15º-Rvelando la Locura:

Un día después de todo lo sucedido en el callejón Diagon se encontraba en su cuarto pensando en varias cosas cuando escuchó que llamaban a la puerta, miró a esta distraída, ¿quién podría ser?

Se incorporó en la cama y miró hacía la misma a la par que se sentaba:

-¿Quién es?

La puerta se abrió un poco y una melena azabache apareció por la misma:

-¿Puedo pasar un momento?, quiero hablar contigo de un asunto.

-Claro, pasa, no te preocupes estoy sola.

Declaró al ver que este miraba a todas partes, se encontró con que este entraba en la habitación pero no lo hacía solo, con él venía un gato peludo y de color canela.

-¿De dónde has sacado ese gato Harry?

Este cerró la puerta tras de sí y se apoyó en la misma:

-En realidad este es el tema del que quería hablarte, verás, este amiguito de aquí es muy especial, aunque no lo parezca es muy inteligente y cariñoso cuando quiere, aunque no le digas a Ron, él y el gato no se soportan.

Soltó una pequeña risa y lo incitó a acercarse a su cama, quería ver al minino de cerca.

Harry así lo hizo, y juntos, gato y él se sentaron en su cama, el gato se bajó se regazo de Harry y caminó como si la cama fuese suya, olisqueando todo a su alrededor, era un gato en cierto modo feo, pero tenía algo que lo hacía especial.

-Curioso espécimen, ¿qué querías decirme sobre él?

-Se llama Crookshanks, este gato estaba en la tienda de animales del callejón Diagon.

-Así que no solo os trajisteis un protegido ayer del callejón.

Dijo sin más, claro está que se refería al chico que por lo visto había perdido a su abuela en la refriega que ayer tuvieron después de que ella y Ginny se marcharán de allí. Vio como Harry fruncía el ceño, aparentemente el niño había tomado a Harry como el responsable de él y lo seguía a todas partes.

-Sí, bueno, el caso es que este gato y la lechuza que está en mi cuarto, no son dos mascotas cualquiera.

-¿A qué te refieres?

-Hedwig era mi lechuza desde primer año, fue un regalo de Hagrid cuando me llevó al callejón Diagon a por mis cosas.

-¿Y él?

Ambos vieron como el gato saltaba de su cama a la que había más cerca, la de Ginny, que olisqueaba esa también y se paseaba dejando algunos pelos por el lugar.

-Él, es la mascota de Hermione, la compró en tercer año, fue un regalo de cumpleaños de sus padres, desde que se conocieron fueron inseparables.

Luna miró a Harry por unos instantes comenzando a comprender, miró al gato y vio que volvía a saltar hacía la siguiente cama, y que volvía con su tarea de olisquear todo a su paso:

-Parece más un perro.

-Creo que busca algo, aunque no sé el qué, lleva así desde ayer, no me ha dejado dormir en toda la maldita noche.

-Lo que me recuerda que Hermione está que arde, lo que le hiciste ayer no creo que te lo perdone fácilmente.

Se encogió de hombros y de repente se dejó caer en la cama hacía atrás, con sus manos bajo la cabeza y suspiró:

-Sinceramente, un motivo más que menos, no marcarán una diferencia.

Frunció el ceño extrañada, ¿qué le pasaba a Harry ahora?, se acercó a él:

-¿Qué planeas?

Este la miró de reojo y negó.

-Nada, le daré su tiempo y espacio, no creo que sea sano para mí estar como hasta ahora, todas las formas de acercarme a ella han quedado relegadas al olvido, no sirve de nada, así que me he rendido.

-¿Y el gato?

-Quiero que le digas que es un regalo de tu parte.

Eso la pilló por sorpresa:

-¿Perdona?

-Sí, dile cualquier excusa, pero que sea creíble.

Se tumbó a su lado solo que ella boca abajo y con ambas manos sosteniéndose con los codos, apoyó su cabeza en ambas manos y suspiró:

-Ya no sabes que más hacer, ¿cierto?

-No, y creo que debería de estar centrándome en otras cosas diferentes, ayer todo fue un caos. La gente nos atacó a nosotros, nos consideraros enemigos en lugar de amigos.

-Es normal, ¿qué se ha hecho por ellos hasta ahora?

-Precisamente, y por mucho que hagamos, no parece llegar el mensaje a nadie, todo lo hacemos casi en el anonimato, normal pues a quienes estamos salvando es a los que van a ingresar a Hogwarts este año que son de familias muggles, pese a que Skeeter y Cristal están haciendo un trabajo extraordinario, nada parece tener mucho sentido.

Nos hemos centrados en eso y nos hemos olvidado de los nuestros, pensé que conseguiríamos ayuda de la gente si nos veían actuar.

-Y así ha sido, pero solo nos hemos enfocado en una parte, y nos hemos olvidado de la otra, no solo los hijos de muggles necesitan protección, pues no solo a ellos se está sometiendo.

