11º-¿Qué cambiaste?

Se tiró a la cama sumamente agotado y sin quitarse la ropa o las gafas se dejó llevar por el cansancio y se perdió en su subconsciente.

Dos semanas desde que todo había comenzado a cambiar, cuatro nombres de la lista salvados, dos perdidos. Uno por culpa de que la familia no se encontraba en la casa cuando fueron a buscarlos y llegaron justo cuando el enfrentamiento se llevaba a cabo, la otra pequeña, había echado a correr nada más ver a Dobby y uno de esos despreciables la había atrapado.

Habían conseguido salvar a los padres, y Hermione creyó que lo mejor era borrar el recuerdo de la pequeña de sus memorias. No se había atrevido a contradecirla, después de todo, quizás estos pudieran continuar su vida de ese modo, pues del otro no lo creía posible.

-Potter, un nuevo nombre.

Distinguió entre sueños esas palabras, no obstante no se sentía con fuerzas de procesarlas:

-CHICO, SINO CORRES LO PERDERÉIS. SOLO TENÉIS CINCO MINÚTOS HASTA QUE SNAPE LLEGUE.

Abrió los ojos alarmado y se incorporó rápidamente en la cama, miró desorientado a su alrededor y al fijar sus ojos en Phineas, este le dijo el nombre y el lugar.

Bostezó agotado y se dirigió a la puerta, al abrirla se encontró de frente con Sirius, este lo miraba entre furioso y arto, más, ¿arto de qué?, ¿de quejarse y hacerle la vida imposible?

-Si no te importa tengo prisa.

-Me importa y mucho, ¿A dónde se supone que vas?

-Hay otro nombre más.

-Son las tres y media de la mañana, ¿vas a ir ahora?

-Esa es la idea, no podemos perder ni un segundo.

Apartó a este de en medio y comenzó a caminar, no obstante se sentía sumamente cansado, y mareado, ¿cuánto había dormido en esas dos semanas?

Tuvo que apoyarse en la pared y gruñó frustrado, no podía permitirse descansar hasta saber que ese niño estaba a salvo.

-Maldita sea, así no puedes ir a ninguna parte, dime el maldito nombre y la dirección.

Miró a este enfadado:

-¿El maldito nombre?, ¿eso es lo que es para ti todo esto?, porque he de recordarte que esos nombres pertenecen a personas, a niños para ser más exactos, se supone que deberías estar a favor de esto y luchar por protegerlos, no maldecirlos.

Sirius lo fulminó con la mirada:

-Maldito estúpido, dime el nombre y vete a la cama.

-No permitiré que vayas con esa actitud, además no te necesito.

Comenzó a bajar las escaleras y al llegar al final se encontró con que Moddy y los Longbottom se marchaban ya a casa a descansar, al verlo bajar los tres lo miraron preocupados:

-¿Otro niño?

Asintió ante sus miradas y añadió:

-Solo tenemos cinco minutos, eso es lo que me ha dicho Phineas. Debemos salir cuanto antes.

-¿Debemos?, ¿te has mirado a un espejo muchacho?

Frunció el ceño ante esas palabras y declaró:

-Vosotros no tenéis mejor aspecto.

-Por supuesto que sí lo tenemos, mi esposo y yo no luchamos casi a no ser que ataquen a nuestros reporteros estrellas, si mostramos este aspecto es porque nos aburrimos, tú has acudido a todas y cada una de las batallas y has luchado con todo lo que tienes, no puedes estar siempre.

-Pero se supone que…

-Debes ganar, y a este paso vas a matarte a ti mismo, terminaras el trabajo por Voldemort, deja esto en nuestras manos.

-Pero…

-No hay más peros que valgan, me cansé de tu actitud de "siempre tengo que estar presente", ¿te piensas indispensable?, pues créeme no es el caso, y medio muerto no nos sirves para nada.

Has demostrado que te importa lo que pasa, estás ahí siempre que se te necesita y es evidente que no estás dispuesto a perder a nadie, pero no eres el único que desea patear traseros de esos malnacidos, y tú pareces querer llevarte todo.

Mañana mismo hablaré con Kingsley, estoy seguro de que opinará como yo en todo esto, a partir de ahora nos rotaremos para estos casos.

Miró sorprendido a Sirius que se colocaba al lado de Moddy y los Longbottom:

-Por una vez que no vayas no pasará nada, estoy seguro de que podremos conseguir salvar a esta familia también, tú descansa y deja todo en nuestras manos.

Si ver que Sirius se ofrecía sin que su padre estuviese en la comitiva le resultó extraño, ver a Draco al lado de este aún más, era evidente que acababa de levantarse, pero parecía despierto y decidido, ¿a qué venía que decidiera ayudar?, era la primera vez que participaba en un rescate.

-No sabéis como trabajamos, ni como lo hemos estado haciendo todo hasta ahora, no…

-Mira que llegas a parecerte a tú madre, maldito cabezota, sino es por las buenas, será entonces por las malas, Desmayus.

No pudo actuar a tiempo y el hechizo le golpeó de lleno en el estomago, lo último que distinguió fue a Sirius acercándose a él, ¿además de hechizarlo pensaba golpearlo?

"OPV"

No había duda alguna, era otra persona y no podía negar que en esas dos últimas semanas había demostrado con creces merecer si quiera el beneficio de la duda.

Se las había pasado de un lado a otro interviniendo en reuniones, y en batallas, salvando a los niños que rezaban en la lista y soportando todo lo que los artículos aparecidos en el quisquilloso había traído consigo.

La orden había crecido en voluntarios, no en integrantes, pues no deseaban que nadie más entrara en la misma con respecto a los planes y demás, no obstantes los voluntarios a la hora de luchar y proteger algo, habían aumentado considerablemente.

Por otro lado los alumnos de Sexto y Séptimo habían asistido religiosamente a los entrenamientos impartidos por él y James y debía reconocer que no había desperdicio en ningún chico.

Todos parecían tener motivos suficientes para luchar con uñas y dientes, todos ansiaban días mejores y de libertad, sin miedo y abusos. Cuando había preguntado si era buena idea confiar en todos ellos, se había encontrado con una respuesta inesperada:

Hermione había solucionado el problema de la desconfianza y si alguno los traicionaba lo sabrían en el acto. No habían querido especificar nada más, no obstante todos parecían conformes con las medidas utilizadas, no querían desconfiar de nadie, pero tampoco fiarse ciegamente.

Todos habían concordado en una cosa, mejor pecar de desconfiados que pagar la ciega confianza. Y él no podía estar más de acuerdo, no obstante la desconfianza era mejor aclararla de frente y sin tonterías, él lo había descubierto de una manera destructiva.

