Hola! Aquí les trigo la segunda parte de Enma x Lectora! XD

Personalmente creo que me ha salido pésimamente, ¿ha vosotras que os parece?

Una cosa que se me había olvidado mencionar en el anterior fic: KHR no me perteneze, solo me pertenece

este fic.

Espero que os guste! :D


Saliste de la clase ya habiéndote olvidado del nuevo estudiante de intercambio procedente de Italia.

Por fin habían acabado las clases de aquel día interminable, el cual, te había estresado y agotado más de lo normal.

Te dirigías a tu apartamento que se encontraba no muy lejos pero tampoco demasiado cerca de la escuela, cuando de repente

te chocaste con alguien debido a que ibas andando con la cabeza agachada por el cansancio y las ganas de tirarte en el sofá

de tu apartamento a echarte una cabezada.

Tu y la persona con la que te habías chocado os caísteis al duro y frío suelo. Te dolía todo debido al fuerte golpe que te habías

dado al cae.

Cuando levantaste la vista para reprocharle a la persona con la que habías chocado que tuviera más cuidado a la hora de ir

por la calle.

Pero al hacerlo te diste cuente de con quien habías chocado. Efectivamente, era Enma, el nuevo estudiante de intercambio al

que intentabas olvidar e ignorar aunque no lo consiguieses.

Este también levantó la vista sorprendiéndose igual o más que tú.

Antes de que pudieses decir nada este se te adelantó.

-L-Lo lamento mucho... ¿Está bien?- dijo levantándose del suelo y extendiéndote una mano para ayudarte a levantarte

también.

-S-Sí... e-estoy bien... Gracias.- dijiste cogiendo la mano del joven pelirrojo. Este te levantó suavemente, pero a la vez con

firmeza, de frío suelo de asfalto.

-(Apellido-kun) ¿verdad?- preguntó el joven de ojos carmesí, al igual que su pelo, con una gran sonrisa que izo que te

sonrojaras levemente, lo cual, no pasó inadvertido.

-(Apellido-kun) ¿Le sucede algo? ¿Quiere que la lleve ante un médico?- volvió a preguntar algo preocupado. Esto, hizo que te

sonrojaras aún más de lo que ya estabas de antemano.

-Creo que será mejor que la lleve ante un médico.- dijo notando tu fuerte sonrojo cuyo color se estaba acercando ya bastante

al color del pelo del joven de procedencia italiana.

-Acompañe me. Debemos ver a un médico.- dijo esto último cogiendo con un suave, pero a la vez firme, tu delicada mano.

Ante esta acción del joven pelirrojo, te sonrojaste aún más y por fin conseguiste pronunciar unas palabras que captaron la

atención del joven italiano de ojos carmesí.

-S-Sí... E-Estoy perfectamente... No te preocupes...- al decir estas palabras Enma se volvió mirándote directamente a tus ojos

(color) que brillaban con la luz del atardecer. El muchacho de pelo carmesí te miró con una cara seria y con un aire de

preocupación y preguntó:

-¿Está segura de ello? ¿Se encuentra bien?

-S-Sí... e-estoy bien... No es nada grave...- apartaste la mirada inmediatamente para romper lo antes posible el contacto

visual con Enma.

-Aunque siga eso no me quedaré tranquilo hasta que lo haya confirmado completamente.

-V-Vivo aquí cerca y tengo un quit de emergencia por si le sirve...- preguntaste algo nerviosa aunque intentaste ocultarlo, no

sirvió de nada.

-Muy bien. Entonces vayamos a su casa.- diciendo esto último el pelirrojo te empezó a tirar suavemente, aunque sin perder

fuerza en el acto, en dirección a tu apartamento siguiendo tus precisas instrucciones.

-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-

Ya casi en tu casa:

-A-Aqui es... E-Este es mi apartamento... Hitomi debe de estar fuera ya que las luces están completamente apagadas...-

dijiste tímidamente.

-¿Hitomi? ¿Quién es?- preguntó el joven de ojos carmesí curiosamente.

-Hitomi es la propietaria del piso... Es a quien le pago el alquiler...- respondiste sin levantar la mirada presintiendo de que te

estaba mirando.

-Muy bien. Entremos.- afirmaste ligeramente y abriste la puerta de entrada del pequeño edificio (solo es un edificio con dos

plantas. Abajo vive Hitomi y arriba vives tu. Sin embargo son dos plantas separadas con toda clase de comodidades que no

están comunicadas entre ellas exceptuando unas escaleras).

-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-

Ya en tu apartamento:

-Sienta te... Yo traeré unas bebidas y el quit de primeros auxilios.- esto último lo dijiste señalando un sofá de doble plaza de

terciopelo rojo con cojines color verde.

Cuando volviste con el quit y las bebidas te sentaste en otro sofá de doble plaza de color morado con cojines de color azul

colocado justo en frente del sofá rojo.

Le entregaste un baso a Enma y colocaste el quit en la mesa colocada justo entre los dos solfas.

-Gracias.- dijo el pelirrojo de ojos carmesí al beber un sorbo de la bebida.

