, todo el mundo cree que no eres rival para él, ¿no crees que si ven que plantas cara a este es la mejor inyección que podemos darles?
Ellos precisan un héroe y tú lo serás.
-Yo no soy nada de…
-Muchacho, te tienes en una estima muy baja, nada comparado a lo que me han contado de ti en el pasado, no sabes lo que tú foto en primera plana puede provocar, y más si el titular que lo acompaña es bueno.
-Algo así como; "LA ORDEN SACA LAS UÑAS, POTTER DECIDE ACTUAR."
La voz de Skeeter los interrumpió a todos entrando en la sala seguida de otra mujer a la que no había visto en su vida.
-¿De qué hablas Rita?, eso es absurdo, el titular debe impactar, debe llamar a la gente a actuar, ha de ser inolvidable de forma que se convierta en un lema para todos.
-Skeeter, Cristal, os dije a ambas que esperaseis fuera, aquí no podéis entrar.
-Niña, nadie me impide la entrada a ninguna parte, ¿quién te has pensado que soy yo?, de todas formas, ¿es para esto para lo que he sido citada hoy aquí?, ¿para entrevistar a Potter una vez más?
-No será una entrevista cualquiera Skeeter.
Declaró Luna enfadada, esta hizo un gesto de incredibilidad y declaró:
-¿Y qué hace aquí la mosquita de esa revista tan absurda y de poca monta llamada El Quisquilloso?
Cristal dio un paso para enfrentarse a ella, no obstante Luna, la paró en seco con una simple mirada y declaró:
-Porque será para El Quisquilloso, que Harry, será entrevistado.
-No pienso escribir ni un solo artículo para esa revista de poca monta, será posible, si me habéis llamado para esto olvidadlo porque….
-Lo harás, y encima con una sonrisa en el rostro, lo harás porque te conviene, y porque verás que no perderás nada con todo esto, por el contrario, harás por una maldita vez algo decente y que puede ayudar, y no calumniaras a nadie, será toda una experiencia para ti.
Skeeter lo fulminó con la mirada y camino hasta estar delante de él:
-¿Y qué te hace pensar Potter que accederé?
Sonrió a la par que apoyaba ambas manos encima de la mesa y se acercaba a ella para declarar:
-Porque si no lo haces, Kingsley aquí presente, te encarcelará por los restos.
-Potter, no puedo hacer eso, si ella no quiere ayudar no podemos obligar…
-Ja, mira niño, ahí tienes tú respuesta.
La vio girarse decidida a marcharse y él sonrió aún más para decir:
-Kingsley, Moddy, arrestad a Rita Skeeter.
-¿Te has vuelto loco muchacho?, no podemos hacer tal cosa.
-Negarse a entrevistar a alguien no es motivo para…
-¿Sabéis como consigue aquí nuestra amiga sus exclusivas?
Sus palabras tuvieron inmediatamente efecto, Rita se giró a mirarlo desconfiada y con la cabeza ladeada:
-A ver Potter, sorpréndeme.
Ambos intercambiaron una mirada y no pudo evitar sonreír mientras comenzaba a decir:
-Aquí nuestra estrella, es una animaga ilegal. Dime Kingsley, ¿es motivo suficiente para ir a prisión?
La sorpresa y el miedo se reflejó en los ojos de esta, del mismo modo que el resto intercambiaban miradas cargadas de sorpresa de Rita a él mismo.
Cristal había comenzado a escribir notas hacía un buen rato, pero en ese instante se había detenido y miraba entre maravillada y odiando, a la que por lo visto era su rival en ese campo.
-¿Cómo…?
-Digamos que tengo buenos contactos, dime Skeeter, ¿nos escucharas, o simplemente irás a prisión sin más?
-¿Solo quieres que te escuche y ya?, ¿no pides nada más?
-No me gusta que la gente me ayude a base de amenazas, y aquí la señorita, es después de todo la mejor en su campo, por lo que tú solo debes escuchar, un precio bajo por tú libertad, coincidirás conmigo sin ninguna duda.
Tanto Kingsley, como Moddy lo miraron por unos instantes, y ambos a la par se pusieron en pie.
-Señoritas, si son tan amables de tomar asiento.
