Resumen:

GLEE AU: Situada 7 años después de la graduación. Kurt es Kurt, excepto que nunca conoció a Blaine Anderson. Blaine creció en Brooklyn con su madre y padre que era bombero. Rachel y Kurt se graduaron de NYADA, Kurt se ganó una maestría en Tisch y ahora viven en su primer departamento después de la universidad, listos para lograr sus sueños.

Desafortunadamente, Rachel nunca aprendió a cocinar de manera adecuada y casi le prende fuego a su casa nueva. Ahí entra Mr. Bombero de Calendario.


Capítulo 5

Kurt pasó una noche estresado, dando vueltas y vueltas en su cama, su mente incapaz de solo pensar en los dulces momentos que habían pasado, si no terminaba recreando todos los horribles pensamientos donde personas salían lastimadas. No podía dejar de pensar lo peor. Tontamente, el lo sabía, pero no podía dejar de pensar en eso.

Se sentó en la mesa con su café, apenas enfocándose en el crucigrama de ese día. N podía dejar de pensar lo maravilloso que había sido poder abrirse con Blaine. Lo conmovido que había estado cuando Blaine compartió sus recuerdos. Conectándose con alguien a un nivel tan personal era emocionante y atemorizante al mismo tiempo, porque debajo de todo había preocupación real. Podemos morir. El no sabía que pensar de eso, apenas podía ajustarse al hecho de que cuando Blaine y sus compañeros salían a trabajar, había una posibilidad bastante real de que podrían no regresar.

Rachel salió de su habitación después de que Kurt ya había llenado su segunda taza de café. Finalmente había llegado a la casa como a la una de la mañana. Kurt la había oído entrar de puntillas, suponía que en caso de estar molestado a alguien. Kurt no es que fuera un mojigato, pero tampoco era como si fuera a colgar un letrero de "No molestar" en su puerta a la primera cita.

Me gusta eso de ti. Kurt sonrió ante su recuerdo. Rachel le dejo un beso en la cabeza cuando pasaba por la cafetera. "Después de que acaba de despertar, espero un reporte completo, señor." Rachel se dejó caer en su silla, descansando la cabeza en su brazo, todavía bostezando. Se estiró para alcanzar su taza a ciegas, Kurt ayudándole puso el asa en su dirección.

Después de unos minutos, se quiso poner al corriente. "Suéltalo. ¿Es un besador maravilloso? ¿Te agarro del rostro? Porque a veces eso es lindo, pero a veces cuando hacen eso, se siente como si te fueran a devorar, como en aquel cuadro de Goya."

Kurt parpadeó. "Yo... hmr… mejor bebe mas de eso," Kurt dijo, señalándole la taza. "Goya," murmuró. "Bueno, si resulta que si es un besador maravilloso—"

Tuvo que detenerse por el chillido de emoción de Rachel, sus manos soltando golpes en el aire mientras se agitaba toda en la silla. "Sabía que iba a serlo! Se ve tan… apasionado."

Rodando los ojos, Kurt le hacía gestos con la mano, quitándole importancia. "si, si, lo sabes todo." Suspiró tristemente, mordiendo la orilla de la pluma, distrayéndose en sus pensamientos sobre Blaine.

"Ok," Rachel dijo, en su voz autoritaria, voz tipo líder-que-debe-de-ser-obedecida."¿Qué más pasó? Esos no son suspiros de felicidad, esos no son suspiros de conocí-al-hombre-de-mi-vida-y-vamos-a-escaparnos-y-casarnos-y-adoptar-a-una-hermosa-niña-que-llamaremos-Rchael-por-mi-muy-querida-amiga-que-me-animó-a-salir-con-él."

"No voy a ponerle tu nombre a mi hija, Rachel."

"Traidor."

"Es... es que…" se detuvo, mirando a lo lejos. "Tú sabes que es lo que hace para vivir."

"…y?"

"Rachel." Tenía la boca abierta, irritado por su actitud despreocupada cuando él se estaba volviendo loco de preocupación. "Si, ignoremos el hecho de que es un héroe que desafía la muerte para vivir. Él es… Rachel… él es maravilloso."

Ella deslizó las manos entre las suyas, "Lo sé."

"Y pasamos un rato perfecto, pero todo está pasando tan rápido, todo es tan intenso. Es casi demasiado para poder aguantarlo."

"Kurt," dijo en voz más baja, esperando que él volteara a verla. "Cuando es el correcto, lo sabes. No importa cuando ocurra, solo lo sabes." Ella le dio un apretoncito en las manos, y después enredó sus dedos alrededor de la taza de café para darle un trago, aunque volvió a tomar de la mano a Kurt mientras este pensaba.

"Aparte, situaciones de vida o muerte cuentan como por 3 citas. Ustedes dos ya están técnicamente en la quinta cita, emocionalmente hablando."

El resopló, aunque después volvió a sentirse frustrado.

Estaba tratando de actuar como un adulto, de no pensar las cosas demasiado, de no dejar que las emociones y las acciones impulsivas le impidieran tomar una decisión que no le lastimara. Realmente apestaba

"Rach, siento mucho decirte esto, pero, es importante, tú te sentías así con Finn."

Su mano tembló un poco, pero no lo soltó. "Si hubiera alguna forma de que Broadway y el Taller Hummel existieran en la misma ciudad, todavía me sentiría así."

"Oh, Rachel"

"No, estamos hablando de ti. Yo estoy bien. En serio." Se estresaba a ver que no le creía. "Aparte, esto es una situación completamente diferente. Finn está lejos. Blaine esta aquí. Lo siento, pero con todo lo que David me ha contado de Blaine, creo que es perfecto para ti."

Eso despertó su interés. "¿y qué es lo que David te ha platicado?"

"Nada interesante," se rió. "Creo que se había dado cuenta de que te diría lo que él me dijera, te lo iba a decir, así que nada mas me dio la versión familiar de Blaine Anderson, El Hombre, El Mito, LA cosita bonita."

Terminaron comparando datos, y ella tuvo razón; no sabía nada que Blaine no le hubiera dicho antes. Se sintió ligeramente desleal, tratando de conseguir información con alguien más que no fuera él. Blaine le diría todo lo que quisiera cuando estuviera listo.

Rachel le platicó todo de la cena que había tenido con unos amigos del teatro. Ambos se quedaron en un cómodo silencio, terminando sus desayunos. Kurt quería platicarle más de Blaine, de lo sólido que se había sentido con él, de cómo podía ver un futuro a su lado, de cómo se había sentido anhelante y feliz y completo, pero también se sentía tonto de sentir todo eso después de salir solo una vez. También, sentía que todo era demasiado valioso como para compartir la emoción y la felicidad de sentirse al fin completo.