Harry suspiró y cerró los ojos:

-Esto es demasiado difícil, Kinsgley y el resto son increíbles y aun así no damos abasto, en mi realidad las cosas son diferentes.

-¿A sí?

-Muchas cosas Luna, demasiadas, pero cuento siempre con la mente despejada y siempre inteligente de Hermione a mi lado. Ella es la voz de nuestra conciencia, la que aporta ideas y demás, sin saberlo, todo esto es obra de ella.

-¿Qué quieres decir?

-Todo lo que dije el otro día, y lo que provocó que todo diera comienzo, es cosa de Hermione y también de Dumbledore, los de mi realidad, el ED, lo formamos en nuestro quinto año, por supuesto solo nos dedicábamos a estudiar defensa contra las artes oscuras, nada más.

El caso es que ese año nos toco una profesora de lo más irritante, y nos tocó buscar una forma de aprender lo que se negaba a enseñarnos.

-¿Quién os ayudó?

Harry la miró y negó:

-Nadie Luna, eso lo creamos entre Hermione, Ron y yo, el líder o mejor dicho profesor de todos los que asistieron fui yo, era el mejor en defensa de todos y Hermione pensó que yo era el indicado.

-Hermione pensó ¿en?

Sonrió al ver la cara que este ponía:

-En verdad te molesta estar así con ella ¿verdad?

-¿Entonces me harás el favor que te he pedido?

Miró hacía la cama de Hermione y se percató de que el gato se había enroscado en sí mismo y se había acostado cerca de la almohada:

-Evidentemente, él no necesita que le digan quien es su ama.

-Sin duda eso es lo que estaba buscando, ¿sabes?, cuando Hermione lo compró, la de la tienda nos dijo que no se llevaba bien con ninguno de los compradores.

-¿Y sí con ella?

-Y conmigo, y a Sirius lo defendía a capa y espada.

Verlo sonreír de medio lado le agradó, era una cara diferente del Harry Potter que conocía hasta hacía muy poco, no sabía si era o no verdad lo que este y Ron contaban, pero sin duda el cambio era notable, y para mejor, pese a que el de Ron no sabía como interpretarlo de todo.

Daba la sensación de que cuando hablaban no sabía que decirle, como si no la conociera realmente:

-¿Cómo nos conocimos Harry?

-Fue en mi quinto año, Ginny nos presentó en el tren, eras una chica muy peculiar, he de decirte que desde que te conocí me agradaste, pese a que no negaré que eras algo diferente al resto.

Si recuerdo bien llevabas unas gafas extrañas y leías el quisquilloso al revés.

Te uniste al ED con nosotros, y poco a poco nos hicimos amigos, no hablabas mucho, pero sí decías cosas inquietantes, ese año…- paró de hablar por unos instantes y lo vio tragar para después aclararse la garganta y decir más bajo: -Ese año tuve ciertos problemas, pese a que nos acababas de conocer, no dudaste un segundo en ir conmigo, pese a que sabías que donde íbamos no era seguro, me acompañaste, nunca entendí realmente tu decisión.

De todos los que fuimos, tú, eras la única que realmente fuiste sin pensar en nada más. Ron y Hermione siempre me habían acompañado, Neville era amigo nuestro desde primero, aunque no nos había acompañado nunca antes en ninguna aventura anterior, pero sí que me ayudó en cuarto, o incluso en primero.

Ginny, bueno, ella era la hermana pequeña de Ron y según Hermione estaba enamorada de mí, así que tenía eso como motor, per tú, no tenías porque, nos acabábamos de conocer y ya eras parte de todo, como una más.

Callo sus palabras y se quedó en silencio:

-¿Y qué tal me llevo con Ron y Hermione?

-Con Hermione tienes tus diferencias, con Ron ni bien ni mal, él simplemente te acepta, eres una amiga y te considera como tal, aunque no te mentiré, cree que eres algo…

-¿Rara?, ¿loca?

Intentó que su voz no sonara extraña, ¿eso pensaba ese Ron de ella?, ¿entonces que pasaría ahora?

-Lo siento, es que tampoco te ha tratado mucho, el año pasado de hecho comenzó una relación con Lavender, y todo apuntaba a que en breves podía darse algo entre él y Hermione.

Y ese fue el golpe definitivo, Hermione otra vez.

Ya en esa realidad había tenido que lidiar con el romance pasajero que ellos habían tenido, ¿debía una vez más hacerlo fijarse en ella?, ¿sería capaz de conseguirlo por segunda vez?

-¿Estás bien Luna?, ¿Qué sucede?

Sintió la mano de este en su mejilla y fijó sus ojos plateados en él, al ver que este se incorporaba un poco entendió que estaba llorando:

-Harry, ¿qué voy a hacer?

-¿De qué estás hablando?, ¿qué…?