Había perdido a uno de sus mejores amigos por la misma y habían sido traicionados por quien menos se lo hubiesen esperado.

Dejó a Harry en su cama y tras quitarle las gafas se quedó unos instantes observándolo, ¿qué tan malo era el tiempo del que procedía, para querer cambiarlo por algo como este?

-¿No crees que te estás pasando de desconfiado?, ¿Qué ya le has castigado suficiente con tu indiferencia y esa manera de herirlo?

Miró a Lily y la encontró apoyada en el marco de la puerta con la vista fija en su hijo, negó ante sus palabras y declaró:

-No entiendo ni tu actitud ni la de James, ambos sabéis lo que puede desembocar confiar en alguien tan ciegamente, y sin embargo creéis firmemente que vuestro hijo ha cambiado, ¿por qué?

-¿No lo ha demostrado suficiente en estas dos semanas?, ¿no ha ayudado a todos a tener esperanza y a seguir adelante?, considero que deberías darle una oportunidad, una charla al menos, pero sin reproches, solo una conversación tranquila con él.

-Sabes que él y yo no podemos hablar tranquilamente.

-Puedes intentarlo, se supone que eres su padrino, ¿esto es lo que le hubiese dejado a mí hijo si nos hubiese sucedido algo a mí y a James aquella noche del 31 de Octubre?, un padrino que no cree en él.

-Eso es injusto, sabes que tengo motivos de sobra para…

-No permitiré que mi hijo siga mirándote como lo hace cuando no lo ves, no consentiré que te sigas dando el placer de herirlo, te lo advierto Sirius, por muy amigo mío que seas desde hace años, si sigues con esa actitud, con quien tendrás que vértelas es conmigo, y créeme no soy una chica fácil.

Esta se marchó de allí dejándolo helado en el lugar, apretó los puños furioso y miró a Harry en la cama, ¿podía ser eso lo que pretendía?, ¿que James y Lily lo odiaran a él?, ¿querría separarlos?, pues si ese era su plan iba a demostrarle que con él no podía jugar.

Salió del cuarto dando un portazo y llegó donde Moddy y el resto lo esperaban, todos juntos salieron de la casa y se desaparecieron del lugar, un nuevo alumno de Hogwarts sería refugiado de la orden esa misma noche.

"OPV"

"Corría todo lo que podía por la calle, se trataba de la calle de su casa, sabía que debía huir, no obstante se sentía tan sucia, ¿cómo había podido escapar dejando atrás a sus padres?

Las lágrimas comenzaron a impedirle ver por donde se dirigía, hasta que terminó por detenerse, no tenía sentido, nunca sería capaz de vivir sin saber que ellos estaban bien, apretó con fuerza su varita en su mano y se giró, no necesitó andar ni tres pasos cuando ya la habían alcanzado:

-¿Se terminó la carrera sangre sucia?

-¿Dónde están mis padres?

-A buen recaudo, tú decides, ¿los quieres vivos o muertos?

La voz cantarina y chillona de Lestrange la enfureció en el acto, miró a su exprofesor de pociones y lo fulminó con la mirada:

-Despreciable traidor, ¿qué queréis de mí?

-Eso no es algo que yo necesite saber para hacer mi trabajo, ahora decide Granger, ¿vienes o no?

Apretó la varita aún más y se sintió frustrada:

-¿Por qué yo?, ¿por qué mis padres?, dejadlos e iré, no lucharé lo juro, pero dejadlos ir a ellos, no tienen nada que ver en todo esto.

Snape la miró fijamente por unos segundos y pareció ver algo reflejado en sus ojos, pero no identificó de qué se trataba:

-Tienen desde el momento en que debes elegir una opción.

-¿Elegir?

Preguntó sin comprender, Snape puso ambas manos a la misma altura y declaró:

-Tienes una balanza ante ti Granger, en un extremo tienes la vida de tus padres, en el otro la de Potter, ¿qué pesa más para ti?

Movió ambas manos ante ella mientras no terminaba de procesar lo que este quería decir exactamente:

-Nunca traicionaré a Harry, él…

Snape colocó la mano derecha más arriba y declaró:

-Entonces consideras que es más importante el amor que procesas a Potter que la vida de tus padres, vaya Granger, nunca pensé que serías de esa clase de personas.

-Yo no amo a Harry, pero sé lo que significa entregarlo, ¿qué me garantiza que mis padres seguirán vivos después?, no puedo fiarme de vosotros, mientras que Harry, él…

-¿Lo ves por alguna parte sangre sucia?, tu querido Potter no está aquí para ayudarte, y a tus padres solo tú puedes salvarlos.

Se mordió el labio inferior a la par que las lágrimas descendían por su rostro, fijó sus ojos en los de Snape y declaró:

-Asegúrame que mis padres vivirán e iré.

Snape se quedó callado unos instantes y tras comenzar a caminar hacía ella declaró:

-Pide un juramento inquebrantable si lo deseas, no creo que El señor tenebroso se niegue a ello si cumples con tú parte.

-Entregar a Harry.

No dijo sí o no, pero sus ojos negros la miraron sin necesidad de dar más respuesta que esa, ocasionando que ella callera al suelo derrotada y sintiéndose estúpida, no tardó en estar delante de Lord Voldemort, quien la miraba como si hubiese conseguido el mayor de los tesoros."

Abrió los ojos y los volvió a cerrar, enseguida notó que tenía legañas en los ojos y se llevó una mano hacía los mismos, desconcertada apartó la mano del lugar, ¿Lágrimas?, ¿había estado llorando mientras dormía?, ¿por qué?

Intentó recordar lo que había soñado, no obstante solo podía recordar a sus padres, ¿sería una vez más la muerte de estos?

Seguramente, ¿qué otra cosa la haría llorar?

Se incorporó en la cama y miró a su alrededor, ya era de día y sin duda aparentaba ser un día caluroso, ¿tendrían si quiera un solo día tranquilo?, desde que había comenzado la campaña del cambio, todo había sido un caos organizado, pero caos al fin y al cabo.

Miró a las camas de Luna y Ginny y descubrió a la primera ojeando El Quisquilloso, se levantó de la cama y se acercó a la de ella:

-¿Algo interesante?

-Anoche hubo otro ataque, salieron heridos cuatro voluntarios, dos de ellos están en estado grave, están siendo atendidos en San Mungo.

Se sentó a su lado y miró la fotografía que salía, en esta aparecía Sirius acompañado de Draco, ambos cada uno con un niño en sus brazos, ¿cuál de ellos era el destinado a entrar en Hogwarts ese año?

