Naruto no me pertenece.

Kiba gruñó. No fue un sonido muy humano que digamos. Sonaba como un perro, uno bastante grande, y feroz. Pero, ¿qué podía hacer? Después de todo, era un Inuzuka. Pero no cualquiera. Sino un alfa que encontró a su beta. Aunque por razones bastante evidentes, simplemente su pareja no se fijaría en él como un posible pretendiente.

Vamos. ¿Itachi Uchiha? ¿Era en serio? ¿Acaso Kami lo odiaba? Sasuke salía con Naruto, cierto, pero... ¡Itachi! Todo estaba en contra.

#1- Itachi Uchiha era el próximo líder del clan Uchiha, lo cual ya le daba algo llamado ser "dominante". Los Inuzukas debían ser dominantes.

#2- Ni siquiera sabía si podía ser gay (Itachi, claro. Kiba era gay declarado)

#3- Itachi podría verlo como un simple cachorrito confundido, más que todo por los cinco años de diferencia.

Kiba se maldijo. ¿No pudo haber tenido la edad de Hana? Podrían ser mellizos o algo así. Algo para estar más cerca de Itachi.

Sacudió la cabeza.

Volviendo a sus gruñidos. Varias personas (hombres Y mujeres, qué descaro) le habían hecho propuestas muy indecentes a Itachi ese día. Kiba lo sabía, porque además de que lo seguía discretamente, podía oler. Demasiados olores, no todos ellos lindos, y algunos estaban excitados por su beta. SU Itachi.

No pudo evitar alegrarse cuando el ANBU los rechazó a todos, y a todas. Pero lo más molesto era lo que había dicho a todos.

Estoy ocupado con alguien más.

No podía ser. Kiba lo seguía, sabía lo que hacía. Cuando iba de misiones, tenía métodos de seguir sabiendo qué le pasaba a su pareja (que no sabía que era su pareja, pero eso era lo de menos). Entonces eso le molestó bastante. Era un hombre muy territorial y posesivo, como todo Inuzuka que se respetara. Hasta cierto punto, Kiba se había sentido orgulloso de sí mismo, porque, al contrario de los miembros del clan que tenían su edad, controlaba mucho más sus hormonas, en especial en la época de apareamiento. Era un dolor emocional y físico, y Kiba no lograba dormir mucho, y no podía hacer misiones imporantes, pero Kiba se controlaba, y todo porque se negaba a compartir la cama con cualquiera que no fuera su Uchiha.

Debo dejar de pensar en él como mío, creo que ni siquiera sabe mi nombre.

Y ahí se equivocaba Kiba. Todos sabían su nombre. Era, después de todo, el mejor ninja de su generación, junto con Sasuke, Shikamaru, Neji y Naruto. Nadie lo hubiera pensado, pero Kiba era un diamante en bruto. Así que, claro, cuando se hizo ANBU y fue con los otros genios, nadie dejó de expandir su fama. Todo ANBU sabía quién era Kiba Inuzuka, y todo lo que sabía hacer, y las historias ninjas junto a su escuadrón.

Itachi, por supuesto, debía saber su nombre. Después de todo, uno de los ninjas de su escuadrón debía ser sustituido en poco tiempo por transferencia de aldea, y Kiba fue de las primeras opciones para ingresar al mejor escuadrón ANBU. Tsunade misma lo había recomendado, y eso era mucho decir.


-Ototo, el Inuzuka, ¿qué tan bueno es?

-¿En qué?

-Como ANBU.

-El mejor rastreador, es increíblemente rápido y silencioso a pesar de tener a Akamaru con él todo el tiempo, sabe suficientes cosas de ninja médico, pero si quieres que le dé una calificación tipo cuando te evalúan para ANBU, le daría la misma que te dieron a ti, quizá dos o cuatro puntos menos porque sus elecciones de jutsus a veces lo pueden consumir mucho, que aunque no le ha dado problemas, puede dárselos, y muy serios.

Itachi asintió.

-¿Por qué me preguntas eso?

-Pediré a Kiba para transferencia a mi escuadrón. Hirohito se casó con la chica de otra aldea que conoció en una misión, y... bueno. Kiba fue una de las primeras opciones para llenar su puesto, y decidí preguntarte, porque estás en su escuadrón. Tsunade me lo recomendó. Así que lo pediré.