Kurt pasó el resto del día desempacando el resto de sus cosas en la especie de .oficina que tenia. Instalo varias repisas en una pared para guardar todas las telas, herramientas, patrones y suplementos, finalmente complacido de tener su propio lugar de trabajo. Mañana tendría que aguantar a Giovanna y su afán de no usar el mismo vestuario durante todo el espectáculo, así que sacó sus patrones para ir haciendo un nuevo atuendo para ella, que incluía varias varillas de soporte.

Eso le va a tener que durar una semana al menos.

Estaba cortando unos hilos sueltos más tarde cuando su teléfono vibró.

Hey. Estaba pensando en ti. B

Sus pulgares acariciaron el teclado un segundo. ¿Y que estabas pensando?

Dejó el teléfono de lado, obligándose a caminar a la cocina para volver a llenar su vaso de agua. No se iba a sentar a esperar por una respuesta. Si nada mas llenó el vaso a la mitad y se regreso rápido a la silla porque estaba cansado de desempacar, eso es todo. Incluso alcanzó a acomodar otro carrete de hilo antes de que otro mensaje llegara.

Lo mucho que disfrute la noche anterior.

Kurt no podía contenerse, tuvo que agarrar el teléfono contra su pecho y darse la oportunidad de sonreír y sentirse feliz por un minuto. Se sentó bien en la silla, girando un pie mientras se mordía el labio al pensar para sí mismo. Anda, atrévete.

Tecleo de regreso. Yo también. ¿Qué te parece una repetición? El miércoles o el jueves?

Kurt agarró una jerga para quitar el polvo, acomodando su espacio, acomodando los disfraces en un solo lugar, metiéndolos en bolsas para que estuvieran listos para transportarse, tratando de no echarle miradas a su celular cada segundo, lo que no importaba, porque no había ninguna respuesta.

Se fue a poner la tetera para hacerse algo de té y un aperitivo, sin ponerle atención a la continua falta de respuesta de su teléfono. Después, se sentó ante la mesa; dejó su teléfono en la repisa cercana, solo en caso de alguna emergencia, eso era todo, y trató de llenar el crucigrama que Rachel no había podido resolver. Otra vez, sin estar revisando su teléfono, lo que de todas formas seria una pérdida de tiempo, por que seguía sin haber respuesta.

Y probablemente no había respuesta, por Kurt había presionado demasiado y eso no era atractivo, y no, no pudo portarse nada más tímido y relajado como si no le hubiera emocionado tanto ver a Blaine de nuevo, porque lo primero que quería hacerle era abrazarlo y pegarse a él, y poder disfrutar de su aroma, y besarlo, y solo quedarse así con él, y era por eso que no le respondía, porque era bastante claro que Kurt era una especie de maniaco sexual. ¿Qué era lo que Blaine había dicho? "Soy un tanto anticuado…"

¿Qué te parece una repetición? Kurt bien hubiera escrito: Ven desnudo y con correas.

Y luego, gracias, con eso no podía dejar de pensar en todo el entrenamiento y ejercicio que hacia Blaine, y como se vería Blaine desnudo y como seria verlo con las manos sobre su cabeza, estando los músculos de su echo y sus brazos, y entonces su celular vibró, sacándolo de pronto de su deteriorado estado mental.

Carraspeó para aclararse la garganta, antes de agarrar su celular, acomodándose el cabello sobre su oreja al leer el mensaje de Blaine.

Lo siento, trabajo administrativo me impidió contestarte. El jueves es perfecto.

Kurt no podía aguantarse, aparte, sin Rachel en la casa, se dejó soltar un ruidito ridículamente feliz, después se intentó calmar a s mismo antes de contestar. Te hablo después con los planes para ese día?

Casi de inmediato respondió Por favor. Y asegúrate de pasarme el código de vestimenta. Buenas noches, que tengas dulces sueños-

Código de vestimenta. Blaine quería vestirse apropiadamente. Para Kurt. Oh, era demasiado bueno para ser verdad. Kurt le mando una sonrisa y estaba vez, ya pudo continuar con ese sueño que tenía pendiente.


La semana paso como usualmente hacia, Giovanna siendo una pesadilla, el extraño vagabundo que lo llamaba "hermana" en el viaje de regreso en metro seguía oliendo, bueno como vagabundo, los anuncios del NowCasting seguían especificando papeles masculinos que Kurt no podría conseguir ni en un millón de años con su complexión y su tono de voz alto, pero de una forma u otra no parecía tan estresante todo eso, como la semana pasada.

De vez en cuando, Blaine le texteaba un "Hola" o un "Esperando con ganas el jueves". Cada vez que eso pasaba, Kurt se emocionaba hasta la punta de sus pantuflas Gucci (que había ganado con esfuerzo en una subasta de EBay, a una fracción de su precio original y aun con el empaque intacto), sabiendo que tenía algo que esperar. Alguien que esperar.

Había tenido mil ideas para su cita, pero se había quedado con la clásica idea de cena y…? Quería pasar su tiempo hablando, conociéndose lo más que pudieran. Una película o un espectáculo no le darían esa oportunidad. Le dijo a Blaine que el código de vestimenta era "casual elegante- interprétalo como gustes." Claro que después le había mando rápidamente otro mensaje para rectificar. "Nada de fibras sintéticas ;)"

Blaine quería que se encontraran en la estación, porque estaba más cerca de con Kurt que su propio departamento. Eso delimitaba cualquier gesto romántico, como llevarle flores; Kurt no estaba preparado para deslizarse en el trabajo de Blaine con un montón de lirios. Aparte, Blaine de seguro no tenía un florero en su oficina. Casi nadie lo tenía a la mano, lo que mostraba la falta de imaginación de las personas.

Se había vestido cuidadosamente, esperando, como de costumbre, parecer que no se había tardado nada en arreglarse. Elegante y preparado para lo que la noche pudiera depararle. Pantalones de vestir grises, ligeramente ajustados, que colgaban de su cadera, un suéter mezclad e algodón y seda, azul, con un cuello de hola que mostraba sus hombros, y los accesorios simples también. Nada que picara o quisiera matar a nadie. Eso era perfecto cuando tenía que combatir a las multitudes del metro, no cuando estabas en una cita y querías terminar en los brazos de alguien.

Blaine le había mandado un mensaje diciéndole que lo esperaría en la estación, así que Kurt caminó el corto camino hacia allá, y vio a unos cuantos hombres en labores. Kurt no podría haber dicho si los tipos eran altos, bajos, tenían todas sus extremidades o estaban hablando en arameo, porque solo tuvo ojos para Blaine. Jeans oscuros ligeramente desgastados, doblados sobre el tobillo –oh tobillos de nuevo- una camisa Oxford rosa claro, Kurt siempre había creído que era buena señal de confianza en sí mismo cuando un hombre usaba ropa rosa, y encima de eso un blazer de lino color arena.