La puerta se abrió en ese preciso instante y ambos a la par miraron hacía esta, ambos estaban seguros de que no estaban haciendo nada malo, no obstante los ojos acaramelados y los marrones que los miraban desde la puerta no parecían decir lo mismo.

Intentó verlo desde la posición en las que ellas estaban, y se sintió algo incómoda, amos tumbados en la cama, demasiado cerca, él con una mano en su rostro y ella llorando, vale, no servirían de mucho las excusas.

Aunque tampoco creía tener que darlas realmente, pero ambos pares de ojos parecían reclamarlas. Harry retiró rápidamente la mano de su mejilla y ambos se incorporaron en la cama quedando a una distancia bastante exagerada comparado a como estaban antes.

-¿Interrumpimos algo?

-No, solo estábamos hablando.

Les dijo sin más y se quitó las lágrimas del rostro, Harry la miró de reojo y seguidamente declaró:

-Esta conversación no ha terminado, luego hablamos.

Se acercó a ella, le dio una caricia en el rostro llevando con su mano el rastro de unas cuantas lágrimas y tras sonreírle de medio lado se levantó, miró de reojo a la cama de Hermione, y después pasó por al lado de Hermione y Ginny y se marchó.

"OPV"

Voleó lejos la maldita revista y antes de caer al suelo se prendió, ¿qué se creían que estaban haciendo?, malditos idiotas, pero eso no se quedaría así.

Potter no sabía lo que estaba haciendo con eso, hacía una semana que habían impedido que acabaran con la dueña de la tienda de mascotas del callejón Diagon, y desde ese día todo había ido de mal en peor.

Sus malditas marionetas habían sido combatidos en más de una ocasión, y pese a que las bajas solo habían sido personas remplazables, no dejaba de ser un maldito problema ver como esos insectos intentaban levantarse.

Solo se le ocurría una manera de detener a esos indeseables, y era mostrarles una vez más quien estaba al mando.

Para ello precisaba saber donde iba a encontrarse Potter los siguientes días, era preciso que este no interviniese en su plan, sino seguramente lo echaría todo a perder.

¿Pero quien podría servirle de vigilante?

"OPV"

-Esto es fantástico.

Escuchó que decían a sus espaldas, al ver de que se trataba se encontró con Sirius que elevaba el quisquilloso con una sonrisa en sus labios.

-¿Qué sucede?

-Esto.

Le enseñó el mismo y se quedó parado, ¿acaso habían sacado una edición nueva?, esa no era la portada que había visto en la mañana.

-¿Qué significa esa portada?, juraría que hoy el quisquilloso mostraba un pueblo ardiendo.

Sirius Sonrió de medio lado:

-Sí, así es, pero este otro muestra como unos cuantos valientes plantaron cara a unos idiotas que aspiran ha convertirse en mortifagos.

Lo miró sin entender:

-Esos tipos que visten de gris y negro, no son mortifagos, son en realidad unos ilusos que quieren ganarse el favor de Voldemort para conseguir ser parte de ellos.

-Unos cuantos locos vamos.

-O unos creyentes, Harry, recuerda que no el mundo mágico al completo está conforme con que los hijos de muggles estudien en Hogwarts y que…

-Sí, lo sé, pero ¿por qué lanzar una segunda edición diferente?

-Sí que tienes la mente en otra parte, ¿acaso tienes mal las gafas?

-Sirius estoy muy cansado y solo quiero descansar un poco, ya que aparentemente hoy será un día tranquilo al completo.

Sirius tomo asiento enfrente de él y sonriendo le puso este entre las manos, lo miró de cerca y frunció el ceño:

-"El matinal", ¿de dónde ha salido eso?

-¿A que es genial?, se les ocurrió a unos pocos de los que están conmigo, no son reporteros de verdad, pero consideran que ha llegado la hora de mostrar otra cara más a favor de la revolución además del quisquilloso.

Tanto Sirius como él mismo miraron a la puerta en esta se encontraba Tonks sonriente, y vistiendo como siempre de forma provocativa. Llevaba en esa ocasión un pantalón corto, clon unas sandalias y una camiseta de tirantes que dejaba ver su ombligo.

-¿No tienes ropa que te tape un poco más?

La voz de Sirius sonaba algo seria, y al mirarlo se lo encontró frunciendo el ceño, sonrió de medio lado, no se esperaba que Sirius fuera de esa clase de tíos que celaban a sus sobrinas.

Le daba pena si en alguna ocasión llegaba a tener una hija.

-Sí, pero esa la uso cuando no deseo llamar la atención.

-¿Y a quién quieres tú llamar la atención?

Tonks sonrió ante esa pregunta por parte de Sirius y se separó de la puerta, caminó hasta estar cerca del sillón que él ocupaba y se sentó en el apoyabrazos de este, mientras con una de sus manos señalaba el periódico que tenía en sus manos y decía:

-¿Qué te parece?

-Que espero que tengan mucho cuidado, pero me parece una idea brillante.