Tanto Rita como Cristal, la primera enfadada, ocuparon ambos asientos, Luna sonrió al mirarlo y declaró:
-Este señorito de mi espalda solicita ser el fotógrafo de los reportajes, no me opuse a su idea, me imagino que tú tampoco, mejor tener a alguien de casa que nos ayude que otra persona, e incluso pensé que te sentirías más cómodo.
-¿Podrías esperar fuera Colin?, tengo algo que tratar con estas chicas primero.
-Por supuesto Potter, nos vemos luego Luna.
Sin más se marchó cerrando la puerta, Luna se quedó apoyada en la misma impidiendo así que nadie entrara en la sala, Kingsley se apoyó contra la mesa que había tras la silla de Skeeter y se cruzó de brazos para mirar a la susodicha, Moddy por su parte se quedó tras Cristal, al parecer ambos aurores preferían mantener a ambas chicas bajo sus miras.
-Bien, creo que sería idóneo comenzar con lo que quiero proponeros a ambas, sois libres de negaros si así lo deseáis.
-¿Y si ninguna acepta?
-Fácil, yo misma redactaré las entrevistas y todo lo necesario, alguna vez debía ser la primera.
Ambas mujeres miraron a Luna como si fuese un bicho raro y volvieron a mirarlo a él. Tras coger algo de aire comenzó a hablar, según iba haciéndolo pudo detectar el miedo en la mirada de ambas mujeres, y llegó un momento en que creyó que ambas mirarían a su alrededor temiendo que Voldemort saliera de algún lado y las atrapara hablando con ellos de eso.
No obstante también noto algo más, ambas se miraban una a la otra de reojo intentando aparentar tranquilidad y seguridad, esa rivalidad era lo que precisaba, si el miedo era demasiado grande, solo el ganar a su rival en algo podría incentivar que ambas chicas accedieran.
Y precisaba del nombre de Skeeter en sus reportajes, además de alguien que pudiera controlar los mismos. No dudaba que esta adornaría las cosas y llegaría a poder crear problemas, solo esperaba que bajo el incentivo de dejarla en libertad, ella se moderada lo suficiente.
Esperaba que todo no le estallara en la cara.
Cuando concluyó, ambas mujeres habían pasado por todas las caras posibles:
-Os dejaremos un momento pensarlo, no obstante no podréis abandonar esta sala hasta tener una respuesta para nosotros.
Moddy se quedará en la puerta.
Kingsley, Luna y Moddy se encaminaron hacía la misma, él recogió algunos pergaminos y los apiló en la mesa de forma tranquila, seguidamente caminó hacía la puerta:
-¿Es en serio?, ¿qué esperas conseguir?
-Darle a la gente una esperanza, solamente eso, mostrarles que no están solos y lo más importante, que no deben temer.
Sin más salió de la sala y se encaminó hacía el piso de arriba, necesitaba despejarse un poco, quizás echándose en la cara agua a raudales que lo espabilara. Entró en la que ahora era su recamara y se dirigió al baño, dejó las gafas a un lado y tras abrir el grifo se embadurno de agua.
Se apoyó en el lavabo y miró su reflejo en el espejo:
-¿Qué se supone que estás haciendo?
Se preguntó a sí mismo, él mismo había tomado las riendas de todo sin saber muy bien lo que estaba haciendo, ¿eran buenas ideas o solo decidían seguirlas porque sí?, no creía que Kingsley fuera esa clase de persona, y Moddy mucho menos.
-POTTER, HE POTTER.
Reconoció la voz de Phineas en el acto y rápidamente cogió las gafas y salió del lavabo, Phineas se encontraba llamándolo a voces e intentando buscar por donde salir para abandonar el cuarto y buscarlo por la casa, eso tendría que remediarlo.
-¿Qué pasa?
-Un nombre Potter, y Snape no tardará demasiado en llegar al despacho.
-Dímelo, rápido.
Este dijo el nombre y la dirección, rápidamente la repitió y tras este decirle que era correcto salió del cuarto, comprobó que su varita estaba con él y al llegar donde Rita y Cristal estaban meditando, se encontró con que Kingsley parecía discutir algo con su padre.
-Moddy abre.
No era su intención ordenar, pero ese era el tono que había abandonado sus labios, lo que provocó que su padre, Kingsley, Sirius, Colin, Luna y Hermione lo miraran sorprendidos, a la par que Moddy abría la puerta:
Entró en la estancia para encontrarse con que Cristal y Rita discutían acaloradamente, ignorando el estado de ambas, cogió una pluma de la mesa y un trozo de pergamino, tras escribir el nombre y la dirección, miró a ambas y declaró:
-Parece que desean que demuestre mi punto, aquí tengo el primer nombre y la dirección a la que asistiremos, vosotras decidís si venís a comprobar si podemos lograr algo o no.