Blaine aun no lo había visto, así que Kurt tuvo la oportunidad de mirarlo, como conversaba naturalmente con sus amigos y compañeros de trabajo. Los dos hombres parecían pendientes de cada palabra que salía de su boca, Blaine estaba riendo y dándole palmaditas en el hombro a uno de ellos. Se voltearon al sentir que Kurt se aproximaba, y la mirada de Blaine se suavizó, su sonrisa más brillante.

Kurt tenía las manos juntas al frente, sonriéndole nerviosamente, mientras Blaine, con la mano en la cintura de Kurt los presentaba. Su estomago estaba hecho un nudo, emocionado y preocupado, mientras Blaine le daba un beso casual en la mejilla, murmurando "Te ves maravilloso". Kurt, todo sonrojado, miró de reojo a los otros hombres, preocupado que esas demostraciones de afecto fueran demasiado para él. Evidentemente ninguno de los dos hombres les puso atención siquiera, ya que estaban probando el equipo de nuevo.

Ok, está bien entonces. El realmente estaba fuera del closet y todos estaban de acuerdo. Sintió que sus hombros tiraban un poco de la presión que había estado acumulando desde la noche del bar. Blaine aun tenía su mano sobre la cintura de Kurt, en un gesto íntimo.

"¿A dónde vamos?"

Kurt pasó su brazo por el hueco que le dejaba Blaine en el suyo y lo guió por la calle. "¿Recuerdas nuestro pequeño paseo?"

"Como si pudiera olvidarlo," Blaine rio suavemente.

Kurt murmuró felizmente. "Bueno, quería mostrarte que estaba poniendo atención, y hice reservaciones en el restaurante de comida Thai que tanto mencionaste."

"No deje de hablar de eso, mas bien." Blaine estaba emocionado a un lado de Kurt.

Así que le atiné al lugar perfecto.

"Realmente Kurt, tienen el mejor pato en curry rojo que haya probado…"

Blaine le empezó a decir de los mejores platos, apretando sus manos y jalándole más cerca de si, platicando emocionado. Kurt no podía aguantarse la risa; Blaine aprecia tan boyante y divertido esa noche, como si las últimas veces que se habían visto se hubiera estado restringiendo. No que no hubiera sido divertido, sino más bien como si Blaine hubiera olvidado antes de que tenía permitido reírse y divertir y ahora recordaba finalmente que estaba bien hacerlo.

"Hummel, para dos." Kurt le dijo a la anfitriona, ella los guio a una mesa cómoda que estaba en la parte de atrás, donde había un par de mesas ocupadas. Tuvieron un breve momento incomodo cuando ambos se acercaron para sacarle la silla al otro, se rieron y se sentaron al fin.

"Bueno, vamos a tener que coordinarnos para saber quien le toca ser mas caballeroso en la próxima cita," Blaine dijo, sus ojos brillando de buen humor mientras dejaba la servilleta sobre su regazo.

"Entonces, yo pido esta noche. Prepárate para que te abran las puertas como nunca antes te las han abierto," Kurt dijo, levantando la ceja. "Pero te haces cargo de ti mismo si algún carruaje nos salpica barro en los abrigos. Estoy vistiendo seda, así que cada quien se cuida a sí mismo."

Blaine le sonrió y se le quedó viendo a los ojos hasta el punto de que Kurt se sintió consciente de sí mismo y termino bajando los ojos al menú. Sintió como el pie de Blaine le daba un aventoncito por debajo de la mesa, lo que quitó sus preocupaciones de que tuviera algo desagradable ene l rostro. Kurt estaba fuera de práctica sintiéndose atractivo. Sabía que su ropa tenía estilo y que le quedaban perfectamente, pero siempre había pensado en sí mismo como algo físicamente abstracto. Algo que vestir bien, como un maniquí. Quería verse bien porque era algo que se hacía. No pasaba mucho tiempo pensando en el "alguien va a verme y le va a gustar lo que ve." Era para ponerse nervioso y emocionado.

"Entonces, " Kurt dijo sonriendo, "¿Cómo estuvo su día Capitán?"

Blaine se rió apenas y se mordió el labio. Kurt hizo una nota mental de seguir diciéndole así; avergonzar a Blaine se estaba volviendo una de sus actividades favoritas. Estaba justo debajo de ver a Blaine, besar a Blaine y Blaine.

"Estuvo bien. Sin gatos en los arboles, y Timmy no se cayó a ningún pozo." Blaine bajó el menú, cerrando las manos sobre la mesa y preguntó, su expresión y su voz suavizándose. "¿Y cómo estuvo tu día, cariño?"

Cariño. Kurt había recibido sobrenombres a través de los años, casi todos hirientes. Princesa, Porcelana, cada adjetivo para "gay", y algunos que habían dolido. Su padre le llamaba "chico," toda la gente cercana a él le decía simplemente Kurt. En apariencia, sabía que Blaine solo estaba bromeando, pero para él, sentía como si algo cálido lo estuviera inundando. El pensar que podía ser el cariño de alguien, que alguien lo quisiera como para decirle cosas lindas lo hacía sentir que las rodillas se le aflojaban.

Tuvo un breve recuerdo de su infancia, de su madre besando a su padre cuando regresando del trabajo, preguntándole, "¿Cómo estuvo tu día, amor?" y se abrazaban, y besan y sonreían y el era un niño tan feliz entonces. Su mama siempre fue Dulzura y su papá era Amor y todo estaba perfecto para el pequeño Kurt de 7 años. Por primera vez en su vida adulta, supo que podía ser, y que seria, tan feliz como esa vez.

Kurt miró al atractivo y amable hombre frente a él; el que le estaba dando esa quemante esperanza para un futuro esperanzadoramente maravilloso. Sería incorrecto barrer todo lo que estaba en la mesa con su antebrazo, tirar a Blaine sobre el mantel blanco y devorarlo ahí mismo. Era algo que Kurt no haría, por mucho que esa vocecita lo tentara. Aunque estaba peligrosamente cerca de que pasara.

En lugar de eso, discretamente carraspeo y enterró su rostro detrás del menú, esperando que sus mejillas se enfriaran. "Estuvo bien. Logre evitar al acaparador de gatos, que solo puedo asumir que lo es por como huele, que insiste en decirme "Hermana" en el metro. Todavía no se si piensa que soy su pariente o una monja."

El mesero tomo sus ordenes y rápidamente regresó con 2 martinis, algo ligero que había asegurado que iría bien con su cena. Kurt se dio el tiempo para recuperar el aliento, aunque el pie de Blaine jugando con el no le ayudaba mucho.

"Entonces, dígame Capitán; cual es la llamada más ridícula y divertida que hayan tenido en la estación?"