-Sabía que te gustaría, esto ocasionará que la gente comprenda que no solo la orden se está oponiendo a Voldemort, sino que hay más gente para ello. Están intentando crear un programa de radio, y hemos habilitado algunos lugares para recibir partidarios.

Tenemos algunas contraseñas especiales.

-Esperemos que esos lugares sirvan para ocultar a estas personas de la cólera de Voldemort.

Se escuchó a sí mismo decir:

-¿A qué te refieres?

-Voldemort debe estar furioso, es esta última semana ha sufrido más perdidas de las que podría calcular, pero no creo que ataque a nadie, le conviene ser discreto, está planeando presentarse como el bueno de todo esto, si va matando indiscriminadamente a la gente, solo conseguirá que la gente lo odie y…

-¿Desde cuando eso le ha preocupado lo más mínimo?, Voldemort disfruta con el miedo de la gente, con el sufrimiento de los muggles y los hijos de estos, odia todo lo que tenga que ver con los muggles, la única cosa de la que no puede deshacerse es de su propia sangre y desea por lo tanto deshacerse del resto.

-¿De qué estás hablando?, ¿Su sangre?

Escuchó que decía Sirius, lo miró por unos momentos:

-¿Acaso no lo sabes?, Voldemort es hijo de Merope Gawn y de Ton Riddle, este último era un joven muggle del que Merope se enamoró, pero por lo visto era sabido en el pueblo que toda la familia estaba compuesta por brujos y magos, por lo que en el pueblo todos los odiaban, no ayudaba que el hermano de Merope hablara con las serpientes como si nada.

El caso es que a la vista de que este la ignoraba, Merope acudió a las pociones de amor para tenerlo con ella, evidentemente la familia de él la repudió y se marcharon juntos, cuando ella quedó embarazada, creyó que si dejaba de darle la poción a Riddle este al verla embarazada y sabiéndola su mujer la amaría sin más, pero el resultado no fue el que ella esperaba.

Riddle la abandonó y ella se quedó sola por completo, su familia la repudiaba también por haberse casado con un muggle, por lo que tuvo que pasar todo el embarazo sola. La historia termina con Merope dando a luz y viviendo el tiempo suficiente para darle el nombre del padre al hijo y dejarlo al cuidado en un orfanato muggle.

Calló y tanto Sirius como Tonks, lo miraban completamente anonadados y sin saber que decir:

-¿Por qué nunca me has contado nada de esto?, Harry, esto sería una gran noticia para dar, ¿te imaginas la reacción de todos sus seguidores al saber de donde procede?, Utilizar esta baza significaría…

-Hacer lo mismo que él. –declaró molesto mirando a Luna, la cual había escuchado todo y parecía emocionada: -¿No te das cuenta?, si utilizamos que es parte muggle, lo único que conseguiremos es rebajarnos a su nivel, y utilizar contra él lo mismo que criticamos, estaríamos discriminándolo por su sangre mezclada.

Y no seré yo el que utilice eso para vencer.

-Pero…

-Está fuera de discusión Luna, y si esto sale a la luz, sabré que una de ustedes es la culpable.

Tonks se acercó a él y cogiendo su rostro declaró:

-¿Y eso que significa Potter?

Miró a esta seriamente, intentando descifrar lo que ella tramaba, le inquietaba Tonks, era tan diferente a como la recordaba, no sabía como hacer para tratarla, no obstante no pensaba dejar que todo lo que acababa de decir saliera así como así:

-Que si sale a la luz ambas seréis seriamente juzgadas por la orden, no permitiré que se nos tache de…

No terminó la frase porque Tonks rompió a reír y antes de darse cuenta se encontraba presionando sus labios sobre los suyos.

Escuchó la exclamación de sorpresa proveniente de los labios de Sirius y de Luna, no obstante estaba tan sorprendido por el arrebato de esta que no supo como reaccionar. ¿A qué venía que lo besara?

-AH.

El grito que pegó y el salto bastaron para que él se pusiera en pie rápidamente y se alejara de Tonks, ahora Luna ya no estaba sola en la puerta de la estancia, y Tonks saltaba intentando quitarse de encima el gato de Hermione.

- Crookshanks, ya vale.

El gato dejó de intentar arañar o morder a Tonks y se dedicó a caminar muy seguro de sí mismo hacía Hermione que acababa de llamarlo, en cuanto este estuvo cerca ella se agachó y el gato saltó a sus brazos:

-Lo siento, no sé que le ha pasado.

-¿Quién demonios es ese bicho?, ¿de dónde ha salido?

Preguntó irritada Tonks, a la par que miraba a ver si el gato le había llegado a hacer algo.

-Me lo regaló Luna, es mi nueva mascota, se llama Crookshanks, siempre es adorable, no sé porque ha actuado así hoy.

-Seguro que sí, adorable y monísimo, bicho del demonio.

-¿Estás bien Tonks?

Preguntó acercándose un poco a ella, pero quedándose a una distancia prudencial, no deseaba que lo pillara de nuevo por sorpresa.