Sasuke frunció el ceño.

-Nos vas a dejar sin Kiba, aniki. Eres egoísta.- masculló.

-Bueno, quiero lo mejor. Pero le daré un día para que vaya con ustedes, si tanta es la cosa.

Sasuke se encogió de hombros y comenzó a subir a su habitación. Se detuvo en la base de las gradas.

-Ten cuidado con él, Itachi. Kiba podrá ser Inuzuka, pero hay más en él de lo que deja ver. Y tiene un muy buen instinto, así que vas a tener que delegar algunas veces. Sé que no te gusta, pero te aconsejaría que si quieres seguir con un escuadrón, nunca hagas enojar a Kiba. Naruto me dijo que la última vez que estuvo furioso de verdad tuvieron que sacarlo de la aldea, y paró destruyendo las ruinas ancestrales de otra aldea.

-Lo consideraré.


-Inuzuka, la Hokage requiere tu presencia inmediatamente.

-Hai. Arigato.- Kiba pagó su ramen y fue a la torre, entrando a la oficina sin tocar- Que sea rápido, tengo entrenamiento Inuzuka en dos horas, Tsunade-sama.- dijo.

-Serás transferido al escuadrón de Itachi Uchiha. Está aquí para saber tu respuesta.- Kiba entonces hizo caso al olor relajante y suave de vainilla con lavanda que lo volvía loco. Debía pensar. ¿Ir al mismo escuadrón que Itachi? No. No podría. Sería imposible concentrarse. Estaría protegiéndolo todo el tiempo. Podría... maldición, ¡podía llegar a marcarlo como suyo! Eran demasiados riesgos.

-No me iré de mi escuadrón.

-No serás visto como poco fiel a ellos. Hablé con Sasuke, y Naruto, y están bien siempre y cuando los visites de vez en cuando.- dijo Itachi con cierto aburrimiento.

-No puedo.

-Eres el más capaz.

-¡No es eso, Tsunade! ¡No puedo estar cerca de Itachi Uchiha! Es demasiado arriesgado... no... debo negar mi transferencia. No puedo.

-Tienen una misión en un par de horas. Dura una semana. Dependiendo del resultado, irás ahí permanentemente o no, Kiba. Eres el único apto para el lugar.- dijo la rubia- Y si no quieres ni ir a esta misión, te juro que Tsume te irá ir.

Kiba maldijo.

-Vocabulario.

-Iré a la misión, pero no logrará que cambie de opinión, Hokage.- dijo Kiba. Miró a Itachi- Y tú, aléjate lo más que puedas de mí.- salió de ahí, con Akamaru ladrando alegremente.

¡El Uchiha estará cerca, Kiba!

Cállate, Akamaru, eso es malo. Estoy en época de apareamiento, estar cerca de él será una tortura.

¿Por qué? ¡Lo puedes marcar!

¡Exactamente por eso! No puedo marcarlo sin su consentimiento.

El consentimiento es lo de menos, él sabrá que están hechos el uno para el otro.

Preferiría que se enterara de eso de una manera menos forzosa, Akamaru.


Itachi suspiró. La reunión pudo haber ido mejor. Pero el Inuzuka lo intrigaba. Cualquiera saltaría a la propuesta de ser parte de su escuadrón ANBU, ¿por qué Kiba no? Por alguna razón, le dolía. Era un golpe para su ego y su orgullo. Haría que Kiba se quedara con su escuadrón, costara lo que costara.

Vio a Tsume yendo hacia él, y se detuvo.

-Itachi, necesito hablarte.

-¿Sí, Inuzuka-san?

-Tsume está bien. Y quisiera un lugar más privado.

Itachi asintió y fueron a los territorios Inuzuka.

-¿Pasó algo con Kiba?

-De hecho, sí, y por la naturaleza del asunto, es bueno que él no esté en casa en este momento.

-No comprendo.

-Kiba encontró su beta, Itachi.

El Uchiha no hizo señales de comprender, así que Tsume suspiró y procedió a explicarle todo.