Colocó el trozo de pergamino encima de la mesa boca abajo y sin más se fue de allí:
-¿El primer nombre?
-Sí, ¿quién vendrá en esta ocasión?
-Puedes contar conmigo Potter, quiero ser uno de los que compruebe esa teoría tuya.
Moddy caminó hasta estar cerca de él, pudo ver como James y Sirius intercambiaban una mirada, pero Kingsley fue el siguiente en declarar:
-Como líder de la orden, puedes apostar que estaré allí y donde sea necesario.
-¿Líder de la orden?
Preguntaron Sirius y James sorprendidos, mientras dos personas más entraban en escena:
-¿Además de nuestro jefe en el ministerio te tendremos que soportar aquí?, Kingsley, eso no es justo.
-Hola a todos, nos dijo Lily que nos necesitabais aquí hoy, hemos venido en cuanto hemos podido.
-Y habéis llegado en el momento justo, mejor darnos prisa, cuanto más tiempo perdamos peor será.
-La dirección no es lejos de aquí, así que podemos aparecernos sin problemas.
Comenzó a caminar y noto como Luna y Colin caminaban a su par:
-¿Qué hacéis?
-Yo formo parte de esto Harry, y Colin, bueno, ya te dijo que no se separaría de ti, y necesitamos buenas fotos que demuestren tú punto.
Miró de reojo a este y al darse cuenta de que Luna tenía razón declaró:
-Te quiero lo más lejos posible de lo que sea que pase, no es seguro que haya batalla, pero por si acaso, lo mejor es que te ocultes lo mejor posible.
Al llegar a la puerta de salida de la casa, se sorprendió al ver que Kingsley, Moddy, los padres de Neville, Sirius y su propio padre estaban tras él.
Luna, Colin, y para mayor sorpresa Hermione, también se encontraban entre los voluntarios. Diez personas para salvar el primer nombre que caía en sus manos, si tenían éxito, ¿serviría para llamar a más a participar?
-Oye Potter un momento, hay un punto que tenemos que aclarar.
Rita Skeeter se abrió paso entre todos ellos y se colocó ante él, Cristal no tardó en alcanzarla molesta:
-No es momento para esto, tenemos prisa.
-¿Piensas dejarnos sin escolta?, si participamos en esto, debéis garantizar nuestra seguridad.
Sorprendido miró hacía Kingsley, este asintió y declaró:
-Frank, Alice, ninguna de estas chicas, ni ese jovencito, pueden sufrir daño alguno, ellos serán quien hagan de nuestra labor algo público y que pueda significar un cambio.
Ninguno opuso resistencia a las palabras de Kingsley.
-Pues en marcha.
Moddy abrió la puerta y todos ellos salieron a la claridad del día, pues pese a ser las nueve de la noche, el sol seguía brillando.
"OPV"
Debía admitirlo, no se esperaba tal reacción de ese maldito muchacho, ni mucho menos una respuesta tan inmediata de todos los que lo rodeaban, ¿cómo diantres el chico había conseguido saber antes que él donde se encontraba su presa?
Había ido al pueblo con sus mortifagos, quería infundir miedo en el lugar y sobre todo acabar con esa escoria, no obstante se había quedado bastante sorprendido cuando la puerta de la casa a la que se dirigía se había abierto y por esta había aparecido Kingsley.
Al reconocerlo había actuado más rápido que él, era evidente porque era el jefe de aurores, su capacidad en la batalla era envidiable, al igual que sus reflejos. Tras lanzar el primer ataque había entrado a la casa y seguidamente con él habían aparecido más personas.
-¿Qué significa esto?
Preguntó uno de los suyos:
-Que la purga no me agrada, y decidí que se terminó.
Su voz resonó en el lugar, como si la hubiese intensificado para que eso fuera así, no obstante no lo había hecho, fijó sus ojos en Potter, quien se encontraba entre Moddy y Kingsley y sonrió:
-Así que el pequeño cachorro ha tenido el deseo de jugar a la guerra y le han dado el capricho.