-Sí, esa bola de pelo no me ha hecho nada, ha sido más el susto que me ha dado que otra cosa.

-Me alegro.

Dijo sin más, esta le dedicó una sonrisa y añadió:

-Bien, ¿cuándo se cena en esta casa?, la verdad es que vine a comer algo además de a comentaros lo de nuestra iniciativa, así que si queréis después de cenar os doy todos los pormenores de la misma.

-Perfecto, entonces mejor vamos a cenar primero, tengo hambre.

Luna fue la primera en salir de la sala, Tonks lo miró por unos instantes y se sintió nervioso, pues en sus ojos grises se adivinaba algo que no deseaba experimentar. Y no es que Tonks fuera fea, que para nada lo era, pero era de Remus, era de él y por su culpa nunca podría tenerlo.

Al verla girarse y alejarse suspiró y negó, se percató de que Sirius no los seguía pero no le dio importancia quizás este aun no tenía hambre.

"OPV"

-¿Dices que te lo regaló Luna?

Escuchó que Sirius le decía después de que todos habían abandonado la sala, extrañada miró a este por su tono, ¿qué le pasaba?

-Sí, el otro día me dijo que lo trajo del callejón, también me dijo que iba a ser para ella, pero que este no parecía valorar positivamente esa decisión y que se había encaprichado con mi cama.

Nunca antes había tenido una mascota, pero siempre había deseado una, así que no dude en aceptarlo, es realmente listo, y parece que le gusta estar conmigo.

Vio como este daba unos pasos hacía ella y alargaba su mano hacía el gato, este lo miró con sus grandes ojos atigrados y le permitió que le rascara tras las orejas, sonrió al ver que le gustaba Sirius y miró a este.

Al hacerlo se encontró con sus ojos grises fijos en ella:

-No creo que exista alguien a quien no le guste estar contigo.

Se sorprendió ante esas palabras, pero más, cuando este se acercó a sus labios y depositó un corto beso en los mismos.

Sin más Sirius se apartó de ella y salió de la sala, el gato tardó poco en saltar de sus brazos y dejarla como idiota allí parada, se llevó una mano hacía sus labios y repasó los mismos, formó una sonrisa en estos, sabía que para que Sirius le diera un momento como aquel costaba mucho, por ello es que los atesoraba.

Sintiéndose contenta se dirigió a la cocina, entró en la misma con una sonrisa en el rostro, más esta se congeló en sus labios al ver la cara blanca que Potter tenía y el silencio que se había establecido en el lugar.

-¿Qué pasa?

-Privet Drive ha sido completamente arrasado, no ha habido ni un solo superviviente.

-¿Privet Drive?, no me suena, ¿por qué debería de importarnos?

-Allí es donde vivía la tía de Harry y su primo.

-Pero ellos ya no estaban allí, ¿qué sentido tiene atacar el lugar entonces?

Potter la miró sin comprender sus palabras:

-¿Piensas que solo me importa mi familia y ya?, ¿qué pasa con todos los muggles del lugar?, ¿sabes cuantas familias de muggles vivían allí?, ¿Acaso todos ellos NO CUENTAN?

Las últimas palabras la dijo gritando y para sorpresa de todos los presentes varias cosas estallaron y otras tantas salieron disparadas.

-¿En qué demonios está pensando?, nunca antes había matado a todo un pueblo lleno de muggles.

-Sí que lo había hecho.

Miró a la sobrinita de Sirius molesta, esta se encontraba cerca de Potter e intentaba tranquilizar al mismo, Potter la miró sin comprender.

-¿Recuerdas lo que pasó cuando mataron a tú tío?

Potter asintió:

-Cuando todos nos marchamos este arrasó con el pueblo, no quedó ni un muggle con vida.

-¿Por qué nadie me dijo de eso?

El silencio se hizo en la estancia y al ver que nadie contestaba declaró:

-Esto es absurdo, nadie te dijo nada porque acababas de recibir unas cuantas maldiciones y tu estado era lamentable y patético, ¿qué conseguiríamos con hacerte saber que por salvar dos familias habíamos condenado a todo un barrio?

Sabía que sonaba fría, pero no encontraba otra forma de afrontar todo eso, si se centraba en las vidas perdidas todo dejaría de tener sentido, debían mirar hacía adelante y centrarse en que no hubiese más victimas inocentes.

¿Por qué Voldemort ahora estaba centrándose en los muggles directamente?, ¿qué estaba tramando exactamente?

-En dos días regresáis a Hogwarts, tenéis que centraros en eso, mañana pensaremos en lo que haremos para impedir que esto siga adelante.

Iba a decir algo más cuando todos a una sintieron una especie de vibración que recorrió sus cuerpos por completo y se instaló en su cabeza, Potter rompió en un alarido de dolor y cayó de rodillas al suelo, arrastró con el a la sobrina de Sirius que lo agarraba con fuerza.