-Se ven muy fotogénicos esos dos.

Luna sonreía de forma pícara y ella no pudo más que asentir a sus palabras:

-La verdad es que sí, si no conseguimos partidarios, seguramente conseguiremos más de un club de fans de alguno de los miembros de la orden. Skeeter sabe elegir lo que desea mostrar.

Luna asintió a sus palabras y ambas se levantaron dispuestas a comenzar un nuevo día.

Al bajar a la cocina, notaron enseguida que todos los miembros de la casa parecían estar como en suspense, mientras que Sirius parecía cansado y enfadado:

-¿Queréis dejarlo ya?

Declaró molesto este, a la par que se incorporaba y dejaba en el fregadero un baso:

-No podemos evitarlo Black, ¿cómo responderá?, es un misterio.

La madre de Neville parecía divertida con la situación, Neville miraba a su madre negando con la cabeza, parecía resignarse a la actitud de su madre.

-No fue para tanto, maldita sea, además, yo tenía razón.

-Si nadie te la quita, solo que…bueno, coincidirás con nosotros en que había otros medios.

-¿Dé qué habláis?, ¿Qué pasa?

-Aquí Sirius, que dejó a Potter fuera de juego anoche, cuando salimos al rescate del nuevo niño y de su familia.

-¿Por qué hiciste eso?

Preguntó Luna alarmada, mientras ella lo miraba sin comprender:

-Estaba molido, habría sido un maldito estorbo, no servía para nada, lo mejor era dejarlo descansar y ya.

Este se marchó de allí, y el resto del día, tal cual lo había deseado, pasó de forma tranquila y sin contratiempos, salvo que el día le dio la razón a Sirius sobre su punto.

Potter no se había levantado, habían ido a ver su estado y estaba profundamente dormido, evidentemente necesitaba descansar y recopilar fuerzas. Se encontraba sentada en la sala leyendo un libro, cuando escuchó que varias personas se reunían con ella:

-Esto es una locura absoluta.

-No lo es, necesitamos hacerlo.

-Luna, entiende que eso supondría perdida de refuerzos.

-No del todo, pero sería bueno en cualquier caso.

James suspiró cansado de debatir con Luna sobre lo que fuese que estuviesen hablando:

-Harry ya lo había comentado antes, y yo creo que es buena idea.

-Si me permites James, pienso igual que ella y Harry, enseñarles eso sería de mucha ayuda.

-Pero sería perder tiempo de otras cosas importantes.

-No, me parece que me has entendido mal, pretendo añadir una hora más al entrenamiento.

-¿Quieres que en lugar de dos horas sean tres diarias?, eso los dejaría agotados.

-Recibimos siete horas diarias y hay días que más, en Hogwarts, no es para tanto.

-¿Y quién se encargaría de hacer esa clase extra?

Preguntó exasperado, Luna y Lily sonrieron al ver que parecía ceder:

-Entre Madame Pomfrey y yo.

Declaró su esposa contenta, James la miró incrédulo y se llevó una mano a la frente:

-¿Cómo no lo vi venir?, ¿sabes de lo que estás hablando Lily?, además eso te colocaría en todas las batallas que haya.

-¿Y por qué crees que quiero?, ¿piensas que no me he dado cuenta?, estoy cansada de todo esto James, tanto tú como Harry me habéis mantenido lejos de las batallas, muriéndome por dentro cada vez que alguno lucha, ¿crees que eso es justo?

-Lo hacemos para…

-Protegerme, ¿crees que necesito protección James?, sabes de sobra que no, y me cansé de ser la tonta obediente, o cambias el chip y obligas a tú hijo a hacer lo mismo, o te juro que iré de todas formas, pero sola.

Hermione no pudo evitar sonreír, sin duda era de armas tomar, ahora comprendía su actitud de los últimos días, esa seriedad y esas miradas furiosas a su esposo cuando este no la veía, al parecer Luna había encontrado algo en lo que ella podía ayudar, exactamente igual que había pasado con ella.

Había tardado nada en seguirla y proponerle varias cosas que podía llevar a cabo para ayudar, no pudo evitar sentirse bien, al fin parecían tenerla en cuenta. Había averiguado lo necesario y ahora estaba trabajando en el método de contacto entre unos y otros en el castillo.

Había barajado algunas ideas, no obstante aún quedaban dos semanas para seguir investigando.

Se percató de que esta abandonaba la sala furiosa y se chocaba contra Sirius que entraba en ese momento:

-Y TÚ, MÁS TE VALE HACER LO QUE TE DIJE.

Sirius se apartó rápidamente del camino de esta y asintió asustado, miró a James y declaró:

-¿Qué la picó?

-Se ha dado cuenta de mi plan.

Sirius sonrió divertido:

-Te lo advertí, ¿qué se le ha ocurrido?

James fulminó con la mirada a Luna a su lado y esta tan solo sonrió y declaró:

-Solo sigo órdenes de arriba.

-¿De arriba?, ¿a quién se le ocurrió la brillante idea de un equipo de salvamento en cada batalla?

-A Harry, y él fue quien propuso que Lily trabajara en el mismo, sabía que esta no tardaría en sacar las uñas, cuando le pregunté que como lo sabía, este rompió a reír y declaró; "al parecer nos parecíamos más de lo que nunca supuse"

James y Sirius intercambiaron una mirada incrédula a la par que ella fruncía el ceño, "al parecer nos parecíamos más de lo que nunca supuse", ¿por qué ese parecíamos?, era como si este hablara de ella como si no hubiese estado antes. Algo que no recordaba que hubiese pasado.

Luna se marchó de allí sin más y James y Sirius se marcharon a hablar a otro lado, ella se centró de nuevo en el libro ante ella.

"—Extiende tú mano sangre sucia.

Obedientemente así lo hizo, y sintió los dedos helados como los de un muerto cerrarse sobre su antebrazo a la par que ella misma cerraba los suyos sobre el frío antebrazo de él.

Sus ojos y los de este se conectaron y Snape se colocó entre medias de ambos, no demostró miedo ante él, y lo más importante, no apartó la mirada de claro odio y desprecio, a la par que él no dejaba de sonreír.

Snape fue pronunciando las palabras y condiciones del pacto, en todas y cada una de ellas ambos dijeron las palabras pertinentes, ella más como una máquina que como una persona humana.