Potter tan solo lo miró fijamente, era evidente que recordaba, pero, ¿cómo era eso posible?, estaba comenzando a comprender que ese fallo podía acarrearle demasiados problemas, no obstante, algo estaba claro, el resultado siempre sería el mismo.
Repasó a las personas que acompañaban a Potter, e identificó además de a Kingsley y Moddy, a Black, el padre del chico, y dos alumnas de Hogwarts.
Una de ellas su entretenimiento personal en las noches durante un tiempo, sonrió hacía ella, y pudo distinguir un rastro de miedo en los ojos de esta, no obstante Potter decidió hablar:
-Sería mejor que te marcharas, ya no tienes nada que hacer aquí.
-Te equivocas, tengo una familia de ladrones a la que asesinar, si de paso acabo con siete insectos puñeteros, eso significará un final perfecto.
La sonrisa en los labios de Potter lo desquició:
-Dime Tom, ¿qué te hace pensar que esa familia aún sigue aquí?, ¿te has planteado la posibilidad de que esto solo fuese una trampa?
¿Una trampa?, ¿para qué?, era evidente que Kingsley parecía sorprendido de verlo allí, ¿podía ser posible que este no lo esperase porque creía que no caería en algo así?
No obstante la lista de Hogwarts no podía alterarse, ¿verdad?, miró de reojo a la sangre sucia, Snape siempre le había advertido que era demasiado inteligente, una joya que si se poseía podía ser incalculable, ¿podría ella haber encontrado una forma de hacer tal cosa?, él mismo había sido testigo de su inteligencia y sus capacidades.
Apretó el puño sobre su varita, ¿había cometido él otro error al dejar que se la arrebataran de su lado?, debía solucionar cuanto antes ese aspecto.
-No encuentro la trampa Potter, si acaso, te has metido en una ratonera, si Dumbledore no te enseñó a contar, será un placer hacerlo yo, sois siete para quince, entre los que estoy yo, ¿qué te hace pensar que saldréis vivos?
Potter sonrió a sus palabras y declaró:
-Tengo la suerte de mi lado, como siempre.
No hizo falta más, sus mortifagos comenzaron el enfrentamiento divertidos por lo idiotas que parecían ser sus contrincantes y envalentonados por su número superior.
No intervino, al menos no al principio, pero cuando Potter se deshizo de dos de sus secuaces, decidió demostrarle a él lo poco que podía hacer contra él.
Kingsley y Moddy habían terminado cada cual con uno de los suyos, a la par que Black y su inseparable amigo Potter se enfrentaban a cuatro tipos entre los dos.
Tanto la sangre sucia como la otra alumna de Hogwarts se enfrentaban a un mortifago cada una, y Kingsley y Moddy habían encarado a otros dos más.
-Dejádmelo a mí.
-Sí, para vosotros ya estamos nosotros.
Miró de reojo al matrimonio Longbottom, ¿cuándo habían llegado ambos?, era evidente que antes que él, ¿por qué no habían intervenido hasta ese momento?
Un grito se escuchó en el lugar, y pese a que unos segundos antes contaba con la atención de Potter, este dejó de mirarlo alarmado, el mortifago que se enfrentaba a la sangre sucia había conseguido pillarla despistada y ahora la estaba torturando.
Sonrió ante la expresión que se formó en el rostro de Potter, sí, era ella una de las piezas claves, ella era uno de sus talones de Aquiles, y el otro estaba encerrado en sus filas.
-Hermione.
No dudo en echar a correr hacía donde ella se encontraba, y él mucho menos en desaparecerse para aparecer enfrente de ella, en cuanto miró a Potter a los ojos, lo supo.
Algo que este no soportaría sería perderla a ella, entonces intensificaría ese sentimiento, provocaría el miedo en él, y luego lo haría creer seguro, el momento de la pérdida sería exquisito.
Se tomo su tiempo hasta llegar enfrente de la chica tirada en el suelo, apartó a su mortifago y tomo su lugar, formuló su maldición, no obstante había un detalle que había olvidado por completo.
La maldita y odiosa varita de Potter y la suya eran hermanas.
En cuanto este dijo el hechizo y ambos se encontraron en el centro, no tardaron una vez más en negarse a enfrentarse y formar su unión.
Eso detuvo la batalla en el acto y todos tanto de la orden como de los suyos se quedaron estáticos viendo la jaula que comenzaba a envolverlos a ambos.