-Ahora a revisar si en verdad no te pasa nada.- al decir esto, se levantó cogió un termómetro del quit de emergencia y se

acercó a ti. Con cada paso que daba hacia ti tu corazón se aceleraba cada vez más haciéndote sentir que en cualquier

momento ibas a estallar.

Cuando te diste cuenta, Enma ya estaba a tu lado poniéndote el termómetro. Ante esta acción te sobresaltaste tanto que te

caíste hacia atrás llevándote al joven pelirrojo de nacionalidad italiana contigo. Cuando abriste los ojos te diste cuenta de que

el muchacho de ojos carmesí se encontraba mirándote fijamente con la cara sobria. Tu te sonrojaste poniéndote incluso más

roja que el pelo de Enma al darte cuenta de la posición tan embarazosa en la que os encontrabais. Enma se encontraba

encima te ti y ambos tenías las piernas entrelazadas.

-Kozato-kun... ¿Te encuentras bien?- preguntaste ya que no parecía estar contento, mas bien parecía estar serio e incluso

triste.

-No no estoy bien...- respondió completamente serio y con un aire de tristeza.

-¿Como lo iba a estar si no te das cuenta, (nombre)?- te sobresaltaste un poco ya que era la primera vez que te llamaba por

tu nombre y sin mantener formalidades.

-¿H-Ha qué te refieres, Kozato-kun? No te entiendo.- Enma tensó los músculos como si aquello que habías dicho le hubiese

sentido como un puñal en el estómago.

-Deja de llamarme Kozato. ¡Mi nombre es Enma!- te pareció ver que estaba tensando cada vez más sus músculos y dijiste:

-Muy bien Enma-kun...- le sonreíste haciendo así que sus músculos se relajasen un poco aunque seguían estando algo tensos.

Entonces te miró fijamente a los ojos y te dijo suavemente:

-¿Sabes porqué he venido aquí a Japón?- negaste ligeramente haciendo que el rostro del pelirrojo se volviese nuevamente

sombrío.

-Vine por ti (nombre)... Por ti y por nadie más...

-¿Por mi? ¿Porqué?- estabas muy confundida debido al comentario que acababa de hacer el joven de ojos carmesí.

-Así que no te acuerdas...

-¿Acordarme de qué?- el joven italiano izo una pequeña mueca casi imperceptible y dijo:

-Hace unos años Italia estábamos en el parque jugando tan tranquilamente cuando de repente unos subordinados de mi padre

me anunciaron que me convertiría en el nuevo jefe de la familia Shimon, entonces me deprimí mucho y tú fuiste quién me

volvió a animar haciendo una promesa de que pasase lo que pasase siempre me tratarías como tu mejor amigo y no como

alguien importante.- cuando finalizó de relatar la historia te vino a la mente un lejano recuerdo que casi habías borado de

tu mente. Estabas en un parque al atardecer con un niño de 9 años, al igual que tu, con el meñique entrelazado sonriendo os

mutuamente.

-Enma... ¿Realmente eres tú?- tus palabras hicieron que el joven te volviese a mirar fijamente sorprendido por tus palabras.

-¿T-Te acuerdas?- preguntó incrédulo.

-¿A ti que te parece, cabeza de guindilla?- dijiste sarcásticamente regalándole una de tus mejores sonrisas.

-Si, definitivamente te acuerdas de mi. Sabelotodo.- te respondió igual de sarcástico. Ahora ya sabías por que te atrajo de esa

manera tan extraña aquella mañana cuando lo viste. Cuando viste su sonrisa te diste cuenta de algo más... te habías

enamorado de tu mejor amigo de la infancia. Sin darte cuenta, Enma se acercó a tu rostro y te besó uniendo vuestros labios.

Era un beso cálido y tierno. Cuando se separó tenias la cara completamente sonrojada debido al acto de este.

Cuando vio tu cara roja dejó escapar una pequeña risa. Se acercó algo a tu rostro pegando su frente con la tuya y dijo:

-Ti amo (te amo).- sonreíste calidamente y respondiste:

-Ti amo troppo (te amo también).- al finalizar con vuestra pequeña confesión volvisteis a besaros, pero esta vez con más

pasión e intensidad.

Cuando se volvieron a separar por falta de aire, Enma te miró con una sonrisa divertida y te preguntó con voz desafiante:

-¿A caso no sabes que te has enamorado del jefe de la familia Shimos?

-¿Y eso que?- preguntaste algo confusa y agitada por el beso. Ante tu respuesta el pelirrojo se rió levemente y te dijo

divertido:

-Los Shimon son... Una familia mafiosa muy poderosa e influllente...- esto te sobresaltó. Pero antes de que pudieses decir

nada, Enma te volvió a besar con la misma intensidad y más que antes. Tu le volviste a corresponder el beso. A pesar de que

fuese el jefe de una familia mafiosa lo seguirías amando.

(Lo que sigue os lo dejo decidir a vosotras XD)


¿Qué os ha parecido? Por favor déjenme sus reviews con sus comentarios o con los personajes con los que

les gustaría tener un bonito romance.

En los reviews podéis criticarme, insultarme o lo que queráis porque se que me ha salido horriblemente mal

la segunda parte. Pero tenía que subirlo lo antes posible porque lo prometido es deuda.

Gracias por leer! ^-^