Distinguió como Snape pronunciaba la clausula de que sus padres no sufrirían ningún daño mientras ella cumpliera, y ambos juraron nuevamente, no obstante ya no fue capaz de seguir mirando fijamente a los ojos de ese despreciable y tuvo que cerrar los ojos cuando Snape pronunció la siguiente cláusula del trato y la última de todas.

Según este iba pronunciando las palabras, ella iba muriendo con cada una de ellas, se había propuesto tantas cosas, había jurado tantas otras, y ahí estaba, al lado del enemigo jurando ante él y un testigo que lo entregaría, que lo vendería, solo le quedaba aferrarse al deseo de que pese a entregarlo, Harry, pudiera apañárselas para escapar una vez más.

En cuanto ambos juraron de nuevo, soltó su agarre del antebrazo de este, no obstante este no hizo lo mismo y eso le provocó mirarlo desconcertada, Snape parecía entender tanto como ella, pues miraba a su señor:

-Mi señor ya terminé.

Este negó sin dejar de mirarla directamente:

-No, queda una última cosa por dejar en claro: -este tiró de ella hacía él y quedando a escasos centímetros de su rostro declaró: -Antes de nada, aclararte que si separas tú mano antes de que el trato quede sellado, nada será valido, ¿lo entiendes?, tanto tú seguridad, como la de tus padres, como la de los Weasley que deseaste añadir a tú lista, quedará invalidada.

-Lo sé perfectamente.

Este sonrió:

-Solo quería recordarte que son muchas vidas niña, demasiadas, entre las que se encuentra tú amado amigo Weasley, ¿no deseas perderlo verdad?, ¿cuánto crees que vale solo la vida de él?

-Demasiado.

Declaró furiosa, todas las vidas valían demasiado como para arriesgarse a romper el pacto, no solo la de Ron y su familia, que entraban en el juego sin saberlo, sino la de sus padres también.

-Perfecto, pues aquí va la última cláusula de nuestro trato inquebrantable niña.

Cada sílaba de cada palabra que compusieron la frase siguiente, provocaron una herida en su alma y sin saber porque también en ella.

Con lágrimas cayendo por su rostro, a la par que caía de rodillas al suelo ante él, y era observada por este con una sonrisa triunfal en sus finos labios y por una mirada de espanto proveniente de Snape, dejó salir el juramento que debía pronunciar, sabiendo que con cada letra que dejaba salir de sus labios se mataba a ella misma lentamente."

-HARRY.

-¿Harry?, ¿desde cuando lo llamas Harry?

Su respiración era demasiado rápida para poder contestar, sentía que por su rostro volvían a caer lágrimas, que su corazón parecía apunto de estallar por un dolor casi insoportable, y que se sentía como una miserable.

Fijó sus ojos en quien la miraba desconcertado y sin dudar se tiró a sus brazos, necesitaba seguridad, necesitaba darse cuenta de que estaba donde debía estar.

Pillado por sorpresa, Sirius cayó al suelo con ella abrazada a él:

-¿Qué demonios te pasa?

Lo escuchó preguntar, no obstante no podía hablar, ¿qué acababa de soñar?, ¿qué pasaba?, no recordaba lo que había soñado, pero sabía que tenía algo que ver con Potter, ¿pero qué?

-¿Más calmada?, venia a decirte que mejor durmieses en tú cama.

-No me sueltes, no me sueltes, aun no.

Temía separarse de él en esos momentos, pues no deseaba que viese la cantidad de lágrimas que recorrían su rostro sin poder detenerlas.

-¿Qué soñaste que te dejó así?

Se negó a contestar, ni siquiera podía recordarlo, ¿cómo explicárselo?, se separó de él cuando se sintió mejor y este se quedó mirándola un momento, lo vio mirar hacía ambos lados y tras unos instantes llevó su mano al rostro de ella y quitó las lágrimas que caían por el mismo.

-No te preocupes, no dejaré que vuelva a herirte, te lo prometí hace mucho.

Era verdad, él le había prometido protegerla de Potter siempre que hiciera falta, miró de reojo hacía ambos lados y al ver que estaban solos decidió actuar rápido, acortó la distancia que los separaba y besó sus labios.

Como siempre, este no respondió enseguida a su beso, sino que tardó un poco, no obstante lo hizo, era muy consciente de que este no podía quererla tal y como ella quería ser querida, pero al menos no le negaba estar a su lado, y con eso por el momento le bastaba, no sabía hasta cuando serviría, pero eso no era lo importante.

-Hay dos nombres más.

La voz de Potter llegada desde el vestíbulo de la casa, la sobresaltó y rápidamente se separó de Sirius, y sin saber porque se sintió mal, miró fijamente a Sirius y este la miraba sumamente molesto, era la primera vez que ella se separaba de él de una forma tan abrupta, ¿por qué lo había hecho?

-Yo…

-Tenemos que ir cuanto antes, Snape cogió los nombres antes que Phineas.

Vio como Sirius se ponía en pie y ella lo siguió enseguida, necesitaba explicarse, no obstante ni ella misma tenía una explicación para lo que acababa de hacer, ¿era por miedo a que los pillaran?, nunca le había dado miedo eso, siempre era él el que temía que los descubriesen, pese a que ella ya era mayor de edad en el mundo mágico y dentro de poco lo sería también en el muggle, este no dejaba de decir que seguía habiendo mucha diferencia de edad, además de que era su profesor, vale que estaba sustituyendo a alguien, pero era su profesor al fin y al cabo.

Ambos llegaron justo en el momento en que Dobby y Kreacher desaparecían del vestíbulo.

Había dos grupos de siete personas, todos parecían sumamente nerviosos:

-Dos a la vez, esto es diferente, ¿registramos ambas batallas?

Cristal parecía nerviosa y no era la única, escucharon como llamaban a la puerta y exasperado Potter fue a abrir la misma:

-¿Qué tal familia?, ¿a qué no me esperaban?

-Tonks.

Potter parecía sumamente sorprendido, esta se tiró a su cuello divertida y declaró:

-¿Tanto gusto te da verme?

La sorpresa de Potter dio paso a una sonrisa pícara en su rostro, el cual acercó hasta esta y soltando su agarre declaró:

-Nunca podrás llegar a saber cuanto, dime una cosa Nym, ¿cómo de aburrida has estado estos días?

Tonks lo miró extrañada y frunciendo el ceño, miró a su alrededor y al ver la comitiva allí reunida declaró:

-¿Cuántos?

-¿De cuantos dispondrías en menos de cinco minutos?

-¿Unos diez te parecen bien?

-Perfectos, deberán dividirse, hay dos nombres esta vez.

-Dos frentes ¿en?, bueno pues dime, ¿en qué equipo voy yo?