-Maldito seas Potter.
-No lo permitiré, te lo advierto, si vuelves una sola vez a acercarte a ella…
-¿Qué Potter?, ¿me matarás?
Rio divertido ante la muda respuesta de él, y fijó sus ojos en él:
-Creo recordar algo por el estilo Potter, no obstante en esta ocasión no saldrán tus padres para ayudarte, ¿qué harás para huir de mí hoy?, te puedo asegurar que en esta ocasión sí que lograré una muerte, ¿a quién quieres perder primero?
¿Sabes?, he descubierto que hay algo peor que la muerte, no para mí, sino para la gente que como tú y ese viejo amáis, ¿cuánto soportarás ver caer uno a uno a tus seres amados?, ¿cuántos muertos harán falta para verte derrumbado?
-Maldito miserable.
El sujetar la varita se estaba volviendo cada vez más difícil, y ambos intercambiaron una mirada entre ellos, en el momento en que el sonido de una aparición se escuchó en el lugar, Potter sonrió.
No obstante no entendió la misma, pues las únicas apariciones que podían producirse en el lugar, eran las de sus mortifagos, se escuchó otro sonido de aparición y en ese instante Potter rompió la conexión.
Ambos salieron disparados cada cual hacía un lado diferente, cuando se recuperó, centró sus ojos en este, el cual se había recuperado antes que él y se encontraba ya al lado de la sangre sucia.
La ayudó a levantarse y lo vio girarse a mirarlo, sus ojos mostraban un enfado absoluto y declaró furioso:
-El juego acaba de comenzar, y mis movimientos empiezan ahora, espero los disfrutes al igual que yo.
Sin soltar a la sangre sucia, ambos lo miraron una vez más y para su sorpresa desaparecieron del lugar.
¿Cómo habían podido burlar su campo anti-aparición?, furioso declaró:
-Quiero este maldito pueblo reducido a cenizas.
"OPV"
Despertó debido al llanto de un bebe, se llevó ambas manos a los ojos y suspiró cansada, ¿quién en su sano juicio había llevado un bebe al cuartel de la orden?
El recuerdo de la batalla de la noche anterior penetró en su mente y se incorporó rápidamente en la cama, miró a su alrededor y descubrió que sus dos compañeras de habitación también murmuraban molestas por el llanto.
No obstante y tal y como le había pasado a ella, ambas parecieron comprender lo que eso significaba, pues se incorporaron también en la cama, las tres se miraron sin saber que decir o como actuar hasta que Luna declaró:
-Pudimos.
Vio asentir a Ginny y como esta declaraba:
-Los salvamos, Harry lo consiguió, salvó al niño y a su familia.
El silencio inundó la estancia por unos instantes y se miraron nerviosas y ansiosas a la par, de un momento a otro, las tres a la vez no pudieron contenerse y rompieron a reír, una risa cargada de felicidad precedida por unas lágrimas debidas al mismo motivo.
Habían luchado, habían regresado y lo más importante, los habían salvado.
Luna se puso en pie rápidamente, y declaró:
-Ahora hay que echar un vistazo a la otra parte del plan.
Sin cambiarse ni nada, salió a la carrera de la habitación, Ginny y ella intercambiaron una mirada y esta se recogió en su propia cama y declaró:
-¿Fue muy peligroso?
-Había quince mortifagos, además de estar él.
-Es la primera vez que nos enfrentamos a ellos sin tener bajas mortales en nuestras filas.
-Eso ensalzará aun más las cosas.
-Sin duda, ¿qué opinas de todo esto Hermione?
Miró a su alrededor, nadie le había preguntado eso, ni siquiera le habían preguntado si deseaba ayudar en algo. Era la única que no había aportado ideas y la que menos había hecho en la batalla, todos le decían que había tenido que pasar demasiado y que era normal que aún no estuviese preparada para enfrentarse al cien por cien con sus atacadores, pero eso seguía sin hacerla sentir bien.
-Quizás se pueda hacer, no obstante me molesta mucho Potter.
Ginny se abrazó a sí misma:
-¿Por qué?
-Es un maldito niño de papa y mama, ahora se le ha puesto aportar ideas y ayudar, pero, ¿cuánto le durara el berrinche?, ¿qué consecuencias traerá para todos cuando él se aburra de esto?, ¿y el efecto en la gente?, Todo el mundo se desmoronara igual que sucede con un castillo hecho de naipes.