-Mira, en el clan Inuzuka estamos organizados como alfas, betas, deltas y omegas. Los alfas son líderes naturales, y hay grados de alfa. Los alfa-alfa son los de mi familia. Alfa-delta es el que domina en su relación, pero no tiene un puesto alto en el clan, van justo debajo de los alfa-beta. Los omegas son personas que se han ido integrando poco a poco a nuestro clan, después de pasar por todos los exámenes necesarios. Los betas son posibles parejas para los alfas, y los deltas son posibles pareja para los betas o los alfas. Cada alfa tiene un beta. Eso quiere decir, Kiba tiene una pareja beta. Nota: la pareja puede ser dentro o fuera del clan. Sea como sea, Kiba debe marcarlo, para así poder evitar que personas indeseadas se acerquen a su beta.

-Gracias por la explicación, Tsume, pero sigo sin comprender.

-Kiba está en etapa de apareamiento. No espero que sepas eso sólo de verlo. Pero Kiba siempre ha logrado controlarse más que los demás machos del clan, aunque le cause un gran dolor físico y emocional el hacerlo. El problema eres tú, Itachi.

-No entiendo. Lo intento, pero no lo entiendo.

-Tú eres el beta de Kiba, Itachi. Mi hijo sabe que serás el próximo líder del clan Uchiha, no sabe si eres gay, y simplemente tiene miles de razones para no marcarte, y ha estado intentando controlarse. Pero tú pediste que estuviera en tu escuadrón. ¿Tienes idea de la posición en la que está? No te puedo prometer que pueda pelear bien, porque es algo doloroso controlarse, y estará cerca de ti, lo cual lo hará peor. Su necesidad de marcarte será muy grande. Así que no lo distraigas. No quiero que salga herido.

Itachi parpadeó. ¿Él era el beta de Kiba? ¿Del hombre que lo provocaba sin saberlo? ¿Del hombre del que se había enamorado perdidamente?

-Tsume, respecto al líder del clan Uchiha, el próximo será Sasuke. Él y Sai se casaron hace poco, y Sai está esperando su primer hijo ahora.- suspiró- Y yo no tengo problema en que el hombre que amo me marque, Tsume.

La mujer asintió. Kuromaru gruñó un poco.

-Kiba está cerca. ¿Lo entretengo?

-No.

La puerta se abrió.

-Oka-san, saldré de misión en unos...- se detuvo abruptamente al ver a Itachi- ¡Te dije que no te acercaras a mí, Uchiha!

-Kiba, relájate.

-¡No puedo relajarme, mujer! ¡Sabes que él es mi beta, y sabes que no puedo marcarlo y...!

Itachi se levantó ágilmente, y, al ser un poco más bajo que Kiba, tuvo que colgarse del cuello del menor para posar un beso en sus labios y callarlo. Kiba de inmediato respondió y lo besó apasionadamente.

-Relájate.- susurró Itachi- Te amo, Kiba. Márcame...

Kiba se tensó.

-¿Cómo sabes...?

-Hablé con tu madre.

-Los puedo oír, ¿saben?- gruñó Tsume.

-Entonces vete, necesito hablar yo con él.- Tsume rodó los ojos y se retiró, igual que Kuromaru. Kiba miró a Akamaru- Tú también, Akamaru.- el gigantesco perro lanzó algo parecido a un suspiro, y los dejó solos- ¿Me explicas, Itachi?

-Mira, nunca creí que fueras... que yo pudiera ser tu beta. Me gustaste cuando te vi, Kiba, pero consideré imposible que pudieras sentir lo mismo por mí. Cuando Tsunade te recomendó para que sustituyeras a Hirohito, pregunté a Sasuke, eres un gran ninja, Kiba. Así que pensé que al menos así podría tenerte cerca, y cuando te negaste, me frustré, y me prometí hacer todo lo que pudiera para poder tenere en mi escuadrón. Pero cuando tu madre se acercó a mí y me explicó todo eso, al fin entendí por qué te habías negado.

-Serás el líder de los Uchiha. Y yo no puedo dejar a mi clan. Hana se casará fuera del clan y se irá, y yo seré el líder.

-No dejarás a tu clan. Y Sasuke será el líder. Se casó con Sai, y esperan a su primer hijo ya.

-Cierto.

-Así que puedo... ser tuyo... y casarme contigo, si quieres, por supuesto...

-Por supuesto que quiero. Nada me haría más feliz.


Kiba había escogido esperar a terminar la misión para marcar a Itachi. El Uchiha no se opuso, al parecer el proceso era un poco complejo, y marcarlo rápidamente no era muy recomendable.