Eso pareció sorprender a Potter:

-¿Vas a venir?, me dijiste que no…

-Sé lo que te dije, pero hoy tengo ganas de marcha, venía con otra idea, pero si no hay nada mejor, me conformaré con esto de momento. –le guiñó un ojo a este y después se acercó a él y le susurró algo al oído.

Este enseguida enrojeció y suspirando exasperado declaró:

-Mejor irnos ya. Será posible.

Tonks, rompió a reír, y sin más todos se marcharon de allí, ella iba con el grupo de Potter y Sirius también.

Tonks no había querido ir en el otro, por lo que se había cambiado por Frank Longbottom que deseaba estar con su esposa, así ella se había quedado de guardaespaldas de Rita, que era quien los acompañaba a ellos, y Colin.

Luna y Cristal iban con el otro grupo, documentarían ambos campos y el que mejor espectáculo diera, ese escogerían para la portada.

"OPV"

Todo parecía planeado al dedillo, ese despreciable lo había esperado para actuar, al llegar a la dirección del primer nombre, todo estaba sumido en un silencio absoluto.

Todos habían levantado sus varitas en alto preparados para cualquier emboscada, no obstante no pasó nada, con cuidado habían caminado por el lugar, ¿habría llegado Kreacher a tiempo?

Deseaba creer que así había sido, pero la oscuridad y el silencio del lugar parecían decirle otra cosa:

-Aquí no hay nadie.

-Shhh, quedaos callados o…

BOOM

-Ay, ayayayayay

La voz de Tonks quejándose de dolor los hizo girar a todos y mirarla, a su lado se encontraba tirada una mesa que al parecer hacía las veces de recibidor.

Fulminó a esta con la mirada, pese a que no podía verlo:

-¿Estás bien?

-Sí, solo ha sido un duro golpe ya, ay…

-Perfecto, ¿entonces crees que podrás seguir sin tropezar?

La voz de Hermione le resultó algo irritada y hasta molesta, ¿cómo era posible que no le cayera bien Tonks?

De repente las luces se encendieron y todos quedaron cegados por unos instantes:

-Y aquí está el invitado estrella, perfecto, ¿sabes Potter?, me estas resultando un tanto molesto, y sabes que no me agrada.

Cuando pudo ver bien se quedó helado, ante él no se encontraba una familia a la que no conociese y mucho menos una familia que tuviese un hijo apunto de entrar en Hogwarts.

¿Qué significaba eso?

-He estado pensando mucho en como hacerte pagar todo esto, y solo se me ha ocurrido una forma de lograrlo. No estaba muy seguro de a qué nombre acudirías tú, por eso tuve que buscar dos cosas preciadas para ti.

Confieso que me costó deducir cuales causarían un impacto suficiente para que entendieras el mensaje, en manos del otro grupo se encuentra el semigigante de Hagrid, al parecer este no contará con mucha suerte.

¿Y bien, que me dices de esta sorpresita que te tengo Potter?, confieso que la hermana es más deseable, pero para torturar servirían ambas, creo que gritarían de igual modo, ¿qué crees tú?

-¿Quién demonios son estas personas?

Escuchó que decía Sirius a su lado, miró a este de reojo y seguidamente miró al frente:

-Suéltala, ella no tiene nada que ver, sabes de sobra que…

-Los aprecias, eso es lo que yo sé, y que por mucho que pasase, seguirías apreciándolos, tú me has robado a otros dos niños, yo te robaré dos seres queridos, así funcionará la cosa a partir de este momento, por cada nombre de la lista que no acabe en mis manos, tú perderás algo.

-Ellos no pertenecen a nuestro mundo, ni siquiera entienden que pintan en todo esto.

-¿Qué está pasando aquí?, ¿Quiénes son ellos Harry?

-Black, vaya, tiene mejor aspecto, ¿no crees que deberías agradecerme todo esto en lugar de fastidiarme?

Dio un paso para acercarse a este, no obstante la mujer en sus brazos profirió un grito de dolor y seguidamente cayó de rodillas al suelo:

-NO, Déjala.

-¿Cuál es tu respuesta Potter?

Pudo ver como la varita de este se situaba debajo de la barbilla del hombre que se encontraba sujetado por dos tipos, este parecía herido de gravedad, algo le decía que posiblemente ya no respiraba, sintió que una parte de él deseaba romper a llorar en ese mismo instante, ¿cómo había podido olvidarse de ellos?

-Esperaba esa respuesta, Avada Kedabra.

El rayo verde impactó en el cuerpo de este que cayó al suelo lejos del mortifago que lo sostenía y con una forma muy poco elegante, pese a que nunca lo había sido:

-NO, NOOOO, VERNON.

El grito desgarrador y cargado de dolor que abandonó los labios de su tía lo obligó a apartar la mirada del cuerpo de este y a fijarla en Dudley, quien temblaba y no parecía ser capaz de hablar, ¿qué le habían hecho a este?

-Cállate estúpida mujer.

La patada que le propinó el mortifago a esta, lo hizo enfurecer, sin esperar a que nadie más hiciera un movimiento gritó con todas sus fuerzas:

-ALÉJATE DE ELLA.

Al parecer su magia se descontroló, pues se escuchó una fuerte explosión y varias voces en el lugar, dando inicio así a una batalla, sin embargo ningún mortifago se acercó a él, la risa de Voldemort inundó el lugar, cuando consiguió distinguir a su tía, este la volvía a sostener del cabello ante él.

-Eso es Potter, muéstrame lo que te importa esta sangre sucia inmunda, muéstrame cuanto sufrirás al verla muerta a tus pies por tú culpa, ¿qué importan esos miserables muggles comparados con la vida de ella?, ¿de la persona que te cuidó cuando eras niño y te dio un hogar?

-No tiene nada que ver con…

-Tú la has metido, tú y tus estúpidas ideas. ¿Sabes?, ya he pensado en quién será mi próxima presa. Deseo volver a deleitarme con sus gritos de dolor, con sus súplicas por dejarte con vida, sí, ¿sonará ella igual?, ¿suplicará del mismo modo que su hermana por la vida de su inmundo hijo?

Este apuntó con su varita a Dudley, y declaró:

-¿Qué me dices muggle, deseas ver morir a tu hijo?, ¿quieres que sea lentamente o rápido para evitar sufrimiento?

Vio como esta parecía ida por completo y no parecía procesar las palabras que Voldemort decía, exasperado este la soltó para apuntar mejor a Dudley, sabiendo que si quería salvarla a ella debía abandonar a Dudley, corrió hasta su tía y tiró de ella, no obstante, debía haberse percatado de que era un truco.