Estamos comenzando con un movimiento que precisa una constante, sinceramente Ginny, ¿consideras que Potter lo será?
Ginny la miró por unos momentos y tras suspirar comenzó a levantarse y declaró:
-Quizás como tú dices no sea constante, pero en tan solo dos días a logrado algo que nadie ha podido conseguir en los tres meses que hace de la muerte de Dumbledore.
Ha dado a la orden un trabajo y aportado unas ideas para mantenerla unida, ha logrado colocar la primera piedra, tal vez es cierto que se aburra y nos abandone en algún punto, pero los cimientos se están forjando ahora, y una vez estos se fortalezcan, ¿crees que cualquier otro miembro de la orden los dejará pudrirse sin seguir con la fortaleza?
Sin más desapareció tras la puerta que daba al baño dejándola a ella perdida en sus pensamientos.
Recordó la expresión de Potter y sus palabras dichas a Voldemort, la promesa de matarlo si la volvía a tocar. ¿Quién la ayudaría a ella cuando se aburriera del papel de protector?
Eso era lo peor, pues al verlo aparecer y detener la maldición que Voldemort había dedicado para ella, no pudo evitar sentirse protegida y aliviada. En el momento en que este dejara todo de lado, estaba segura de que ella sería la primera relegada.
No podía permitirse el lujo de creerse protegida, pues Potter no era su protector, sino el culpable de su estado y su debilidad, él y solo él, la había condenado a eso.
Se giró lo justo para apartar su almohada y se encontró con el gira-tiempo bajo esta, lo cogió con cuidado y lo observó, se percató de que una gota caía sobre este y se llevó una mano hacía el rostro, cuando se percató de que estaba llorando se maldijo a sí misma.
Guardó furiosa el gira-tiempo en el cajón de su mesita y apartó las lágrimas, ¿por qué cada vez que tenía ese objeto en sus manos se sentía tan perdida, se odiaba a sí misma, y tenía el deseo de maldecirse una y mil veces?
En cuanto Ginny salió del baño, cogió algo de ropa y sin hablar ni una sola palabra con ella se encerró tras la puerta del baño, precisaba de esa intimidad.
Tras asearse y vestirse salió del baño, se encaminó a su cama a guardar el pijama bajo la almohada, cuando se encontró con algo encima de su cama, tras guardar el mismo, se percató de que se trataba de un ejemplar del quisquilloso, para nada de acuerdo con esa parte de la idea, se sentó en la cama y lo cogió entre sus manos.
Lo primero que hizo fue leer el titular del mismo:
"La Orden decide actuar, toda una familia salvada de las garras de Voldemort."
"Potter se une al fin a la lucha: "La partida a comenzado, este es mi movimiento, la purga a terminado."
"¿Héroe o un igual?"
Sin entender ese último titular, se dispuso a ver a qué se refería, pero al ver lo que seguía a esas palabras, sus ojos se abrieron y una oleada de furia la recorrió por completo, apretó con fuerza la revista entre sus manos y se puso en pie, caminó hasta la puerta y tras abrirla grito:
-LUNA LOVEGOOD.
Su voz resonó en toda la casa, y el llanto del bebe volvió a escucharse en todo el lugar, no obstante estaba demasiado enfadada para importarle ese hecho. Llegó a la cocina y se encontró con esta intentando escabullirse, no obstante no estaba sola y Potter también miraba un ejemplar del quisquilloso con cara de pocos amigos:
-¿En qué demonios estabas pensando para permitirle a Skeeter publicar algo así?
Escuchó que le recriminaba Potter, no obstante alguien más entró en escena:
-¿A que es un trabajo extraordinario?, sabía que os encantaría, ¿sabéis? ya estamos produciendo la segunda edición.
-¿Gustarnos?
Supo enseguida que su voz sonaba súper molesta y que evidentemente eso no le agradaba en lo más mínimo, Skeeter la miró sin llegar a entenderla.
"OPV"
Se había preparado para muchas cosas, después de todo estábamos hablando de Skeeter, ¿quién no se esperaría algo increíblemente catastrófico de ella?
No obstante, por eso había metido a Cristal y Luna en el ajo, para que entre ambas la detuvieran o al menos la mantuvieran a raya.