Pese al grito de dolor de este, ninguno de los presentes fue capaz de ignorar esa sensación y mucho menos la voz y el mensaje que trasmitía:

-A la vista de que unos cuantos ilusos han creído oportuno jugar, he decidido participar en el juego, hasta ahora estaba siendo moderado, pero ahora eso se terminó, cada familia de sangre pura deberá entregar uno de sus familiares para formar parte de los míos.

Daré de plazo hasta que Hogwarts de comienzo, si esto no es cumplido, por cada miembro que falte arrasaré un pueblo muggle que nada tenga que ver con esta contienda.

Para demostrar que no son banas mis palabras, podéis enviar a alguien a comprobar el que antes era conocido como el barrio de Little Whinging, un lugar especial en muchos sentidos.

Una risa siguió a esas palabras y la presencia dejó de sentirse en el acto, Potter vomitó y terminó por desmayarse por completo, su madre corrió hasta él:

-¿Qué ha pasado?, ¿por qué está así?, ¿a qué viene que estéis todos tan callados?

-James.

Sirius apareció por la puerta de la cocina igual de blanco que todos los demás:

-¿Qué pasa?

Preguntó de nuevo la sobrina de Sirius, esta no parecía comprender y al ver los ojos de Lily, entendió que ella estaba igual de perdida, ¿qué significaba eso?

-Maldición, ¿qué vamos a hacer ahora?

-¿Hacer respecto a qué?

-¿Acaso estás sorda y no has escuchado lo que Voldemort acaba de anunciar?

Declaró Ginny con lágrimas en los ojos, Tonks la miró sin entender:

-¿A qué te refieres?, lo único que he sentido ha sido una intromisión en mi mente pero nada más, no me ha llegado nada.

-¿Un mensaje?, ¿Cuál?, ¿qué decía James?

Lily miraba a su esposo sin comprender, mientras intentaba despertar a su hijo, era evidente el miedo de esta, temía que ese mensaje implicase a Potter.

-Voldemort solicita que le sea entregado un miembro de cada familia de sangre pura, serán sus rehenes, es una forma de evitar que nadie se subleve.

-Pero, ¿por qué yo no he escuchado nada?

Dijo Lily sin comprender:

-Lily cariño, eres hija de muggles, quizás no consideraba que debiera decirte nada.

-Pero yo si lo escuché.

Aportó ella sin comprender que estaba pasando, James y Sirius la miraron desconcertados:

-Yo, no escuché nada, ¿qué le hace pensar que la gente aceptará sus condiciones?

-Ha amenazado con arrasar un pueblo muggle por cada familia que no entregue un miembro de los suyos.

-Pero eso no puede hacerlo, así lo único que conseguirá será revelar al mundo muggle nuestro mundo.

-Me parece que ya no le importa en absoluto ese hecho.

-Nadie accederá, muchas de las familias de sangre limpia, creen que los muggles no son algo a tener en cuenta, ellos son capaces de dejarlos morir sin más.

-Hay algo que no comprendo, ¿qué pasa con las familias que no tienen miembros que entregar?, quiero decir, hay familias de sangre limpia que ya han mezclado su sangre con algún muggle, no hay más que ver la familia de Sirius, solo está él, no creo que piense que Sirius se vaya a entregar.

Por otra parte, los Weasley, tiene a dos con él, ¿ellos también han de entregar a uno de los tres que quedan con vida?

-Pretende tenerlos como rehenes no como seguidores, por mucho que prometa que serán eso mismo, pues ninguna familia se atreverá a atacarlo sabiendo que uno de los suyos están entre ellos, y no precisamente por que desee estar ahí.

-¿Y los Potter?, es evidente que a Lily no la considera una de ellos, y no sabemos si Harry haya escuchado el mensaje o no, después de todo es como yo, y yo no he escuchado nada, ¿pretende que James pase a estar en sus filas?

-Definitivamente algo no anda bien, tiene que haber algo más, algo que se nos escapa.

-Pues será mejor que lo cacemos pronto, solo quedan dos días para que Hogwarts abra sus puertas a todo el mundo. Y ese es el tiempo límite.

"OPV"

Como era de esperarse la noticia corrió como el fuego a través de la pólvora, no tardaron en escucharse las protestas y más aun en ser enviadas lechuzas maldiciendo a la orden del fénix, su casa parecía la nueva centralita de correos, y ni siquiera turnándose para quemar las mismas parecía surtir efecto.

Exasperado lanzó a las llamas otras tantas cartas y se dispuso a coger otro montó cuando reparó en el maldito gato que se encontraba recostado entre ellas.

Lo fulminó con la mirada pero este no hizo ni el amago de inmutarse por ello, ¿por qué Harry se había lanzado a las llamas por ese gato?, la verdad es que no encontraba una buena explicación y menos si se tenía en cuenta que después había hecho que Luna se lo regalase en su nombre.