Este cambió la dirección de la maldición y le impactó de lleno.

Se trataba de un Crucius, tuvo que soltar a su tía y se retorció de dolor en el suelo a la par que esta lo miraba horrorizada por lo que estaba contemplando. Ella se llevó ambas manos a la cabeza y rompió a llorar mientras gritaba con todas sus fuerzas porque todo terminara.

Parecía creer que estaba en mitad de una pesadilla, y que podría despertar de la misma.

Otro Crucius impactó en él y esta vez gritó con más fuerza, varias explosiones se escucharon en el lugar, y seguidamente se oyó el sonido de apariciones. Supo enseguida que se trataba de gente de su bando, pues la maldición que le estaba lanzando se detuvo y lo escuchó maldecir.

Sin casi fuerzas, se acercó arrastrándose hasta donde se encontraba su tía y alargó su mano hacía ella:

-¿Dudley?

Preguntó en un susurro casi ahogado, sin dejar de llorar, esta miró hacía el lugar donde estaba su hijo y volvió a mirarlo a él, asintió afirmando que estaba bien y sonrió:

-¿Harry?, ¿eres el hijo de Lily?

Asintió a sus preguntas, y se dejó caer al suelo para luego girarse y quedarse mirando hacía el techo respirando entre cortadamente:

-Gracias a Merlín que no te mató a ti también, lo siento, lamento lo del tío Vernon.

Sin más cayó en la inconsciencia mientras escuchaba la voz de tía Petunia llamándolo asustada.

Abrió y cerró los ojos sintiendo que ese simple esfuerzo le costaba lo indecible, ¿dónde estaba?, ¿qué había pasado?

Miró a su alrededor y se encontró con una figura sentada en una silla a su costado, no podía reconocerla del todo, ¿de quién se trataba?

-Mis…-tragó en seco para seguidamente decir: -Mis gafas.

La figura cogió las mismas de una mesita que había cerca y se las entregó, maldiciendo cada movimiento que hacía se incorporó con mucho esfuerzo y quedó sentado en la cama apoyado en el cabezal de la misma. Se puso las gafas y volvió a mirar a la figura que lo observaba, unos ojos grises le miraban seriamente, unos ojos que reconoció en el acto.

Frunció el ceño y miró a su alrededor, esa no era su habitación, ¿dónde estaba?

-Es mi casa antes de heredar Grimmauld Place, aquí podremos hablar tranquilamente.

-¿Hablar?, ¿desde cuando deseas que tú y yo hagamos tal cosa?

-¿Cómo es posible que Voldemort creyera que cambiarías a tres personas que no habías visto en tú vida por unos inocentes?, ¿cómo dio con ellos y los relacionó contigo si ni yo mismo sabía de su existencia?

No lo miró, no deseaba tenerlo cerca, no después de todo lo que este le había hecho pasar desde que llegó a ese lugar, ahora ya no necesitaba de él.

-No lo sé, no comprendo nada, aunque tampoco es un secreto que ella y mi madre son hermanas, no creo que nadie se haya preocupado por ocultarlo.

-Aclárame algo, ¿qué quiso decir este con: "qué importan esos miserables muggles comparados con la vida de ella?, ¿de la persona que te cuidó cuando eras niño y te dio un hogar?"

Tragó saliva y se aferró a la sabana, ¿cómo era posible que lo hubiese escuchado?, ¿no estaba luchando en ese momento?

-Solo te daré esta oportunidad, no habrá más, no volveré a preguntar, si no me contestas ahora todo terminará aquí, nunca más volveré a dirigirte la palabra y puedes apostar a que conseguiré que tus padres entiendan que algo no va bien aquí.

Tú decides que haces, aquí va mi pregunta, ¿Qué cambiaste?

Algo confuso lo miró sin entender de qué le estaba hablando, o al menos intentando por todos los medios convencerse de que no se refería a lo que él estaba pensando, pero su voz sonó en un susurró ahogado cuando preguntó:

-¿Qué?

-Dime que cambiaste, ya me di cuenta, James y Lily no te vieron tan bien como yo, además de que su memoria está un poco deteriorada por lo que sucedió esa noche, pero yo no sufrí ningún daño, y tú eres el chico que se presentó en la casa y se enfrentó a Voldemort, te repetiré la pregunta ¿qué cambiaste Harry?

Alarmado intentó sonar lo más seguro que pudo:

-No se dé que me estás hablando, creo que te estás volviendo un poco loco.

Su pulso se había acelerado demasiado, debía salir de esa habitación a como diera lugar:

-Harry, Dumbledore estuvo esperando por conocerte mucho tiempo, incluso se fue sin conseguirlo, dio su vida por ti, por ese joven que conoció en el pasado.

No pudo evitarlo, lo miró sorprendido y sin saber que decir, no se esperaba que Sirius llegase a la conclusión correcta. Escucharlo hablar sobre Dumbledore, eso había sido un golpe bajo por su parte, pese a que este no podía saber cuanto, negó intentando hacerse el que no entendía, no obstante Sirius parecía decidido a hablar.

Este se levantó de donde estaba sentado y encarándolo declaró:

-¿Me crees estúpido?, está claro que no me conoces para nada, no soy de quedarse como idiota, quiero la verdad y la quiero ahora, me he cansado de juegos y estupideces, me tienes más que agotado, vienes aquí después de haber provocado todo esto y encima te comportas como el manda más, ¿quién te has creído que eres?

Que te quede claro chaval, que si esos niños ahora están en peligro es todo por tú culpa, que todo lo que está pasando seguramente lo provocaste tú.

Fue el golpe definitivo, sus palabras fueron como dagas derechas al punto exacto, era cierto, todo lo que este había dicho era verdad, maldito fuera, sin desear seguir mirándolo a la cara, se levantó de la cama en la que se encontraba y se alejó de él:

-¿Intentando huir?, me temo que no te será posible.

-¿Huir?, ¿a dónde?, ¿con quién?, es más, ¿por qué lo haría?, no lo comprendes, nunca lo entenderías, pero quieres saber, perfecto, te contaré, tienes razón, soy culpable de esto, fui un maldito iluso, y caí en su trampa.

Me dejé llevar por culpa de lo que siempre Dumbledore alababa en mí, mis malditos sentimientos.