Por supuesto, no se fueron sin dejar claro que Itachi Uchiha pertenecía a Kiba Inuzuka... a toda la aldea. Kiba era muy territorial. A Itachi, sinceramente, no le molestó.

La misión fue casi normal. Hubieron pocas complicaciones, con eso de que Kiba controlaba sus hormonas, y a Itachi le dolió haberlo puesto en esta situación en un momento así. Kiba, sin embargo, no dejó de preocuparse por él, y lo protegió durante la pelea.


Regresaron sucios a la aldea, y con heridas menores. Kiba fue con Sakura para que lo dejara como nuevo, y esperó a que Itachi saliera para acompañar a su beta con la Hokage.

-Entonces, Kiba, ¿qué dices?

-Me transferiré de escuadrón, Tsunade-sama, pero con condiciones.- Itachi parecía sorprendido. No había oído condiciones.

-Veremos.

-Itachi es mi beta, supongo que entiende lo que eso es.- la rubia asintió- Estoy en época de apareamiento. Mientras yo esté en época de apareamiento, no puedo hacer misiones con Itachi. Serían un fracaso total. Y mientras él esté esperando, no puede salir de la aldea bajo ninguna circunstancia. ¿Entendido? Y él se incorporará de inmediato al clan Inuzuka, la ceremonia será en una semana, así que quiero la papelería necesaria.

Tsunade sonrió y le dio un fajo de papeles.

-Aquí tienes.

Itachi le dio el reporte.

Los dos se dispusieron a irse.

-Hablaré un momento con Itachi, Kiba, si no te molesta.- dijo la rubia. Kiba asintió.

-Te esperaré afuera con Akamaru.- y el castaño salió sin decir más.

-Itachi, tienes suerte de tener a Kiba.

-Lo sé, Hokage.- sus ojos negros se suavizaron.

-También debes saber que tarde o temprano tendrás que quedarte en la aldea. Kiba no te pedirá que dejes tus deberes ninja, pero es lo que las parejas de los líderes de los clanes hacen, sé que lo sabes. En el clan Inuzuka cuidan mucho a sus parejas. Te repito, Kiba no te pedirá que dejes tus deberes ninja, pero estará ansioso muchas veces respecto a ese asunto, y más si él no va en la misma misión que tú. Sabe que te puedes cuidar, pero son sus instintos. Tsume me explicó todo, por cierto. Sólo para que veas que no es broma.

-Hai.

-Ve con él.


Kiba sonrió cuando Itachi salió de la oficina de la Hokage. Le ofreció la mano, e Itachi entrelazó sus dedos con los del Inuzuka.

-¿Te dijo algo importante?

-Nada de lo que debas preocuparte.- dijo el pelinegro. Caminaron hasta los territorios del clan Inuzuka, donde al fin pudieron entrar en la gran casa de la familia principal. No era tan grande como la mansión Uchiha, cierto, pero era grande, y era acogedora. Era... hogar.

-Itachi, lo de la marca...

-Deberíamos iniciar...

-Claro.


Itachi se observó en el espejo. Después de diez años, los colmillos de Kiba seguían marcados en su cuello. Miró su vientre crecido. Esperaba su octavo hijo.

-¡Llegué!- oyó a su esposo entrando a la casa. Sonrió al oír las voces de todos sus hijos.

-¡Papá, papá! ¡Akamaru! ¡Papi, papá llegó!

Itachi bajó hasta la sala y abrazó a su esposo, quien le dio un beso suave en los labios. El beta notó unas heridas.

-Kiba, tienes heridas. ¿No pasaste al hospital?

-Quería volver lo más rápidamente posible.- murmuró Kiba con una sonrisa tímida. Itachi suspiró, sabía, ahora entendía, cómo se sentía su esposo, así que no lo regañó- ¿Cómo va nuestro hijo?

-Perfecto. Tsunade dice que será sano, como todos.- rió el mayor.

-¿Sabes cuánto te amo?

-Cursis.

-Cuida tu boca, jovencito.- regañó Itachi con severidad pero al mismo tiempo suavidad.

-¡Están cursis, a jugar afuera!

-Al menos aprendieron eso.- dijo Kiba con una risa baja- Ahora, ¿en qué estábamos...?