Para colmo de males el gato parecía adorarla, era casi como si pensara que Hermione era de su propiedad.

Lanzó otro montón de cartas a la chimenea y esta se alzó una tercera parte, frunció el ceño:

-Otro hechizo inflamable.

-¿Qué quieres?, ¿acabar con nosotros?

-Como mínimo herirnos, al menos eso están dejando ver.

James suspiró a su lado mientras lanzaba a su vez otro montó de cartas:

-Esto se está convirtiendo en un infierno lentamente.

-¿Sabemos que tal va la entrega de familiares?

Preguntó este intentando no darle importancia a ese hecho, pese a que era la cosa más importante en esos momentos.

-¿Cuántos crees que quieran sacrificar a uno de los suyos por gente inocente?

James negó, y fijó su vista en las llamas quedándose parado, estas bailaban y consumían sin remordimiento todas y cada una de las misivas que les habían mandado. Se percató de que James no hablaba y frunció el ceño:

-No estarás pensando en entregarte, ¿verdad?

-Dime que no ha pasado por tú cabeza ni una sola vez.

Esa fue su única respuesta y él lo miró alarmado, no podía hacer tal cosa, si James se entregaba significaría el fin. Sería el arma perfecta para terminar con Harry, él no estaría dispuesto a perderlo. Evidentemente había pensado en ir, no podía negar que si con eso conseguía salvar un pueblo lleno de muggles podría llegar a entregarse, pero por otra parte, sabía que hacerlo significaría perder todo lo que amaba.

-James hacer eso, podría significar el final de todo por lo que hemos estado luchando todos estos años.

-Y no hacerlo que un montón de personas mueran.

Ambos se sumieron en un silencio absoluto, y volvieron a lanzar a las llamas las cartas.

-Harry ya ha despertado.

Ambos miraron a la puerta y se encontraron con que Lily estaba llorando y se encontraba apoyada en la puerta:

-¿Qué sucede Lily?

Se escuchó a sí mismo preguntar, Lily se dejó caer de rodillas al suelo y añadió:

-Que él tenía la parte del mensaje que mostraba la otra cara de la moneda.

Soltó las cartas en la chimenea y se acercó a ella, James llegó a la par que él, no obstante fue él quien cogió a esta de ambos brazos y la encaró:

-¿Qué quieres decir?, ¿de qué estás hablando pelirroja?

-Se ha ido, Harry se ha marchado, cuando he regresado a ver como seguía me he encontrado con una nota, decía que no permitiría que ni una sola persona muriese por su culpa, y que no permitiésemos que todo lo hecho hasta ahora fuera en vano.

James, se ha entregado, Harry acaba de condenar esta guerra al fracaso más absoluto, nos ha condenado a todos.

-¿De qué demonios estás hablando?

Dijo furioso y la soltó, Lily cayó hacía atrás, pero James fue más rápido e impidió que se golpeara, se puso en pie rápidamente y sacó su colgante de entre sus ropas.

-¿Qué haces Sirius?

Le preguntó James furioso, no le respondió, conectó su magia a la pequeña esencia que había adquirido de Harry y se concentró.

Ese maldito colgante tenía que servir de algo, después de todo había hecho bien en entregárselo, cerró los ojos y se abstuvo del ajetreo que había comenzado a formarse a su alrededor, la noticia de que Harry se había entregado correría como la espuma, sin ninguna duda.

-¿Qué haremos ahora?

Escuchó que decía alguien, varios comenzaron a decir estupideces varias, pero de un momento a otro abrió los ojos y declaró:

-Azkaban.

Todos a una lo miraron sin comprender, él tan solo sonrió de medio lado:

-Ese maldito idiota está en Azkaban.

-¿Y qué se supone que hace ahí?

Escuchó que preguntaba Cristal:

-¿Qué más?, liberar a todos los que se encuentran allí.

"OPV"

Respiró agitadamente y recibió una nueva maldición, ¿cuántas iban ya?

Había perdido la cuenta, pero sin duda eran muchas, lo único a su favor, es que no eran Crucius, sino seguro que ya se habría vuelto completamente loco de dolor.

-El señor tenebroso nunca se equivoca, sabía que acudirías a su llamada, amas demasiado a esos despreciables muggles, pero ¿sabes una cosa?, con esto solo has conseguido otorgarnos la victoria.

La risa fría se escuchó en todo el lugar, no era una risa con la que estuviese familiarizado en absoluto, de hecho creía que era la primera vez que Dolohov se reía de esa manera ante él.

-Que yo esté aquí no significa el fin.

-¿Eso crees Potter?, y dime, ¿quién más piensas que podría escapar de mí tantas veces?

Esa voz si que la reconocía y sino fuera el caso, el dolor de su cicatriz sería más que suficiente.