"¿Aparte de una por tofu quemado?"

"Ha."

Blaine se rió. "Déjame recuerdo, Santa falso, o Familia falsa?"

Con los ojos bien abiertos, Kurt respondió, "Uh… vamos a empezar con la familia de mentira."

"Nos llamaron, justo antes de la medianoche, hace cerca de un año, más o menos. Una mujer mayor, un apartamento en el 6° piso, y su familia estaba atrapada en el piso superior donde el incendio los estaba derritiendo."

"Oh dios mío!"

Blaine, con los ojos cerrados, movió la cabeza. "No, espera. Salimos a toda velocidad, con todo el equipo y la compañía completa, equipo de emergencia, nos precipitamos al piso superior, rompimos la puerta del ático, que estaba cerrada por fuera." Tomó un trago de su bebida y continúo. "Vimos humo, y estaba este horrible humo. ¿Alguna vez has olido la azúcar quemada? Es espantoso. Toda la habitación estaba llena de ese aroma, más el de plástico quemado. Hallamos que ella guardaba unas muñecas viejas ahí, y les estaba haciendo una fiesta de cumpleaños. Con pastel y todo. Nunca supimos porque lo hacía, pero así fue; las velas hicieron que se prendiera todo, y las muñecas se derritieron y se fundieron con todo y pastel. Nos tomo unos cinco minutos contener el incendio y reportarlo. Nos dijo que ella creía que no le íbamos a dar el respeto que sus muñecas merecían si decían que no eran personas de verdad."

"Bueno, ahora estoy aterrorizado de oír la historia del Santa falso."

Blaine se rió, sus dedos jugando con la orilla de la servilleta, justo al lado de los dedos de Kurt. Él podía sentir el calor irradiando de su mano. Al menos podía imaginarlo. Su mano estaba ahí, a una nada de poder tomarla. Solo atreverse y tocarle. Estirarse esa pulgada o dos que los separaba y poder entrelazar sus dedos. En cualquier minuto. Podía hacerlo. Quizás.

En lugar de eso, Blaine estiró su dedo índice y empezó a delinear la orilla de los dedos de Kurt. O eso también estaba bien, está completamente bien.

"El Santa falso fue durante mi primer año en la estación. Fuego en la chimenea, y en lugares viejos eso puede ser realmente peligroso. Yo estaba con otra persona en el techo, el resto estaban manejando la camioneta o dentro de la casa. Las llamas estaban esparciéndose por arriba de esa cosa. Oímos por los comunicadores que los chicos habían encontrado la fuente y estaban tapando la pasada del aire. El fuego estaba en la chimenea, no en la base. Usualmente pasamos la manguera y dejamos que corra el agua hasta que es solo humo.

Kurt no podía imaginar estar en el techo de un edificio inmenso, estar ahí, junto a las llamas que salían y ser capaz de analizar la situación. Pero también, Blaine probablemente no podría lidiar con 3 tenores en una pelea de gatos antes de empezar el coro del musical, así que cada uno tenía sus fortalezas.

Kurt deslizó sus dedos un poco, atrapando los de Blaine entre los suyos. "¿Qué fue? ¿Qué había en la chimenea?"

"Bueno. Pasamos un gancho por la chimenea para sacar lo que sea que hubiera causado el incendio y entonces vi este abrigo rojo con blanco achicharrado. No te miento, casi vomito, las rodillas se me doblaron. Resulta que era uno de esos muñecos de Santa Claus de las tiendas, de tamaño real. El propietario se lo había robado, y lo había metido a la chimenea para sorprender a sus hijos, pero se le había olvidado. Y después prendió la chimenea.

"Blaine… eso es… da miedo. Alguien pudo salir herido."

Blaine quitó su mano, sus facciones regresando a una especie de cortesía fría. "Eso es lo que hago Kurt, esas son las llamadas que nos causan risa."

Estaba intentando decirle algo a Kurt, y él lo entendía, pero no sabía qué hacer con eso. Lo que Blaine pensaba que era divertido y ridículo, de todas maneras le daba miedo a Kurt. ¿Qué pasaba si Blaine se hubiera caído del techo? ¿Qué hubiera pasado si la gente en el ático hubieran sido personas de verdad?

"Hey. Kurt"

Kurt parpadeó; el rostro de Blaine se veía cansado y triste de pronto. "Kurt, eso es… esto es la realidad. Pero.." Blaine suspiró. "…somos bastante buenos en lo que hacemos. Yo soy bastante bueno en lo que hago."

Kurt estiró una mano, la palma hacia arriba. Blaine tomó la oferta. Kurt trazo sus dedos sobre las rugosas puntas de los dedos de Blaine, pasando por su palma. "La idea de que puedas salir lastimado…" Kurt dijo suavemente, "Es…" Exhaló profundamente, viendo a los ojos a Blaine. Quería que Blaine supiera que le importaba, que su bienestar era importante, que quería estar cerca de el por un largo tiempo. Era algo egoísta de Kurt. Estaba de acuerdo con todo eso, solo que no sabía cómo decírselo.

SE quedaron así, tocándose, pero distantes, hasta que la comida llegó. Kurt nunca había tenido menos ganas de comer. Blaine no tenía la misma preocupación, al parecer, por que de inmediato empezó a comer curry y vegetales, alentando a Kurt de probar el Pad See Ew.

Kurt pudo sacarse esa horrible sensación que le había invadido al escuchar las historias de Blaine, enfocándose en lo que estaba pasando en ese instante. Estaba en una cita con un hermoso y encantador hombre, estaban comiendo una cena deliciosa—Blaine había tenido toda la razón con eso—y cuando Kurt no estaba preocupado por espantosas catástrofes, podía disfrutar realmente del momento.

Terminaron la comida mucho más relajados. Blaine pasó varios minutos queriendo convencer a Kurt de leer una novela de una anti-utopía que había hallado en la estación..

Kurt se rió. "Obviamente nunca has estado en Ohio, o hubieras sabido que yo ya vivía en una anti-utopía. Y ya sabes…" Kurt se limpió la comisura de la boca con la servilleta. "Siempre he preferido las historias románticas donde terminan felices para siempre." Sonrió tímidamente mientras Blaine le pedía a un mesero que le retirara los platos.

Blaine sonrió mirando sus manos , mientras el mesero les quitaba las cosas de la mesa, murmurando un "gracias."

Kurt se encargó de la cuenta, complacido y la ves ligeramente apenado de las sinceras gracias de Blaine. Se encaminaron hacia afuera; las luces de los faros y los anuncios no eran tan románticos como hubiera sido las estrellas, pero ese era uno de los precios que se tenían que pagar por vivir en la ciudad.

Kurt miró el cielo unos instantes antes de preguntar, "¿Tienes ganas de caminar?"