Sirius lo observaba aún desde la posición en la que se encontraba y él retrocedió más, no deseaba ver su cara cuando lo culpara definitivamente, cuando le recriminara su actitud, no quería ser juzgado por él, no obstante este se lo estaba reprochando ya:

-Siempre pensé que sería buena idea ver mi casa, ¿por qué no?, creí que era lo idóneo, siempre dicen que cuando te pierdes lo mejor es volver al principio, ¿por qué no me podía funcionar a mí también?

Rompió a reír ante sus propias palabras, ¿cuándo algo normal y corriente le había funcionado a él?

Sirius se fijó en él, evidentemente no sabía de qué hablaba, pero algo parecía decirle que era mejor no hablar, quedarse cayado y escuchar lo que le decía y él lo agradeció.

-Hacía muy poco tiempo que lo había perdido, él siempre se había dedicado a ayudarme y guiarme, no obstante al igual que tú, los dos quisisteis protegerme de algo que no podíais evitar, para al final, acabar como acabamos, yo teniendo que cumplir con todo y los dos dejándome de nuevo solo, como empezó todo.

Os odio, no sabes cómo os odio, u os odie por eso, me disteis algo a lo que yo no estaba acostumbrado, algo que yo no conocía, para después despiadadamente volver a arrebatármelo todo poco a poco.

Se acercó más a la pared y acabo apoyado en la misma mientras retomaba sus palabras:

-Soy culpable, tienes razón, pero yo solo quería saber ¿qué pasó?, mejor dicho ¿cómo paso?, nadie podía ya decirme mucho, y la única persona que me quedaba, temía herirlo preguntando cosas como esa.

Él también había sufrido muchísimo con todo esto, y si yo comenzaba a preguntar sobre todo, estaba seguro de que se lo haría pasar mal, y no quería, Remus era muy importante para mí y mi única conexión ya.

Respiró hondo y continuó:

-Fui al valle de Godrig acompañado de Ron, vi mi casa destruida, la puerta rota, he imágenes vinieron a mi mente, justo en la entrada debería de encontrarse el cuerpo de mi padre, a los pies de ese maldito miserable mientras escuchaba su risa en mi cabeza, una risa tan conocida, como la mía misma, una risa que me ha atormentado desde siempre, incluso antes de saber nada de todo esto, tenía pesadillas con esa risa.

Subí al piso de arriba llevando la varita rota de mí padre conmigo, al llegar al que había sido mi cuarto me lo encontré destrozado completamente, y en el suelo la varita de mi madre, y vi como había matado a mi madre mientras ella me protegía con su cuerpo.

A este momento, Sirius, había apoyado ambas manos sobre la cama y lo miraba sin comprender nada, sin terminar de procesar lo que sin duda estaba escuchando, mientras que él, ya tenía lágrimas corriendo por su rostro.

-Bajamos los dos de allí y yo dije que quería ver lo que había pasado, Ron me detuvo y me enseño el gira-tiempo, hicimos una promesa de no intervenir, pero todo se torció, llegamos antes de lo esperado a vuestro tiempo, y nos encontramos con mi padre, solo se nos ocurrió correr, no podíais vernos, por eso huimos, pero aun así nos alcanzasteis y nos enfrentamos.

Ron y yo contábamos, con él dos años de entrenamiento, yo con seis años de problemas en mi espalda, y con tres enfrentamientos con Voldemort.

Conseguimos escapar de vosotros, y nos ocultamos.

Estaba decidido a no intervenir, a dejar que todo pasará como tenía que pasar, pero no pude, vi a Voldemort levantar su varita, apuntar a mi padre, yo sabía lo que iba a pasar, sabía que no lo volvería a ver con vida nunca más, que esa, sería la única ocasión que lo vería, aparté la mirada de ellos decidido a dejarlo estar, pero en mi mente comenzaron a sonar todas esas preguntas, todas esas desesperantes frases.

¡Y si intervengo?, podría vivir con ellos, ser una familia al fin, podría estar a su lado, conocerlos, estar con ellos, disfrutar de su compañía, podría recibir un beso de ellos, una caricia de mi madre, un consuelo cuándo tuviese pesadillas, me enseñarían a volar ellos, recibiría unos recuerdos míos y no de los demás, los conocería por mi mismo, y no por lo que Sirius, Remus, Dumbledore, Hagrid, u otras tantas personas me habían dicho.

-Sin pensarlo más, sin pensar en las consecuencias que eso causaría, intervine, salve la vida a mi padre, y con eso la de mi madre, pero maté a otro que lo había dado todo, que se había preocupado por mí como un padre.

Cogió aire para pronunciar su siguiente frase, sobre todo la principal, de la que más culpable era y de la que nunca podría perdonase:

-Remus Lupin murió esa noche, confieso que no sé que hacia allí, según todo, nadie debería de haber estado, ni Remus, ni Dumbledore, y tú llegarías cuándo todo hubiese pasado.

Creí que por salvarlos a ellos moriría yo, y no me importó, pues en esos momentos me consideraba el culpable de vuestro sufrimiento.

Sé que lo hice mal, sé que no debería de haber cambiado nada, pero ¿qué habrías hecho tú?, venía de un futuro, en el que no tenía nada, perdí a mis padres con un año, tú fuiste a la cárcel y cuándo escapaste, me diste dos años de alegría, para después morir.

Se fijó en este de repente furioso con él, odiándolo como lo había odiado después de su quinto años:

-Dos malditos años te portaste como un padre, me diste lo que no conocí nunca, para luego dejarte matar, abandonarme de nuevo a mi suerte, y un año más tarde, Dumbledore te siguió, me paralizo para que no interviniese, me paralizó dejándome impotente ver como lo mataban.

Estaba destrozado cuándo fui a casa de mis padres por primera vez a ver el lugar donde pasé mi primer año de vida, el único feliz de mi vida.

A ese momento ya se encontraba en el suelo con ambas manos tirando de su cabello desesperado por no poder olvidarlo todo como el resto había hecho, deseando poder formar parte de todo sin ser consciente de nada:

-Pero al hacerlo lo estropee todo, si no hubiésemos ido solos, esto no habría pasado, Hermione nunca hubiese dejado que esto pasará.

No sé que hacer ahora, volver al pasado y dejarlo todo como estaba, no intervenir en nada, pero entonces todo volvería a ser como antes.

Estaría solo, pero al menos Ron tendría a su familia, no sería un asesino, no estaría con los mortifagos, sería mi mejor amigo como siempre, y Hermione, ella no me odiaría como lo hace, volvería a ser mi único punto de apoyo, mi mejor amiga de nuevo, Luna, Neville y Ginny, todos de nuevo seriamos uno, pero aun así yo estaba solo y con un destino marcado, un destino odioso pero sin escapatoria.