-¿Por qué meter a los muggles en esta guerra?, esto es entre nosotros, el mundo muggle no…

-Estás equivocado Potter, esta guerra no es solo nuestra, esta guerra es antigua, yo solo he retomado el control del bando que debería dominar. Esta guerra es tan antigua como la magia misma, desde el primer momento en que existió un mago entre los muggles, es que esta guerra comenzó.

Los despreciables de los muggles nos ven como la especie rara y peligrosa, no obstante, en comparación a ellos, nosotros somos claramente más pacíficos y contamos con más inteligencia.

Quiero purgar la sangre por un solo motivo Potter, porque esa escoria de los muggles se han pasado toda su existencia persiguiendo aquello que no entienden y matando indiscriminadamente a los nuestros.

Veo absurdo que tú te molestes en defenderlos, eres igual a mí Potter, sabes perfectamente de lo que esos odiosos muggles son capaces al tratar con algo que no terminan de comprender.

Has sufrido en tus carnes el desprecio y el odio de estos, ¿por qué perder la vida por unos inferiores?, ¿por unos malditos que si pudieran te acabarían sin pestañear?

-Porque no creo que seamos quienes para juzgar todo esto, puede que tengas razón en que los magos y brujas en el mundo muggle son despreciados e incluso temidos, pero eso es debido a el comportamiento de magos como tú.

-¿Quieres que hagamos una prueba Potter?, estoy dispuesto a jugar una partida contigo, hagamos esto más entretenido.

Lo miró sin comprender, ¿de qué estaba hablando ahora?

-Creo que sí, será algo interesante de comprobar, ¿quién tendrá razón?, tú y los tuyos con vuestra política de salvar a los muggles y a los sangre sucia, o yo, con la política de terminar con todos ellos.

-¿De qué estás hablando?

-Haremos un pequeño experimento Potter, verás, pondremos en un mismo lugar a tres muggles y a tres magos, y revelaremos a los muggles que tres de los seis que allí ahí son magos, ¿qué crees que sucederá Potter?

No tenía una respuesta para esa pregunta, los pocos muggles que conocían el secreto eran aquellos que su hijo era perteneciente a ese mundo, como el caso de los padres de Hermione, ellos habían actuado bien, no obstante sus tíos, por ejemplo, eran diferentes.

-Eso es…

-No, ¿verdad?, no crees que esos indeseables actúen de buena forma, ¿sabes lo que yo creo?, que los seis acabarían matándose entre ellos, pues los muggles considerarían a los otros una amenaza incalculable.

-¿Estás hablando en serio?, ¿pretendes que el mundo muggle se entere de nuestra existencia?

La única respuesta que obtuvo a esa pregunta fue una nueva maldición y que quedó medio ido encerrado en una de las celdas de Azkaban, miró de reojo a este, y el brillo en sus ojos delató a este.

Se incorporó como pudo y se acercó hasta los barrotes:

-Si haces eso, estarás condenándonos a todos.

-Te equivocas Potter, al hacer esto, estoy liberando a los nuestro y sometiendo al fin a los muggles.

Pues nada, este es el final de este capítulo, espero que hayáis disfrutado la lectura de estos dos nuevos caps de No intervendremos, ahora ya comienza la historia por completo.

Os revelaré un extracto del siguiente capítulo para el que desee leer un poco más:

16º-Comenzando la Locura:

"-Cuidado, ¡apártate de ahí Bill.!

El grito provino de Fleur, la cual empujó a su esposo quedando ella a merced de los cables que volaban por encima de ella. Se pegó al suelo mientras evitaba ser rozada por los mismos, evidentemente la chica estaba en pánico y había olvidado que podía desaparecerse de esos cables electrificados.

Fleur lloraba a la par que intentaba evitar que uno de los enloquecidos cables le dieran, desesperada gritó:

-Sal de ahí Fleur, desaparécete.

-No puedo.

Le regresó esta, vio como rodaba sobre sí misma y abrió los ojos alarmada, Fleur acababa de caer sobre un charco de agua y uno de los cables volaba enloquecido hacía ella, mientras ella se agarraba con fuerza el vientre y cerraba los ojos:

-FLEUR.

El grito de Bill, obligó a todos a prestar atención a la escena, para sorpresa de todos, quien apareció a su lado para protegerla no era más que el rubio platino."

"—Esto es un infierno.

-¿Cuántos están con vida?

Intercambiaron una mirada cargada de miedo y escuchó como Lily decía:

-¿Qué ha poseído a Voldemort para hacer esta locura?

-El odio.

Respondió sin inmutarse, a la par que una fábrica estallaba en llamas, sin duda un hechizo incendiario."

"-Newcastle upon Tyne, Carlisle, Lake y Dhuram, han caído, en tan solo un día cuatro ciudades están devastadas, ¿cómo se supone que vamos a parar esto?

-¿Acaso se puede?"

Bueno pues eso es todo de momento, en cuanto pueda os daré el siguiente capítulo, nos vemos pronto o eso espero, disfrutar de este y de los otros fics, buybuy y hasta la próxima.