Blaine se puso la chaqueta, y al parecer lo pensó mejor, porque se la sacó, doblándola sobre un brazo. "Si, eso estaría bien."

Kurt sonrió y acomodó el frente de la camisa de Blaine, que se había desarreglado de tanto ponerse y quitarse la chaqueta. Blaine tomó su mano, dejándola contra su pecho por un momento, robándose un beso a la mejilla. "Siento mucho si arruine tus planes, no quería ponerte incomodo hace rato."

Ahora fue el turno de Kurt de robarle un beso mientras frotaba su pulgar contra el pecho de Blaine, donde su mano seguía cautiva. "No arruinaste nada. Ahora, " dijo, deslizando el brazo de Blaine a través del hueco de su brazo. "¿Para donde queda tu casa? Porque necesito ver fotos tuyas cuando estabas en preparatoria. Tienes que haber tenido una fase incomoda, algo que te haga parecer más humano."

Riendo, Blaine le señaló que cruzaran la calle, guiando a Kurt. "¿Fase incomoda? No sé qué te refieras."

Kurt se acurrucó un poco contra él, dejando que Blaine dijera para donde iban, y dijo, "Y también exijo ver fotos tuyas cuando eras como Cary Grant de 10 años."


La plática fluyó sencillamente entre ellos mientras caminaban al departamento de Blaine que estaba hasta el otro lado del vecindario de donde vivía Kurt. Y ya empezaba a ponerse un poco húmedo el ambiente, cuando Blaine al fin señaló cual era su casa. Su apartamento parecía acogedor. No sería la primera elección de Kurt en muebles y estilo, pero encajaba con Blaine. Madera oscura, sillones de cuero desgastados por el uso, piezas antiguas que parecían haberse coleccionado con el tiempo.

Kurt se excuso para refrescarse, si había algo que Kurt Hummel odiaba era sudar. Se sentía tan humillante. Y se alegró de ver que el pasillo, así como el baño, estaban ordenados.

Así que no es secretamente un desastre…

Había otras dos puertas a la derecha, la primera era la del baño, la otra- que estaba abierta, no era que estuviera de entrometido, bueno, no demasiado—era la habitación de Blaine. Miró rápidamente que haba una cama grande, que parecía increíblemente cómoda, y que no estaba llena de almohadas. Era difícil meterse rápidamente en una cama si tenias que pasar minutos moviendo cojines decorativos.

Nada mas lo pensaba por la comodidad de Blaine, nada mas por eso. No que estuviera pensando en otra cosa como la sensación de las sabanas de Blaine sobre la piel, o que cálida y cómoda se veía la habitación. Ciertamente no estaba pensando en escabullirse para probar el colchón brincando un poco ahí. No tenía nada de eso en mente. En absoluto. Eso sería entrometido y seria presionar demasiado, y Kurt nunca—

Ok, Kurt estaba siendo entrometido, pero él sabía que no debía. Así que no investigó en el gabinete de las medicinas, ni abrió ninguno de los cajones; se lavo las manos, el rostro y el cuello, acomodo su cabello lo mejor posible, y se sintió virtuoso de nuevo. Trataba de recompensar por los pensamientos lascivos que habían cruzado su mente al ver la cama. Porque ya no tenía ninguno de esos. Carraspeó la garganta y se pasó un poco de agua fría en las mejillas para bajarse el sonrojo.

Encontró a Blaine sirviendo un par de vasos de agua fría en la cocina. "Tengo otras cosas, cerveza… puedo hacerte un trago si quieres?"

"No, gracias, así está bien."

Había una fotografía en el refrigerador de una mujer mayor que debía de ser la mama de Blaine. Tenía la misma sonrisa amplia, la misma tez bronceada, el cabello rizado; tenia uno de los brazos enredados en la cintura de Blaine.

"Mi madre. No la tomamos al final del verano del año pasado."

Kurt le sonrió a Blaine antes de regresar se a ver la foto. "Tengo que preguntarle que usa en el cabello para tenerlo tan brillante."

Blaine se rió. "Bueno, la próxima vez que hable con ella, le pregunto."

"¿Vive cerca?"

Blaine miró a Kurt de reojo, mordiéndose el interior de la mejilla. Pasó su mano por el brazo de Kurt, dirigiéndolo a la sala.

Kurt se sentó en medio de un cómodo sillón, justo a la mitad para accidentalmente poder rozar su rodilla con él, excepto por qué Blaine se sentó en una silla justo frente al sofá.

"Ella no vive cerca," Blaine dijo tímidamente. "Esta como 21 horas lejos si es que se puede conseguir un vuelo sin escalas."

Kurt se quedó sentado, sin estar seguro de cómo seguir la plática. Era cuestión de Blaine si quería o no platicarle. Pensó en cómo se sentiría de tener a su padre tan lejos, y se estremeció. Incluso después de 8 años de no vivir en la casa de su padre a tiempo completo, todavía pensaba en ese lugar como su hogar, y era porque había alguien esperándole ahí.

Blaine lo miraba mientras escogía cuidadosamente sus palabras. "Después de que mi padre …falleciera, vivir aquí fue demasiado para ella. Oh, en esta casa crecí."

Por eso era que la casa se sentía tan hogareña y cálida.

"Era que… había demasiados recuerdos aquí. Toda su vida giraba en torno a mi padre. Su familia, que vive en Manila, quería que nos mudáramos ahí. La familia es importante ahí, ahí las familias viven juntas. Lo que es inusual aquí en los Estados Unidos, lo sé, pero…" dejo de hablar, encogiendo los hombros.

"Pero tú te quedaste."

Blaine se removió en la silla, hundiéndose en ella. Kurt sentía como su corazón se rompía por él; se veía tan solitario.

"Bueno, sí. Yo tengo aquí mi trabajo, a los chicos—oh, y Sonja es uno de los chicos, ella nos dijo que le dijéramos así—y han sido mi familia desde que puedo recordarle. Crecí jugando en la estación; los otros hombres fueron como mis tíos. No teníamos mucho dinero como para volar a Filipinas muy seguido, así que reamente no conocía a esas personas. Como dije—" el dudo por un momento, tomando un trago de agua. "—la familia es importante."

Kurt se acurrucó en el sillón, de frente a Blaine, recargando su cabeza en su mano. "Cuando mi madre murió, nada mas éramos nosotros dos, mi papá y yo. Tengo una tía lejana, pero mi papá no la aguanta, así…" se encogió de hombros. "Nada mas éramos nosotros dos. Cuando estaba en preparatoria, tuvo un ataque al corazón. Entonces nada más estaba yo. Había estado saliendo con una mujer, con la que ahora esta casado, Carole, pero ella era nada más la mujer que mi papa veía, por que no era que hubiera estado ahí desde que yo era chico, sabes? Era agradable, me caía muy bien, pero no había sido la que se había asegurado de que mi padre se comiera los vegetales, o que no se matara en el trabajo. Yo era el que lo había estado cuidando, así como el había cuidado de mi durante todos esos años."