Aunque sé que es ser egoísta, quería olvidarme de todo, vivir aquí, vivir con mi familia, no pensar en que había arruinado la vida de mis mejores amigos, ser egoísta y disfrutar de lo que siempre se me negó, ¿tan despreciable soy por eso?

¿CUÁNTAS MUERTES MÁS HE OCASIONADO POR MI ESTÚPIDO Y EGOISTA COMPORTAMIENTO?, ¿CUÁNTOS MÁS CAERAN?

Tras esas palabras sintió que la garganta le ardía por culpa de los gritos que había dado, no obstante no se había desahogado, los mismos no habían servido para nada, solo para entender la magnitud de lo que había provocado con sus actos.

"OPV"

Sirius lo miraba sorprendido, eso era más de lo que esperaba escuchar, no creía haberlo entendido todo, pero Harry estaba hecho pedazos por dentro, ahora entendía esa tristeza en sus ojos cuándo lo conoció hace dieciséis años en el pasado.

Esa desesperación por ser feliz que tenía el chico, ¿egoísta, él se creía egoísta por eso?, nadie podría ser egoísta por ansiar ser feliz después de todo lo que le había dicho el chico.

Merlín, eso era mucho más de lo que se esperaba.

Sirius golpeó con fuerza el colchón ante él, era demasiada información, cayó de rodillas al suelo con ambas manos aun reposando sobre el colchón, reposó su cabeza sobre las mismas, ¿cómo todo podía ser tan complicado?, ¿qué habían hecho para tener un futuro tan odioso como el chico describía?, ¿qué había hecho él, para pasar por tanto si tan solo tenía un año cuándo todo eso comenzó?

¿Qué habría llevado a ese miserable ser a hacer tanto daño a un simple crío?

Sabía que James y Lily sabían que había un motivo, pero no se lo habían querido decir, solo le habían dicho que los perseguía Voldemort y que quería matarlos, no le habían dicho que a quién buscaba Voldemort era a Harry y no a ellos.

De eso se enteró la noche en que todo pasó, pero aun no sabía el motivo.

Suspiró abatido.

-Esto es demasiado.- Harry no hablaba, tan solo pensaba en todo y en nada a la vez.

-Hermione era tú novia, ¿por eso la besaste la otra noche?

Ni siquiera sabía porque había sacado el tema, evidentemente ella era algo para Harry, no obstante precisaba centrarse en otro punto que no fuera lo que este acababa de contarle, necesitaba primero ordenar las cosas en su mente, quizás con eso se despejara lo suficiente. Harry levantó su verde mirada ahora brillante por las lágrimas retenidas, parecía desconcertado por su pregunta, más él, necesitaba saber la respuesta a la misma.

-¿Cómo?

-Te vi besarla.

No quiso dar más información, mientras este dejaba de mirarlo y suspiraba para declarar:

-No, eso, eso no sé porque fue, estaba tan asustada, la vi tan frágil, mi Hermione es fuerte y no se muestra débil ante nadie, lucha con uñas y dientes, podría decirse que es la casi novia de Ron, y no obstante ella y yo somos como una sola persona, no necesitamos hablarnos, solo con mirarnos sabemos lo que el otro necesita o desea, o incluso lo que quiere decir.

Ese día creo que estaba intentando calmarla, ayudarla quizás, no obstante me quedó claro que no era a mí a quien necesitaba a su lado.— no dijo nada más y no pudo evitar mirarlo algo molesto.

¿Cómo iba a ser él lo que ella necesitaba a su lado?, todo lo que ella había pasado había sido por su…

Se detuvo en seco ante sus pensamientos, no, este Harry no era el culpable de lo sucedido a Hermione, bueno sí lo era, pero indirectamente.

Negó confundido y exasperado, toda su frustración, todo su enfado con él, todo debía quedar relegado y sepultado en el olvido, ese muchacho ante él, no era el mismo que él conocía.

El muchacho ante él era diferente en muchos aspectos era más:

-No se lo digas a nadie, lo intentaré arreglar, pero no digas nada, yo terminaré con esto, todo volverá a ser como antes, como tenía que ser.

Nunca podría ser feliz sabiendo que ellos me odian, y menos dejando a Hermione sola, sin sus padres y a Ron siendo el asesino de sus propios padres, no es justo.

Yo, al menos ya estoy seguro de lo que voy a hacer, de lo que tengo que hacer a partir de que todo vuelva a ser como antes.

Fijó sus ojos en él y se quedó helado, Noble, sí, este Harry Potter era más noble, sus ojos verdes demostraban que estaba hablando completamente en serio, no obstante no podía admitir eso, no, por nada del mundo:

-Espera un momento, no puedes, no debes volver al pasado y cambiarlo todo de nuevo, quién te dice que lo cambias a peor.

-No, lo dejaré todo como estaba como debería de haber sido.

"OPV"

-No te dejaré.- esa voz firme y esos ojos decididos, hicieron a Harry sentir un escalofrío, ahí estaba su Sirius de siempre, el que él apreciaba, el que él había perdido.

¿Por qué todo tenía que ser tan doloroso?, ¿porque todo tenía que ser tan difícil?, ¿por qué demonios había aceptado el dichoso viaje en el tiempo?

-Pero…- Harry dejó de hablar en el momento, un fuerte dolor justo en su cicatriz lo hizo detenerse al hablar, llevó su mano a la misma, dejó escapar un jadeo de dolor, seguido por un fuerte grito.

Sirius se levantó de donde estaba y se acercó a él alarmado:

-¿Qué sucede?, Harry, por Merlín, ¿qué pasa?

No podía hablar, no salían palabras de su boca, nunca antes había sentido el dolor como ahora, eso no era normal, no sabía que le estaba pasando pero eso dolía demasiado.

En su mente, una voz fría que reconocería hasta en el mismísimo infierno declaró:

-No volverás, no ahora, ahora eres mío, todo salió como esperaba, algunas variantes pero nada sin importancia, además de que estás atrapado aquí, ¿no me digas que no lo sabías?

Entonces te lo diré, un hecho pasado solo se puede cambiar una vez, solo un viaje al pasado a un momento, no puedes volver nunca más a ese momento en el tiempo, no puedes cambiarlo de nuevo, solo puedes rescribir un momento en la historia una vez, si fracasas, no puedes volver para remediarlo.

Lo hecho, hecho está.

No sabía a que se debía, pero el dolor era casi insoportable, Voldemort ¿no podía estar cerca verdad?, su respiración se hizo más pausada, mientras en su mente solo podía procesar una cosa.

Estaba atrapado para siempre ahí.