Sin embargo, tal y como había previsto, todo le había estallado en la cara, ¿es que no podía hacer una bien?, ¿no podía dejar los cotilleos y mantenerse firme en lo verdaderamente importante?
Maldita fuera ella y sus mentiras.
-¿Qué te parece Harry?, ¿a qué es un buen trabajo?
¿Un buen trabajo?, apretó los puños y golpeó la mesa a la par que se ponía en pie y declaraba:
-¿Lo ha visto ya Hermione?
-Sino lo ha hecho, debe estar apun…
-LUNA LOVEGOOD.
La voz de Hermione resonó en toda la casa y hasta él se estremeció, o sí, sí que lo había visto:
-Maldición.
-Rectifico, estoy segura de que sí lo ha visto.
Escuchó como esta reía divertida, ¿qué demonios le parecía tan divertido?, iba a preguntarle cuando Hermione entró en la cocina echando chispas por los ojos e intentando contenerse para no estallar,
-¿En qué demonios estabas pensando para permitirle a Skeeter publicar algo así?
Luna iba a contestar a su pregunta cuando alguien más hizo acto de presencia:
-¿A que es un trabajo extraordinario?, sabía que os encantaría, ¿sabéis? ya estamos produciendo la segunda edición.
La miró furioso, ¿gustarles?, ¿podía matarla y salir impune de ello?
-¿Gustarnos?
Por el sonido de la voz de Hermione, quizás no fuese él quien llegase primero a matar a Skeeter:
-Te exijo que quites eso de esta maldita revista ahora mismo.
Declaró Hermione entre dientes, la conocía en todas sus facetas pero debía admitir que Ron nunca había llegado a mosquearla tanto como en esos momentos aparentaba encontrarse, tragó en seco:
-¿Retirarlo?, ¿de qué estás hablando estúpida?, ¿sabes lo que ese artículo a provocado?
-Te deje bien en claro el punto que quería que tuviera tú trabajo, te especifiqué que dejaras de lado tus mentiras y chismes, ¿cómo demonios hiciste que Colin te ayudara en esto?
-No he mentido en ningún momento, esa foto no está trucada, además, tú querías unas fotos de la batalla, te garantizo que esa foto es lo que ha causado mayor efecto en la gente.
-Claro, ahora todo el mundo hablará de ella en lugar del mensaje que pretendíamos hacerles llegar.
-Harry, ¡acaso no has leído el artículo?
-¿Para qué?, maldita sea Luna, te propuse esto con un simple objetivo.
-Dar esperanza a la gente, y es eso precisamente lo que hemos hecho. Vamos a aclarar esto, pues evidentemente ninguno de vuestros cerebros parece procesar la información importante.
Niños tontos e inmaduros, os enseñaré como funciona la mente de la gente del pueblo. Nosotros podemos enfocar esto de mil y una maneras, pero solo una llegará a todo el mundo, solo una la comprenderán todos y se identificaran.
Ellos no precisan a un Héroe solitario que les prometa protección y ayuda, ellos no necesitan al niño Potter que ahora desea jugar a la guerra y ayudarlos, para que llegado el momento o se asuste de la realidad o se aburra de sus derrotas, las cuales sucederán sin duda.
Con esa maldita foto que parece importaros tanto, muestro otro aspecto, ¿no lo veis?
Ni él, ni Hermione abrieron la boca dejando en claro que no entendían el maldito punto, Skeeter, suspiró exasperada y cogiendo el quisquilloso y poniéndolo delante de ella señalando la maldita foto declaró:
-Aquí no se ve a un niño con un palo en una mano declarando la guerra, aquí se observa a un hombre furioso, deseoso de proteger al ser amado hasta la muerte.
Con esta foto, hemos conseguido que la gente entienda que tienes algo que perder al igual que ellos, que serás su héroe pese a que ella, la persona que amas, también esté en la mira de Voldemort, convirtiéndola en el objetivo principal de este.
Ahora eres uno de los suyos, has pasado de ser el héroe solitario que se la juega sin nada que perder en esta guerra y que si se retira, no le importará en lo más mínimo nada de lo que les pueda pasar al resto, a tener algo que defender con todo tu ser si así fuese necesario.
Te has convertido en el ejemplo a seguir, te enfrentaste a Voldemort y él quedó tirado en el suelo ante ti como la foto muestra, por el simple hecho de que este intentó lanzarle una maldición a ella.