Blaine pasó sus dedos por la orilla del vaso, contemplando intensamente los cubos de hielo.

"Blaine, lo siento. No quería convertir esto en algo referente a mi…"

"No, por favor." Blaine lo miró con los ojos húmedos. "Por favor, quiero saber."

Kurt suspiró, contemplándose las manos sobre el regazo, lo único que quería era estirarse y abrazar a Blaine, para poder sentirse mejor. Recordar ese tiempo horrible hacía que el miedo regresara también.

"bueno." Kurt volvió a suspirar. "Después de un tiempo que sentí como si fuera para siempre, finalmente despertó. Y él supo que había estado ahí para él, lo supo. Después de eso, pude compartirlo. Estaba bien que alguien más me ayudara a cuidarle. Ella es genial, Carole. Y ya conociste a Finn." Miró de reojo a Blaine, que tenía su rostro recargado en el respaldo de la silla, viéndolo con atención.

La distancia entre ellos era tanta que se sentía en los huesos, la clase de distancia que era difícil de salvar. Eso, aunado a los horribles recuerdos que regresaban, lo hacían querer conectarse con Blaine más profundamente, que entendiera que aunque sea una pequeña parte, pero Kurt lo entendía, y quería ayudarle a quitarse esa tristeza para que ambos pudieran seguir adelante. Quizás incluso juntos.

"Lo entiendo Blaine, la familia, lo importante que es. Ahora, ven a sentarte conmigo."

Blaine se levantó y le tendió su mano a Kurt; cuando Kurt la tomó, hizo que Kurt se acurrucara en su regazo. La silla estaba lo suficientemente grande como para ambos, pero los brazos de Blaine, enredados alrededor de él, sosteniéndole, era lo que lo hacían cómodo. Blaine presionó su cara contra el cuello de Kurt, solo aspirando su aroma.

La voz de Blaine era un murmullo apenas audible contra la piel de Kurt. "Sabes. Otras personas, no entienden lo que es perder a alguien. Pero tú lo entiendes."

Blaine incline su cabeza un poco para poder a Kurt mientras con los nudillos de su mano trazaba caricias en la mejilla de Kurt. "Y tú eres… va a sonar loco, pero no sé como mas describirte, tu estas tan vivo. Me imagino lo que ha de ver sido crecer en donde lo hiciste, se lo qué tener que lidiar con las cosas que lidiaste. Pero tú eres tan…"

Su mano pasaba por el pecho de Kurt, su pulgar rozando las clavículas de Kurt, los ojos siguiendo ese movimiento. "Tú eres la persona más determinada que conozco. Cuando quieres algo… lo consigues…eres feliz."

Kurt pasó sus manos por los rizos de Blaine, estirándole un poquito para verle a los ojos. "Bueno, soy un Hummel, así somos." Sonrió ampliamente, mientras seguía acariciando el cabello de Blaine.

"Tu padre debe ser un gran tipo."

Kurt se rió. "Si lo es. El me enseñó a no dejar de luchar por lo que quiero en mi vida."

"Se nota." Su abrazo se apretó un poco mas mientras le besaba esa sensible área atrás de la oreja. "¿Qué es lo que quieres en tu vida?"

"Uhmm… que no dejes de hacer eso, para empezar," Kurt murmuró.

Blaine estaba feliz de obedecerle. "Pero en serio, dime." Su boca seguía trazando líneas en el cuello de Kurt, haciéndole estremecerse.

"Hmm, ok, necesito que dejes de hacer eso, porque si no, nunca voy a poder pensar en una respuesta. Aah!" Kurt respingó cuando sintió los dientes de Blaine corriendo despacito sobre su lóbulo. Blaine se rió, aun mordisqueándole, haciéndole estremecerse de nuevo.

Kurt jugó con el cabello de Blaine después de que el enterró su rostro en su cuello, evidentemente satisfecho de escucharle.

"Pues resulta que me gusta bastante diseñar. Sé que no es sorpresa para nadie que me hubiera conocido antes, pero siempre me imagine a mi mismo en un escenario. El problema es conseguir subirse a un escenario. No quiero dejar de intentarlo, pero no sé cómo lograrlo—"

Blaine murmuró algo contra su cuello, apretándole por un momento.

Kurt podría estar perfectamente bien de nunca moverse de ahí, mientras Blaine quisiera seguir haciendo eso.

"Mm. Pero también me gustaría expandirme fuera del teatro. Seria genial diseñar para la siguiente Gaga. Así que eso es lo que quiero. Quiero un Tony por mejor musical, mejor actuación, mejor todo para mi aun-no-escrito show de un solo hombre, Kurt Hummel: The Kurt Hummel Experience," Kurt dijo. "Que estará compuesto obviamente, por muchos cambios de vestuario y mucha música original."

Kurt sentía que su corazón se aceleraba, tenía miedo de decir en voz alta lo que realmente quería, mientras se daba cuenta de que podía estar cerca de conseguirlo. Blaine besó sus hombros mientras sus palmas rozaban la espalda de Kurt.

"¿Qué más?" Blaine preguntó, su voz amortiguada por los besos que estaba dejando en las clavículas de Kurt.

Kurt jadeó antes de poder responder. "Alguien con quien compartirlo, por supuesto."

La mano de Blaine se paró en su espalda, antes de seguir haciendo circulitos. "¿Cómo es ese alguien?"

"Oh, es ridículamente alto, muy rubio, un matemático brillante, horrible; no quisiera que alguien me opacara—Ahh!"

Blaine le había dado un pequeño aventón, riendo, antes de jalarlo de regreso a su regazo, acomodando las piernas de Kurt sobre las suyas y los brazos de la silla.

"Rubio eh?"

Kurt sonrió de oreja a oreja. "Me encanta eso, sobre todo si es peliteñido." Kurt jugaba con un riso de Blaine entre sus dedos. "Habla de vanidad e inseguridad, y uhm uno no puede tener demasiado de eso."

Blaine se mordía la mejilla intentando no soltarse riendo, y Kurt estaba divertido de ver eso.

Blaine carraspeó. "Así que déjame entenderlo, en caso de que halle este tipo para ti."

"Que considerado de tu parte, a ver si lo entendiste."

"Rubio, pero de botella."

Kurt pasó sus manos por el cabello de Blaine, masajeando su cuero cabelludo un poco. "Mmhhm."

"Feo, eso es esencial, verdad."

Kurt se inclinó un poco para besarle detrás de la oreja, murmurando. "Esencial."

"Y tiene que ser inteligente, pero nada mas con los números y eso."

Kurt pasó sus labios por la cien de Blaine, escondiendo su sonrisa; tenía que hacer la anotación que bromear con Blaine era de sus cosas favoritas. Murmuró en respuesta, "Debe de ser el olor de pizarrón, e vuelve loco,"

"Y cuando, mm, Kurt…" Blaine soltó un suspiro por que Kurt estaba besándole la comisura de los labios, "..Cuando dices alto…"

Kurt acarició el rostro de Blaine, pasando sus pulgares por las cejas de Blaine y acercándose a dejarle besitos sobre la frente. "Me refiero que sea tan alto y delgado que si hace aire se volaría. Huesudo como esqueleto."

Blaine suspiró, cerrando los ojos ante los besos delicados de Kurt. "Suene increíble."

Kurt se alejó, jugando con el cuello de la camisa de Blaine, diciendo con falsa melancolía. "Las fantasías usualmente lo son."

Blaine se estremeció de querer aguantarse la risa. Kurt se movió un poco, para poder descansar su cabeza en el hombre de Blaine, jugando con el bolsillo de enfrente de la camisa de Blaine. "¿Y tú? ¿Qué es lo que deseas?" Kurt preguntó suavemente.

"No debería ser yo el que estuviera en tu regazo, Santa."

Kurt jugaba con un botón antes de contestar. "Hrmm… en serio.."

Blaine se acomodó, sosteniendo uno de los muslos de Kurt para pegarlo a él. "Quiero que mi carrera se quede así como esta, con la gente que me importa y que confío. No estoy interesado en subir de puesto; no creí siquiera que llegaría a donde estoy ahora, honestamente."

"Vamos a regresar a eso después."

Blaine continuaba acariciando la pierna de Kurt. "mm. Quiero terminar de arreglar esa habitación extra- que antes era mi recamara- y volverla un lugar donde pueda tocar música. Tengo un piano por ahí debajo de todas las cajas."

"Así que, grandes sueños?"

Blaine se rio, apretando el costado de Kurt. "Hey, yo tuve que oír de Sven el gigantesco flaco que era un genio matemático."

Se quedaron así un momento, callados, abrazados. Kurt sentía como si estuvieran en la orilla de alfo monumental, y estaba en la disyuntiva de escoger huir o quedarse.

Cuando estaba in Lima, siempre se había sentido tan asilado de sus amigos, ellos siempre saliendo, amando a alguien, rompiendo, regresando, todo parecía sencillo para ellos. Y mientras tanto, Kurt los miraba desde afuera, solo. Cuando su padre estuvo en el hospital, fue otro momento decisivo que no tuvo a nadie para compartir el peso, nadie que lo entendiera si lo peor llegaba a pasar. Tenía que lidiar con todo solo. Sus amigos hacían lo que podían cuando lo recordaban, incluso sus maestros intentaban ayudarle, pero no lo entendían; no era algo que les pasara a ellos.

Cuando se había mudado a Nueva York, había traído consigo sus fantasías sencillas y llenas d esperanza de que una vez que estuviera en la ciudad, se sentirá libre de todas esas cargas de vivir en una ciudad pequeña. Seria libre, feliz y encontraría alguien que lo amara. No pasó así, por que se dio cuenta de que así no funcionaban las cosas. Había conocido gente nueva, había vivido al máximo, aprendiendo de sí mismo. Sabía que podía mantenerse a su mismo, y que no necesita gastar su tiempo con personas que no hacían lo mismo. Se dio cuenta de que no necesitaba estar en una vorágine de eventos especiales y de salidas insignificantes para ser feliz.

Sabía que quería, y era un Hummel: cuando un Hummel quería algo, lo conseguía.

Ero. Cada vez que se dejaba fantasear acerca de lo que podía ser la vida con Blaine, no podía evitar recordar eso de Nos morimos. Nada había asustado a Kurt más que la posibilidad de perder a su padre. No sabía que podría pasar si se enamoraba profundamente de alguien solo para que le destrozaran el corazón. Protegerse del dolor era algo innato ya en él, no quería aprender que pasaba si se dejaba llevar, incluso si la apuesta era algo tan maravilloso y asombroso como Blaine. Simplemente no quería saber.

Blaine rompió el silencio. "Te dije que realmente no había salido con nadie desde que mi padre había fallecido, verdad?"

Kurt asintió.

"Honestamente, no salía tampoco mucho antes de eso. O conocía a tipos que les emocionaba la idea de estar con un bombero,-" miró de reojo a Kurt, sonriéndole suavemente, "—o ni siquiera les importaba, solo estaban buscando algo casual. Eso, um, no es lo mío."

Enredó sus dedos en el cabello de Kurt, sintiéndose tan bien y tan cálido, Kurt cerró sus ojos y se inclinó hacia él, disfrutando del delicioso calor que irradiaba del cuerpo de Blaine.

Blaine continúo. "Realmente quiero encontrar a alguien que me cuide, que me deje cuidarle, también. Alguien divertido, y amable y encantador. Alguien que sea valiente y duro contra el mundo, pero no contra mí. Quiero una razón para regresar a casa."

El pecho de Kurt dolía. Dejó salir un suspiro estremeciéndose, y deslizó su brazo detrás de Blaine para pegarse más a él. "Suena como alguien maravilloso."

"Mmm… hasta ahora lo es."

"Blaine… Yo…" Kurt se alejó, porque necesitaba ver a Blaine a los ojos. "no sé qué me pasa a tu lado—Bueno, si se. Eres atractivo, y dulce, eres un caballero y no puedo pensar en nada mas cuando estoy contigo."

Blaine abrió la boca para decir algo, pero Kurt lo detuvo, necesitando que lo entendiera. "Pero."

Blaine cerró los ojos, volteando su rostro y suspiró. "Pero."

"Pero. No se lidiar con las perdidas. Creo que tú puedes entenderme. No, se que puedes entender eso. Eres alguien que podría cuidar." Kurt se giró para estar de frente a Blaine, esperando que Blaine le viera a los ojos. "Esto es increíblemente difícil para mí decirlo. Yo no.. Yo hago estas cosas. Dejarme en situaciones que podrían herirme, no hago eso." Bueno, no por mucho.

Parecía que Blaine estaba sosteniendo la respiración. Ambos lo hacían. Kurt inhaló profundamente. "Estoy intentando recordar que quizás no sea esa, que quizás no salga herido. Pero no es fácil para mí, después de tantos años que he aprendido lo contrario."

"Esto es lo que soy Kurt. Esto es la vida que tengo. No quiero salir herido, tampoco. Antes de que me en…" Blaine suspiró mientras seguía rozando con su pulgar el cuello de Kurt, haciéndolo estremecerse en cada movimiento. "Antes de que esto avance, necesito saber que no vas a huir si tengo un mal día en el trabajo."