¿Crees que ahora se rendirán si los mortifagos van tras ellos?, ¿Qué tras ver que tú defendiste a esta ante Voldemort, ellos se rendirán ante unos mortifagos del tres al cuarto?
Skeeter señaló y acercó más la foto hacía él y declaró:
-Dime Potter, ¿a quién seguirías tú?, ¿A un niño caprichoso, o a un hombre decidido a luchar por lo que quiere?
El silencio inundó la estancia al completo, mientras no podía apartar la mirada de la foto; la que lo mostraba a él, cogiendo a Hermione de la mano con una mirada de claro desafío y de determinación, mientras Voldemort los observaba desde el suelo fulminándolos a los dos con la mirada, ¿cuándo había cogido a Hermione tan fuerte y la había acercado tanto a él?
-¿Por qué a mí?, ella también estaba en la batalla, y estuvo cerca de ella más de la mitad del tiempo, ¿por qué sacarme a mí en la maldita revista?, además, ella es la dueña de la misma, eso habría intensificado la compra y el chisme sería más jugoso.
Skeeter harta ante la actitud de Hermione, tiró el quisquilloso encima de la mesa y se dirigió fuera de la cocina para declarar antes de perderse de vista:
-Esa pregunta solo puede respondértela él, estúpida, ¿por qué solo salió en tú defensa de una manera tan decidida y exponiéndose a sí mismo a recibir una maldición por parte de Voldemort, solo porque a ti no te diera?
Sin más esta se largó de allí dejándolos sumidos en un silenció absoluto, él por su parte solo podía mirar la foto ante él, y las palabras de Skeeter se repetían en su mente:
"Aquí se observa a un hombre furioso, deseoso de proteger al ser amado hasta la muerte."
¿Al ser amado?, él quería a Hermione sin duda, la apreciaba mucho, pero no la amaba, ella era su mejor amiga, pese a que ella no era consciente de ese detalle, pero ¿amarla?, miró de reojo a esta, y se percató de que ella miraba hacía la puerta por la que Skeeter se había marchado, era guapa, nunca lo había dudado, y ahora sabía que sus labios sabían a fresa, no podía negar que su amiga podía despertar el interés de varios chicos, pero nunca la había visto de esa manera.
¿Por qué Skeeter por segunda vez había provocado que todo el mundo mágico lo creyera novio de ella?, ¿por qué ese empeño?
-Ya no hay vuelta atrás, y a mi parecer no creo que hayamos cometido ningún error, Harry, lo permití porque consideré que era la mejor estrategia, si te parece mal, escribiré yo misma una rectificación.
Luna se dispuso a salir de allí, y él no era capaz de decirle que no lo hiciera, que dejara las cosas estar:
-No, Luna, espera. No hagas nada, que todo siga su curso, ya era hora de que ayudara en algo, pues bien, seré el otro pilar de la esperanza que la gente parece necesitar. Al parecer no se me necesita para nada más.
Hermione salió de allí sin decir nada más, mientras que él la miraba sorprendido, ¿qué se supone que significaban esas palabras?
-¿No le has pedido ayuda para nada?
Extrañado miró a Luna sin entender:
-¿Qué esperabas?, me odia, si llego a pedirle ayuda en algo, seguro que me maldice, ya he tenido suficiente de sus desplantes y borderias.
-¿Tú eres tonto?, tienes a la chica más lista de todo Hogwarts cerca, y a ti solo se te ocurre desperdiciar su talento por unas riñas absurdas.
Enfadado declaró:
-Creí que actuaría como Sirius, que se negaría a ayudarme si le proponía algo, ¿acaso crees que no llevo todo este tiempo muriéndome de ganas de pedirle que me ayudara?, desde que tengo once años, ella a sido mi apoyo, mi confidente y la persona que siempre me sacaba de los líos en los que me metía.
Sin ella, no habría sobrevivido hasta ahora, tengo tantas cosas que preguntarle y tantas ideas que decirle, que cada segundo que pasa me exaspera más su actitud, pero no puedo acercarme, no tengo derecho a hacerlo, todo lo que ella ha pasado es por mi maldita culpa, ¿cómo voy a ser tan miserable de utilizarla?
Luna se quedó callada mientras lo miraba, seguidamente miró de reojo a la foto que mostraba el quisquilloso y declaró:
-¿Qué querías pedirle?