Kurt se medio ahogo, riéndose sarcástico, pero abrazó a Blaine, dejándolo pegado a él. "¿un mal día?"

Blaine se alejó lo suficiente como para poder verle al rostro, mirándole a los ojos, casi implorante. "Eso es lo que es. Un mal día. Pero, tu sabes, sin exagerar."

Estremeciéndose apenas, Kurt asintió y besó a Blaine, solo un roce suave de los labios. "Ok," respiró, "Ok."

Blaine hizo un ruidito necesitado y le regreso el beso, hambriento y desesperado por tener a Kurt con él. Kurt pasó sus brazos alrededor del cuello de Blaine, apretándose contra él, desesperado en su propia forma para contactar.

Estaba aterrorizado e inseguro, pero sabía que no estaba listo para alejarse.

Blaine rompió el beso, jadeando un poco antes de pasar su boca por el cuello de Kurt, rozando el cabello justo detrás de su oreja. Suspiró, diciendo en un susurró, "necesito que lo entiendas." Sus manos fuertes estaban en la espalda de Kurt, sosteniéndole. "Te necesito."

No había suficiente aire. Era eso, o el pecho de Kurt no se podía expandir lo suficiente. No estaba seguro. No sabía si podía confiar en sí mismo para tomar una decisión adecuada cuando Blaine lo estaba abrazando así, diciéndole esas cosas, diciéndole que lo necesitaba, que lo deseaba. Si se dejaba arrastrar por sus sentimientos, sabía que terminaría enredando en las sabanas de la recamara del bombero, entregándose con todo lo que tenía a Blaine, queriendo llenar su vida para nunca se viera triste y solo de nuevo.

Y eso era lo que quería decir, que ya estaba pensando en cómo estar ahí para Blaine, como cuidarlo, como apoyarlo. Con Thomas había sido divertido, tener a alguien que le gustara, tener alguien con quien hacer cosas divertidas, pero siempre se había sentido como una experiencia del momento. Con Blaine, de inmediato podía imaginarse en el futuro, como su papá le encantaría, como lo integraría en su vida. De seguro eso tenía que significar algo.

Por todas las similitudes que estaba encontrando entre ellos, las diferencias parecían más interesantes. Kurt pasaba cada día como una lucha por el éxito, riéndose a lo que le dijeran. Blaine cuidada cada día, buscando formas de ayudar a los demás.

Cuando Kurt se exponía a su mismo cuando cantaba, por nunca se sentía más abierto que cuando estaba en escenario, Blaine saltaba al escenario con la confianza del actor, una máscara de valentía y confianza que Kurt empezaba a reconocer.

Kurt bromeaba de lo que sentía, siempre dispuesto a retractarse de todo, diciendo que era una broma. Blaine se exponía a sí mismo, esperando que Kurt lo aceptara. Pero estaba completamente aterrorizado de lo que podía pasar, de que todo estallara en mil pedazos, pulverizado por el muy real "Y si…" que venía incluido con enamorarse de Blaine Anderson.

"Kurt," Blaine le pidió. "Bésame."

Sería tan fácil dejarse ir, enamorarse de lo que podía ser con Blaine. Kurt dejó salir todos sus deseos y sus necesidades mientras besaba a Blaine, tratando de expresar el sentimiento que aun no podía decir con palabras. Blaine jadeaba en su boca, aferrándose a su costado cuando Kurt deslizo su lengua, cálida y deseosa de más.

Blaine jaló a Kurt de la cadera, para acomodarlo a horcajadas sobre él, sus manos sosteniéndole, sus ojos llenos de deseo, y preocupación y necesidad. Una de las manos de Blaine se deslizó de su cadera, hacia debajo de su suéter, caliente y deliciosamente apera contra su espalda. Kurt gimió un poquito mientras el calor en su estomago empezaba aumentar.

Kurt sostuvo su rostro mientras lo besaba suavemente, intentando alejarse y no dejarse llevar.

Demasiado tarde.

Blaine pasó su boca por toda la piel expuesta en la orilla del suéter de Kurt, jalándolo suavemente para poder besar sus clavículas mientras Kurt intentaba de mantener el poco control que aun tenia. Cuando Blaine paso su otra mano por la espalda de Kurt—primero tentativamente para saber si estaba bien, Kurt se dio cuenta—habían llegado a un punto en que se tenía que tomar una decisión. Kurt se retiró en contra de su voluntad, descansando su frente pegada a la de Blaine, dándose un momento para recuperar la respiración y esperar a que el mundo dejara de girar.

"Creo…creo que debo de irme."

Blaine no contesto, pero sus manos aun se deslizaban debajo del suéter de Kurt, las puntas de sus dedos trazando líneas en sus costados, repitiendo los movimientos una y otra vez.

"Blaine."

"Lo sé."

"No quiero irme. Pero creo que tengo que hacerlo."

"no quiero que te vayas," Blaine respondió, besando la comisura de la boca de Kurt. "Pero creo que lo entiendo."

Kurt se estremeció ante el roce del cuerpo cálido de Blaine, sus manos ásperas y fuertes, su boca dulce. "Por favor, no te enojes," susurró, con miedo de verle a los ojos y ver q se había enojado o peor, que lo había herido.

"Hey. Hey." Blaine dijo, acercando a Kurt para abrazarlo. "no lo estoy, no podría estarlo."

"Realmente no puedo pensar claro si estás conmigo," Kurt dijo besando el cabello de Blaine. "Mereces que lo haga. Que piense realmente mucho en esto. No quiero herirte."

SE quedaron sentados por un momento, los brazos en torno al otro, quietos y dándose cuenta de la línea que estaban a punto de cruzar.

Kurt se enderezó. "¿puedo llamarte mañana?"

"Más te vale," Blaine dijo, sin poder sonreír completamente, pero acaricio las mejillas de Kurt.

Kurt se levantó resistente a dejar el regazo de Blaine, solo para volver a abrazarlo con fuerza cuando llegaron a la puerta, aun sin estar listo de poder dejarlo. Le dio otro beso a Blaine en la salida, seguido por otro más cuando le prometió hablarle al da siguiente.

Se giró al final de las escaleras, y vio a Blaine viéndole en la puerta, solo, mirándolo irse. Le costó todo lo que tenia para no correr de regreso y pasar ahí la noche


NT

Ok, 20 maravillosas páginas de esta historia, puff realmente me encanta esta forma de mostrarlos, adoro la interaccion entre estos dos.

Dejo los links usuales

De la autora:

Livejournal stoney321 . livejournal 524493 . html

Tumblr heydontjudgeme . tumblr . com

Y mi tumblr: ircontracorriente . tumblr . com (si, lo he abandonado un poco, pero me estoy recuperando jajaja)

Nos leemos pronto!

Sam